sep 24 2013

El candor del padre Brown

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Son doce relatos en clave policíaca pergeñados por el escritor británico G.K. Chesterton, cuya vida cruzó dos siglos; en ellos, la estela de grandes autores del género negro se deja ver con mayor o menor evidencia según el caso.
El mismo autor reconoce citando a Poe de modo ocasional, la influencia en cuanto a trama de La cruz azul sobre la original La carta robada; también hace lo propio con Wilkie Collins. Y es que en este ayudante de detective metido a sacerdote, hay mucho también de inspector Maigret e incluso de Sherlock Holmes, sin que su ayudante Flambeau sea para nada suerte de Watson, sino más bien otro testigo pericial más.
Con estos cuentos se pretende demostrar y criticar el cientifismo y precisamente esa manía tan connatural a lo detectivesco de sacar conclusiones  precipitadas antes de tiempo.
El padre Brown no es más que un torpe religioso con grandes dotes de observación y ese sentido común que da la vivencia y praxis en terrenos humanísticos.
En El jardín secreto empieza a esclarecerse a partir del robo anterior, una posible coyuntura de asesinato; son relatos que tienen como narrador principal a Flambeau, desdoblándose más tarde la voz de un Brown, que ante su humildad y franqueza, no tiene más remedio que mostrarse tierno a nuestra imaginación.
Piezas como El martillo de Dios de final sorpresivo o El ojo de Apolo, que cuenta con la presencia de otro sacerdote cuya falta es la soberbia o falta de luces, constan entre los favoritos de un repertorio completo en sí mismo, donde la figura literaria de este a veces tomado por excéntrico escritor, consigue alzarse como figura a tener en consideración.
Ya en el armazón o estructura, se deja ver esa posible excentricidad y si bien el ceñirse a los hechos, le hace estar representado con calidad en el género, suelen existir injerencias que pudieran molestar a descreídos o ateos.

Calificación: Excelente.
Tipo de lector: Avisado y/o no.
Tipo de lectura: Desprejuiciada.
Argumento: Un sacerdote y su ayudante esclarecen casos policiales.
Personajes: Brown, muy grande; los demás cumplen con creces su función dramática.
¿Dónde puedes leerlo?: Después de ver un discurso de Francisco I, en cualquier parte.
¿Dónde puedes comprarlo?: En tu librería habitual.


sep 3 2013

Mezek

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

En 1948, el estado de Israel acaba de proclamar su independencia. El pueblo judío se topa con todo tipo de problemas. Desde la imposibilidad de comprar armas para formar un ejército hasta los ataques continuos de sus vecinos que no aceptaron lo que comenzaba a ocurrir. Desde una tensión social insoportable hasta el desmoronamiento de una convivencia entre religiones que destrozó, por completo, cualquier posibilidad de entendimiento.
En este blog se habla de libros y, por tanto, no entraremos a opinar sobre este asunto. Sí, sobre el tebeo firmado por el dibujante André Juillar y el guionista Yann que utilizan como soporte del relato la estructura de una fuerza aérea israelí que no contaba, ni con aviones ni con pilotos hebreos (tres, en concreto); huyendo para no entrar a valorar cuestiones políticas, religiosas o posicionarse en un lado. Plantean problemas y es el lector el que decide qué tiene que pensar, qué conclusiones sacar.
Los personajes de Mezek, salvo el protagonista Björn, son episódicos y sirven para ir iluminando lo inmediato en la narración. Por supuesto, a Björn. Por ello quedan perfilados con un solo rasgo. Este es un problema puesto que, en algún caso, el lector se puede quedar con las ganas de saber algo más o de intentar entender alguna cosa que se hace imposible sin que ese personaje aparezca en las viñetas.
La trama presenta acción (mucha); amor, desamor y sexo (lo suficiente), traición (inevitable) y un desenlace que se antoja algo precipitado. Pero, en general, el cómic tiene buen ritmo narrativo. Textos y dibujos se acompañan bien y se ayudan mutuamente en la expresión de todo tipo de detalles.
El dibujo es muy detallista, muy realista. El color está cuidadísimo. Y el nivel de precisión en la recreación de ese momento histórico es abrumador.
Mezek es un buen cómic que habla de lo que el destino convierte en equipaje inevitable, de la imposibilidad de borrar partes del pasado para construir un futuro que, así, se hace inquietante; del odio que se genera entre las personas y para el que no se conoce remedio. Pero, también, deja abierta la puerta al entendimiento a través del diálogo, de la bondad de las personas y de la generosidad.
Ideal para jóvenes que, además de leer un buen tebeo, pueden hacerse una idea de lo que fue un periodo y en un territorio convulso que, aún hoy, sigue casi en la misma situación.

