ago 31 2013

La niebla, tres veces

Artículo escrito por: Augusto Prieto

La niebla porque aparece siempre, tres veces porque son tres novelas cortas las que se presentan. Ya habían sido publicadas por separado.
Cada una de ellas es una gran metáfora.
La escritora se delata al hablar de un acertijo al borde del significado.
Menchu Gutiérrez utiliza la visualidad en su escritura, la capacidad de usar las palabras para contar una historia con imágenes. El lector deberá dejarse llevar y buscar similitudes con su vida, parecidos sucesos a ese mundo simbólico.
La soledad, el miedo, el aprendizaje, la carga culpable de la religión. Todo eso está en Viaje de estudios, un relato que consigue desasosegarnos.
En La tabla de las mareas se habla sobre el bien y el mal, lo oscuro y lo luminoso, las dos orillas de la vida, las edades del hombre y de la mujer. Son visiones poéticas que nos transmiten sensaciones en un mundo dual.
La mujer ensimismada es un juego zodiacal. Un libro de horas lleno de miniaturas. Vidas, situaciones, intimidades. Interiores. Se basa en una tradición de símbolos. Abre para nosotros la puerta hacia prodigios que se producen sin que haya ojos para contemplarlos. Como espejos abandonados.
La de Menchu Gutiérrez es una de las prosas más bellas de la literatura. Diferente, independiente, imaginativa.

Calificación: Extraordinario.
Tipo de lector: Cualquiera con cierto espíritu poético.
Tipo de lectura: Singular.
Argumento: Intimista.
Personajes: Sensibles.
¿Dónde puede leerse?: En la niebla.
¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual


ago 30 2013

Un tiempo para callar

Artículo escrito por: Augusto Prieto

El escritor británico Patrick Leigh Fermor, conocido por algunos relatos de viajes legendarios como El tiempo de los regalos, recoge en este libro el testimonio de tres estancias de reclusión en diferentes monasterios.
Parte de los textos salen de cartas enviadas –en todos los sentidos- desde el interior.
Alternando las descripciones, la historia y la reflexión, crea una obra intimista que recorre experiencias y sensaciones en un lugar donde el autor comprueba que se calla la mente y se recompone el espíritu.
Leigh Fermor es un buen narrador de lo real. Es perceptivo, detallista y minucioso.
Son espléndidas sus descripciones litúrgicas de los paisajes interiores y exteriores, de los edificios y de quienes los habitan, que trasmiten una sensación de encierro luminoso.
El viaje por La abadía de Saint Wandrille de Fontanelle es un recorrido iniciático y una sorpresa. Su primera experiencia con la soledad y el silencio.
En De Solesmes a la Gran Trapa no supera lo descarnado de la vida religiosa, de un despojamiento brutal que afronta con admiración.
El capítulo dedicado a Los monasterios rocosos de Capadocia tiene más de recreación histórica, basada en sus vastas lecturas y en su conocimiento de la vida de los cenobitas, que interpreta para los lectores con interrogantes.
El libro se cierra con una reflexión y se abre con el prólogo de una admirada traductora.

Calificación: Curioso.
Tipo de lector: Cualquiera, puede ser interesante para todos, para los estresados más.
Tipo de lectura: Depurada.
Argumento: Silencio.
Personajes: Renunciantes.
¿Dónde puede leerse?: En un monasterio.
¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual.


ago 29 2013

La liebre con ojos de ámbar

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Una novela documental que cuenta las vicisitudes de una colección de raras miniaturas japonesas a través del último cuarto del siglo XIX y de todo el XX, se convierte obligatoriamente en crónica de la época, y es también la historia de la familia que se las pasó de generación en generación.
Los Ephussi, ricos banqueros, desgraciados judíos, expatriados.
Edmund de Waal es el heredero de la colección. Es ceramista, cercano a la cultura japonesa. Estas dos cualidades, convierten su rastreo en las bibliotecas, en los archivos, y en los recuerdos familiares, en un documento de inspirada intuición.
Porque no se deja deslumbrar por el brillo, ni cegar por la oscuridad de ese periodo, de esa familia, y mantiene como hilo conductor el poder magnético de los objetos, su cualidad de cosa perdurable y hermosa, el refinamiento de las personas que los acogieron en sus habitaciones.
Y el hechizo de esas miniaturas se convierte en una nube dorada de recuerdos y de suposiciones que llega hasta nosotros como una brisa.
Y en el fondo está siempre ese poder de atracción de los objetos, de la materia modificada por el arte y por la pasión.

