abr 7 2012

Natalie Barney

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Natalie Barney fue y será para siempre la Amazona de Remy de Gourmont.
Ilustre lesbiana, escritora, poetisa y mecenas, durante más medio siglo su salon en la rue Jacob de París fue el epicentro de la vida intelectual: Colette, Lyane de Pougy, André Gide, Pierre Loüys, Anatole France, Lily Gramont, Paul Claudel, Jean Cocteau, Louis Aragon, Djuna Barnes, Gertrude Stein, Ezra Pound, Ford Madox Ford, Isadora Duncan, Tamara de Lempicka… continuar con esta lista no tiene sentido.
Por encima de todo Natalie fue una mujer libre y una precursora.
Tras un repaso bastante tedioso a los antecedentes familiares –el único reproche que cabe hacer al libro-, Suzanne Rodriguez inicia una tesis detallada sobre la vida de la escritora norteamericana y una vez que se inicia su carrera, el lector se siente incapaz de dejar de leer.
Porque es una buena biografía, excelentemente informada y anotada, atenta a todas las facetas de la vida compleja de su protagonista, que no se extiende en lo escabroso; sobria y bien contextualizada se convierte en un repaso apasionante del siglo XX.
Nos revela una vida que ha permanecido envuelta en la leyenda de un nombre, los detalles de una obra prácticamente desconocida, y una concatenación de relaciones amorosas a las que no cabe poner definición.
Natalie Barney fue una mujer admirable y poderosa. Cierto que una vida ajena a las preocupaciones económicas influyó decisivamente en su libertad personal, pero podía haberla malgastado como otras mujeres de su época y sin embargo la capitalizó, dejándonos el testimonio de una vida convertida en arte, como quiso Montaigne.

Calificación: Muy interesante.
Tipo de lector: interesados en la historia cultural del siglo XX, lesbianas.
Tipo de lectura: Amena.
Argumento: Increíble.
Personajes: Decisivos.
¿Dónde puede leerse?: En París.
¿Dónde encontrarlo?: En tu librería habitual o en www.libreriaberkana.com


mar 25 2012

Vidas imaginarias

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Los pequeños apuntes biográficos que forman este libro tienen una premisa desconcertante, porque su autor, Marcel Schwob, ha tomado como punto de partida a personas que existieron –o que intuimos que pudieron existir- para inventar sobre sus existencias una serie de esbozos rápidos y preciosistas.
Son –claro está- vidas imaginadas, imaginarias.
La exactitud de los datos y lo verosímil de sus desarrollos las hacen auténticas, porque si no fueron así, hubieran podido serlo, y esta posibilidad constituye la base de la literatura. La certeza de los nombres y de los hechos hace que converjan en cada vida lo imaginario y lo real.
Las biografías recorren los siglos, arrancan en la Magna Grecia de Empédocles y se suceden hasta el siglo XIX que el autor habitó. Todas son breves y concisas, con la concentración que alumbra las obras maestras.
Las primeras tienen resonancias clásicas; en las postreras, algunos piratas y un pescador de tesoros nos remiten a Stevenson, a quien Schwob admiró tanto que solo murió tras seguir su huella por los mares del Sur.
Son también un retrato de la intrahistoria, esa acumulación de pensamientos, emociones y deseos que construyen el motor de las edades.
Conviene recordar que Plutarco escribió otras vidas, que no por paralelas son menos imaginadas, ni menos reales, que las de Schwob; y lo mismo ocurre con las de Vasari. Borges considera a su Historia universal de la infamia tributaria de estas Vidas imaginarias.
Y en el fondo siempre está la línea que separa la realidad y la ficción, lo inventado de lo intuido.
Conocemos a otros hombres y otras mujeres, creados de la misma manera en las pinturas de Alma-Tadema, de Waterhouse, los retratos de Millais y de Scherrer, y nunca nos hemos extrañado de sus realidades fabulosas.

