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Dos minutos, cuarenta segundos y una novela

Paulino Uzcudun

Paulino Uzcudun e Isidoro Gaztañaga fueron los mejores pesos pesados de la historia del boxeo español. Uzcudun fue tres veces campeón de Europa. Gaztañaga no logró ningún título importante puesto que se cuidó poco, bebió mucho y no se dejó aconsejar.

El boxeo que se practicaba durante los años 20 y 30 se parece poco al que podemos ver hoy en día. Sin embargo, lo que nunca ha cambiado y, seguramente, nunca lo hará, es todo lo que rodea este deporte. Mientras que la técnica deportiva se ha depurado, mientras los materiales y los procesos de entrenamiento sí han evolucionado enormemente, los boxeadores suelen seguir siendo víctimas de lo que les rodea. Personas aprovechadas, gorrones, managers sin escrúpulos. También de su propia ignorancia. Lógicamente, no todos los casos son similares aunque un alto porcentaje de púgiles suelen caer en redes de indeseables que llenan sus arcas a costa de la bondad del boxeador. Es verdad que otros se bastan por sí solos para acabar sin un céntimo, con el cerebro lleno de agujeros y una botella de alcohol en cada mano. Los menos.

El mundo ha cambiado, los deportes han cambiado, los entornos de los deportes en los que se mueve gran cantidad de dinero siguen intactos.

Cuando Paulino Uzcudun comenzaba a boxear, el mundo estaba convirtiéndose en algo muy distinto a lo que había sido hasta ese momento. El boxeo ya era ese lugar de la realidad elegido por muchachos que creían poder hacerse ricos a base de repartir puñetazos sobre un cuadrilátero. Solo algunos de ellos lo conseguían mientras que cientos de ellos recibían como pago una buena dosis de pobreza y daños cerebrales irreversibles. El boxeo era el lugar de la realidad en el que muchos hacían caja convertidos en trituradores de púgiles que se dejaban media vida peleando para nada.

Isidoro Gaztañaga

Poco después de que Uzcudun decidiera ser boxeador, otro muchacho guipuzcoano se subía al ring. Su nombre era Isidoro Gaztañaga.

Dos comienzos muy parecidos con dos finales opuestos. De Gaztañaga siempre se habló bien. De Uzcudun no.

Ambos se cuidaban lo justo, ambos fueron gastando lo que ganaban en caprichos, en ostentación, en regalos que daban lustre a sus aventuras amorosas. Uzcudun llego a verse envuelto en el escándalo del estraperlo mientras Gaztañaga iba de burdel en burdel, de depresión en depresión. Fueron amigos antes de convertirse en enemigos absolutos aunque, curiosamente, nunca cruzaron los guantes entre las doce cuerdas. Cuando parecía que se podría organizar una pelea entre los dos algo aparecía y hacía imposible que así fuera. La historia de estos dos deportistas es larga y está llena de matices que hacen del ella un relato intenso y muy, muy, interesante.

Eso es lo que nos presenta Joxemari Iturralde en 'Golpes de gracia', un libro con tintes históricos y periodísticos en el que nos cuenta la historia de ambos púgiles y que no deja de ser la historia de muchos y el relato de un cambio que afectó al mundo entero.

Desde el París de los años 20, la vida en los caseríos y pueblos vascos durante esa época, hasta la guerra civil y mundial. No entra el autor en detalles aunque sí logra que entendamos a los protagonistas coloreados en el entorno que les toca vivir. El libro, novelado, se divide en 26 capítulos. Cada uno de ellos se llama igual que la mujer que interviene de forma protagonista (en uno de ellos el nombre es doble). En realidad, esas damas fueron las que irían marcando la vida de Uzcudun y Gaztañaga: primeras novias, primeras juergas, relaciones peligrosas, juegos sin solución en las alcobas.

El autor no oculta su preferencia por lo que representó Isidoro Gaztañaga ni su rechazo por lo que terminó siendo Uzcudun. Tampoco oculta su gusto por la forma de entender el mundo del pueblo vasco.

Aunque los personajes principales son Paulino e Isidoro, desfilan por las 162 páginas de 'Golpes de gracia', otros singulares y, por supuesto, alguno de gran importancia como, por ejemplo, el doctor Ladis Goiti que sirve como hilo conductor del relato.