Calificación: Interesante.
Tipo de lector: Cualquiera.
Tipo de lectura: Amena.
Argumento: La historia de una familia.
Personajes: Reales.
¿Dónde puede leerse?: En París o en Viena.
¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual.


ago 27 2013

Luz de Agosto

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Leer a William Faulkner es encontrarse con la literatura, con el auténtico arte de escribir. Tal y como están las cosas, es reconciliarse con todo ello.
Creo que fue Arturo Pérez Reverte el que acusó -a los escritores españoles de una época concreta- de seguir a Faulkner para quedar bien, de leer sus novelas y cuentos porque así quedaban dentro del círculo de los escritores de alto copete. Digo acusó porque lo afirmó con bastante mala baba. Y, una de dos, o no ha leído a William Faulkner o, si lo ha hecho, no se ha enterado de nada.
Leer a este autor es un trabajo duro, entenderle todavía lo es más, comprender el sentido del humor que utiliza este autor sólo está al alcance de los que no se toman en serio ni el mundo ni a sí mismos ni, por supuesto, la literatura. Porque el mundo construido por Faulkner es grandioso, es gracioso, es profundo, es odioso. Es nuestro mundo disfrazado con harapos. Un universo atrapado por un aliento en la escritura difícil de seguir, por un tono altísimo en el que cada palabra elegida parece que estuviera allí esperando a ser utilizada; un universo plagado de personajes llenos de aristas, de escenarios retorcidos sobre su propia decadencia, de muerte, de ignorancia, de desidia.
Luz de Agosto no es el libro más difícil de Faulkner. Ni el mejor. Pero en cada página se puede encontrar más literatura que en libros enteros. La trama policial ayuda a que el ritmo de lectura no sea duro en exceso y, sobre todo, la voz creada por el autor nos lleva de un lugar a otro sin esfuerzos añadidos. Una voz de alternancia limitada que va de personaje en personaje para que, desde el núcleo argumental, crezca un mundo entero en el que cada cosa aporta sentido a otra. El movimiento del foco que realiza el autor es espectacular, definitivo. Porque el narrador se acerca o se distancia para aportar luz suficiente en cada pliegue de los personajes. Leer esta novela y pensar que lo importante es la trama es un error. Lo fundamental está detrás de cada alma dibujada.
Un aspecto técnico muy interesante de la novela se encuentra en las zonas en las que se representan los flujos de consciencia de los personajes. Los precede un monólogo interior que da paso a ese flujo que abre las puertas de la psicología de cada personaje. Se reconocen por la letra cursiva (innecesaria aunque el autor la utiliza).
El final de la novela delata lo que era Faulkner escribiendo: ironía pura.
Luz de Agosto es una novela imprescindible. El que quiera comprender en qué consiste la creación de un personaje en toda su dimensión no debe dejar de leerla. El que quiera comprender en qué consiste la creación de un universo no debe dejar de leerla. En realidad, nadie debería dejar de leerla.

Calificación: Excelente.
Tipo de lectura: Una novela de Faulkner exige una lectura atenta.
Tipo de lectura: Debería gustar a todo el mundo.
Personajes: Perfectos.
Argumento: Todo en este mundo se reduce a lo que el individuo es.
¿Dónde puede leerse?: En Yoknapatawpha. Existe en cuanto se abre el libro. En la literatura de Faulkner siempre está aunque la acción no suceda allí.
¿Dónde puede comprarse?: Pídelo en tu librería habitual.


