abr 30 2013

El beso y otros cuentos

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Selección realizada y prologada por Ricardo San Vicente para Alianza de doce memorables cuentos del escritor ruso de entresiglos, Antón Chéjov. Concebida en torno a la idea de libertad ganada, perdida o recuperada, un eje temático en el que cabe desde el popular La señora del perrito a otros más curiosos y no por ello menos sugestivos como son El profesor de lengua, El estudiante o La novia. Algunos son como pequeñas nouvelles; otros, como el segundo mentado, parecen querer discernir qué hay de leyenda y qué de realidad en la negación durante tres veces consecutivas de Pedro a Jesucristo tras la última cena.
Uno no tiene más remedio que recurrir a la poesía tal y como la concebimos hoy para comprenderlos y empaparse no sólo de su trascendencia y tristeza, sino para ser debidamente contextualizado en una Rusia zarista poblada por mujiks o terratenientes pudibundos que esclavizan a Los campesinos.
El volumen resulta ambicioso en su edición y pretende no decepcionar al lector tanto tradicional como moderno. Y es que en ellos se empiezan a mover los impulsos anímicos de los personajes de un modo que empieza a ser singular para la época en que están escritos; la palabra oída, sentida y volcada en el papel hace que imaginemos las situaciones de una manera meridiana sin necesidad de haber recorrido el Volga o de conocer Moscú o Yalta.
Realmente lo bueno y rico de ellos es que cuentan con la lectura social debidamente acompasada con la vital en todos ellos, y eso en tiempos donde la coherencia parece un disvalor, es más que un alarde.

Calificación: Imprescindibles.
Tipo de lector: Dispuesto a descubrirse a través de ellos.
Tipo de lectura: Honda y ágil.
Argumento: Menos en La Nueva Dacha o Por asuntos del servicio de alta carga reivindicativa, la vida misma y el amor.
Personajes: Magistrales.
¿Dónde leerlo?: En zona rural junto a chimenea, a ser posible.


abr 29 2013

Paul en Quebec

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Aunque no llega al nivel de otros trabajos de Michel Rabagliati, Paul en Quebec es un buen cómic.
Esta vez el asunto que aborda el autor es el doloroso proceso que se vive en una familia antes de una pérdida segura. No por ello el trabajo está exento de momentos divertidos y no por ello el autor se queda en el territorio fácil de la lágrima penosa. Evita con astucia todo aquello que huela a facilón.
No falta el guiño a las generaciones más jóvenes, a su forma única de enfrentar las cosas desde la inocencia. Tampoco la muestra de respeto por el ámbito familiar e incluso religioso (el autor no parece tener las cosas muy claras, pero toma distancia y descarga con objetividad algunos detalles).
El trazo de Michel Rabagliati sigue los caminos habituales; así como los recursos técnicos ya conocidos por sus seguidores son los mismos que en las anteriores entregas. Precisos, sencillos y demoledores. En este caso, el autor utiliza una estructura narrativa en la que el tiempo histórico prevalece sobre el tiempo narrativo a medida que avanza el relato. Cada elipsis acorta los tiempos, a pesar de que el autor sigue utilizando los mismos espacios para las viñetas; y, con ello, imprime una velocidad distinta a la narración dependiendo de cómo se van desarrollando los acontecimientos.
El cómic es bueno y conviene echarle un vistazo. Leer un trabajo de Rabagliati no es cualquier cosa.

Calificación: Bueno.
Tipo de lectura: Fácil, entretenida.
Tipo de lector: Acostumbrado al lenguaje narrativo de la novela gráfica.
Argumento: Todo llega y el mundo sigue adelante.
¿Dónde puede leerse?: ¿En la puerta de un cementerio? No, mejor en casa. No conviene exagerar.
¿Dónde puede comprarse?: En tu librería habitual.