El libro es muy entretenido y la lectura resulta fácil y amena. Es, en realidad, un relato de trama en la que la carga expresiva no abunda. Los alardes estilísticos son pocos. Pero tampoco parece que sea otra la intención del autor. En ese sentido, la novela es honesta. No hay búsqueda de imágenes que se queden en nada o retórica vacía. Iturralde quiere contar y lo hace con la claridad de la sencillez estilística.

'Golpes de gracia' es un buen libro para acercarse al boxeo de la época, para entender qué es lo que pasaba por la cabeza de algunos boxeadores, para intuir cómo se desarrolló y lo que supuso la guerra civil española (sin ser el tema principal se pueden ver algunos detalles interesantes).

Si les interesa el boxeo no duden en buscar un ejemplar.

G. Ramírez

Chimamanda Ngozi Adiche

Editado por Radom House y traducido por Javier Calvo (con acierto, enorme respeto por el original y gran delicadeza) este texto de Chimamanda Ngozi Adiche, se ha convertido en imprescindible para comprender el feminismo actual. ‘Todos deberíamos ser feministas’ es, en realidad, la transcripción de una conferencia de la autora dictada el año 2012 en TEDxEuston dentro del marco de un simposio centrado en África.

La autora habla del descubrimiento (propio) del feminismo y de las connotaciones negativas que acarreaba esa palabra entre los hombres; habla de cómo tuvo que ir adornando su feminismo (con finísima ironía, por cierto) con calificativos y, así, ser aceptada por los que creen que el feminismo es algo terrible y sectario. Habla de la normalización de la falta de oportunidades de las mujeres; de los estereotipos que arrastran las sociedades que convierten a las mujeres en personas gregarias y dependientes del hombres, del poder del hombre en una sociedad que ha evolucionado en todo salvo en las ideas de género. 

Una pregunta que aparece en el texto es ¿educamos bien a nuestros hijas? ¿Y a nuestros hijos? La autora contesta y reflexiona de forma muy interesante para llegar a la conclusión de que hombres y mujeres son biológicamente distintos y que la ‘socialización exagera las diferencias’, y que la actitud y mentalidad de la mujer debe cambiar radicalmente para educar a los hijos centradas en las capacidades y no en el género. Y habla de un aspecto muy interesante que tiene que ver con el uso del lenguaje, con la negación del problema a través de expresiones y preguntas tramposas y cicateras. En definitiva, Chimamanda Ngozi Adiche habla de un problema cultural arraigado en las sociedades del mundo entero.

Este pequeño libro se puede decir en una sola frase: ‘soy feminista porque creo en la igualdad social, política y económica de los sexos’; algo con lo que la inmensa mayoría de los hombres y mujeres del mundo están de acuerdo.

El texto es muy divertido, muy equilibrado y asequible para todo tipo de lector. Merece la pena acercarse a él sin prejuicios y leer con atención, buscando las coincidencias con la forma de pensar propia y sorprenderse, tal vez, al saber que uno es feminista sin fisuras.

Calificación: Excelente.

Tipo de lectura: Agradable, fácil, evocadora y muy necesaria.

Tipo de lector: Hombres y mujeres de todas las edades. Este texto debería debatirse durante la sobremesa en casa, en la escuela…

¿Dónde puede leerse?: Se puede leer en cualquier lugar. Un texto así es universal hasta para eso.

G. Ramírez

James Rhodes es pianista. Un excelente pianista.

Sus conciertos y sus discos son extraordinarios por varias razones. En primer lugar porque domina su instrumento y siente gran pasión por la música. Porque, además, adereza esos conciertos con comentarios sobre la vida de los compositores, la forma en la que trabajaban o los aspectos más anecdóticos que llevaron a un puñado de hombres a alcanzar cotas inimaginables en el mundo de la música. Logra que los espectadores que asisten a sus actuaciones aplaudan, se libren de los pesos excesivos impuestos por una clase que siempre ha intentado hacer suya la música conocida como clásica, rían y se diviertan.

Pero, todo esto que está muy bien, es posible porque la historia de Rhodes es tremenda, inquietante, dolorosa y un monumento a la locura espectacular.

