sep 28 2010

Notas contemporaneas

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Se ve en las librerías publicado en solitario uno de los textos misceláneos que componen este volumen y es un acierto. Las Rosas. Brilla en él, especialmente, el espíritu del portugués inmortal barajando lo poético, el ensayo, la chispa ingeniosa y el discurso erudito, ágil y vivaz; es un texto delicioso en el que recorre la historia desde la antigüedad de la mano de esa reina de las flores.
Eça de Queiroz demuestra que fue un escritor con oficio y personalidad, libre de ataduras, y sus artículos, aunque algunos se refieran a la glosa literaria y el debate político-intelectual de la época, no han envejecido apenas.
Luiz de Magalhaes, amigo del escritor, ordenó póstumamente su obra, agrupando textos variados que no cabían en otras recopilaciones.
Una variedad de temas: es brillante la aproximación a la cocina antigua, que titula arqueológica, y es simpático. Divertido y malévolo el relato de la visita, en París, a un centro espiritista, estamos en 1893. Los análisis de la situación política y literaria en esa Europa decimonónica, expuestos en cartas desde diferentes destinos, son agudas, y mordaces sus polémicas con un antagonista Pinheiro Chagas en las que utiliza el poder de una cultura vastísima, para aplastar a su contendiente con un sarcasmo implacable.
Pero donde refulge su poder descriptivo es en  el artículo que envío, para su publicación en la prensa, sobre su asistencia a los fastos de la inauguración del Canal de Suez. Es, además, testimonio histórico de primera categoría: Las multitudes aclamando a los navíos imperiales mientras retumban las descargas de artillería; Ismaelía ardiendo, iluminada como una antorcha en el tumulto de las fiestas; Eugenia, Emperatriz de Francia, montada en dromedario y después los tocadores, cantadores, hechiceros, fascinadores de serpientes… Nos hace espectadores privilegiados de su viaje.
Aparecen temas recurrentes, Victor Hugo, Zola y la reivindicación del realismo, el ataque a la religión hipócrita y la amarga visión de Portugal desde Europa.
Hablar aquí de periodismo literario se queda corto; como suponemos que le gustaría, diremos de Queiroz que es un hacedor de la prosa y el verso. Dejémoslo así.

Calificación: Muy Interesante.
Tipo de lector: Aficionados a la crónica y a la pluma finisecular.
Tipo de lectura: Salvo pocas excepciones amena y entretenida.
¿Dónde puede leerse?: Es libro ideal para un viaje en tren.
¿Dónde encontrarlo?: Manejo una edición antigua que quizás se pueda recuperar en www.iberlibro.com, Las Rosas se ha publicado ahora en solitario. Desconozco otras recopilaciones.


sep 21 2010

Las reglas del arte

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Ensayo academicista y, en ocasiones, demasiado analítico de lo que supone la literatura como arte, siendo comparado con la pintura y otras expresiones artísticas. Con un punto de vista parecido al de otros teóricos ingleses (Barnes, ya reseñado), el autor, toma como referencia La educación sentimental de Flaubert, obra de la que hace un pormenorizado y conciso receso que le sirve (como buen sociólogo) para llevarnos de la mano hacia un análisis socio-económico de la época, que abarca desde la Revolución Francesa al Segundo Imperio Napoleónico, época en que aparece una clase social emparentada con la bohemia, clase popular que se caracteriza por un lado por la aplicación de cierto romanticismo negro a la hora de vivir, y por otro, por toda una disposición de ánimo en virtud de la cual la literatura alcanza nuevas dimensiones.
Hay que decir que para el autor (Pierre Bourdieu) de este voluminoso y algo aburrido libro, Flaubert es como para un español Cervantes, por lo que sus análisis (en los que reconoce huir del academicismo, pero sustentándose sino en él, sí en cierto intelectualismo), resultan sesgados y documentados con notas a pié de página; todo ello supone adentrarse en una sapiencia bella e inútil sobre el mundo de la edición, la lectura profesional o la escritura creativa, que nos lleva a desentrañar un panorama donde los escritores mueren de hambre a no ser que se dediquen al periodismo o al teatro, afirmación que parece tan gratuita como devastada por el conocimiento de estas dos formas de ganarse la vida escribiendo.
Se termina contraponiendo a la visión de Flaubert, la de un Faulkner (también pasa de puntillas por Zola), como escritor, que al igual que su patriótico adalid literario, transforma nuestra experiencia íntima de lectura y escritura.
Calificación: Plomizo, pero lúcido.
Tipo de lector: Siquiera familiarizado con ciertos clásicos de las letras.
Tipo de lectura: Analítica, pero poco rigurosa. Intelectual.
Argumento: Sobre el qué y cómo escribir bien sin que se note. Como siempre, no hay fórmulas magistrales.
Personajes: Bourdieu, contemporizando.
¿Dónde puede leerse? Lejos de una clase de escritura creativa o en los brazos de un alumno que se porte mal, arrodillado, antes que el profesor le dé un golpe con una regla metálica en la espalda.


may 5 2010

El Vértigo de las Listas

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Lista de listas, listas de cosas, cosas que se suceden, sucesos que se acumulan, acumulaciones de cuadros, relatos que acontecen, acontecimientos enumerados, sucesiones de ángeles, de pájaros, de prodigios. El exceso, el vértigo de la acumulación, la simultaneidad de lugares y fantasmas, la relación entre lista y forma y sus intercambios. Miriabilia, Wunderkammer, medios, masas, summae, enciclopedias, catálogos, enumeraciones. Lo extravagante, lo poético, lo repetido, lo incontable, lo numeroso, lo indecible, el elenco, la reiteración, lo excesivo, la descripción por acumulación, su retórica. Lo plural y lo ilimitado.

Una fragmentación de textos magistrales e hipnóticos. Joyce, Calvino, Borges, Wilde, Éluard, Ezequiel, Dickens, Gautier, Darío, Cervantes, Bretón, Milton, Neruda, Poe, Prévert, Proust, Zola maridados con las obras de Dalí, Correggio, Höch, Magritte, Klimt, Hirst, Ernst, Ghirlandaio, Goya, Tanguy, Severini, da Vinci, Warhol, Tenniers, Delacroix, Rousseau.

El ensayo de Umberto Eco surge del encargo por parte de la dirección de un museo infinito, El Louvre, para un ciclo de conferencias, sobre un tema que propone el propio Eco, porque le ha fascinado desde los inicios de sus estudios y está contagiado de confusión. La selección de textos es brillante.

Imposible no citar a Borges y su clasificación de los animales: “1.- pertenecientes al emperador, 2.- embalsamados, 3.- amaestrados, 4.- lechones, 5.- sirenas, 6.- fabulosos, 7.- perros sueltos, 8.- incluidos en esta clasificación, 9.- que se agitan como locos, 10.- innumerables, 11.- dibujados con un pincel finísimo de pelo de camello, 12.- etcétera, 13.- que acaban de romper el jarrón, 14.- que de lejos parecen moscas.”

Etcétera, repetimos nosotros como un mantra.

Calificación: Brillante selección de textos.

Tipo de lector: Distintos

Tipo de lectura: De lo más sencillo a lo más complicado

¿Dónde puede leerse?: Ante un lugar vacío pero infinito: el desierto, el mar, el bosque

¿Dónde encontrarlo?: Por ejemplo en Madrid www.libreriamendez.net o en tu librería habitual


Concha BuikaLa Falsa Moneda