feb 28 2012

Florencia

Artículo escrito por: Augusto Prieto
Un libro anterior y bastante previsible de David Leavitt –excelente novelista por otra parte- sobre su casa en Italia, titulado En Maremma, una vida y una casa al sur de la Toscana; nos hacía temer lo peor en relación a este y nos hemos equivocado.
Porque el escritor americano nos guía por la ciudad del Arno con desenvoltura, superando los clichés, y nos demuestra un gran amor por Florencia, su extenso trabajo de documentación, y habilidad para transmitir fino humor y entusiasmo. Nos irá llevando a través de una serie de anécdotas que viven en lo literario, invitándonos a una relectura inteligente de los escritores que pasaron por la urbe florentina entre los que –recordemos- están Ruskin, Sitwell, James, Forster, Stendhal, Pater y Huxley, descontando a Vernon Lee que allí nació; casi todos se implicaron en la importante comunidad anglo-italiana que durante siglos se desarrolló en la ciudad por diferentes circunstancias que Leavitt nos revela.
El análisis de ese pequeño grupo de expatriados llena uno de los capítulos más interesantes, y otro destacado investiga la tradición sodomítica y sáfica de Florencia, transmitiéndonos sus curiosos hallazgos con la mezcla de falso pudor y de malicia con la que se refirieron a ella quienes pasaron por allí. El libro se cierra con los recuerdos de la última guerra y de las inundaciones de 1966, a los que sigue una impagable relación comentada de lecturas que se agradece especialmente.
Florencia es un pequeño ensayo literario sobre la ciudad toscana y una útil guía de viaje por su espíritu, una mirada de espertise que no conviene descartar.
Calificación: Excelente
Tipo de lector: Cualquiera, viajeros a Florencia
Tipo de lectura: Amena, entretenida e informativa
Personajes: Excéntricos
¿Dónde puede leerse?: En Florencia, claro, o el tren.
¿Dónde encontrarlo?: Búscalo en tu librería de viajes y siempre recordamos www.orixa.com y www.deviaje.com


feb 26 2012

Los enamoramientos

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Sobre la culpa y con una hondura de pensamiento fuera de lo común, la protagonista de esta novela del escritor madrileño Javier Marías, juega a engañar y engañarse en torno a la desaparición de Miguel Desvern o Deverne, un personaje que empieza siendo un don nadie y termina por cobrar importancia delictiva, menos a su pesar de lo que en un principio el lector piensa. Y es que sobre eso va, también, la última novela de Marías; sobre el poder del pensamiento y la imaginación desde su  consideración funesta para salirse de lo establecido y caer en paradójicas trampas, sobre eso y sobre las consecuencias de enamorarse o evitar estar solo, sobre cómo somos cuando nos embarga un sentimiento nunca inofensivo y capaz de sacar lo mejor y peor de cada uno de nosotros.
Abordando temas nada baladíes como la fragilidad y la crueldad como dos caras de la misma moneda, esta solvente novela no evita referentes literarios de importancia: desde El coronel Chabert de Balzac, pasando por Macbeth de Shakespeare, para llegar a brillantes elucidaciones sobre el papel de la mujer en Los tres mosqueteros de Dumas. Y si en estas dos últimas reflexiones literarias es María Dolz quién carga sobre su propia culpa para aplastarse, también es cierto que lo hace a través de Díaz Varela, esa nada incompatible criatura de los desmanes rotos, tan poco inocente que parece matar a Desvern engañando a su esposa Luisa, la única que se comporta de manera no interpuesta, espontáneamente, como bien supo ver antes de ser escrita el fotógrafo de la Magnum, Elliott Erwitt.

Calificación: Excelente.
Tipo de lector: Exigente y, a la vez, agradecido.
Tipo de lectura: En vaivenes.
Argumento: Sobre la muerte y la culpa que queda en los vivos.
Personajes: Trazados con mucho oficio y cierta perspicacia.
¿Dónde leerlo?: Junto al mar, sabiendo que es una historia de interiores.


