nov 16 2010

Áyax, Las Traquinias, Antígona, Edipo Rey

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Edipo es sin duda el Rey en este cuarteto de textos teatrales, unidos únicamente en la edición por motivos compilatorios. Siguen la secuencia temporal, supuesta en la creación de los textos, aunque no hubiese sido inoportuno alterar el orden de los dos últimos para facilitar su comprensión dramática.
Sófocles es considerado como uno de los padres del teatro. El Mármol de Paros, sitúa su nacimiento cuatrocientos treinta y cuatro años antes del nacimiento de Augusto. En ese gran siglo de oro, Atenas asiste al nacimiento de la democracia, que descarga del poder a los dioses, y enfrenta al individuo con su destino.
Edipo Rey es una obra decisiva en la historia del teatro, que es la de la literatura. Por la creación del mito, enraizado en lo subconsciente y lo primitivo; por la perfección de su composición dramática, que mantiene la tensión con un dominio de los recursos equilibrado y eficiente; pero sobre todo por la composición de un conflicto íntimo y desgarrador que deviene público, y que materializa un ambiente de pesadilla que captura al espectador, y en menor medida al lector. Edipo nace con un pecado original que le deja preso de la arbitrariedad del destino, pero también colabora en precipitarse dentro de una de las grandes tragedias de la literatura.
La confrontación de Antígona -hija de Edipo- con Creonte, es la que enfrenta al ciudadano con la ley; al individuo con la sociedad; pero también a la mujer con un mundo de hombres. Cuestiona el ejercicio del poder y la sumisión, en un contexto en el que el peso de la religión y de las tradiciones comenzaba a cambiar (como hoy, dos mil quinientos años después, sigue comenzando a cambiar, de ahí la actualidad del texto).
Esas dos obras son mucho más poderosas que Las Traquinias, en donde sin embargo se reflexiona sobre temas cruciales y se hace desde el punto de vista de la mujer: los celos, la reversión del Amor, la posesión del otro.
Sófocles ancla la tragedia de Áyax en la Ilíada, prolongando la querella por las armas de Aquiles. La obra teatral, tiene resonancias de ese gran poema épico. Es la historia de la caída de un gran hombre vencido por las pasiones de la ira y la venganza, que debe expiar sus culpas con la muerte para ser reivindicado. La construcción de los diálogos es un interesante ejercicio de retórica.
En todas las tragedias, el coro asume la reflexión sobre lo que sucede, y encaminaba -en la antigüedad- los estados de ánimo del espectador; leídas hoy, sus intervenciones resultan arduas por las continuas referencias a la mitología y el exceso lírico, complicado por las traducciones. En muchos montajes teatrales contemporáneos se prescinde de él o se reduce su presencia.
Como siempre sucede con el teatro clásico, conviene en su lectura acudir a diferentes versiones, incluso leyéndolas simultáneamente, porque las traducciones son bastante variables.

Calificación: Edipo Rey es una obra maestra y Antígona un excelente texto dramático. Áyax y Las Traquinias son interesantes.
Tipo de lector: Aficionados al teatro. Espectadores.
Tipo de lectura: Puede costar un poco entrar en los textos que tienen pasajes difíciles de leer, pero la construcción dramática acaba con todos los recelos. Facilita la lectura el hecho de que todos los textos son breves.
Argumento: Vertiginoso.
Personajes: Profundos.
¿Dónde puede leerse?: En Grecia. En Mérida.
¿Dónde encontrarlo?: En cualquier librería deberían tenerlo.


sep 2 2010

La Iliada

Artículo escrito por: Augusto Prieto

A través de los siglos nos llega el eco de un nombre. Troya. Una ciudad de verdad y de leyenda. Un campo de batalla donde los hombres se enfrentaron para demostrar el valor, el coraje y los códigos de honor, que acababan de sacar a la raza de la oscuridad de la caverna y que agrandaron el mundo por la magia de la literatura. Troya.

Las hazañas y los prodigios que tuvieron lugar bajo sus murallas, resonaron en boca de los rapsodas por todo el Mediterráneo, causando asombro y admiración; porque en las noches, en torno de la hoguera, pudo escucharse, enlazado con los versos, el rumor de la batalla. Troya. Donde el espíritu romano quiso nacer. Su ilusión iluminó las cortes del Renacimiento.