Calificación: Interesante.
Tipo de lectura: Muy fácil y amena.
Tipo de lector: Aficionados al cómic. Jóvenes y adultos.
Argumento: El mundo es difícil y para cambiarlo hay que hacer grandes cosas. A pesar de todo.
Personajes: Excepto el principal, episódicos.
¿Dónde puede leerse?: En Tel Aviv.
¿Dónde puede comprarse?: Pídelo en tu librería habitual. Puedes encontrarlo en la biblioteca de tu barrio.


sep 2 2013

Café Budapest

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Café Budapest es un cómic de Alfonso Zapico. Entregó el trabajo el año 2008 y fue publicado por Astiberri.
Se trata de un buen tebeo aunque el autor –en ese momento- no contaba con la madurez exquisita que exhibe actualmente. Eso se deja notar sobre todo en una forma de narrar que es demasiado evidente, unas veces, y demasiado cercana al mensaje propio de un idealista que repite ideas algo arquetípicas, otras. En algún momento la lectura se desliza hasta zonas algo blandas que rechinan y hacen que el lector se pregunte cómo es posible que esos altibajos sean posibles. Se compensan las dudas y el excesivo uso de lo explícito con un buen trazo cercano a un realismo que se disfraza de caricatura o casi.
Zapico narra un momento de la vida del joven judío Yechezkel Damjanich. Sitúa el comienzo de la trama en Budapest durante el año 1947. El muchacho, junto a su madre (superviviente de un campo de exterminio nazi), viajan a Jerusalén invitados por su tío. En la ciudad conviven todo tipo de personas, todo tipo de religiones, bajo la custodia inglesa. Y llega el momento en que la ONU decide repartir el territorio palestino. Es el final de cualquier tipo de convivencia posible. El desastre, que ya se veía llegar, se instala en ese territorio y la violencia aparece para acabar con todo.
Zapico reviste la idea central con historias de amor, con momentos pasados de algunos personajes, con la desintegración del presente, intentando explicar lo que sucedió allí, en Jesusalén, una vez que los británicos se retiraron dejando a su suerte a miles de personas.
Café Budapest es un buen cómic. Seguramente, hoy, este autor, elegiría otra forma de hacer las cosas. Eso es algo que siempre ocurre. Pero, sin embargo, conviene echar un vistazo al trabajo porque contiene detalles estupendos (casi todos desde el dibujo, puesto que el texto peca de ser inocente en exceso). Los personajes quedan bien retratados aunque algunos se presentan más caricaturizados de lo que sería necesario.
Café Budapest es perfecto para jóvenes que quieren conocer la novela gráfica. Su lectura es muy amena, muy sencilla y, por tanto, la comprensión es muy accesible.

Calificación: Bueno.
Tipo de lectura: Muy fácil. Divertida.
Tipo de lector: Ideal para jóvenes aunque los adultos, también, la disfrutarán.
Personajes: Perfilados correctamente algunos de ellos. Otros se quedan en la zona anecdótica.
Argumento: El destrozo inevitable de la política y de, por supuesto, la violencia fanática y religiosa.
¿Dónde puede leerse?: Por supuesto, en Jerusalén.
¿Dónde puede comprarse?: Pídelo en tu librería habitual. Puede encontrarse en las bibliotecas públicas.