‘Instrumental’ es el libro que firma James Rhodes. Ya advierto a los que sean especialmente sensibles, a los que prefieren pensar que la vida es una especie de mundo lleno hasta los topes de hadas buenas, a los que no quieran ni oír hablar del sufrimiento, que es mejor que lean otra cosa.

El libro habla de las constantes violaciones que sufrió el autor cuando tenía cinco o seis años, del tormento en el que se convirtió su vida desde entonces, de locura, de autolesiones, de huidas, de drogas, de relaciones destrozadas. El libro habla de un mundo oscuro, turbio y lleno de peligros. Pero, también, de la posibilidad de salir adelante. Gracias a la música y a las personas que te quieren sin condiciones.

Es un libro autobiográfico. Pero, al mismo tiempo, las páginas de ‘Instrumental’ encierran una pasión por la música difícil de medir o catalogar. Si bien es cierto que las desgracias y las experiencias espantosas salpican todo el texto, la música es protagonista, los mejores compositores de la historia tienen un amplio espacio para aparecer como verdaderos ídolos, las mejores piezas que se pueden interpretar en un piano suenan página a página (el autor ha preparado una playlist en Spotify en las que se pueden escuchar).

El lenguaje que utiliza Rhodes es bastante vulgar, hiriente e insultante. Aunque no exento de un sarcasmo que puede arrancar una carcajada cuando el lector anda algo desprevenido. Literariamente no tiene gran importancia. Sin embargo, lo que cuenta este hombre no es irrelevante porque casi nadie se atreve a ser tan claro. Una violación es lo que es; los snobs que se apoderaron de un tipo de música son un grupo peligroso de individuos que intentar no permitir a otros disfrutar de algo tan universal; el amor es un arma peligrosa que en las manos equivocadas puede suponer un desastre irremediable; las drogas está ahí junto a las conductas suicidas y los daños corporales.

¿Merece la pena? Creo que sí. El mundo está construido sobre las cosas mínimas y una de ellas es el sufrimiento de cada persona. Pero, aviso, hay que buscar el momento adecuado para leer algo así.

Calificación: Peligroso.

Tipo de lectura: Te obliga a encoger todos los músculos del cuerpo. Y te mueres de risa con algunas cosas.

Tipo de lector: Dispuesto a enfrentarse con una parte muy oscura de la realidad a cambio de conocer cosas sobre la música que es la parte más clara de esa misma realidad.

Argumento: Estoy como una cabra aunque he salido adelante.

Personajes: Rhodes, Bach, Chopin, Shumann, Bruckner...

¿Dónde puede leerse?: En un lugar donde poder reír o llorar sin sentir vergüenza.

Nirek Sabal

No hace mucho, en España se podía matar impunemente si la razón era defender las ideas de un grupo de militares golpistas; se podía morir por nada si la razón era cualquier cosa. España, hasta hace poco, era una enorme cárcel para millones de personas.

Jaime Martín, autor de trabajos como 'Lo que el viento trae' o 'Las guerras silenciosas', cuenta en este cómic una historia que comienza en 1936. En febrero de ese año, el frente popular ganó las elecciones. Unas semanas más tarde arranca la historia de Isabel, una mujer que vive en Melilla y sufre las consecuencias de lo que resultó ser un golpe de Estado sangriento que se convertiría en la Guerra Civil española.

'Jamás tendré 20 años' es la historia de los abuelos del autor. Y eso se nota en cada trazo, en los cuidadísimos diálogos. El cariño que demuestra Jaime Martín es más que importante. La cantidad de detalles que se incorporan en las viñetas realzan un guion que ya es en sí mismo una buena narración.

Isabel escapa de Melilla. Allí quedan tendidos en una cuneta sus amigos. Viaja hasta Nador y, de allí, a Barcelona. Logra, así, cierta tranquilidad. El cómic da la mayor de las importancias a los personajes (en este caso personas de carne y hueso) y toda la estructura narrativa está al servicio de estos. Así, la primera parte nos muestra cómo Isabel y el que sería después su marido viven sus propias experiencias sin conocerse. A continuación, los encontramos juntos durante una postguerra en la que la creatividad y la capacidad de trabajo fueron esenciales para sobrevivir. Si lo que les sucede a los personajes tiene un gran interés, ese retrato de una España castigada por la violencia, la venganza y la injusticia, se hace protagonista. Solo de este modo, con trabajos como este, podemos llegar a entender lo que sucedió.