abr 29 2013

La tesis prohibida

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Una novela; sea cual sea, sea quien sea el autor; requiere unos mínimos en su estructura, en su desarrollo, en la creación de los personajes y en su coherencia interna. Pudiera ser que en una sola obra se lleguen a mezclar distintos registros, que el autor inserte alguna injerencia o que las licencias normales se sobrepasen para conseguir un efecto determinado. Pero todo tiene un límite.
Lo primero que hay que hacer al escribir es hacerlo bien. Para ello el autor está obligado a elegir con precisión la voz narrativa y, con ello, los tonos y los alientos que no podrán ser traicionados en ningún momento. Por ejemplo, ¿puede un muerto contar una historia? En ficción todo es posible aunque el lector tiene derecho a saber a lo que se enfrenta. No se puede jugar al estallido de luz y de color para finalizar un relato. Entre otras cosas porque es un recurso viejo, gastado y que funciona muy mal entre los lectores con un mínimo de criterio. Los lectores no son tontos ni se les debe tratar como tal. Pues bien, esto que digo es sólo uno de los grandes problemas que presenta el libro de Blas Piñar Pinedo.
La Tesis prohibida es una novela que permite dos lecturas. Una de ellas se limita al territorio de la narrativa. Es una novela y como novela es irregular; no se estructura con acierto alrededor de unas elipsis que ni aportan nada al relato ni están en sí mismas justificadas; los personajes no tienen una mínima profundidad por lo que no nos interesa casi nada de lo que les pase (cuando no se sabe nada de alguien lo que tenga que ver con él es irrelevante para el sujeto, en este caso para el lector); la trama roza el ridículo al incluir algunos elementos argumentales forzando al máximo lo prudente. Desde luego, si algo puede ir a peor a medida que se desarrolla una trama, en esta novela, encontramos un claro exponente con una frase final desoladora desde un punto de vista técnico.
El gran problema radica en la indefinición que desbarata el trabajo desde el principio. Ni termina de ser una novela ni es un ensayo. Las transiciones entre una cosa y otra están mal resueltas. De ahí lo irregular de la narración.
Aunque, creo yo, Blas Piñar Pinedo no intenta un ensayo (si la intención hubiera sido hacerlo el desastre sería enorme), el libro soporta una lectura alejada de la ficción. Una extraña mezcla. Quien quiera podrá hacerla y encontrará con una forma de ver la reciente historia de España algo diferente a lo habitual. Aquí no se va a valorar. En cualquier caso, si leen esta obra, prepárense para levantar la ceja cada treinta segundos.
Una última cosa. Sorprende lo poco cuidada que está la edición. Numerosas erratas que son incomprensibles hoy en día.

Calificación: Malo.
Tipo de lectura: Fácil aunque en algunos tramos se hace algo más pesada.
Tipo de lector: Interesados en conocer nuevos puntos de vista sobre la historia de España por extravagantes  que puedan ser.
Argumento: El mundo entero odia España y temen que se haga fuerte.
Personajes: Muy superficiales.
¿Dónde puede leerse?: Cerca de El Pardo.
¿Dónde puede comprarse?: Directamente en la editorial. Son muy amables y rápidos en la gestión.


abr 28 2013

Paul se va a trabajar este verano

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

En 2002, Michel Rabagliati editó Paul se va a trabajar este verano (en España se publicó el año 2006 y se reeditó en 2012).
Es un cómic excepcional. Muy, muy, bien narrado (los textos están ajustadísimos y encajan perfectamente con los dibujos), el personaje protagonista (alter ego del autor) crece en cada viñeta de forma portentosa, los recursos técnicos de Rabagliati son sencillos aunque de una efectividad aplastante, el diseño de página magnífico y es divertido a más no poder.
Paul se va a trabajar este verano podría parecer un viaje iniciático (que lo es) aunque incluye una zona final que va mucho más allá. Porque ese viaje es para el personaje lo que llega a ser mucho más tarde y lo que será para otro personaje (su hija).
Paul es un adolescente que no encuentra su sitio en el mundo. Casi por casualidad termina como monitor de un campamento de verano. Se conocerá a sí mismo, a personas importantes a pesar de lo efímero de la amistad de verano, ejemplos que le acompañarán toda la vida y un espacio imposible de cambiar por nada o por nadie.
Rabagliati se muestra ocurrente, sensible y capaz de mirar atrás con la distancia suficiente como para echar un vistazo alejado de lo que cualquier otro vería.
Este es un cómic muy recomendable para lectores jóvenes (les gustará mucho). Este es un cómic imprescindible para los adultos (les recordará lo mejor de sí mismos). Este es un cómic que no puede faltar en cualquier biblioteca.
Extraordinario, evocador, divertido, hondo.