Calificación: Obra maestra.
Tipo de lector: Cualquiera, ilusionados por la Historia.
Tipo de lectura: Intensa.
Argumentos: Prodigiosos.
Personajes: Extraordinarios.
¿Dónde puede leerse?: En el rincón de una galería o un museo, un Thyssen, una Tate Britain, un Orsay.
¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual, por ejemplo en www.lacentral.com de Barcelona.


mar 9 2012

Genio y figura de Manuel Mujica Lainez

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Manuel Mujica Lainez es uno de mis escritores favoritos, muy irregularmente reconocido tanto en su patria, la República Argentina, como en España; porque tiene lectores fascinados e incondicionales, mientras que hay otros para quienes su nombre resulta lejano; tras esto hay vagos reproches de conformismo político, modas que descartan, y generaciones que se suceden desprendiéndose de un eslabón literario, que es de oro en este caso.
La Editorial Universitaria de Buenos Aires publicó su biografía en 1977 y la reeditó en 1996.
El crítico y ensayista Jorge Cruz hace en ella una semblanza convencional del escritor que repasa la obra y reseña sus circunstancias públicas más conocidas, pero que nos hurta al hombre y al personaje –el genio y la figura- detrás de los que intuimos algo más.
Porque se conforma con lo que nos quiso contar de sí mismo, y yo no.
Prende el entusiasmo en una primera juventud recuperada sobre declaraciones y entrevistas publicadas en la prensa después de una introducción festiva y evocadora, digna de Manucho; pero después se va diluyendo en detalles que influyeron –y se reconocen- en sus libros, en la relación de viajes y misiones diplomáticas.
Claro que aquí y allá aparecen los grandes rasgos que animan al escritor y sus historias: el fetichismo, la pasión por los objetos; el choque entre la fantasía y la realidad siempre presente en sus obras; la restitución al pasado de su dimensión humana, su cotidianeidad; y la posesión, el hechizo de los personajes sobre su creador.
Pero se echa de menos profundidad en el análisis de la obra, y sentido crítico en lo que es un estudio canónico, con su cronología y su apéndice bibliográfico a los que se añaden, de interesante, las escasas páginas de un libro inacabado, Los Libres del Sur, pergeñadas y sospechosas de autobiográficas; aunque falta un estudio de contexto de las corrientes literarias entre las que se movió Manuel Mujica Lainez.
Una biografía correcta y bien planteada pero escasa.

Calificación: Interesante.
Tipo de lector: Estudiosos e interesados en el escritor argentino.
Tipo de lectura: Amena.
¿Dónde puede leerse?: En el jardín botánico de Buenos Aires.
¿Dónde encontrarlo?: En www.libreriadelcentro.net junto con una selección de literatura latinoamericana y de españoles en el exilio.


ene 14 2012

Memorias de Pitita

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Pitita (Esperanza Ridruejo) nos decepciona y nos defrauda. Nos lo hubiéramos podido imaginar. Ella o sus negros nos aburren (¿tiene negros Pitita?). No se sostiene ni una sola de sus páginas porque no están bien escritas y porque donde esperábamos encontrar anécdotas caprichosas, hallamos humo.

No tiene suficiente Pitita con su tío, el inquietante Ridruejo, ni con los fantasmas de su casa de Roma, ni con sus embajadas. Ni siquiera a las apariciones de la Virgen le saca jugo Pitita.

Espero que nadie piense que el que escribe esto tiene algo en contra de Pitita porque ella es una señora de toda la vida (frotar el índice y el pulgar con la mano derecha levantada a la altura del hombro). No. Ni tampoco porque se atreve a posar en la portada con su perrito favorito, parure de perles y un cardado asombroso. Todo lo contrario. El que escribe tiene algo en contra de Pitita porque considera que es necio no haber aprovechado toda esa fabulación y esa pose.

El editor también se equivoca. Pitita no es un Tema de Hoy.

Hasta las fotos que exhuma para acompañar el texto son ordinarias si exceptuamos la que le hizo Fellini para unas pruebas en Cinecitta que para el caso podría ser falsa.

Pitita le pidió a Carmen Polo que le cambiara la mesa alargada de su residencia por una redonda porque no le servían los manteles. Pues bueno.

Escribió Paco Umbral: “Pitita vive en su mundo de Guermantes”. Yo, que no soy Paco Umbral, la veo más Verdurin. Será por estas memorias.

¡Ay, Pitita, hija, qué pena!

Calificación: Estremecedor.

Tipo de lector: Degradado.

Tipo de lectura: Sencilla, eso sí… mira tú.

Argumento: Su mezquina vida.

Personajes: Los del papel cuché (más su padre).

¿Dónde puede leerse?: En un viaje en el transiberiano para tirarlo después por la ventanilla.

¿Dónde encontrarlo?: No se lo pienso decir.


nov 16 2011

Mi madre, in memoriam

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Los escritores de ficción, para construir su obra, arrastran la experiencia propia o la vicaria para poder contar. Disfrazan de ficción la realidad para poder hacer de ese artificio una herramienta útil. No entendemos la realidad; está desordenada. Escribamos una novela, un poema, un cuento, algo que haga imprescindible nuestra labor y que se integre en las consciencias de otros como algo cierto aun siendo una farsa. Ese es el razonamiento de muchos buenos escritores. Nunca el de los que quieren escribir con el objetivo de publicar o ganar dinero.
Pero las cosas tienen su poder. Y ante algunas de ellas no tenemos otra posibilidad que la de un espectacular desnudo intelectual o afectivo. No basta la ficción, no sirve de nada la técnica más depurada de todas. O no apetece. La realidad en forma de sentimientos, de recuerdos o reposando sobre un estado de ánimo imposible de soportar, se imponen a todo.
Richard Ford narra en Mi madre, in memoriam; cómo era esa mujer, cómo fue su vida, cómo ha llegado él a ser lo que es por influencia de la relación entre madre e hijo. Lo hace desde muy cerca intentando, supongo, un homenaje y, de paso, ordenando las ideas. No es un libro de calidad literaria notable, pero si una forma de conocer -cómo no- a Richard Ford. Se trata de una obra breve e interesante. Alejada de la técnica habitual del autor, cercana a la corrección sutil y exquisita de una buena prosa, Ford deja este ejemplo de debilidad que cualquier escritor tiene alguna vez durante su carrera. Los sentimientos profundos suelen arrasar con el pudor de todos. No esperen encontrar frases redonditas sobre el amor del hijo hacia la madre o sobre lo que es capaz de hacer una madre por su hjo. Al fin y al cabo, estamos ante un libro firmado por uno de los grandes escritores de la actualidad.

Calificación: Interesante.
Tipo de lector: Huérfanos. O candidatos a serlo. Es decir, casi todos.
Tipo de lectura: Muy fácil y amena.
Persoanjes: Madres e hijos.
Argumento: La vida del autor.
¿Dónde puede leerse?: Cerca del retrato de ella.
¿Dónde puede comprarse?: En la librería habitual.


oct 30 2011

El último emperador

Artículo escrito por: Augusto Prieto

El esplendor de la película con éste título (1987), de Bernardo Bertolucci, encubre con su brillo desmesurado a una personalidad antipática, destruida por los sucesos de su infancia, las memorias empañadas por la manipulación de un ser débil y despreciable, convertido en hombre nuevo por la gracia de la reeducación comunista.
Pu Yi Aisin-Gioro murió como simple ciudadano de la República Popular China en 1967, había nacido hijo de un príncipe en 1906, dos años más tarde fue entronizado como Hsuan Tung, el Dragón Sagrado, emperador del Gran Chin, Hijo del Cielo y Señor de los Diez Mil Años. Las circunstancias de su vida fueron excepcionales e ingratas.
Su autobiografía es manipuladora y engañosa, porque más allá del alucinante retrato que hace de la última corte imperial en la Ciudad Prohibida, la narración se limita al relato sesgado de una sucesión de acontecimientos históricos y termina con una complaciente auto justificación. Pero la escritura no puede encubrir a un hombre sin personalidad ni proyectos políticos, cruel, frágil y desgraciado, una persona frustrada en lo sentimental y en lo sensual, un incapaz; una desdichada marioneta desde el día de su nacimiento hasta su muerte.
Algo muy triste.
Y la novela, la verdadera biografía, debemos de buscarla en lo que no nos cuenta, porque no quiso, no supo o –una vez más- no le dejaron.
Como siempre sucede con un relato histórico, este nos recuerda sucesos que no deberíamos olvidar si es que queremos entender el mundo de hoy: la violación que las potencias europeas realizaron sobre China y sus motivaciones espurias, el expansionismo fanático de Japón y sus crímenes, una revolución histérica como reacción a la realidad de una tiranía feudal y anacrónica, una guerra civil cuyas heridas no se han cerrado y los quistes de un imperio aun por descolonizar: China.

Calificación: Interesante.
Tipo de lector: Interesados en la Historia.
Tipo de lectura: Se hace algo enredosa por las continuas referencias a hechos puntuales y lejanos, y la ingratitud mnemotécnica de los nombres chinos.
Argumento: Informativo.
Personajes: Mezquinos, todos.
¿Dónde puede leerse?: En la plaza de Tian´anmen, frente a la Ciudad Prohibida.
¿Dónde encontrarlo?: Búscalo entre tus libreros de lance.


abr 2 2011

Thomas Bernhard: Una biografía

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Si un autor ha sido polémico es Thomas Bernhard. Si un autor ha sido genial ese es Thomas Bernhard. Si de un autor se sabe más bien poco, salvo los cuatro detalles más superficiales que podemos imaginar, estamos hablando de Thomas Bernhard.
Siete años después de la muerte del autor, Miguel Sáenz publicó una biografía de este que desvelada aspectos muy desconocidos del austriaco. Muchos son los que creen que leyendo  su serie autobiográfica (El Origen, El sótano, El aliento, El frío y Un niño) es suficiente para acercarse a él, pero eso no es cierto. Por ejemplo, acercarse a la obra de Bernhard sin entender su sentido del humor hace de la lectura algo duro, casi doloroso; cuando, en realidad, los libros de este genio son lo más divertido que uno puede llegar a imaginar.
Miguel Sáenz hace un repaso de la vida del que quizás sea el autor que más calificativos ha acumulado en vida y después de muerto. Calificativos que van de genio a destructor, de irónico a patoso. El autor de esta biografía es el traductor de la obra de Bernhard al castellano y les puedo asegurar que es de lo mejorcito que podemos encontrar en el mundo literario.
No sería malo echar un vistazo a este volumen antes de ponerse manos a la obra con un libro del austriaco. No estaría mal echar un vistazo a este volumen antes de seguir leyendo a Bernhard, Ni estaría mal tenerlo a mano para recordar a un genio de la literatura por el puro placer de recordar esos momentos inolvidables que nos ha hecho pasar a tantos mientras leíamos.

Calificación: Muy interesante. Muy bien escrito.
Tipo de lectura: Fácil y amena.
Tipo de lector: Cualquiera que esté interesado en un gran autor.
Engancha y no le sobra ni una línea.
Personaje: Un escritor magnífico.
¿Dónde puede leerse: Sentado en un sillón de orejas.
¿Dónde puede comprarse?: Pide ayuda a tu librero habitual. Comprar libros impedirá que desaparezcan.


mar 6 2011

Historia de Carmen. Memorias de Carmen Díez de Ribera

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Escribir sobre una persona para la hagiografía, desde la empatía o la complacencia, nunca es justo con el lector, que busca en las páginas lo crítico y lo contrastado.
Si ese personaje no ha estado, además, en la primera línea de la historia, pero es interesante, si está cercano en el tiempo, esa vida novelada puede convertirse en algo imprudente y manipulado que nos hurta su verdad.
Eso ocurre con estas Memorias de Carmen Díez de Ribera, que presenta la periodista Ana Romero.
Además de parciales, están vagamente escritas, no entran en la profundidad de las cosas, presentan lagunas inexplicables y se exceden en comentarios sobre otras, justo tal y como parece haber deseado la protagonista de esta biografía autorizada.
Es una pena porque es un personaje interesante en un momento crucial de nuestra historia reciente y faltan muchas voces en ese retrato.
Pero no todo es negativo. Ésta Historia de Carmen, que nos acerca a una mujer decisiva, no puede evitar el deslizar los trazos de una personalidad difícil, manipuladora; y podemos intuir bajo la tinta de las páginas bastante más de lo que autora y personaje hubieran querido.
Carmen Díez de Ribera fue nombrada por Francisco Umbral musa de la Reforma, de la Transición. Nació en el seno de la aristocracia, hija adulterina del cuñado de Franco, Serrano Suñer; fue hermosa, elegante, magnética, inteligente y preparada, utilizó todas esas armas para ocupar un lugar, aunque fuera empujando con los codos, en la transición política española. Fue amiga y colaboradora del rey y de Adolfo Suarez, la sombra de ser amante de ambos la persigue aún después de la muerte.
Una biografía más crítica, una visión menos sesgada, pero con más fuerza literaria, la hubiera favorecido aún a su pesar.
Ninguna, la mantendría en el olvido.

Calificación: Interesante por lo que rescata.
Tipo de lector: Interesados en política de la transición.
Tipo de lectura: Sencilla.
Argumento: La invención de una vida.
Personajes: Carmen Díez de Ribera.
¿Dónde puede leerse?: En un parque.
¿Dónde encontrarlo?: En una biblioteca pública. Curiosamente la edición está agotada y no existen ejemplares en el mercado de segunda mano.