Merece la pena echar un vistazo a 'Jamás tendré 20 años'.

Calificación: Muy bueno.

Tipo de lectura: Amena, muy interesante.

Tipo de lector: Nadie queda excluido. Muy recomendable para los jóvenes.

Argumento: El amor lo puede todo. La injusticia y la venganza, no.

¿Dónde puede leerse?: En el parque, mientras brilla el sol.

G. Ramírez

Jon Bilbao. / Impedimenta

La vida es, en realidad, una inmensa acumulación de situaciones absurdas, inesperadas, irrelevantes, difíciles de entender o maravillosas. Salvo que el observador tome la distancia a la que invita la razón y la necesidad de reflexionar con calma, la vida de cada uno de nosotros parece que es un universo inexplicable que solo toma sentido si nos la contamos y la pensamos.

La literatura es la creación de universos de ficción con los que tratamos de encontrar explicaciones de la realidad. La literatura es, al fin y a la postre, una representación de lo simbólico (la realidad es símbolo de cabo a rabo) que busca claves de interpretación.

Y todo esto parece tenerlo muy claro Jon Bilbao, uno de los escritores con mayor proyección del panorama literario actual.

´Los extraños’ es una novela corta (eso que se conoce como nouvelle) que indaga en esas dicotomías tan comunes en el día a día de las personas. Podemos sentir tanto rechazo como fascinación por la misma cosa, por ejemplo. E indaga en esos sucesos con los que nos enfrentamos y que resultan inexplicables, y que damos por solucionados encajando piezas que algunas veces ni siquiera existen.

Jon y Katharina (personajes principales del relato) pasan unos días en la casa familiar de él, la que la familia posee en Ribadesella. Ocurre un hecho extraordinario al que le sigue otro inesperado –tal vez tan extraordinario como el primero- que tienen difícil explicación y que conmocionan la vida de la pareja. Lo que era una estancia anodina, casi aburrida, se convierte durante un tiempo en una especie de aventura que va tomando forma poco a poco.

Jon Bilbao crea unos personajes muy sólidos economizando recursos narrativos a más no poder. Jon y Katharina –ya conocidos en otros relatos de este autor- se dibujan sobre un entorno apacible, tranquilo, un espacio en el que parece que cada cosa está en el lugar adecuado. Los visitantes que aparecen un buen día se contraponen por ser pura distorsión, cambio y transgresión. Esto junto a dos o tres rasgos físicos y del carácter, son suficientes para que los perfiles funcionen más que bien.

Los diálogos buscan enfrentar ambos universos, la colisión de egos y el avance en la acción. Por supuesto, dan una solidez al conjunto a la que no estamos acostumbrados los lectores en los tiempos que corren.

Y todo el material narrativo restante lo usa el autor para iluminar a los personajes principales, para que crezcan y podamos comprenderlos. Tanto es así que al cerrar el libro, el lector siente la necesidad de saber más sobre ellos. Y es que, además, Jon Bilbao deja abiertas puertas y ventanas que el lector puede cerrar o no dependiendo de la interpretación que haga del relato.

La novela está muy bien escrita y, si bien no contiene grandes y potentes imágenes, el aliento y el tono son exactos. Por si era poco, Bilbao se muestra especialmente delicado al dejar el espacio del lector intacto.

La editorial Impedimenta edita, como ya es costumbre, con sumo cuidado y gran acierto en la elección de la obra publicada.

Calificación: Muy buena.

Tipo de lectura: Entretenida, exigente para el lector que quiera ir un poco más allá de la superficie, de lo literal.

Tipo de lector: Este relato debería gustar a todos.

¿Dónde puede leerse?:  En Ribadesella, por supuesto. Cerca de las cuevas de Tito Bustillo, frente al monte Corbero, oliendo a mar… Pero si te pilla retirado, en casa se lee de maravilla.

 


‘Cuidar de ella’ es una excelente novela. No es casualidad que el relato fuera galardonado con el premio de novela FNAC 2023 y el Premio Goncourt 2023. La obra la firma Jean-Baptiste Andrea (Saint Germain en Laye, 1971) y la traducción en la edición de Adn Editorial Grupo Anaya es de Mª Dolores Torres París.