Calificación: Excelente.
Tipo de lectura: Fácil y divertida. Una segunda o tercera más divertida todavía.
Tipo de lector: De 15 años en adelante. Sin excepciones.
Argumento: Los adultos lo que envidian es a sí mismos cuando eran jóvenes.
¿Dónde puede leerse?: En la orilla de un lago.
¿Dónde puede comprarse?: En tu librería habitual.


abr 24 2013

El mercado y la globalización

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Publicado en 2002, El mercado y la globalización es una sencilla y magnífica lección sobre economía firmada por José Luis Sampedro. Una lección sobre lo que es un mercado, sobre cómo funcionan estos, el lugar que ocupan en el mundo actual. Pero lo importante es el punto de vista del autor que, al escribir este pequeño ensayo, supo ver con claridad lo que significaba la globalización, lo que supondría para los ricos y lo que supondría para los pobres. Todos serían más. Los ricos más ricos y los pobres más pobres. La clave ética y moral del análisis del autor es profunda y servía en 2002. Del mismo modo, ahora sirve igual. Se coloca frente al liberalismo económico de la Escuela de Economía de Chicago o, lo que es lo mismo, frente a Milton Friedman, tratando de desmontar toda una teoría que parece arrastrarnos a una desigualdad y un caos social jamás conocido.
Interesante texto ilustrado por Sequeiros que puede aclarar las ideas del lector poco iniciado en asuntos económicos. Sampedro utiliza un lenguaje muy accesible para cualquiera que se acerque al texto tratando de evitar tecnicismos y profundidades innecesarias.

Calificación: Bueno.
Tipo de lectura: Fácil y entretenida.
Tipo de lector: Cualquiera.
¿Dónde puede leerse?: Frente al Ministerio de Economía.
¿Dónde puede comprarse?: En tu librería habitual.


abr 23 2013

Fuego en las entrañas

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Fuego en las entrañas en un libro espantoso. Lo firma Pedro Almodóvar y le acompaña con las ilustraciones Javier Mariscal. Pero es horrible. Mal escrito, sin un contenido mínimamente hondo, vacío. ¿Es un libro gamberro? Tal vez en el momento de escribirlo (se editó por primera vez en 1981) lo fue. Hoy resulta ramplón, falto de ritmo y de coherencia interna. La transgresión que suponía escribir sobre el sexo o decir muchos tacos en cada página se ha convertido en una patraña con el paso del tiempo. Aunque me temo que siempre lo fue.
El relato, desde un punto de vista argumental, es muy flojo. El lenguaje, su uso, es muy flojo. La estructura es muy floja.
Es difícil entender cómo Pedro Almodóvar permite la reedición de algo tan malo.
Lo que cuenta el autor es cómo Chu Ming Ho, empresario chino al que le dejan todas las mujeres con las que está, es capaz de inventar una compresa que convierte a las mujeres en máquinas sexuales peligrosas, letales. Poco más. Alguna gracia se encuentra en el texto, pero siendo generoso y echándole ganas. Siempre el disparate puede llegar a ser cómico. Pero, desde luego, no es nada literario.
Las ilustraciones de Javier Mariscal no son nada del otro mundo. Con los años, afortunadamente, ha madurado y su obra es otra cosa.
Hacer caja con Fuego en las entrañas está garantizado. Al fin y al cabo los autores son famosos y no les faltan seguidores. Aportar algo a la literatura, desde luego, está descartado aunque a uno le entreguen un Óscar cada año o el otro diseñe mascotas olímpicas cada cuatro.
La obra fallida, la propuesta vacía y gratuita, lo es al nacer y lo sigue siendo diez, veinte o treinta años después.

Calificación: Muy malo.
Tipo de lector: No avisado (usted ya lo está) o fan muy fan de los autores. Pero muy fan.
Tipo de lectura: Fácil y aburrida.
Argumento: Las mujeres pueden ser las jefas a poco que se pongan manos a la obra.
Personajes: Mal diseñados, superficiales.
¿Dónde puede leerse?: No se me ocurre lugar en el mundo entero.
¿Dónde puede comprarse?: No lo haga. Es un buen consejo.


abr 15 2013

Gambito de caballo

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Se llama gambito, en el juego del ajedrez, al sacrificio intencionado de una pieza al comienzo de la partida en espera de una ventaja posterior, y queremos creer que William Faulkner utilizó la treta para esta colección de relatos policiacos, una medida cadencia entre las informaciones y los silencios, un narrador parcial que, en vez de ir al grano, se enreda en detalles marginales para despistarnos, cuando serán estos detalles diminutos los que construyan la historia.
El astuto investigador de todos ellos es Gavin Stevens, fiscal del distrito de Yoknapatawpha, que representa la Ley y el Orden.
Como en sus novelas, el escritor norteamericano construye un mundo rural cerrado sobre sí mismo, implacable y austero; una sociedad salvaje, poblada por personajes ausentes, disminuidos, emocionalmente deficientes, sobrevolados por la presencia del Mal.
Una sociedad en la que el crimen se paga siempre y que, en torno al apacible ciclo de las cosechas y el paso de las estaciones, encubre fraudes, arreglos testamentarios, enfrentamientos familiares, venganzas soterradas, crímenes.
En el relato que da título a la obra –por supuesto- un caballo será decisivo para la trama.
Cierta parte de la crítica literaria señala la manera en que el escritor utiliza los recursos psicoanalíticos para la construcción de sus obras.
William Faulkner es uno de los grandes escritores norteamericanos, su obra estará siempre unida a los estados del Viejo Sur al que retrata de manera magistral.
Obtuvo el Premio Nobel de Literatura en 1949.

