jun 21 2011

El desencantado

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Valorada en el prólogo de Anthony Burgess como de mayor calidad literaria que Por qué corre Sammy, el hijo del magnate de MGM recientemente fallecido, autor de los guiones de Más dura será la caída y La ley del silencio entre otras, entregó esta novela primordialmente dialogada entre dos personajes imbuidos por la dinámica de un Hollywood crepuscular que ya ha vivido la 2ª Guerra Mundial; esta vez no hay testigos, sólo dos compañeros (un recién graduado en literatura, el otro solvente escritor trasunto del mismísimo Scott Fitzgerald) que se conocen en los estudios y a quienes se encarga desarrollar la historia de un musical ambientado en una universidad norteamericana típica.
No hace concesiones idealistas Schulberg tampoco hacia el mundo de la producción que bien conoce, pintándonos a un Milgrim prácticamente analfabeto, a quién sus compañeros de orquesta le dan los manuscritos subrayados, un negociante con paciencia que tratándose de Manley Halliday (el trasunto del que antes hablabámos) hace más de una excepción.
La novela, fría y nostálgica, dura, trepidante e inmisericorde con las generaciones venideras, hace que los dos protagonistas queden contagiados el uno del otro, simbolizando Manley la nostalgia y anclaje en el pasado desde el éxito y Shep, el desencanto y lucidez de miras desde un futuro negro o fracasado antes de emprender todo intento, terriblemente influenciado por la idolatría. Y es que uno siente que el desencantado es el que se identifica con la impronta de unos tiempos de desastre para el cine, y no el que se sabe adalid que pasará a la historia casi a su pesar.

Calificación: Genial.
Tipo de lector: Aficionado a identificarse con sus ídolos literarios más cercanos.
Tipo de lectura: Amena, a pesar de su crudeza.
Argumento: Vida de un guionista que se niega a dejar de ser escritor.
Personajes: Humanos hasta la extenuación.
¿Dónde leerla?: Junto a una copia de la amable Midnight in París de Woody Allen.


oct 26 2010

Adulterios

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Obra de teatro estrenada el año pasado en Madrid. El libro está formado por tres comedias en un acto, que podrían ser escenas fílmicas dada la agilidad y el carácter de los diálogos, pero que seguramente Allen decidió convertirlas en materia teatral dado lo desordenado o caótico de dichas escenas; hay además un empeño de trascendentalismo que va de la natural psicosis de la población neoyorkina, retratada en tantas de sus películas, a la psicopatía más dura, lo que hace que sus personajes, establecidos casi sin lugar intermedio entre el rol de perdedores o el de histéricos, sean retratos tan intensos a veces como poco reales otras (verosímiles siempre), en aras de proyectar un sentido del humor que ni hoy ni nunca huye de lo tierno por patético o exasperado.
En Riverside Drive, ambos personajes, un escritor fracasado y un músico que inconscientemente le roba las ideas, juegan a intercambiarse los papeles; en un juego engañoso, pero sofisticado de lo que supone estar loco y ser un psicópata, Allen llega a la dolorosa convicción de que la culpa se puede aprender y juega a la identificación de un modo engañoso por ficcional, consiguiendo un resultado que conmueve por lo veraz.
Old Saybrook es una pieza más familiar, la acción la protagonizan tres parejas diferentes, de las cuales dos de ellas son amigas entre sí y están dispuestas a comer en una barbacoa. Con un macguffin dentro y un estilo más costumbrista, no se sale de la impronta de su autor, pero es visiblemente más floja.
Central Park West, por último, narra la relación entre una psiquiatra y una amiga, gracias a la que descubre que su marido le ha puesto repetidamente los cuernos; la psiquiatra aparece en escena ébria y temiéndose lo peor, la amiga le dice que no fue ella quién provocó la relación, sino él. Pronto aparece el escritor fracasado al que da todo igual, novio de la amiga-paciente; este elemento a la vez distorsiona y encumbra la pieza.

Calificación: Buena.
Tipo de lector: Cualquiera al que le guste Woody Allen.
Tipo de lectura: A pesar de ser reciente, recuerda remotamente lo más vintage  de Allen indagando en sus neuras y obsesiones aún más si cabe.
Argumento: Tres comedias con fondo amargo de lo que supone ser infiel a uno mismo o a otra persona.
Personajes: Estupendos por poco acomodaticios la mayoría.
¿Dónde puede leerse? Lejos de la zona cero neoyorkina, pero habiéndola visitado.