Troya. Donde los dioses se enfrentaron por ayudar a los contendientes, y desnudaron sus espíritus débiles y mezquinos, maquinados por la imaginación de los humanos. Donde los hombres pasaron a ser héroes y se acercaron a los dioses que los habían creado. Troya.

Puede ser que nueve siglos antes del Imperio de Augusto, un bardo ciego recompusiera las distintas versiones del poema, dándoles unidad literaria, y aunque no fuera así, la historia no quiere ya renunciar al nombre ilustre de Homero. Viene en cualquier caso la leyenda, con seguridad, de una larga tradición oral. Los más grandes bibliotecarios del mundo antiguo: Zenódoto de Éfeso, en Alejandría, Aristófanes de Bizancio y Aristarco de Samotracia, la estudiaron y anotaron, creando la estructura que hoy conocemos, aunque el núcleo original se redactó en Atenas en tiempos de Pisístrato, trescientos años después de Homero.

La ciudad fue conocida en el ámbito griego como Ilión, de ahí el nombre de la epopeya.

La Iliada nos habla de la cólera de Aquiles. Del poder y del arrojo de un hombre, del desencadenamiento de su fuerza sobrenatural al enfrentarse con el hecho de que su amigo, ha muerto en el campo de batalla. De la venganza. Todo lo demás es el resonar de las acciones heroicas que allí tuvieron lugar, en una ciudadela fortificada, asediada por los aqueos, que los troyanos defendieron con valentía y con  honor.

Canta el poeta a la Muerte, la Moira, cuando deja de ser implacable, porque los hombres tienen la grandeza de elegirla antes que destinos menos triunfantes, pero anónimos, como Aquiles, que elige la gloria antes que una existencia larga y oscura. Canta a la guerra, cuando esta se realizaba en pié de igualdad, y sobre todo glosa la muerte de los jóvenes que entenebrece el futuro con su tragedia. Sobre algunos de los personajes planea siempre el hado funesto.

La Iliada de Homero no tiene principio ni final, se refiere sesgadamente a los actos que llevaron a los dos pueblos a la guerra y se detiene antes de que una ciudad fuera borrada de la faz de la Tierra y por ello recordada para siempre. Troya. Cuando se inicia, hace ya nueve años que los aqueos acampan bajo las murallas de la ciudad y los augurios de Calcante anuncian su próxima caída.

Algunas de las partes del relato, son enumeraciones incansables y obsesivas, cómo el catálogo de las naves o la vista desde la muralla; la descripción del escudo de Aquiles es la descripción de un mundo y de cada una de sus cosas, la écfrasis más antigua de la Historia de la Literatura. Desenvuelve Homero, para nosotros, acontecimientos de un dramatismo inigualable, como el lamento fúnebre por Patroclo o los presagios estremecedores de Andrómaca. La escena en la que el anciano Príamo, rey de Troya, acude a suplicar ante Aquiles el cadáver de su hijo Héctor, representa por su humanismo, por su emotividad y su profundidad psicológica, una de las cúspides de la literatura de todos los tiempos y todas las civilizaciones. Uno de los grandes momentos de la humanidad.

El canto de La Iliada tiene más de dieciséis mil versos, trabados entre sí con fórmulas y repertorios que facilitaron su memorización antes de la invención de la escritura.

Obsesionado con este canto infinito y desafiando a los profesores que dudaban de su existencia, un visionario llamado Heinrich Schliemann descubrió en 1870 bajo la colina de Hissarlik las ruinas de Troya y mostró ante el mundo a su esposa, Sophia Engastromenos, aderezada con el tesoro de Príamo.

La Iliada es un universo en sí misma, pretexta La Odisea y La Eneida, Las Troyanas e Ifigenia en Áulide. Los más grandes poetas griegos fabularon sobre la seducción de Helena que desde hace treinta siglos llora su belleza tras los muros de piedra. En Troya.

Calificación: Imprescindible. Es la madre de la literatura occidental.

Tipo de lector: Todos.

Tipo de lectura: Muy desigual. Hay que enfrentarse al texto con voluntad e intentar acomodarse a su técnica. Algunos pasajes son muy arduos, otros sencillos y emotivos. Los nombres y sobrenombres de los participantes y las alusiones a los dioses pueden ser enredosas. Todo ello no puede asustar al lector que tiene libertad, sobre todo en una obra tan abierta como esta, para saltar, retomar, releer o buscar adaptaciones alternativas.

Argumento: Aparentemente son una serie de capítulos sin gran unicidad en la que se cuentan hechos aislados y unidos solamente por el hecho de Troya sitiada y las decisiones de Aquiles de participar en el desenlace.

Personajes: Únicos, eternos y universales, alguno de ellos como Casandra, por su intensidad y el dramatismo de su composición, salen del texto y continúan su vida autónoma a través del tiempo hasta nuestros días.

¿Dónde puede leerse?: En cualquier parte pero es texto muy recomendable para leer a la sombra de cualquier ciudad en ruinas. Especialmente la Micenas de Agamenón.

¿Dónde encontrarlo?: En cualquier librería. Si no lo tienen no vuelvas. No era una librería.


jul 20 2010

Biblia Vulgata Latina

Artículo escrito por: Augusto Prieto

El 20 de diciembre de 1792, el tribunal de la Inquisición tolera, por fin, las versiones de las Sagradas Escrituras en lengua vulgar que habían sido prohibidas por el concilio de Trento. Las ediciones estaban condicionadas a rigurosas anotaciones y explicaciones conforme a los dogmas de la Iglesia Católica.
La primera edición de ésta ”Biblia Vulgata Latina traducida en español y anotada conforme al sentido de los Santos Padres”, considerada por Palau magnífica y cuya corrección elogia, salió de la imprenta de José Tomás y de Orga, en Valencia, entre 1791 y 1793.
El acceso a los textos en español supuso para los lectores una importante revolución en el pensamiento y la interpretación de los testamentos que habían estado restringidos hasta entonces a los eruditos que los manejaban a su conveniencia.
Son diez volúmenes en gran folio, de los que los primeros ocho corresponden al Antiguo Testamento y no está ilustrada, con la salvedad de las portadas de cada uno de los tomos que representan alegorías. Fue anotada por el padre Felipe Scio de san Miguel, preceptor del príncipe, bajo los auspicios de Carlos IV.
Es interesante pieza de coleccionista e importante para el estudio de las variaciones en la interpretación de los textos y en las traducciones posteriores.

Calificación: Interesante.
Tipo de lector: Interesados en culebrones.
Tipo de lectura: Variable
Argumento: Las hazañas de un dios mezquino y vengativo contra el pueblo elegido por él, que hace lo que puede por merecer la cólera divina, todo hay que decirlo; con una suite de la vida de su supuesto hijo contada desde cuatro puntos de vista y una traca final a cargo de Juan.
Personajes: Hay de todo. Ente los favoritos, Eva la culpable, Noé y sus animales, Ezequiel y los carros de fuego, Dalila (no, Dalida no, Dalila), Abraham no mates a tu hijo, Faraón, Salomé y sus siete velos y la gran prostituta de Babilonia.
¿Dónde puede leerse?: En uno de los resorts del Mar Muerto (el Rojo vale también).
¿Dónde encontrarlo?: Esta edición en anticuarios y subastas.


jun 25 2010

Lisístrata

Artículo escrito por: Augusto Prieto

El acto grotesco de las mujeres de Atenas que deciden cerrar sus piernas y abstenerse de complacer a sus maridos para parar la guerra con Esparta, es utilizado por el griego Aristófanes, considerado como el mejor poeta cómico de la época clásica, como pretexto para provocar la farsa lasciva e irreverente, pero encierra una crítica social y moral de una profundidad devastadora.

Aristófanes era un autor populista, que se manejaba con lo grosero, lo chabacano, lo escatológico, lo cual le hacía muy atractivo y muy cercano a las clases más populares que asistían a los teatros. No por ello dejó de cultivar un firme mensaje social. Su sentido del humor es cercano pero extraño y siempre son difíciles de modular en una traducción los equivalentes semánticos al contexto y al momento histórico. Lisístrata está construida sobre una estructura definida, que el dramaturgo utiliza con gran flexibilidad y donde el prólogo da paso a las entradas del coro y a las partes de debate formal entre los bandos, hombres y mujeres. Alternó el verso y las partes cantadas.