ago 20 2013

El jardín de Rama

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

La ciencia ficción no es más que el intento de explicar la realidad (al menos lo que creemos que es) utilizando mundos remotos, tecnología desconocida, seres insólitos. Es decir, a través de otros mundos tratamos de llenar de sentido el nuestro.
El jardín de Rama -firmado por Arthur C. Clarke y Gentry Lee- narra la aventura colosal de un pequeño grupo de humanos a bordo de de un gigantesco cilíndrico -llegado desde algún lugar del universo hasta el sistema solar- y que les trasladará por diferentes lugares hasta regresar para que se puedan unir más seres humanos y volver a marchar hacia algún lugar desconocido. La propuesta pasa por reproducir lo que sucedería si esos humanos tuvieran la oportunidad de comenzar, de nuevo, con todo a su favor. Aunque el asunto se reduce mucho, una vez terminada la narración, puesto que los autores (después de mostrar lo más bajo de la especie humana) nos ofrecen una bella imagen que consiste en que todo ser inteligente del universo no es más que la manifestación de su esencia de distinta forma. Que somos lo mismo que los alienígenas, vaya. O que, al menos, existe una conexión enorme y desconocida entre todos los elementos del universo.
El libro comienza con el diario de una de las cosmonautas que quedó atrapada dentro de la nave Rama. Este diario lo utilizan los autores para explicar qué es Rama, qué pasó anteriormente (es la segunda nave que se acerca a la Tierra). El que conozca Cita con Rama tendrá que aguantar un poco (168 páginas de las 700 totales) para conocer cosas nuevas. Algo pesada esta parte para el lector si sabe en qué cosiste ese mundo extraordinario. A partir de ese momento comienza una trama muy entretenida aunque, a decir verdad, bastante previsible. La recreación de esa nueva andadura de la especie humana es parecida en exceso a la que conocemos.
El libro tiene cosas originales, pero está escrito utilizando un lenguaje muy cómodo. Las imágenes poéticas son una catástrofe literaria y los alardes, francamente, ni están ni se les espera. Es un libro muy entretenido y poco más que se sustenta en la trama. Técnicamente, presenta un problema muy importante: el tránsito de los diarios a la zona de exposición narrativa en al que la voz debería ser otra distinta y perfectamente dibujada, sencillamente, no existe. Todo se escribe con el mismo tono, con el mismo aliento, con los mismos registros. Si el lector es exigente se puede irritar. Con razón. Sin embargo, es una literatura que hace pasar un buen rato por algunas cosas. Imaginar el diseño de la nave Rama, de la forma de vida que se plantea; intentar contestar preguntas que nos acompañan desde que el hombre es hombre; puede ser motivo de una divertida lectura.
Los jóvenes tienen en El jardín de Rama un libro que les podrá enganchar a lecturas más profundas. Es un libro que por su estructura y por su lenguaje podría servir para despertar el apetito lector de los que, todavía, no lo han encontrado.

Calificación: Interesante.
Tipo de lector: Jóvenes y aficionados a la ciencia ficción.
Tipo de lectura: Muy entretenida. Fácil.
Argumento: El ser humano no tiene remedio aunque existe la esperanza.
Personajes: Se dibujan muy superficialmente. Aunque los autores intentan descubrir su psicología no logran despegarse de los tópicos y eso desluce mucho el conjunto.
¿Dónde puede leerse?: ¿Mirando las estrellas?
¿Dónde puede comprarse?: Pídelo en tu librería habitual.