feb 25 2012

El Golem

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Antes, pero también después de leer esta extraña novela, conviene repasar el prólogo que Jorge Luis Borges le destinó, porque solamente una mente sutil como la del escritor argentino es capaz de destacar determinadas claves.
El Golem es un ser creado desde el barro, por la magia del hombre, en la mitología hebrea.
Gustav Meyrink utiliza para trabajar sobre esa vieja historia un lugar al que convierte en personaje: el guetto de Praga, y una fórmula narrativa efectiva y compleja basada en la fragmentada interacción entre sueño y realidad.
En ese sentido no es raro que la novela adquiera la forma de creaciones de imágenes contemporáneas, de Grostz, de Chagall –ambos de origen judío como parece que lo fue Meyrink-, o de Kokoschka; hay en todas ellas la voluntad de crear una ambiente opresivo y angustioso, onírico.
El Golem se publicó en 1915; Paul Wegener realizaría una serie de películas sobre el mismo tema, mudas, con lenguaje expresionista. La novela está construida sobre símbolos y muchos parecen inextricables, los envuelve la sordidez húmeda de la vieja judería, el misterio de leyendas ancestrales; todo ello es el correlato de la oscuridad del inconsciente –individual y colectivo- y de sus monstruos, en un juego de dopplegänger inquietante, como lo son todos, y estremecedor.

Calificación: Muy interesante.
Tipo de lector: Muy interesado, aficionados a la literatura fantástica.
Tipo de lectura: Un poco ardua.
Argumento: Extraño.
Personajes: Deformados.
¿Dónde puede leerse?: En Praga, por supuesto, en la terraza de cualquiera de los elegantes cafés situados donde estuvo el gueto.
¿Dónde encontrarlo?: En tu librería habitual de nueva edición o de lance.


feb 20 2012

La Eneida

Artículo escrito por: Augusto Prieto

La Eneida es la epopeya del héroe Eneas, príncipe troyano.
Nos cuenta la caída de la ciudad de Ilión, los accidentados viajes de los exiliados por el Mediterráneo, la llegada a las costas del Lacio prevista por el mismo Júpiter, y las guerras con los latinos que originaron la fundación de la ciudad más poderosa que vieran los siglos: Roma.
Está escrita en verso por encargo de Augusto; y con ella su autor, Virgilio, se consagró como genio de los tiempos, considerándose La Eneida (Aeneidos) una de las cumbres de la literatura universal.
La historia se inspira, sucede, y refleja La Iliada y La Odisea, perfecciona sus moldes, completa su argumento, y refina la estructura poética y la textura del latín al que convierte en canónico con la elegancia proverbial de la métrica virgiliana.
Los acontecimientos narrados en La Eneida forman parte inseparable de la cultura occidental y permanecen hasta hoy en las lenguas romances: el ardid del caballo de Troya, los amores de Dido y Eneas, o la fundación mítica de Italia como nación. Aún decimos en castellano que ardió Troya para referirnos a un acontecimiento catastrófico y previsible, consecuencia de la locura humana; como hablamos de Tirios y Troyanos para nombrar enemigos irreconciliables.
La importancia de La Eneida es tan grande que en tiempos de Adriano se practicaba la adivinación sobre sus páginas, como si fuera un texto sagrado; y Dante eligió a su autor como guía por el infierno en su Divina Commedia.
Sin el conocimiento de esta obra primordial el arte de Occidente (literatura, pintura, escultura, ópera) es ilegible.
Es una narración apasionante, llena de momentos dramáticos y de acción que nos transportan a un mundo anterior a la oscuridad del cristianismo, sensual, sensorial, guerrero, cruel pero honorable, pegado a la naturaleza y anclado en las fuerzas telúricas que gobiernan el mundo como divinidades elementales.
Es además un mapa geopolítico del mundo, una historia de la civilización y un análisis de las migraciones como elemento que hace avanzar las sociedades.
La refracción de la écfrasis de La Iliada en el Libro VIII -con la descripción del escudo forjado por Vulcano en el que están representadas las futuras grandezas romanas- no es más que uno de los engranajes que mueven la correa de transmisión de la literatura europea, formada por bandas paralelas en las que Héctor se corresponde con Eneas, y Lavinia es contrapunto de Helena; en el que el viaje de Eneas a los infiernos en busca de su padre, Anquises, preludia el Renacimiento; y los amores de Niso y Euríalo anuncian el futuro con su belleza.
La Eneida no es difícil de leer en prosa, solamente hay que tener intención de abordarla y dejarse sorprender por su poderosa construcción dramática.
La traducción de don Eugenio de Ochoa, de la Academia Española, en las Obras Completas de P. Virgilio Marón de 1869 es diáfana, la impresión elegante; se corresponde con el texto original para quien sepa interpretarlo –o lo estudie-, y se acompaña de unos utilísimos resúmenes y un índice de personajes. La edición es tan honesta que las notas finales no se señalan en el texto y solo irá a buscarlas el lector cuando necesite intuitivamente hacerlo, o le convenga.
Honorate l´altissimo poeta! (Dante Alighieri, Inferno)