Es una comedia muy actual, cuyo mensaje pacifista continúa vigente. Su autor adquirió fama en vida de asocial y desarraigado, gustaba de ir descalzo y renunciaba a ser remunerado, su sociedad era una ciudad-estado rica, inquietada por las guerras del Peloponeso y a punto de precipitarse en la decadencia. Se agotaba el siglo quinto antes del nacimiento del Cristo.

Es quizás, la primera obra feminista que gestó la mente humana y por ello es moderna y transgresora.

Calificación: Buena.

Tipo de lector: Cualquiera.

Tipo de lectura: Muy variable según la versión. Una de las mejores la de Gredos.

Argumento: Muy teatral y divertido.

Personajes: Fuertes.

¿Dónde puede leerse?: En casa.

¿Dónde encontrarlo?: En tu librería habitual, con los clásicos grecolatinos.


jun 15 2010

La musa de los muchachos

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Los griegos practicaron y convirtieron en una institución la relación amorosa del hombre adulto con el muchacho y de ello queda constancia en los mitos y epopeyas en los que se basa la cultura griega clásica y también en la obra de sus principales filósofos y pensadores, desde Platón a Plutarco. Esta manera amatoria participaba de matices singulares bastante lejanos a nuestro siglo XXI.

En el siglo II, bajo el reinado del emperador Adriano, Estratón de Sardes editó sus composiciones sobre ese sentimiento amoroso y erótico bajo el nombre de Musa de los Muchachos (Μουσα Παιδιχη). Parece que algún recopilador posterior, posiblemente bizantino, añadió a este libro otros poemas, autógrafos o anónimos sobre el mismo asunto, dándole la forma en la que aparece en el libro XII de la Antología Palatina.

Por motivos bastante evidentes, estos poemas han sido durante siglos censurados y prohibidos, sobre todo por la nube de oscurantismo con que el cristianismo cubrió Europa a resultas de los alegatos de San Pablo primero y después de los fanáticos Teodosio y Justiniano. Hasta hoy.

Algunos de los poemas son, a pesar de traducciones, muy hermosos. Son 258 epigramas y están ordenados por temas: el paso fugaz de la adolescencia, la venganza de la edad implacable, el sufrimiento que causa el desdén del amado, el amor interesado. Parece que algunos poemas donde el destinatario es una mujer se incluyeron por errores debidos a la interpretación de los nombres propios.

Es un poemario que nos acerca a una época donde los códigos eran diferentes, época que –casualmente- sentó las bases de lo mejor de la ética, del arte y de la filosofía. Las composiciones que no son de mano de Estratón, lo son de las de algunos de los mejores poetas helenísticos como Calímaco, Asclepíades, Posidipo y Riano e influyó en toda la poesía posterior, especialmente en Cavafis.

No ha existido traducción castellana hasta 1980 y esta, la única, se debe al afán de Luis Antonio de Villena, gran poeta él mismo, brillante ensayista y orador. Roger Peyrefitte, claro, los había puesto anteriormente en lengua francesa.

Me produce curiosas reflexiones no encontrar la entrada de Sardes en el Index, al menos en el de 1948 que consulto. Seguramente se les escapó. Seguramente.

Como poesía, las composiciones no deberían molestar ni perturbar a nadie, antes bien, muchos adolescentes encontrarán en su lectura gran satisfacción.

Calificación: Interesante.

Tipo de lector: Culto.

Tipo de lectura: Sencilla a pesar de alusiones y traducción que están anotadas.

¿Dónde puede leerse?: No se si Grecia estará para leer nada en este momento. Seguramente en las islas sí.

¿Dónde encontrarlo?: Parece agotada la edición y podría encontrarse en www.iberlibro.com


may 2 2010

Edipo Rey

Artículo escrito por: Carmen Neke

Una tragedia magistral de Sófocles, por el tema, la construcción, la estructura, el ritmo de presentación de personajes y de descubrimiento paulatino de nuevos datos hasta llegar a la terrible conclusión final, el retraso por medio de coros para mantener la tensión… Una verdadera obra maestra, y pensar que estamos en el puro principio del teatro, la capacidad de Sófocles de estructurar la presentación escénica ya la quisieran muchos autores contemporáneos.