Calificación: Estupendos.
Tipo de lector: Aficionado a la literatura policiaca.
Tipo de lectura: Algo enredosa.
Argumento: Intrigantes.
Personajes: Especiales.
¿Dónde puede leerse?: Navegando por el Viejo Sur.
¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual de lance o de nuevo.


abr 12 2013

Doktor Faustus

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Doktor Faustus es -bajo los aspectos formales de una novela- un ensayo sobre el proceso de la creación musical y sobre las profundidades de la mente del artista, entendido como genio, y su ansia de trascendencia.
Una obra ardua, larga, aburrida para un lector común por lo pesada, y porque salvo los musicólogos o los melómanos altamente formados alcanzarán a entender en su totalidad las disertaciones de Serenus Zeitblom, el narrador, sobre la composición musical, sus teorías y sus desarrollos.
Profundamente filosófica además, la novela pretende recoger cierta herencia del espíritu alemán, hasta el punto de que el propio narrador teme en algún momento de la obra, que pueda ser intraducible a otro idioma desde la lengua alemana que Zeitblom nos recuerda salida no hacía mucho tiempo de la anarquía gramatical.
Con estos antecedentes, ¿qué es lo que nos lleva a continuar con la lectura sin claudicar, hasta concluir las más de setecientas páginas de la novela?
En parte es el hecho de que el escritor construye la novela como un salon, en donde se disfruta de buena compañía, se agudiza el ingenio y se adquieren conocimientos mediante la conversación, que es la lectura; se habla de música –sobre todo- a muy alto nivel, con profundo conocimiento e instinto crítico, y no solo de gustos o de modas sino sobre la metafísica de la música. La atención de los lectores que no llegamos a ese nivel puede desertar en algún momento –y el narrador lo sabe- pero en otros atendemos a la narración que asoma, a la descripción de las personas y de los paisajes que afectan a lo contado, nos entretenemos en fin, con charlas sobre las profundidades abisales, o la Vía Láctea, o la revolución religiosa de Salomón, o la gravedad alemana.
Quizás sea también la creación de una atmósfera teológica, en esa búsqueda de las razones últimas de la creación artística, y de la entrega incondicional que motiva y que requiere.
Es –en cualquier caso- el correlato con el momento en el que el narrador nos dice que la escribe -el momento en el que Thomas Mann la escribió- el del colapso de Alemania tras desatar el infierno sobre el mundo, la caída del Tercer Reich, el Ocaso de los dioses. Porque todo en Doktor Faustus tiende a Wagner.

Ésta Vida del compositor alemán Adrian Leverkühn narrada por un amigo es la biografía detallada de un genio, de su pensamiento y sus motivaciones, de la composición de cada una de sus obras con la explicación de sus procesos formales y constructivos. Pero es una ficción, y esto es lo maravilloso.
Mann analiza lo fáustico en la obra de arte, la búsqueda constante de nuevos conocimientos y experiencias -lo oscuro de la vida del artista, ser maldecido incapaz de amar, sometido a su obra, como dios- en donde puede haber cierta parte de reflexión sobre su propia vida y su propia obra.
A pesar de la intensidad, Thomas Mann consigue una fascinación inevitable.
Fuera del texto encontramos información sobre el paralelismo de las vidas de Adrian Leverkühn y Friedrich Nietzsche, la plasmación del pensamiento estético de Arnold Schönberg, padre del dodecafonismo, y la influencia de Theodor Adorno.
Doktor Faustus bascula sobre su capítulo XXV, en el que la aparición de un Ángel del Infierno resume -en una lucha entre lo real y lo fantástico, la racionalidad del norte y el poder seminal del sur, entre el sueño y la vigilia, la voluntad y la inspiración – la intención de la novela, remitiéndola al mundo mitológico y literario germánico.

Calificación: Arduo.
Tipo de lector: Muy intenso.
Tipo de lectura: Ardua.
Argumento: Deshecho en la teoría.
Personajes: Magistralmente compuestos.
¿Dónde puede leerse?: En una casa en un bosque, si es en Alemania, mejor.
¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual.