oct 31 2010

Señas de identidad

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Todos conocemos la capacidad de banalización que tiene la repetición, de los actos, de los estilos o del lenguaje, por eso es muy importante vaciar la conciencia, en lo posible, antes de recuperar ciertos pensamientos construidos con palabras, para que recuperen su valor. Memoria histórica. En eso se convierten los suficientes hechos biográficos de Álvaro Mendiola -entrecruzados con crónicas, declaraciones, atestados, experimentación con el lenguaje- con los que los narradores componen estas señas de identidad.
Histórica, en cuanto que perteneciente a un imaginario colectivo y a un proceso en el tiempo. Memoria porque no es absoluta sino desigual, desordenada, consciente de sus limitaciones; porque recuerda todo y a todos, aunque solo bajo ciertas luces, pero juzga desde las actitudes y los hechos, intentando comprender; porque se pone en marcha con la intención de recuperar, resolver y clausurar. No sé si piensan en esto los que juntan tristemente estas dos palabras en los diarios, en los parlamentos, en las conversaciones. Lo dudo. Quien sí reflexionó sobre ello con profundidad fue Juan Goytisolo, y es sorprendente que la elaboración literaria de esta reflexión -puesta en la orden del día de hoy- se publicara en 1966.
Porque están en el libro la construcción de españa como idea, el espíritu de una transición económica y moral hacia otra parte; la descripción del exilio político, que no por ser exilio deja de ser estrecho y mezquino; el intelectual, siempre cínico e hipócrita; el emigrante, con su carga desagradable de pobreza y atavismo que hoy (pero solo hoy) es otro, y (precisamente por eso) deja de serlo; el turismo como un acto insensato, patético y embrutecedor; la destrucción del territorio concebida como desarrollo (de nada, desarrollo en sí mismo, como abstracción); la corrupción; los tópicos, propios y ajenos.
Señas de identidad es un retrato de España y un descubrimiento del Sur, que no deja de tener vigencia por el hecho de que hoy lo podamos aplicar a otros países, (si es que existen los países) a otros sures, puesto que esas señas siguen existiendo y las reconocemos (a lo mejor en otros, nuevamente) y por eso tenemos la obligación de recuperarlas.
Podría concluirse de estas reflexiones sobre lo leído que es una novela excesivamente profunda, tediosa, y pesada. No.

Calificación: Profundamente honesta y moral (excepcional por eso), rabiosamente actual y fuera de los lugares comunes.
Tipo de lector: Con espíritu crítico/político.
Tipo de lectura: Irregular, densa.
Argumento: Diferentes historias cruzadas con un relato biográfico del protagonista.
Personajes: Construidos hasta el último detalle en una creación psicológica continua.
¿Dónde puede leerse?: En muchos sitios, especialmente en Barcelona. El Egido de Almería sería un buen lugar también, es más deberían leerlo allí, se lo recomiendo mucho.
¿Dónde encontrarlo?: Deberían tenerlo en cualquier librería porque es parte de nuestra memoria.


oct 31 2010

Los verdugos y las víctimas

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Laurence Rees hace un repaso de los hechos más oscuros que sucedieron durante la segunda Guerra Mundial en un libro que, si bien no es una cosa del otro mundo, sí es una buena muestra de la literatura que, alrededor del desastre que supone una guerra, se ha desarrollado a finales del siglo XX y principios del XXI. Testimonios, datos, alguna fotografía y el relato de atrocidades que deberían avergonzar a cualquiera. La palma se la llevan los ejércitos alemán, rusos y japonés, aunque los británicos y norteamericanos también se llevan lo suyo. Al fin y al cabo, una guerra es una guerra y el que participa comete todo tipo de actos repugnantes. El primero de ellos, participar en la contienda.
El libro es muy fácil de leer aunque nos lleva, directamente, a esa zona que visitamos poco para poder vivir sin grandes problemas de conciencia. Enfrentarse a cosas como que alguien no sintió nada ni por haberla matado, ni por haberla violado, ni por habérmela comido (esto lo dice un tal Masayo Enomoto que luchó en China) no es muy agradable. Ni saber que durante días las mujeres alemanas fueron violadas sin parar cuando el ejército ruso llegó a Demmin y no porque la soldadesca se descontrolara sino porque sus mandos les dieron la orden de divertirse. Las familias se suicidaban juntas para evitar el sufrimiento que les esperaba. Algunas mujeres fueron violadas hasta en veinte ocasiones.
En fin, la crónica de algo que todos intuimos aunque miramos hacia otro lado la mayor parte de las veces. Eso sí, no esperen gran literatura, ni grandes alardes. Se trata de una narración muy cercana al periodismo que busca dejar constancia de lo que pasó, unas veces de forma algo tendenciosa y otras pasteleando más de la cuenta. Aunque puede ser interesante acercarse a este libro. No esta mal saber hasta que punto somos unos salvajes vestidos con ropa de marca.

Calificación: Pasable.
Tipo de Lector: Todo el que este interesado en saber lo que pasó y lo que podría pasar en cualquier momento.
Tipo de lectura: Muy fácil. Puede leerse por partes sin que pierda intensidad.
¿Dónde puede leerse?: En cualquier parte.
¿Dónde puede comprarse?: En cualquier librería.


oct 30 2010

Si te comes un limón sin hacer muecas

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Sergi Pàmies, alabado por su coetáneo Vila-Matas por considerarlo un cuentista con más mundo del que en principio pudiera parecer contener, no es este autor alguien especialmente minimalista en sus recursos, a pesar de que sus relatos sean cortos. Tiene la habilidad de saber escribir veinte piezas, casi hiperbreves, en torno a un mismo tema, que podría ser la resistencia ante el mal o la indiferencia ante el mismo. Lo único que el lector llega a vaticinar es que, por exceso o defecto, aquí hay un mundo poblado de densas, polimórficas e intensas ficciones, y donde probablemente es menos el tiempo el protagonista que esta idea núcleo citada que incluye tanto la supervivencia de sus criaturas ante un mundo hostil, como la necesidad que las dos adolescentes de la portada tienen de dormir. Piezas que merodean el tema o conatos de energía que vemos hasta en una gota del grifo que sueña con precipitarse al vacío aún a sabiendas de que en el intento quedará espachurrada contra el fregadero.
En La otra vida, un tierno fantasma dedica su desaparición a los seres queridos que tanto le aguantaron, transformando así lo vano de toda una vida en alegoría cuasi-mística sin dramatismos ni heroísmos; es éste un relato cerebral que con semejanzas temáticas a El corazón delator de Poe, obtiene, salvando las distancias, un resultado mucho más sosegado.
Monovolumen y Brindis quizás sean los mejores, de una larga ristra de relatos (todos ellos importantes) y a tener en cuenta. En el primero, el personaje-narrador envidia a un vecino que se muestra simpático, mientras él sólo es cordial, esta cordialidad esconde cierta vergüenza a prodigarse; el caso es que la relación se prolonga y a nuestro menos querido personaje no se le ocurre otra cosa que vacilarle sobre un coche suyo que piensa que es inaccesible al bolsillo del vecino.

Calificación: Muy bueno.
Tipo de lector: No necesariamente familiarizado con el concepto de posmodernidad, pero dispuesto a reconocerse en él.
Tipo de lectura: Amena, aunque densa.
Argumento: Ficciones diversas en torno a cuestiones pequeñas (y por ello, universales) de la vida.
Personajes: Fácilmente identificables.
¿Dónde puede leerse? En cualquier sitio sin ruido y que a la vez permita hacer y deshacer con paz y tranquilidad.


oct 30 2010

L´Ornement Polichrome

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Publicado bajo suscripción en una primera edición en París, en 1869 a la que siguió una segunda dos años más tarde, L´Ornement Polichrome es uno de los más importantes repertorios de ornamentación que produjo el siglo XIX.
Auguste Racinet, dibujante de la colección Soltikoff, dirigió un equipo de más de una decena de artistas que concibieron y diseñaron las cien planchas cromolitográficas que componen el volumen y cuya ejecución (Firmin-Didot Frères, etc., Imprimeurs de L´Institut)  es de una precisión que no fue superada nunca.
Es un libro de una belleza excepcional porque reúne más de dos mil motivos decorativos dispuestos en panoplias y seleccionados por la belleza de su trazo, la suntuosidad de su colorido, y la perfección de su diseño, de entre las artes decorativas de todas las civilizaciones.
El volumen se abre con una breve introducción general que repasa los rasgos principales de los motivos artísticos, agrupados pragmáticamente en cinco grandes grupos, a saber: Primitivo, Antiguo, Asiático, Bizantino y Occidental; en esta introducción hay dibujos y descripciones, se definen las características esenciales acompañadas de citas textuales, en su mayor parte de arqueólogos o estudiosos en Arte Antiguo de la categoría de Vasari, Viollet-le-Duc o Champollion-Figeac, se acompaña de apéndices sobre óptica y cromática que ayudan a descifrar las planchas.
La teoría podría ser cuestionada con los conocimientos añadidos a la Historia del Arte desde la publicación del libro, pero no por ello pierde su valor intrínseco; porque de una manera un tanto ingenua -pero efectiva- vincula la elaboración de los motivos con la formación de las civilizaciones, analizándolos de forma generalista.
Lo que sí es incuestionable es el esplendor de las planchas. Se presentan los motivos ornamentales en sí mismos, agrupados ingeniosamente de manera armoniosa, excusando determinar las reglas, a cambio del ejemplo de mostrar los códigos.
Es más un manual de estilo para la decoración que un libro de arte -en puridad- y si se precia de destacar el arte occidental con casi la mitad de las planchas, lo cierto es que los ojos de hoy prefieren lo primitivo y lo oriental a la catalogación de los Luises y del Renacimiento.
Se debe destacar la minuciosidad de la joyería etrusca (Pl.VII), la belleza de la sedería china (Pl.XIII) y de los esmaltes cloisonnés chinos y japoneses (Pls.XI y XII), los nielados indios (Pl.XVI) y persas (XXI) en resplandecientes estampaciones en oro y plata; o la elegante selección de la plancha XXIX, con motivos de mosaicos y terracotas esmaltadas de la Alhambra de Granada y el Alcázar de Sevilla. La selección medieval (manuscritos iluminados, vidrieras, bordados, motivos celtas) es prolija por obvios motivos históricos, y los repertorios renacentistas y barrocos se han seleccionado entre los más exquisitos diseños de Europa: las logias del Vaticano, el Gradual de la Catedral de Siena, la Sala Grande del Parlamento de Normandía y en los más destacados castillos, bibliotecas, museos y palacios de Francia. Brillan las pinturas decorativas de las galerías del Louvre (Pl.LXXIX).
L´Ornement Polichrome es causa y efecto de los movimientos historicistas de finales del XIX que se prolongaron en toda Europa en los inicios del XX y tuvo una influencia decisiva en la decoración.

Calificación: Suntuoso.
Tipo de lector: Exquisitos y decoradores.
Tipo de lectura: Informativa de las planchas.
¿Dónde puede leerse?: Sentado en la biblioteca porque se imprimió en Gran Folio.
¿Dónde encontrarlo?: En anticuarios y subastas.


oct 29 2010

Don Julián

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Este libro, que ha sido revisado posteriormente por el autor, se publico en 1970 con el título de Reivindicación del Conde don Julián, y supuso un revulsivo para la anquilosada literatura del tardofranquismo.
Juan Goytisolo lo escribió con una clara intención de subvertir el lenguaje y la expresión, usando sistemas de puntuación novedosos, alternando diferentes historias, y alterando los espacios físico y temporal en los que se mueven sus personajes. Cita textos de otros autores, los modifica, abusa de las imágenes, de la reiteración, de las descripciones por acumulación. Todo ello es característico del experimentalismo que revolvió las letras españolas de la época. El texto requiere una lectura concentrada y atenta, a las referencias y a las claves, porque utiliza un esquema desestructurado y poético, cercano al impresionismo.
Es, por supuesto, una novela política de dura crítica social; curiosamente la sociedad a la que disecciona está fuera, enfrente, amenazante y amenazada; atisbada desde un Tánger real pero ilusorio, contrario a todo imaginario de lo exótico. Sin conocer nada de su autor sabríamos que es una novela de exilio, no necesariamente físico, sino mental y moral.
El argumento se cierra, circular, durante un día en la vida de su protagonista, un deambular topográfico, que da lugar a un laberinto de palabras, que forman secuencias de acción casi cinematográficas.
Don Julián (recordemos que en las mitologías ibéricas es el personaje que facilitó la invasión musulmana de la península) aparece aquí –más deseado que recreado- como el disidente, el traidor evocado y reivindicado; reclamado; porque el tema profundo de la novela es el placer de la traición a la Patria y de su destrucción, cuando ésta es lo que nos identifica, que nos define: que nos convierte, sin quererlo, en portavoces de algo que nos da una etiqueta y nos fabrica una máscara: qué patria? todas: las del pasado, las del presente y las del futuro: las grandes y las chicas, las poderosas, las miserables. El libro fue, por todo esto, (idea, forma, posicionamiento) un texto lúcido, valiente y moderno en el momento de su publicación; y lo es hoy igual que entonces.
Porque una de esas patrias (pero hay otras) era la España del desarrollismo narcótico, de la sociedad anestesiada por la ilusión del bienestar, que Goytisolo intuye en su ficción como una amenaza en sí misma para el progreso, y que debe ser arrasada por sus más ancestrales temores y terrores. Violada.
El final es metafórico y sexual, violento, lúbrico; uno de los escándalos que toda época necesita para avanzar.

Calificación: Extraordinario.
Tipo de lector: Decidido e intenso.
Tipo de lectura: Requiere atención e incluso repaso, pero no es tan compleja como puede sospecharse, además es hermosa.
Argumento: Tiene varias líneas que se entrelazan en distintos niveles de complejidad.
Personajes: Simbólicos.
¿Dónde puede leerse?: En La Española o en el Tingis, en el zoco chico, pero también en el Valle de los Caídos.
¿Dónde encontrarlo?: En cualquier librería deberían tenerlo, y en la Librairie des Colonnes, en el bulevar Pasteur, si ya la han reabierto, con más razón.


oct 29 2010

Serralves 1940

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Ahora una mirada. Abrimos un libro de fotografías de época, en blanco y negro.
En 1925, el rico industrial portugués Carlos Alberto Cabral, segundo Conde de Vizela, visita la Exposición de las Artes Decorativas de París, le acompaña el arquitecto José Marques da Silva; buscan inspiración para construir una morada en Oporto para el empresario. Las obras concluirán, tras diversas intervenciones y vicisitudes en 1944, y darán lugar a una de las residencias particulares más refinadas de Europa, la Casa Serralves. Jacques Gréber proyecta el jardín, que deberá acomodarse levemente a los estrictos códigos Art Decó de la Casa.
Edificio y jardines, están hoy bajo la tutela de la Fundação Serralves, que organizó esta exposición con fotografías realizadas por la Casa Alvão, de Oporto.
El título define una década, la de 1940, en la que se tomaron las instantáneas, cuando los jardines ya estaban formados y su propietario vivía un idilio con la que se convertiría después en su esposa, Blanche Daubin.
Los clichés se convierten así en testimonio de un tiempo y un espacio, y encierran, detrás de la clásica concepción paisajista, una fuerte carga expresionista, que se revela, sobre todo, cuando la naturaleza domesticada dialoga con los elementos arquitectónicos o forjados. Se han seleccionado, y recoge el catálogo solamente, imágenes sin presencia humana que crean espacios deshabitados, incluyéndose interiores de la mansión, solo cuando informan de su relación con los jardines.
Son imágenes monocromas, que crean una memoria íntima en cuanto que jardín privado, cerrado, congelado en el color y en el tiempo. El lector, convertido en flâneur, tiene que establecer el paralelismo con esas construcciones y ese parque que vemos hoy abierto, escrutado, recorrido, convertido en cuestión social y conciencia educacional.
Se acompañan las fotografías con tres breves e interesantes textos introductorios.

Calificación: Bello e interesante.
Tipo de lector: Interesados en paisajismo, arte y fotografía. Seres evolucionados.
Tipo de lectura: Breve y evocadora.
¿Dónde puede leerse?: En el propio parque, claro está, y en casa como recuerdo o proyecto.
¿Dónde encontrarlo?: En la propia Fundación o en librerías especializadas en Arte.


