abr 14 2012

Sonetos

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Ciento cincuenta y cuatro piezas únicas escondidas en un cajón durante siglos. Un legado de poemas de amor y desamor, que ante el profuso corpus al que dotó a la Humanidad este universal dramaturgo, William Shakespeare, tal vez le resultase poco conveniente publicar en su día. Eso y una traducción, la de Gustavo Falaquera, que huye del exceso de exhaustividad métrica para convertirnos esta obra en un placer moderno con las palabras y, a la vez, un prodigio de equilibrismo sin igual; tal vez, a pesar de todo, se buscaba una arquitectura que si no vendible, sí consiguiese su propósito. La edición bilingüe permite seguir aprendiendo inglés y comprobar lo poco que se sabe, por más que se sepa. La calidad y el entusiasmo lírico es incuestionable; se consigue en español dar cierto sentido del ritmo, que cambia el marchamo de endecasílabos iniciales por alejandrinos nada opacos, vivaces y limpios, que encuentran su capacidad métrica dentro de los versos.
Comienza el libro advirtiendo la necesidad de abrir corazones con el propósito de que la belleza de los mismos no los marchite, para terminar con la muerte de esta advertencia; existe también una voluntad de jugar con los géneros que llevó a muchos a pensar en que el amor homosexual pudiera estar presente; poemas de desgarros y dulzura, de corazones cerrados y hechos migajas por dentro, y otros (o los mismos) que se muestran en carne viva, sangrando e igualmente indefensos que los anteriores.

Calificación: Estupendo.
Tipo de lector: Aficionado a conocer los recursos de cualquier idioma.
Tipo de lectura: Vivificante y mortífera a partes iguales.
Argumento: El amor y el odio en tiempos donde no estaba Punset.
Personajes: Identificables.
¿Dónde leerlo?: Junto a una copia de Anonymous, para no imaginarnos al Shakespeare de los libros de texto de la LOGSE.


ene 24 2012

Hamlet-Romeo y Julieta

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Se colacionan estas dos obras de teatro diferentes porque juntas las editó EDAF en una utilísima edición encuadernada en plástico azul, inmune al tiempo, que tiene algunas evocadoras ilustraciones de Teodoro Delgado y cuyas traducciones son -ni más ni menos- que de Leandro Fernández de Moratín y de Marcelino Menéndez y Pelayo.
La primera como es sabido se basa en una fantasmagoría y en su corporeidad: Hamlet, príncipe de Dinamarca, versus Hamlet padre, monarca asesinado. Es una obra muy profunda, anticipadamente psicoanalítica, que estudia los recovecos de la mente humana y la locura como exilio interior, hermosamente escrita, difícilmente comparable con ninguna otra porque pocas veces la dramaturgia se ha revelado como la maquinaria perfecta, perenne y de múltiples lecturas que aún hoy sigue asombrando a lectores y espectadores.
La caracterización de los personajes mediante una modulación infinita de los diálogos y la reflexión sobre aquello que transforma a algunos seres en humanos, convierten esta obra admirable en un prisma de numerosas facetas en cuyas aristas brillan la traición y la venganza. Una obra total que se contiene a sí misma, teatro en el teatro, un estudio sobre la simulación que oscila entre el cinismo y la comicidad, con un telón de odio cubriendo la cuarta pared.
Y después de la oscuridad de ese mundo interior, envuelto en una atmósfera nórdica y tenebrosa, Romeo y Julieta viven eternamente su drama bajo el sol de los cielos meridionales, donde las pasiones emergen inesperadas, salen a la luz y se desbordan.
La composición escénica exige en esta pieza -de las palabras y las acciones- exageración, y a ello se aplican todos los personajes con las consecuencias conocidas.
Romeo y Julieta narran de una forma ideal y devastadora el relato del sentimiento más irracional que posee a las personas, representa –también- un canto a la juventud.
La multiplicación de los prodigios dramáticos (La tempestad, El mercader de Venecia, Macbeth, Otelo…), convirtió a William Shakespeare en inmortal.

Calificación: Imprescindibles
Tipo de lector: Cualquiera, en especial los aficionados al teatro
Tipo de lectura: Interesante y reveladora
Argumento: Hamlet es acumulativo y apasionante mientras que Romeo y Julieta es más lineal
Personajes: Inmortales
¿Dónde puede leerse?: Ante el castillo de Elsinor y en la Arena de Verona, respectivamente
¿Dónde encontrarlo?: Esta edición habrá de buscarse en librerías de lance y no será difícil de encontrar.


may 16 2011

La vida del rey Enrique V

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Se caracteriza William Shakespeare por la variedad de registros que utiliza en su lenguaje teatral -elegante e incisivo- y en éste texto, alejado de la intensidad psicológica y dramática de Hamlet o de Macbeth, destaca la arquitectura de ese lenguaje.
El desarrollo es una maquinación política como las que vemos hoy en los periódicos, aunque en ellos –claro- no las leemos así. Está el patriotismo y las argumentaciones para convencer al público, la amenaza como hecho retórico y el arte de amenazar. Están el honor y la guerra cuando ambos conceptos aún cabían juntos en una mente humana.
El dramaturgo inglés transforma el coro de los griegos en un intermediario entre diferentes realidades, la del público y la de los actores, en espera del advenimiento de la cuarta pared. Son por tanto telones de retórica, y la escenografía una arquitectura efímera formada de metáforas.
Como siempre en el Bardo de Avon hay humor, momentos de gran solemnidad, atmósfera histórica y algunos diálogos van creciendo paulatinamente en intensidad, preparando al lector/espectador para el trance de ingenio.
La batalla de Agincourt en torno a la que se crea la función dio una inesperada victoria a los ingleses sobre un número superior de tropas francesas, hizo variar la distribución de poderes en la Guerra de los Cien Años y abrió las puertas a la soberanía de los reyes de Inglaterra sobre importantes territorios en el continente.
Henry V, o The Cronicle History of Henry the fifth, fue escrita en 1599. Es famoso el llamado discurso del día de san Crispín, con el que Enrique anima a los suyos a la batalla, que ha inspirado destacadas arengas en el cine, como las de Braveheart, de Mel Gibson (1995) o Independence Day de Roland Emmerich (1996).