El tema fundamental de Edipo Rey es el destino. Los dioses dominan el destino del hombre y éste no puede hacer nada para cambiarlo, porque todo lo que haga se volverá contra él. El héroe, por muy poderoso que sea, está totalmente indefenso ante los designios divinos. Llama la atención la actitud general de aceptación de los oráculos, pues realmente son éstos los que han provocado todos los problemas del héroe: en ningún momento se sugiere que habría sido mucho mejor no saber lo que les deparaba el destino, de no haber habido oráculos premonitorios los personajes no habrían actuado de la manera en que lo hicieron, provocando su propia desgracia con sus actos. Edipo no es víctima de su destino, sino de su intento (suyo y de sus padres) de huír de él. El destino es el designio de los dioses, y los humanos que intentan luchar contra los dioses y lo que ellos han decretado tendrán que esperar un duro castigo, esa es la filosofía subyacente en la obra.

Calificación: Un clásico imprescindible.
Tipo de lector: Lectura obligada para todo el mundo que habla sobre la figura de Edipo sin conocimiento de causa.
Tipo de lectura: Intrigante y amena.
Argumento: De sobra conocido, excepto para el pobre Edipo.
Personajes: Edipo, sus padres falsos, sus padres verdaderos, los oráculos y los dioses. Una mezcla explosiva.
¿Dónde puede leerse?: En el transporte público para quedar como un rey.  O en casa tranquilamente, para disfrutar bien de la obra.


Natalie ColeL.O.V.E. (L is for the way you look at me…)


abr 26 2010

Las Sonatas

Artículo escrito por: Carmen Neke

El protagonista de Las Sonatas de Valle-Inclán, el marqués de Bradomín, es un sinvergüenza, enamoradizo y casquivano, orgulloso y poco de fiar. Pero tiene un encanto tal, una pasión, una autenticidad y un deseo tan grande de vivir, que lo convierten en uno de los personajes más inolvidables de la literatura. Las Sonatas están narradas en primera persona por el marqués, pero su narración es una interpretación muy personal de los hechos que está rememorando. Y no pocas veces hay enormes contradicciones entre lo que dice y afirma el narrador, y los hechos que lleva a cabo el personaje. Es muy poco de fiar, este marqués.

La Sonata de Primavera es la más incomprendida de las cuatro. Ambiente modernista sí, de poema de Rubén Darío con su palacio italiano lleno de princesas, la bella hija mayor que quiere ser monja y es tan santa que no concibe los amores que siente por ella el Marqués de Bradomín, quien muere solo por tenerla cerca, por rozar su mano… Pero hay que leer entre líneas, hay que prestar mucha atención a los guiños que don Ramón nos va dejando a lo largo del texto, y sobre todo tengamos muy en cuenta ese final tan despiadado. Valle-Inclán está haciendo uso de esa estética modernista para burlarse justamente de sus excesos, y hace vivir a Bradomín un amor puramente platónico para condenar el efecto asfixiante y demoledor de las doctrinas de la Iglesia de Roma sobre algo tan bello y natural como es el amor entre un hombre y una mujer. Cada vez que el marqués de Bradomín se refiere a María Rosario como “santa”, se puede sentir la ironía tan mordaz con la que el autor está usando esta palabra.

En la Sonata de Estío, el marqués de Bradomín viaja a México para recuperarse de unos amores desgraciados, para volver a enamorarse a las primeras de cambio de la primera mujer hermosa con la que se encuentra. El estío es la época de su plenitud amorosa, no solamente con la Niña Chole con la que logrará hazañas amatorias inigualables por un simple mortal, sino que sus amores y deseos se hacen extensivos (de pensamiento si no de obra) a otras mujeres, e incluso hombres, que se cruzan en su camino. Un ambiente exótico, de libertad y de sensualidad, hace posible que el marqués dé rienda suelta a sus sentidos aún poniendo en riesgo su propia vida. Y la Niña Chole, aunque cruel y pecadora, va a gozar de un destino mucho más benévolo que el que tuviera María Rosario en la Sonata de Primavera, a pesar de su santidad.