‘Cuidar de ella’ habla de las mujeres y del feminismo; el verdadero personaje principal de la novela es Viola (y no Mimo, narrador de gran parte de la historia) y ella da luz al feminismo; el mundo gira alrededor de Viola y el feminismo lo inunda todo. ‘Cuidar de ella’ rebosa feminismo, huele a feminismo, es un relato necesario por su feminismo. ‘Cuidar de ella’ es feminismo que se enfrenta a lo radical, a la guerra de sexos, al enfrentamiento desde las trincheras inventadas por no sabemos quién.

Viola, hija de la aristocracia más rancia de la Italia de principios del siglo XX, representa esa forma de entender las cosas que solo una mujer puede desarrollar, representa lo que debería ser y lo que no respecto a las mujeres, Viola es la parte esencial de la Humanidad que tantas veces ha sido golpeada sin piedad.

Mimo es su compañero de aventuras aunque solo pasan un tiempo limitado uno junto a otro. Mimo nos interesa al dejar ver su parte más sensible, más cuidadosa. Nos deja de interesar si hace cosas de hombres y piensa como los hombres al margen de las mujeres. Es un escultor que solo ‘puede ver’ si piensa en ella, como ella.

Jean-Baptiste Andrea utiliza dos registros distintos al narrar. Por un lado, un narrador no identificado busca en la superficie para servir de hilo conductor y dar credibilidad al relato, pero lo importante llega de la mano del narrador en primera (Mimo) que es el que dibuja una realidad filtrada por su mirada y que podría ponerse en duda a lo largo del libro. El narrador principal se apoya en Mimo y el resultado es sugerente y atractivo. Fascismo, religión, diferencia de clases, lujo, pobreza máxima o la injusticia más tremenda, son vehículos que el autor utiliza para hablar de lo importante: el amor. No busca grandes alardes técnicos aunque deja algunos detalles que funcionan bien desde la lírica y la imagen de cierta potencia. Y construye los personajes con trazo muy fino, dejando claro quién es importante y quién se queda en actante. Por otra parte, los diálogos se construyen buscando la fricción de los cosmos y no una charla insípida e informativa.

La novela no deja de ser romanticona aunque está muy bien escrita. Si bien es cierto que la historia de Mimo, Viola y la Pietà del escultor (elemento que aporta una interesante dosis de misterio al conjunto) está mil veces contada, pocas veces  antes se había hecho con tanto equilibrio narrativo para hacerla grande.

Calificación: Excelente.

Tipo de lectura: Muy amena, muy atractiva y muy necesaria en los tiempos que vivimos.

Tipo de lector: Hombres y mujeres.

¿Dónde puede leerse?: Tranquilamente en el salón de casa.

G. Ramírez

María Girón. / Fotografía de www.editriceilcastoro.it

‘Bim, Bam, Bum’ ha sido la obra ganadora del ‘XVII Premio Internacional Compostela para Álbumes Ilustrados’. Lo firma María Girón, ilustradora y escritora.

El libro es una delicia. Ilustraciones llenas de colores brillantes, sonrisas, detalles preciosos, luz y buenas vibraciones. Las que muestran el día de playa de los personajes protagonistas resultan espectaculares. Acompañan esas ilustraciones unos textos sencillos que invitan a jugar con las palabras, con las entonaciones y con la ruptura del orden establecido en busca de diversión que hará feliz a niños y adultos.

‘Bim, Bam, Bum’ habla, sobre todo, de la amistad, de la diversidad, de la igualdad. Con sencillez, sin empujones, sin intenciones. El libro puede ser leído por cualquier niño o niña que tenga cumplidos de uno a cuatro o cinco años; si puede ser en compañía de los padres, madres, tíos, hermanos mayores o abuelos. Es mucho mejor una lectura acompañada para utilizar bien las entonaciones y buscar sonoridades más exactas (al menos hasta que aprendan de memoria la historia). A partir de cinco años hasta los noventa y nueve, se puede leer solo, acompañado o junto a la mascota.

La editorial Kalandraka acierta de pleno editando esta obra y lo hace con sumo cuidado, mimando el libro en todos los aspectos posibles.

Calificación: Muy bueno.

Tipo de lectura: Participativa, divertida.

Tipo de lector: De uno a cinco años.

¿Dónde puede leerse?: En la playa, camino de ella. En realidad, cualquier lugar es bueno.

Sobre la poesía de Antonio Machado ya se ha dicho casi todo. Existen miles de páginas en las que se analizan todos y cada uno de sus poemas; su teología, su estructura... Ni siquiera es mi intención un torpe análisis de cualquiera de ellos. Tan solo quiero escribir recordando algunos versos de Machado; pensar en por qué regresan, una y otra vez, a la consciencia; intentar encontrar algo que, como mucho, puedo intuir con dificultades.

Si tuviera que dar un buen consejo al joven que lo necesitara para llegar a ser poeta, no dudaría en robar un alejandrino de Machado para poder entregarlo en forma de tesoro; tal y como me llegó a mí leyendo poesía en el metro o tirado en alguna pradera del parque del Retiro madrileño. ‘Sabe esperar, aguarda que la marea fluya’. Machado parece indicar el camino de la autenticidad y la honrada verdad. Esperar a que la emoción repose después de leer, de mirar. Convertida en experiencia necesaria podremos dejar que llegue esa marea que se produce en el mar océano que es nuestra propia vida. Saber aguardar leyendo un poema, saber vivir la vida como un poema. Un alejandrino construye la vocación, la existencia del joven soñador que fui y desea que sea en otro.

Repito los poemas de Machado intentando saber qué es lo que busco. Tal vez sea la imposibilidad de recordar a mi padre en la intimidad más absoluta sin equivocación, tal y como merecería. Tal vez sea el vértigo que siento sabiendo que el tiempo se acaba tarde o temprano y no pueden quedar pendientes los asuntos importantes. Machado recordó al suyo después de treinta años, habiendo tomado la distancia suficiente. Ve al padre en la luz sevillana mientras el padre es capaz de mirar a su hijo, un hijo ya con el pelo cano. Como solo un padre podría hacerlo. Un soneto que, en sus últimos tres versos, se tiñe de la duda que genera el tiempo, de lo trágico de una vida, de la angustia que llevamos a cuestas. Ni han pasado treinta años desde que perdí a mi padre ni he conseguido retirarme para encontrar el sitio. Por ello, del soneto de Machado arranco versos que me alivian pensando que soy capaz de recordar.

Esta luz de Sevilla… Es el palacio / donde nací, con su rumor de fuente. / Mi padre, en su despacho.—La alta frente, / la breve mosca, y el bigote lacio—. / Mi padre, aun joven. Lee, escribe, hojea / sus libros y medita. Se levanta; / va hacia la puerta del jardín. Pasea. / A veces habla solo, a veces canta. / Sus grandes ojos de mirar inquieto / ahora vagar parecen, sin objeto/ donde puedan posar, en el vacío. / Ya escapan de su ayer a su mañana; / ya miran en el tiempo, ¡padre mío!, / piadosamente mi cabeza cana.

Tal vez lo que busco en la poesía del maestro Machado es un lugar común. Porque el poeta agarra sus pequeños recuerdos o ensoñaciones y los convierte en material universal. ‘Recuerdo Infantil’. No viví una escuela como la que se evoca en cada verso; pero era gris, la lluvia caía salpicando los cristales y Caín ordenaba las aulas. Me encuentro en un pupitre cacareando poemas como si fueran tablas de multiplicar.

Una tarde parda y fría / de invierno. Los colegiales / estudian. Monotonía / de lluvia tras los cristales. / Es la clase. En un cartel / se representa a Caín / fugitivo, y muerto Abel, /  junto a una mancha carmín. / Con timbre sonoro y hueco / truena el maestro, un anciano / mal vestido, enjuto y seco, / que lleva un libro en la mano. / Y todo un coro infantil  / va cantando la lección: / ‘mil veces ciento, cien mil; / mil veces mil, un millón’. / Una tarde parda y fría / de invierno. Los colegiales / estudian. Monotonía / de la lluvia en los cristales.