ago 6 2013

La marea de San Pedro

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Delicioso cómic de Tomeu Pinya que relata cómo un pueblo de pescadores se ve alterado por la captura de un ejemplar extraordinario y cómo esto es el germen de una historia de amor entre el pescador y la hija del propietario de las barcas o, lo que es igual, el dueño del pueblo entero (incluidas las personas).
La historia es simple, si quieren conocida y contada otras veces. Pero el dibujo de Tomeu Pinya la convierte en extraordinaria y novedosa. Diseño de página diverso en cada momento de la trama, blanco y negro, uso de diferentes materiales en el dibujo que hace destacar el acabado nítido de las formas sobre el degradado sucio del conjunto.
Se deja notar un conocimiento importante por parte del autor de lo que representa el mar, la pesca y la vida aislada de un pueblo de pescadores ubicado en una isla. Y, desde luego, cierta fascinación por ello. Otra inclinación clara del autor es la que desarrolla ante la sugerencia en lugar de preferir lo explícito. Gusta de explorar el territorio en el que el personaje se expresa sin decir una palabra o dice algo distinto a lo que toca. Esas intervenciones de los personajes que pudieran causar confusión o falta de entendimiento entre los lectores se apoya magistralmente en un dibujo de gran expresividad.
Huye Tomeu Pinya de lo lacrimógeno o blandengue no entrando en el discurso facilón. Si el lector desea hacer una lectura literal será cosa suya y, seguro, un error que le impedirá comprender a los personajes y el sentido del relato.
Este cómic es muy recomendable para la gente joven. Les gustará y, tal vez, se animen a leer otras obras si es que no lo hacen ya.

Calificación: Bueno.
Tipo de lectura: Amena, fácil. Una segunda hace más atractiva la obra.
Tipo de lector: Jóvenes y adultos.
Argumento: No puede poseerse a las personas.
Personajes: Espléndidos en su diseño y desarrollo que, aunque previsible, interesa desde el principio al final.
¿Dónde puede leerse?: Mirando al mar.
¿Dónde puede comprarse?: Pídelo en tu librería habitual. Si andas mal de dinero, busca el la biblioteca de tu barrio.


ago 5 2013

Aama (La multitud invisible)

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Segunda entrega de la serie aama de Frederik Peeters. Excelente y completísima. El relato es escalofriante, explosivo, está lleno de suspense, deja que los personajes vayan creciendo hacia donde corresponde. El dibujo es detallista con el que se recrea un mundo hostil que los seres humanos deben conquistar o morir. El uso del color es espectacular y el autor abre la paleta para que cualquier tonalidad tenga cabida. Además, dependiendo del momento narrativo en el que nos encontremos, esos colores, los degradados y las sombras, aparecen y desaparecen para ayudar al lector y para definir con claridad lo que representa ese momento en la vida de Verloc, personaje principal.
En este volumen, Frederik Peeters juega con los tiempos históricos de forma magistral. Aunque todo llega desde su diario (por lo que sólo una pequeña parte llega desde ese presente histórico puro y el resto se soporta sobre el apoyo del narrador). Así, nos lleva de una parte a otra, de un instante a otro, sin complicaciones ni giros bruscos o absurdos, utilizando una viñeta en la que algo se mueve en dirección a otro lugar que el lector reconoce en el siguiente dibujo y que corresponde a otro tiempo narrativo.
Lo que cuenta el autor tiene mucho que ver con algo que le dijeron al personaje principal mucho antes. Ya sabían el riesgo que corrían dejando que la naturaleza decidiera por ustedes. Porque aama, una sustancia capaz de generar vida y elegir, hace que la vida aparezca en un planeta árido y poco evolucionado, siendo esa vida caótica, misteriosa hasta el punto de que sus creadores no pueden controlar su evolución ni su sentido. Y el hombre allí en medio, entre animales y plantas convertidas en un peligro y un verdadero horror.
Magnífica segunda entrega de aama. Si en la primera ya tuvimos que mostrarnos alerta, en esta ya sabemos que estamos ante un cómic de gran categoría.

Calificación: Excelente.
Tipo de lectura: Inquietante. Divertida.
Tipo de lector: Jóvenes y adultos. Lo pasarán en grande.
Argumento: El hombre ante lo desconocido.
Personajes: Redondos, perfectos, intentando encontrarse siempre con ellos mismos.
¿Dónde puede leerse?: En cualquier parque. Mirando los bichitos de soslayo.
¿Dónde puede comprarse?: Pídelo en tu librería habitual. Si andas mal de dinero ve a la biblioteca del barrio. Seguro que lo encuentras.