En la Sonata de Otoño en marqués juega en casa, va a Galicia a visitar a Concha, su primer amor de juventud que moribunda le reclama a su lado, y se encuentra allí rodeado de recuerdos y de familiares, en un ambiente en el que el verano gallego ya da paso al otoño y este al invierno. Mientras tanto, Concha apura con el Marqués los últimos momentos de felicidad amorosa que le son permitidos, después de que sus amores de juventud se truncaran por la oposición familiar (y por las infidelidades de Bradomín). Como siempre, el Marqués no tiene más que palabras de elogio para la mujer (o las mujeres) que en ese momento son las receptoras de su pasión, en todas ellas encuentra algo positivo y algo que amar, e incluso sus defectos le parecen virtudes. Bradomín, tan impío y tan religioso al mismo tiempo, sigue sintiendo un placer especial en rivalizar con Dios por el amor de las mujeres devotas y creyentes. Pero también se hace viejo, y la cercanía de la muerte le hace cada vez más temeroso de su eterno rival, Jesús el Nazareno, quien finalmente podría llegar a alzarse victorioso y llegar a arrebatarle a todas sus conquistas. Esta es la melancólica conclusión final, que cierra el último episodio del otoño de su vida y da paso a lo que será el invierno de su vida.

En la Sonata de Invierno se aman las causas perdidas, las pecadoras arrepentidas, las santas pecadoras, la languidez de la enfermedad y de la resistencia vencida. Política, amor y religión se entremezclan y responden al mismo ideal estético decadentista, el invierno llega a las tierras de Navarra y a la vida y al espíritu del Marqués de Bradomín. Los amores ya nunca más serán lo que fueron, las guerras han perdido todo su carácter heroico, la religión es un pacto que cerrar antes de la muerte para asegurarse la salvación eterna. Lo único que le queda a Bradomín es el escepticismo que le han dejado todas sus ansias sentimentales que se malograron. Sus amores se han vuelto perversos, o canallas y cínicos (por temeroso de su capacidad viril) hacia las mujeres que aún son capaces de quererlo. Esta es la Sonata más artificiosa e ironizante de todas. Valle-Inclán se toma mucho menos en serio lo que aquí escribe, y esa ironía llega a chocar con el carácter melancólico y resignado de fin de una época que es lo mejor de esta obra.

Calificación: Una obra maestra de la literatura.
Tipo de lector: Que sepa apreciar el sabor añejo de un gran clásico.
Tipo de lectura: Entretenida pero muy especial. Pide una lectura pausada y atenta, saboreando las frases en todos sus matices.
Engancha desde la primera línea.
Alguna página descriptiva le sobra.
Argumento: Las aventuras y desventuras amorosas del Marqués de Bradomín en un ambiente modernista y decadente.
Personajes: Idealizados, arquetípicos, simbólicos. Increíbles y entrañables.
¿Dónde puede leerse? Junto a una ventana con vistas al jardín, viendo pasar las estaciones del año.


Richard GallianoLa valse a Margaux


abr 24 2010

Medea

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Medea, la protagonista de la tragedia de Eurípides, después de cargarse a la nueva esposa del que fue su marido, al padre de la nueva esposa; a Jasón, que fue su marido; y a sus hijos (de su marido y de ella, de Medea), después de cargárselos, decía, sale pitando hacia la corte del rey de Atenas. Y lo hace subida en un carro tirado por dragones.

Fascinante. Una historia que se ancla en una trama repleta de venganza, pero que trata de la maldad. Todos podemos desear daño a otro después de sentirnos traicionados por él, todos nos dejamos dominar por la ira aunque sólo alguien como el personaje de Eurípides puede llegar a esos extremos. La maldad convierte la venganza en la peor de las armas, en la más letal. Supongo que todo el mundo sabe que, cuando Medea huyó con Jasón y fue perseguida por su padre, ella mató a su hermano y esparció los restos para obligar al padre a dar sepultura, poco a poco, a su hijo y así retrasar esa persecución. Una alhaja de mujer.

Eurípides, maestro de la tragedia, es un autor que no se puede dejar de lado. Es imprescindible.

Calificación: Una obra maestra indiscutible.

Tipo de lector: Cualquiera que quiera conocer la condición humana sin llevarse las manos a la cabeza.

Tipo de lectura: Fácil y muy amable

Argumento: Fácil de seguir.

Personajes: Usted, yo o la vecina del cuarto. En las tragedias de Eurípides estamos todos.

¿Dónde puede leerse?: En cualquier parte.


Lester YoungI Want to Be Happy