Quizás lo que busco es descubrir, de nuevo, la poesía de Machado. Sencillamente eso. Su intimidad, su tiempo. Presidiendo desde la primera letra. Porque siempre doy con ella. Aprendí a mirar cómo me ordenaron sus poemas cuando los leía por primera vez. ‘Sabe esperar, aguarda que la marea fluya’. Toda las vidas de todos explotando con fuerza en las ramas verdes de los que otros hubieran visto como un cadáver. Todo en las ramas. La poesía en esas ramas del olmo. Leo el poema y siento la misma emoción que siendo un jovencito.

Al olmo viejo, hendido por el rayo / y en su mitad podrido, / con las lluvias de abril y el sol de mayo / algunas hojas verdes le han salido. / ¡El olmo centenario en la colina / que lame el Duero! Un musgo amarillento / le mancha la corteza blanquecina / al tronco carcomido y polvoriento. / No será, cual los álamos cantores / que guardan el camino y la ribera, / habitado de pardos ruiseñores. / Ejército de hormigas en hilera / va trepando por él, y en sus entrañas / urden sus telas grises las arañas. / Antes que te derribe, olmo del Duero, / con su hacha el leñador, y el carpintero / te convierta en melena de campana, / lanza de carro o yugo de carreta; / antes que rojo en el hogar, mañana, / ardas en alguna mísera caseta, / al borde de un camino; / antes que te descuaje un torbellino / y tronche el soplo de las sierras blancas; / antes que el río hasta la mar te empuje / por valles y barrancas, / olmo, quiero anotar en mi cartera / la gracia de tu rama verdecida. / Mi corazón espera / también, hacia la luz y hacia la vida, / otro milagro de la primavera.

Una pregunta a la sazón. ¿Qué es lo que me espera? Aquí está. Es lo que espera a todos y lo que seguirá al acecho por siempre jamás. El silencio del que mira un paisaje. El silencio que invade durante una eternidad que no es otra cosa que el secreto del tiempo. Está, ese silencio, en una tarde, en una mirada que va de lo grande al detalle; en esa tristeza del poeta que es la mía; en un presente que ‘hace llorar’, la niñez que evoca el ‘camino blanco’ y el futuro dibujado ‘lejos’, donde vemos ‘la sombra del amor’ que ‘aguarda’. Toda la vida en un vistazo.

La tarde está muriendo / como un hogar humilde que se apaga. / Allá, sobre los montes, / quedan algunas brasas. / Y ese árbol roto en el camino blanco / hace llorar de lástima. / ¡Dos ramas en el tronco herido, y una / hoja marchita y negra en cada rama! / ¿Lloras?... Entre los álamos de oro, / lejos, la sombra del amor te aguarda.

Ya sé que poco he aportado a una obra grandiosa como la de Antonio Machado. Lo sé. Pero sirva este texto como homenaje, torpe y breve en exceso. Y de minúsculo faro para los que se quieren buscar en un verso.

G. Ramírez

Mar Padilla autora de 'Asalto al Banco Central'

El asalto al Banco Central de Barcelona fue uno de los sucesos que alborotaron una democracia recién nacida y frágil como el vidrio más delicado. Ocurrió el 23 de mayo de 1981, generó todo tipo de dudas, tensiones y miedos; y esas dudas siguen revoloteando tan vivas como hace cuarenta y cinco años. Las tensiones y los miedos se diluyeron con el paso de aquellos años en los que pasó de todo a una velocidad de vértigo. Todas las partes quisieron silenciar el asunto y se pasó página con cierta facilidad.

Se han escrito muchas cosas acerca de aquel atraco o lo que fuese en realidad, pero este libro firmado por Mar Padilla y editado por Libros del K.O, ‘Asalto al Banco Central’, resulta especialmente atractivo por varias razones.

En primer lugar, el trabajo de investigación de la autora es serio, riguroso y extenso. No hay posibles espacios para la especulación absurda o para teorías disparatadas que tanta importancia han tenido alrededor del suceso. La distancia (casi cuarenta y cinco años es mucho tiempo) permite a Mar Padilla mirar las cosas con calma, sensatez y una perspectiva muy periodística. Además, el ritmo narrativo es ágil y la lectura del libro más que agradable. Está muy bien escrito. No hay empujones, ni miradas se soslayo, ni zonas subjetivas que traten de arrimar sardinas a ascuas dudosas; el libro se lee y, con la información que se aporta, es el lector el que debe sacar sus propias conclusiones.