Calificación: Imprescindible.
Tipo de lector: Cualquiera, sobre todo los aficionados a los clásicos.
Tipo de lectura: Sugerente y espléndida.
Argumento: Trepidante.
Personajes: Heroicos y brillantes.
¿Dónde puede leerse?: Frente al Tíber.
¿Dónde encontrarlo?: Busca una buena edición antigua o moderna en tu biblioteca si es que no la han cerrado por los recortes, o en tus librerías habituales de primera o de segunda mano.


feb 18 2012

El tiempo de los regalos

Artículo escrito por: Augusto Prieto

En el invierno de 1933, un joven de dieciocho años llamado Patrick Leigh Fermor abandona su Inglaterra natal para emprender un viaje a pie hacia Constantinopla.
De quién era ese muchacho, de su infancia y de su personalidad, da cuenta el mismo –ya adulto- en una hermosa carta introductoria a la que sigue el relato de su caminar por Europa.
El tiempo de los regalos, título que toma prestado a un poema de Macneice, es la primera parte de ese recorrido y nos deja a las puertas de Hungría –el umbral del Oriente soñado- para convertirse en un libro de viajes magistral cuyos ecos rebotan en toda la literatura posterior.
Y una de las razones que lo convierten en una obra excepcional es que se redactó muchos años después sobre los recuerdos, las anotaciones en el terreno y el poso que tiempo, cultura y experiencia acumularon sobre una personalidad carismática, la de su autor.
El tiempo de los regalos, A pie hacia Constantinopla: Desde Holanda hasta el curso medio del Danubio, es una novela pero también un recorrido iniciático, una reflexión en torno a lo que significa entrar en la edad adulta y una mirada sobre una civilización que iba a desaparecer barrida por el viento de la guerra; y esa visión lejana y reposada convierte el testimonio en una obra maestra que ningún nómada debería pasar por alto.
Un relato emocional y emocionado, apasionado y apasionante, en el que las fatigas y las incertidumbres del viaje quedan borradas por la propia y deslumbradora belleza de la juventud radiante y los regalos inesperados de una bohemia aristocrática, culta y cosmopolita condenada a ser un sueño devastado.
La maestría del estilo debe de darse por descontada por la manera en que transporta al lector con la creación de imágenes reales y a la vez fabulosas, a causa de la brillantez de las comparaciones visuales, en la elegancia del vocabulario, su exactitud, y la fluidez de su prosa.
Un Viaje, con mayúsculas, donde moverse es atravesar el paisaje con las propias fuerzas -el geográfico y el de la conciencia-, desentrañar los alfabetos por los que se atraviesa, abandonarse a la hospitalidad; un recorrido enciclopédico en el que las referencias se mezclan con habilidad: crónica, arquitectura, topografía, pintura, naturaleza, literatura, sociología, historia, astronomía.
El Viaje como estado mental.
Esta primera parte del relato concluye con la llegada de la primavera, se prolongará Entre los bosques y el agua.

Calificación: Obra maestra
Tipo de lector: Cualquiera. Aficionados a viajar
Tipo de lectura: Vertiginosa y amena
¿Dónde puede leerse?: Siguiendo la huella
¿Dónde encontrarlo?: Búscalo en tu librería de viajes www.deviaje.com


feb 15 2012

El Banquete

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

De la mano de Carlos García Gual y Fernando García Romero, se entrega una nueva edición y traducción de este ejemplo de literatura simposiaca donde una serie de personajes afines al filósofo griego, disertan sobre el amor. Alcibiades, Sócrates o Diotima tratan de entender este fenómeno desde algo intermedio entre lo divino y lo humano, pues sólo participando de estos dos elementos se puede alcanzar la verdad o el bien, algo que siempre, en términos aristotélicos, será en potencia y no en acto.
El autor empieza haciendo una interposición en forma de diálogo de lo que será la cena, un lugar donde los participantes no tienen por qué participar del vino, si bien este líquido, a través de Baco, será fundamental para la exaltación de la amistad y acabará por hacer entender el texto también desde cierta embriaguez sensitiva (in vino veritas).
Se exalta, por contemporizar, el amor o amistad sexual entre hombres, al que se dedica más tiempo que al de mujeres, ya que vivimos tiempos donde las féminas no alcanzan poderío en este sentido. No obstante, el parlamento final de Diotima podría perfectamente estar enfocado al amor entre mujeres.
No se entiende a Eros sin el goce, sin embargo si a través de él tratamos de encontrar sentido, nos damos cuenta de que existen muchos y elevados por misteriosos caminos que a todos nos hacen tan locuaces como imperfectos, bellos como feos, inteligentes como tontos. El arte del amor debe practicarse rectamente y hacia la virtud, ya que en nombre de Eros se siguen cometiendo las mayores infamias.

Calificación: Imprescindible.
Tipo de lectura: Compleja al ser interpuesta en un principio; ayudan las notas de los eruditos.
Tipo de lector: Aficionados a pensar.
Argumento: El amor como forma de alcanzar sentido.
Personajes: También hay un médico que interviene en el caso de que peligre la vida de amante o amado; y el cómico Aristófanes, contrapunto conductual de Sócrates.
¿Dónde leerlo?: En Wall Street, tratando de convencer a un broker que sin estudiar la Grecia clásica jamás entenderá nada de lo que le ocurre.


feb 13 2012

Sir Gawain y el Caballero Verde

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Sir Gawain y el Caballero Verde forma parte del Ciclo Artúrico y por lo tanto de una serie de historias que arrancan de la leyenda y en las que el rey Arturo y los caballeros de la Mesa Redonda son los protagonistas.
Destaca en el corpus literario medieval por su esquema cerrado, su solvente estructura narrativa, el colorismo de las escenas, la intencionalidad de los personajes y sus curiosos diálogos. Novela completa y canónica en la versión castellana de Siruela (la primera de la Selección de lecturas medievales) es, en su original, un poema aliterativo que forma parte del manuscrito denominado Nero A X, de la British Library, fechado en el último tercio del siglo XIV.
El relato comienza con la aparición de un Caballero Verde, un fantasma surgido del reino de las hadas, invulnerable y brillante como un esmalte, que da lugar a una sucesión de hechos asombrosos en una relación coherente, cargada de simbolismo, que –a diferencia de otras novelas de caballería- no está sometida meramente a la acción, donde la utilización de lo fantástico es incidental y en absoluto arbitraria, y que no presenta lagunas en la linealidad de la composición.
Son especialmente fascinantes las descripciones de las partidas de caza, la representación de la vida de los castellanos, y la elaboración del paso del tiempo.
Siempre interesantes los textos de Luis Alberto de Cuenca y Jacobo F. J. Stuart que completan la edición.
Sir Gawain y el Caballero Verde es una buena lectura para iniciarse en la novela de caballería, especialmente los más jóvenes.

Calificación: Muy interesante
Tipo de lector: Cualquiera
Tipo de lectura: Entretenida
Argumento: Bien tramado
Personajes: Firmes y valientes
¿Dónde puede leerse?: En una floresta o un castillo
¿Dónde encontrarlo?: Inténtalo en tus libreros de lance


feb 12 2012

Dibujos animados

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Primera novela de Félix Romeo, escritor zaragozano recientemente fallecido. La obra es una sucesión de pequeños relatos narrados con tremenda sequedad y donde afiches típicos de los 80 cobran nueva vida para mostrar un entorno desestructurado por culpa de tanta muerte; la grisura de la Transición democrática en pañales, toreros que causan hilaridad al ser cogidos por la bestia, militares que presumen de haber ido a la cárcel, una familiar loca que parece no estarlo, una puta a la que la madre del protagonista cose y zurce los vestidos con dos hijos.
Con este primer bosquejo literario, Romeo conoce sus primeros monstruos en forma de insatisfacción, coleccionando cromos de fútbol (ese deporte que tan poco entiende) o esnifando pegamento junto a unos recreativos, empieza a mostrarse lo fugaz e intrépido de una existencia, mostrada primero vicariamente a través de una identificación con el Correcaminos y el Coyote, para participar de ella de una forma irremediable cuando el chiquillo que escucha canciones de muerte en el tren entre risas de los soldados, decide ejercer de Brutus ante una Olivia discapacitada, ya que ésta tiene a una amiga que se llama Popeye, y no porque coma espinacas.
De un humor y aliento breve, aparece también el 23-F tal y como podía entenderlo un niño de entonces.
Como ocurre en Amarillo, el personaje podría ser Félix Romeo o cualquiera de nosotros, si bien se viene a la cabeza un dato importante: el autor fue condenado por insumisión ante la llegada del servicio militar; leer las disertaciones sobre el ejército y el santo que se niega a doblegar su fe, es más un ejercicio de cinismo, que una declaración de intenciones desde la que se entiende la escritura como una forma de ver el mundo propia y profundamente triste.

Calificación: Buena.
Tipo de lector: Aficionado a interpretar los espacios entre puntos.
Tipo de lectura: Sencilla.
Argumento: Sobre la vida de un niño atrapado entre ficciones.
Personajes: Bien dibujados.
¿Dónde leerlo?: Reinterpretando junto a niños un capítulo de Bob Esponja.