oct 28 2010

Washington Square

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Henry James era una cotilla. Hago este comentario desde el respeto y la profunda admiración por un escritor genial, consultando concienzudamente la definición en los diccionarios. Lo explico: sabemos, sobre todo por sus cuadernos, que el escritor tuvo una intensa vida mundana, siempre atento a los cuentos y a los chismes de los personajes de la alta sociedad, que le fascinaron, y que fueron el germen de muchos -de casi todos- sus relatos. Washington Square parece tener su origen en una historia real, que le refirió la actriz y escritora Frances Anne Kremble, cuyos detalles pergeñó en una entrada en su diario, el 21 de febrero de 1879.
Lo extraordinario es que James decida emplear esa faceta de su personalidad en la construcción de la voz narrativa, y que lo haga con una solvencia notable. Es un narrador-cotilla, que actúa como un espía para el lector; que parece ir contándonos hechos que ha atisbado a escondidas y oído referir a segundas personas; hechos que luego juzga, altera y comunica, influenciando al lector, a quien se dirige cuando le conviene. En paralelo, traslada la omnisciencia a uno de los protagonistas, Austin Sloper, que asegura conocer todo lo que ocurre en las mentes y en las vidas de sus compañeros de reparto, en un tiempo absoluto. Ésta propuesta narrativa funciona, respecto al lector, produciendo un efecto extravagante, cargado de ironía; y al mismo tiempo desenfoca la narración dándole una vuelta de tuerca, en un ejercicio literario soberbio.
Ese narrador es también entomólogo, descriptor prolijo, minucioso en el detalle hasta la magnificación, que transcribe conversaciones, plagadas de fintas como un duelo, cruzadas por la mente cínica, imparcial y analítica del doctor Sloper.
El pequeño grupo de Washington Square, es una sociedad en la que toda posición y relación están reglamentadas estrictamente; una situación en la que los roles del hombre y de la mujer, las jerarquías, son inmutables. En la que la furia de una tormenta atraviesa los salones por dentro de los personajes, respetando la decoración, como en un cuadro de Magritte, si se quiere ver la imagen; produciendo una devastación interior en todos ellos, singularmente en la desprevenida Catherine. Una devastación de amor que progresa a través de estados de ánimo analizados minuciosamente, y donde los actores detienen toda emoción y la transfieren a la palabra.
James, que pasó la vida intentando condensar sus textos al máximo, parece haber buscado aquí todo lo contrario, una prolongación oportunista; puede que por tratarse de un folletín que se publicó por entregas. Como es un creador de oficio se lo puede permitir y salir airoso.
Nadie puede atreverse a decir que le sobra nada, pero sí que podría haber contado lo mismo, con menos palabras. Pero con menos intensidad.
Washington Square es una novela clave por su composición formal.

Calificación: Muy buena.
Tipo de lector: Ligeramente profundo o ligeramente superficial.
Tipo de lectura: Elegante y minuciosa.
Argumento: Sucinto, convenientemente extendido hasta variar la perspectiva.
Personajes: Exquisitos y dibujados con detalle.
¿Dónde puede leerse?: Quizás ese ambiente se entienda mejor hoy en Londres, Saint James´s Square, en un banco de la plaza.
¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería favorita.


oct 26 2010

Adulterios

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Obra de teatro estrenada el año pasado en Madrid. El libro está formado por tres comedias en un acto, que podrían ser escenas fílmicas dada la agilidad y el carácter de los diálogos, pero que seguramente Allen decidió convertirlas en materia teatral dado lo desordenado o caótico de dichas escenas; hay además un empeño de trascendentalismo que va de la natural psicosis de la población neoyorkina, retratada en tantas de sus películas, a la psicopatía más dura, lo que hace que sus personajes, establecidos casi sin lugar intermedio entre el rol de perdedores o el de histéricos, sean retratos tan intensos a veces como poco reales otras (verosímiles siempre), en aras de proyectar un sentido del humor que ni hoy ni nunca huye de lo tierno por patético o exasperado.
En Riverside Drive, ambos personajes, un escritor fracasado y un músico que inconscientemente le roba las ideas, juegan a intercambiarse los papeles; en un juego engañoso, pero sofisticado de lo que supone estar loco y ser un psicópata, Allen llega a la dolorosa convicción de que la culpa se puede aprender y juega a la identificación de un modo engañoso por ficcional, consiguiendo un resultado que conmueve por lo veraz.
Old Saybrook es una pieza más familiar, la acción la protagonizan tres parejas diferentes, de las cuales dos de ellas son amigas entre sí y están dispuestas a comer en una barbacoa. Con un macguffin dentro y un estilo más costumbrista, no se sale de la impronta de su autor, pero es visiblemente más floja.
Central Park West, por último, narra la relación entre una psiquiatra y una amiga, gracias a la que descubre que su marido le ha puesto repetidamente los cuernos; la psiquiatra aparece en escena ébria y temiéndose lo peor, la amiga le dice que no fue ella quién provocó la relación, sino él. Pronto aparece el escritor fracasado al que da todo igual, novio de la amiga-paciente; este elemento a la vez distorsiona y encumbra la pieza.

Calificación: Buena.
Tipo de lector: Cualquiera al que le guste Woody Allen.
Tipo de lectura: A pesar de ser reciente, recuerda remotamente lo más vintage  de Allen indagando en sus neuras y obsesiones aún más si cabe.
Argumento: Tres comedias con fondo amargo de lo que supone ser infiel a uno mismo o a otra persona.
Personajes: Estupendos por poco acomodaticios la mayoría.
¿Dónde puede leerse? Lejos de la zona cero neoyorkina, pero habiéndola visitado.