ago 3 2010

Firmado, Dios

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Una explicación las Sagradas Escrituras tiene que estar siempre cerca de la verdad. Como cualquier otro libro. Ni más ni menos. Y esa verdad no suele ser simple ni sencilla. Todos los grandes libros guardan claves de lecturas muy difíciles de paladear para los que no deciden estudiar a fondo lo que tienen entre manos.

Carlos Goñi intenta una explicación de algunos pasajes de la Biblia y decide bajar hasta niveles básicos de lectura para hacerlo. Gran error. Se deja por el camino la verdadera esencia de lo que se dice en ese conjunto de libros. Por poner un ejemplo, dice que el pasaje de Caín y Abel se refiere, fundamentalmente, a la lucha entre hermanos cuando eso es el vehículo narrativo y el fondo es muy distinto. Libro simplón y sin ningún mérito teológico. La exégesis razonable de la Biblia que anuncia se queda en un manual de lectura mediocre y anodino.

¿Por qué el autor olvida la antropología crítica para armar su texto? ¿Por qué el autor se empeña (cuando habla de similitudes con otros libros) en dejar claro que salva las distancias entre unos y otros? ¿Miedo a la cúpula?

Libro fallido por aburrido, por no aportar nada nuevo y que se convierte en una sesión de catequesis bastante pasada de moda. Decepcionante.

Calificación: Malo.

Tipo de lectura: Anodina.

Tipo de lector: Desde luego el que sepa algo de esto queda excluido. Quizás sirva para devotos.

Sobran gran número de páginas que se utilizan para explicar historietas. Y en la Biblia no las hay que sean importantes en sí mismas.

¿Dónde se puede leer?: Ni idea.

¿Dónde puede comprarse?: En cualquier librería.