ago 23 2013

La verdad sobre el caso Harry Quebert

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Esta no es una gran novela. Es un best seller. Y flojito.
La trama que prometen en la editorial -llena de giros impresionantes, de sorpresas y de maravillas imaginativas- resulta cargante, reiterativa y muy predecible si se lee con atención (algo muy difícil debido al aburrimiento que puede llegar a causar meterse, entre pecho y espalda, 662 páginas vacías de cualquier sentido literario y con el único aliciente de terminar lo antes posible). Novelas como esta se pueden encontrar a puñados es las estanterías de las librerías. Se lo garantizo.
El lenguaje utilizado por Joël Dicker es ramplón. Tan sólo destacan algunos pasajes cerca de lo cómico. Algo que se antoja insuficiente ante tanto ruido provocado por la publicación que alguien quiere convertir en obra de arte cuando está, en realidad, a la altura de El código Da Vinci. Poca, muy poca altura. Abundan los diálogos o, más exactamente, las conversaciones de portal entre personajes. Y cuando los personajes conversan, como lo puede hacer cualquiera al encontrarse con el conserje de la finca, arrastra al precipicio narrativo (en sentido absolutamente peyorativo) a esas almas creadas, en este caso, para nada. Los personajes se perfilan levemente, no se profundiza en su sicología, y todo parece superficial o anecdótico. Nos quedamos sin personajes. Hay que hacer un verdadero ejercicio de fe indomable para tragarse lo que les va ocurriendo durante la trama. Todo tiende a lo inverosímil. Las descripciones son insípidas y sobran, puesto que podrían intercambiarse otras con el mismo resultado. En fin, un festival de luz y de color.
Alguna cosa llama poderosamente la atención. Una de ellas es que, de principio a fin, se habla de una novela maravillosa escrita por uno de los personajes. Podemos leer extractos de ella en algún momento. Resulta ser tan mala como La verdad sobre el caso Harry Quebert. Mala de verdad. Cursi, llena de imágenes espantosas por su simplicidad y por la falta de sentido. La otra tiene que ver con una serie de recomendaciones que un personaje hace a otro para que consiga escribir una gran obra. Por lo que se ve, Joël Dicker cree que esto de escribir es algo así como la acumulación de fórmulas que, aplicadas con rigor, te convierten en escritor. Lo malo de esto que habrá lectores que se lo tomen en serio, lo apliquen en alguna ocasión y no entiendan cómo no triunfan de forma rotunda e inmediata.
Otro libro que roba el sitio a autores de verdad, que hacen literatura de verdad y que se quedan sin poder publicar. Si pueden evitar perder el tiempo leyendo este libro, mejor. Utilicen todas sus energías en libros que merezcan la pena.


ago 22 2013

Ru

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Ru es un libro delicioso. Kim Thúy construye un universo asombroso escribiendo cuadros que aparecen con leves trazos, con colores desconocidos, rasgos ancestrales, dolor, angustia, peligros, esperanza y regresos a las raíces. No es un relato en la que la trama tenga especial importancia. Al contrario, es un simple vehículo para transitar espacios únicos que nacen de la pluma de la autora con una elegancia desprovista de cualquier artificio molesto.

Las sensaciones, el recuerdo o una forma de interpretar la realidad que une lo material y lo trascendente a través de imágenes grabadas en la consciencia de la autora; son los elementos que articulan el relato. Pinceladas aquí y allá que terminan por mostrar un espacio que nos acerca al autor, pero que, al mismo tiempo, nos recuerda la tragedia de un país entero. Alejada de las imágenes estereotipadas a las que estamos tan acostumbrados, nos relata un horror imperdonable y olvidado cuando no llega en formato cinematográfico.

La escritura de Kim Thúy es elegante, expresiva y busca la imagen como apoyo imprescindible para entender su literatura. Una forma de entender las cosas evocadora y en auténtica búsqueda de la construcción más épica del narrador desde una lírica demoledora.

Ru es un libro breve e intenso; una obra de una autora joven que agradece a la vida haber encontrado el estímulo para escribir puesto que es la tabla de salvación necesaria en el destierro. Ru es un excelente relato para saborear con tiempo, con la tranquilidad de una lectura que busca el nexo entre las vivencias vicarias y las de uno mismo.

Calificación: Muy bueno.
Tipo de lectura: Intensa aunque fácil.
Tipo de lector: Interesados en la expresividad del lenguaje.
Argumento: El arraigo en ninguna parte.
Personajes: Casi mágicos.
¿Dónde puede leerse?: En un lugar tranquilo.
¿Dónde puede comprarse?: Pídelo en tu librería habitual.


ago 21 2013

Winston Churchill (Una biografía)

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Sebastian Haffner vivió exiliado en Inglaterra durante 14 años. Es autor de una de las mejores biografías sobre Winston Churchill. Entre otras cosas porque escapa de lo excesivo al aportar datos o ubicar acciones concretas sin dejar de profundizar en lo más importante del protagonista. Una niñez tremenda y dolorosa que le llevó a no cultivar su titulación académica dada la incompresión del joven ante el sistema académico; una juventud ardorosa y llena de casualidades que le llevaron a una fama temprana; un carácter terco, arrogante y visionario al mismo tiempo; una forma de hacer política que buscaba la guerra como elemento natural.
La figura de Winston Churchill es una de las más apasionantes de la historia del siglo XX. No se entendería del todo dejando al margen lo que hizo y dijo este hombre. En la biografía de Haffner se resaltan los aspectos más interesantes: el odio absoluto que sentía por Hitler y el desprecio que le demostró al dejar de hablar de él puesto que no le interesaba en absoluto; el odio a comunistas y socialistas; su postura más radical en política cuando se vio acorralado; su hiperactividad hasta casi el final de su vida. Todo un personaje este Churchill.
No deja escapar la oportunidad el autor para referirse a la sociedad y política inglesa de cada momento que vivió el protagonista de la biografía. Ni para hablar del Churchill escritor o militar o aventurero. Por ello el libro es de muy fácil lectura. Todo lo que quiere decir Haffner lo dice sin grandes pomposidades, desde la cercanía.
Entender la Europa actual es difícil sin saber cuál fue el papel que desempeñó Winston Churchill. De hecho, fue él quien imaginó las cosas que vendrían y que han llegado.
Interesante e imprescindible obra para todo aquel que quiera descubrir, entender o explicar qué pasó durante el siglo XX en el mundo.

