mar 19 2011

Las Amistades Peligrosas

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Estupenda novela epistolar ambientada en un versallesco París del XVIII. Trata de un referente popular en las letras francesas, muy leído a finales del siglo XX en parte por el éxito de su adaptación al cine a cargo de Stephen Frears. Con unos personajes dotados del carisma que les da el medrar en asuntos sentimentales en los que se implican personalmente hasta morir (el Romanticismo está cerca), el libro es una sucesión de cartas a través de las que el lector construye un argumento. Todo empieza cuando Cecilia Volanges, una joven recién salida de un convento, se plantea la posibilidad de ceder parte de su inocencia a los ruegos amorosos del joven Danceny; para la madre de Volanges, esta apertura al mundo supone motivo de alegría y gozo, sin embargo desde el principio esta relación estará interpuesta por dos personajes maléficos: el vizconde de Valmont y la duquesa de Merteuil, ella muy amiga de la familia Volanges, bien casada e influyente; él, con fama justificada de libertino y sibilino embaucador, a quién desde el principio le hacen los ojos chiribitas al ver y oler tanto candor carnal joven y fresco. Estos dos retorcidos amantes harán de las suyas con tal de satisfacer la voluptuosidad proveniente de una vanidad que les hace humanos y que simboliza esas amistades peligrosas a través de las que nos reconocemos como incautos sobrevenidos. Una vanidad que, como mecanismo de defensa, ellos utilizan en sus cartas, convirtiéndose la correspondencia en cofre prohibido y deseado por los hipócritas.
Otros personajes que viven este continuo y concienzudo medrar son madame de Tourel, amante de Valmont e igualmente enferma de amor por este fascinante personaje; la señora Rosemonde, tía del mismo y hasta un sacerdote torticero y alejado de la religión, habida cuenta de la fama del vizconde.

Calificación: Intensa, rompedora.
Tipo de lector: Aquel que crea que el XVIII fue sólo didactismo y buenas costumbres.
Tipo de lectura: Sencilla, pero abrumadora, ya que todo pasa por debajo.
Argumento: El amor en su pureza, la necesidad de engaño y traición.
Personajes: Magistrales todos.
¿Dónde leerlo? En un sitio en que nos creamos a salvo.


may 27 2010

Árboles de Invierno

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

La vida de Silvia Plath fue un continuo jugar con su propia muerte. Terminó suicidándose. Protegió a sus hijos sellando la puerta de la habitación en la que dormían con toallas húmedas, abrió la espita del gas y dejó que su polo suicida se saliera con la suya. La relación con su marido (poeta) fue un desastre, la relación con su mundo (poesía) fue un desastre. Todo fue un enorme desbarajuste. Todo excepto lo que dejó escrito.

Durante algún tiempo, muchos se acercaron a los poemas de Plath con ese regusto que aporta saber que la autora fue una mujer machacada. En esto de la literatura el morbo existe como en cualquier otra parte. Pero, poco a poco, se fue descubriendo una poesía potente y honda. No negaré que después de leer con tranquilidad sus poemarios, uno siente ganas no de tirarse por la ventana, pero sí de lanzar un buen montón de mierda acumulada en la mochila.

Alguien capaz de decir El valor de la boca cerrada, ¡a pesar de la artillería! para referirse al dolor que provoca un silencio impuesto por obtener a cambio la tranquilidad, es capaz de decir cualquier cosa. Y de decirlo bien.

Me gusta poco reproducir poemas completos y no lo haré. Los libros sirven para esas cosas. Aquí, tan sólo, quiero recomendar la lectura de este Árboles de Invierno o de cualquier otro poemario de la autora. Eso sí, el que lo abra debe ser consciente de que el mundo se tornará gris, que el sufrimiento ajeno se pegará al propio, que los poemas de Plath se quedarán grabados a fuego en la memoria. Prueben a descubrir y a descubrirse leyendo cosas como estos versos:

la entera catarata de agua es un ojo

en cuyo remanso con lentitud

me inclino a contemplarme.

Calificación: Muy bueno.

Tipo de lector: Si tiene pensado suicidarse mejor lea un tebeo.

Tipo de lectura: Exigente aunque luminosa.

Tema: La vida es una mierda. Más o menos.

No sobra un verso.

¿Dónde puede leerse? Lejos de la botella de gas butano.


piano concerto no 26 in d minorMozart