Mar Padilla relata los acontecimientos más contrastados con fiscales, políticos y policías, también con la información ofrecida por los medios de comunicación; al mismo tiempo que ofrece la versión más conspiratoria del atracador conocido como Número 1, José Juan Martínez Gómez ‘el Rubio’. Este sujeto, un atracador de bancos que no ha trabajado en su vida, defiende que el asalto es fruto de un encargo con el fin de recuperar unos papeles comprometedores con la Corona española a la que se señalaría como cómplice en el intento de golpe de Estado del 23 de febrero anterior al atraco. Lo cierto es que la versión de ‘el Rubio’ no se ha podido demostrar nunca y que la sensación que deja el texto de Padilla ancla a la duda absoluta todo lo que dijo y sigue diciendo el delincuente. Todo parece un atraco alocado, mal planificado y disparatado en su desarrollo.

Merece la pena acercarse a este texto y seguir con otras cosas relacionadas con el atraco que puso en jaque a toda la clase política española, al Ejército y a la Guardia Civil, y a millones de personas que vieron peligrar sus libertades.

Calificación: Muy interesante.

Tipo de lectura: Amena. Invita a seguir buscando.

Tipo de lector: Cualquiera que esté interesado en la España de los 80’.

¿Dónde puede leerse?: En la puerta de cualquier entidad bancaria. Imaginando una gran chapuza.

G. Ramírez



Nunca un animal grande había logrado sumar tantos individuos como el ser humano. Y nunca antes el destrozo había sido como el que provocamos en nuestro hábitat. Resultado: pandemias.

David Quammen escribe sobre historia natural. Es un divulgador extraordinario y firma este libro que se ha convertido en imprescindible muy poco después de su publicación. La Covid-19 provocó que miles de personas quisieran saber qué es la zoonosis, cómo puede ser que los virus provoquen verdaderos desastres sanitarios, dónde se localizan los focos más importantes de enfermedades que tienen que ver con el salto de un virus animal al ser humano (eso es la zoonosis) y todo lo que sea posible para poder entender la realidad.

Después de leer el libro de Quammen el lector tendrá claro que la pandemia que sufrimos estaba prevista (esta o cualquier otra parecida), que los científicos que saben de virus y epidemias no se sorprenden con lo que pasó y pasará, que la Covid-19 fue producto de la actividad humana y su relación con el medio ambiente y, sobre todo, que somos una plaga con un crecimiento descontrolado que está causando serios problemas en el medio ambiente y, paradójicamente a la propia especie.

El autor hace un repaso por la historia reciente de las pandemias. VIH (el virus más criminal de los últimos años), H1N1 (conocida como ‘gripe española’ que produjo una pandemia letal en 1918 con un coste de 50.000.000 de vidas), ébola (un virus que pone los pelos de punta por su carga letal), virus de Marburgo (otro virus tremendo que es mejor que no vuelva a aparecer), SARS...

David Quammen deja constancia de sus conversaciones con científicos especialistas en virus y epidemias, aporta información aterradora y fascinante al mismo tiempo; explica sus conversaciones en un despacho o en una cueva de China meridional. Damos una vuelta al mundo buscando virus, explicaciones a lo que sucede, animales sospechosos de ser reservorios...

El lenguaje es cercano, comprensible y muy apropiado en cada momento. Y la estructura del libro hace que quede perfectamente claro de qué habla el autor en cada momento.

Personalmente, me quedo con la parte final. El VIH y la reflexión del autor sobre la especie humana convertida en una anomalía que tiende a corregirse de forma natural aunque sea a base de pandemias, es iluminadora, necesaria y debería ser motivo de reflexión entre todos nosotros.

La ciencia no está reñida con una lectura amena que abra la mente del lector y 'Contagio. La evolución de las pandemias' es un claro ejemplo de ello. La editorial Debate ha acertado de pleno.

Calificación: Excelente; esclarecedor; imprescindible en los tiempos que corren

Tipo de lectura: Se puede leer como si fuese una novela de suspense y acción. Es muy divertida.

Tipo de lector: Dadas las circunstancias, cualquiera.

¿Dónde puede leerse?: Yo me pondría lejos de los murciélagos, de los patos, de los caballos...

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