ago 1 2013

No cambies nunca

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

No sé si lo más perturbador de No cambies nunca es que se llena de transexuales que se degradan hasta parecer alienígenas, monstruos de laboratorio, sexo con monos y padres asesinos o la sensación (al terminar la lectura) de querer entender y saber que es casi imposible.
David Sánchez es un autor claramente influenciado por David Lynch (así lo ha reconocido él mismo) en su concepto narrativo y por Ware o Burns en el trazo. Es verdad que de estos últimos arrastra, del mismo modo, esquemas en los relatos. Pero esa influencia que se descubre en No cambies nunca no tapa al autor. Algo que en Tú me has matado sí parecía ocurrir.
El dibujo de David Sánchez busca la perfección. El trazo es limpio hasta la obsesión, no hay una sola mancha en las viñetas; ni una sola. Los colores en este trabajo son mortecinos, deprimentes puesto que nos colocan dentro de centros clínicos por sí mismos. Evocan el olor a éter y pañal usado (de adulto), el olor de aséptico tan característico de la muerte cercana. Eso o a puticlub decadente. Lo que prefieran. El diseño de página va de la simetría (3×2 viñetas por página) a las imágenes ocupando la página entera que coinciden con perspectivas cenitales del personaje o del objeto, bien buscando continuidad narrativa (a ese tipo de página le sigue otra igual) o marcando la importancia inmensa de la imagen.
Los personajes son asombrosos y horribles. El zoo que presenta el autor es amplio y espantoso. Y, claro, sólo a personajes así les pueden pasar las cosas que cuenta el David Sánchez. Cosas que tienen una relación endogámica difícil de descubrir (eso es lo que parece, al menos), cosas que invitan a una segunda o tercera lectura y que no terminamos de ver con claridad. Pero es algo perturbador, algo que se agarra a la consciencia del lector y no suelta.
David Sánchez deja muchos huecos abiertos, muchos lugares que el lector debe visitar y rellenar en su lectura. El que que no esté dispuesto a poner de su parte no podrá saborear un trabajo como este. Porque No cambies nunca es un trabajo excelente, una máquina diabólica para el pensamiento. No se lo pierdan.

Calificación: Brillante.
Tipo de lector: Dispuesto a colaborar.
Argumento: Si cambias la jodes. Algo así. O si no cambias te cambian. Qué sé yo.
¿Dónde puede leerse?: A la puerta de una clínica de investigación de escasa reputación. O a las puertas de un lugar que no le guste a usted nada de nada.
¿Dónde puede comprarse? Pídelo en tu librería habitual. Puedes sacarlo de la biblioteca pública. Suele estar.


jul 31 2013

Arte del cómic

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Steven Heller reúne en este volumen imágenes de los cuadernos privados de ochenta artistas. Autores de cómic o diseñadores gráficos o artistas dedicados al collage de gran prestigio. Junto a un pequeño texto con el que se presenta al autor eligiendo sus propias declaraciones, las setecientas ilustraciones que contiene el libro se convierten en un catálogo extraordinario. porque cualquier prueba puede ser el germen de algo más elaborado, porque en esas pruebas ya intuimos las intenciones del autor. Pero, sobre todo, porque este libro es una muestra de incalculable valor ya que podemos conocer de primera mano en qué consiste el proceso creativo de un autor u otro.
Se mezclan nombres ya consolidados con otros que acaban de llegar. Se mezclan dibujos que fueron un rato de divertimento con otros que terminaron perfeccionándose. Blanco y negro con el color. Artistas americanos con otros del resto del mundo.
El libro se llena de interés cuando alguien que quiere dedicarse al cómic lo abre. Aquí verá tendencias, conceptos viejos y recién llegados, ideas para aprovechar. Aunque, los amantes del cómic, los que sólo leen, encontrarán un extraordinario lugar en el que comprender los trabajos que tanto admiran.

Calificación: Interesante.
Tipo de lectura: Buscando detalles en cada página, fallos, trucos e imaginando lo que podría llegar a ser.
Tipo de lector: Interesado en el proceso creativo del cómic.
¿Dónde puede leerse?: Con una mesa delante o un atril. El volumen pesa lo suyo.
¿Dónde puede comprarse?: Pídelo en tu librería habitual. Prueba suerte en la biblioteca de tu barrio. Se puede encontrar en algunas.