Calificación: Excelente.
Tipo de lectura: Muy amena, fascinante casi siempre.
Tipo de lector: Cualquiera dispuesto a enterarse de lo que pasó durante el siglo XX.
Personaje: Inigualable.
¿Dónde puede leerse?: En Londres, desde luego.
¿Dónde puede comprarse?: Pídelo en tu librería habitual.


ago 20 2013

El jardín de Rama

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

La ciencia ficción no es más que el intento de explicar la realidad (al menos lo que creemos que es) utilizando mundos remotos, tecnología desconocida, seres insólitos. Es decir, a través de otros mundos tratamos de llenar de sentido el nuestro.
El jardín de Rama -firmado por Arthur C. Clarke y Gentry Lee- narra la aventura colosal de un pequeño grupo de humanos a bordo de de un gigantesco cilíndrico -llegado desde algún lugar del universo hasta el sistema solar- y que les trasladará por diferentes lugares hasta regresar para que se puedan unir más seres humanos y volver a marchar hacia algún lugar desconocido. La propuesta pasa por reproducir lo que sucedería si esos humanos tuvieran la oportunidad de comenzar, de nuevo, con todo a su favor. Aunque el asunto se reduce mucho, una vez terminada la narración, puesto que los autores (después de mostrar lo más bajo de la especie humana) nos ofrecen una bella imagen que consiste en que todo ser inteligente del universo no es más que la manifestación de su esencia de distinta forma. Que somos lo mismo que los alienígenas, vaya. O que, al menos, existe una conexión enorme y desconocida entre todos los elementos del universo.
El libro comienza con el diario de una de las cosmonautas que quedó atrapada dentro de la nave Rama. Este diario lo utilizan los autores para explicar qué es Rama, qué pasó anteriormente (es la segunda nave que se acerca a la Tierra). El que conozca Cita con Rama tendrá que aguantar un poco (168 páginas de las 700 totales) para conocer cosas nuevas. Algo pesada esta parte para el lector si sabe en qué cosiste ese mundo extraordinario. A partir de ese momento comienza una trama muy entretenida aunque, a decir verdad, bastante previsible. La recreación de esa nueva andadura de la especie humana es parecida en exceso a la que conocemos.
El libro tiene cosas originales, pero está escrito utilizando un lenguaje muy cómodo. Las imágenes poéticas son una catástrofe literaria y los alardes, francamente, ni están ni se les espera. Es un libro muy entretenido y poco más que se sustenta en la trama. Técnicamente, presenta un problema muy importante: el tránsito de los diarios a la zona de exposición narrativa en al que la voz debería ser otra distinta y perfectamente dibujada, sencillamente, no existe. Todo se escribe con el mismo tono, con el mismo aliento, con los mismos registros. Si el lector es exigente se puede irritar. Con razón. Sin embargo, es una literatura que hace pasar un buen rato por algunas cosas. Imaginar el diseño de la nave Rama, de la forma de vida que se plantea; intentar contestar preguntas que nos acompañan desde que el hombre es hombre; puede ser motivo de una divertida lectura.
Los jóvenes tienen en El jardín de Rama un libro que les podrá enganchar a lecturas más profundas. Es un libro que por su estructura y por su lenguaje podría servir para despertar el apetito lector de los que, todavía, no lo han encontrado.

Calificación: Interesante.
Tipo de lector: Jóvenes y aficionados a la ciencia ficción.
Tipo de lectura: Muy entretenida. Fácil.
Argumento: El ser humano no tiene remedio aunque existe la esperanza.
Personajes: Se dibujan muy superficialmente. Aunque los autores intentan descubrir su psicología no logran despegarse de los tópicos y eso desluce mucho el conjunto.
¿Dónde puede leerse?: ¿Mirando las estrellas?
¿Dónde puede comprarse?: Pídelo en tu librería habitual.