Calificación: Glorioso.
Tipo de lector: Shakesperianos y aficionados al texto teatral.
Tipo de lectura: Amena.
Argumento: Guerrero.
Personajes: Traidores o heroicos.
¿Dónde puede leerse?: En la campiña inglesa (sí, inglesa)
¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual.


abr 18 2011

Open Secret

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Cuando se vacía de contenido, un libro pierde su sentido y se convierte en poco más que una carcasa con resonancias huecas.
Eso ocurre con el Open Secret concebido por el interesante artista escultor británico Anthony Caro.
Como en casi toda su obra, trabaja aquí mediante lo abstracto y lo ensamblado. Concibe una escultura-contendor que se ejecutó en diferentes materiales, las de cartón gris deslucen la mecánica del concepto original. Las piezas creadas en metales brillantes, sin embargo, especialmente las de cobre y aluminio son hermosas, enigmáticas; reflejan la luz al tiempo que la absorben; recuerdan naves espaciales o recintos industriales postmodernos. De hecho, en su exposición en la sede editorial de Madrid, se acompañan de una simulación de la escultura como maqueta para un edificio en medio urbanita o rural.
Dentro solo hay un portafolio con poemas escritos a mano por Hans Magnus Enzensberger y un pasaje del Mercader de Venecia de Shakespeare escrito por Anthony Caro.
Todo está envuelto por los más exquisitos artesanos y los materiales más elaborados: papel hecho a mano en Japón, tintas de colores, envolturas de seda negra serigrafiada.
Enzensberger es un escritor y poeta alemán con vinculación emocional y literaria con España; ha traducido a Rafael Alberti y a Cesar Vallejo.
No hay tiempo en una exposición artística para juzgar lo conveniente de los textos.
La edición es de treinta y un ejemplares.

Calificación: Inadecuado tándem contenido/continente y encuadernación/arquitectura.
Tipo de lector: Interesados en arte contemporáneo y poesía.
¿Dónde puede leerse?: En la galería de Ivorypress, en la calle Comandante Zorita de Madrid.
¿Dónde encontrarlo?: En www.ivorypress.com


dic 2 2010

La comedia de las equivocaciones

Artículo escrito por: Carmen Neke


Los intelectuales postmodernos que afirman con gran convencimiento que la intertextualidad ha supuesto la liberación de la literatura gracias a los nuevos avances tecnológicos, harían bien en repasar sus conocimientos de la historia de la literatura. La comedia latina fue la inventora del “remake” o el versioneado de obras ya existentes, su teatro se basó en comedias griegas cuyo original en muchos casos no ha llegado a nuestros días. Plauto se sirvió ampliamente de esta práctica, combinándola con la contaminatio es decir la mezcla de dos o más piezas teatrales, lo que ya en su época le valió amplias críticas de ciertos sectores que criticaban su falta de originalidad creativa y de respeto hacia las obras de las que se servía para elaborar su teatro. Todo ello no le impidió sin embargo gozar de una enorme popularidad y de ser reconocido entonces y en nuestros días como un estupendo autor teatral.

Muchos siglos más tarde, en la Inglaterra del siglo XVI, el joven William Shakespeare empieza su carrera como dramaturgo. Habiendo recibido una sólida formación académica, conocía bien los clásicos y las prácticas teatrales de la comedia de la antigua Roma. De esta manera, para escribir su Comedia de las equivocaciones , que bien podría haber sido la primera pieza que compuso, se dejó inspirar ampliamente por Plauto tanto para el contenido de sus obras como en sus métodos creativos. El argumento de esta comedia de Shakespeare, con el equívoco entre los hermanos gemelos como base de la trama, está claramente basado en Los Menecmos de Plauto (obra basada a su vez en una comedia griega desconocida hoy), pero Shakespeare la amplió introduciendo en ella elementos de otras comedias de Plauto, como Anfitrión. Está claro que los conceptos de originalidad, autoría y plagio todavía no se habían inventado, y que aún careciendo de ordenadores, la libertad creadora del artista tenía en aquella época muchos menos límites que en la actualidad.

Calificación: Muy entretenida.
Tipo de lector: Al alcance de todos los públicos.
Tipo de lectura: Fácil y amena.
Argumento: Las cosas no son lo que parecen.
Personajes: Dos parejas de gemelos provocan toda una serie de equívocos entre sus sufridos conciudadanos.
¿Dónde puede leerse?: Mucho mejor verla representada, si tiene ocasión.


ago 31 2010

El sueño de una noche de verano

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Muchos de los matices y la sonoridad del lenguaje, se pierden con la traducción, y sin embargo, como sucede casi siempre con las obras grandes, a pesar de esa disminución, continúa atrapándonos con una fuerza poderosa.

Porque William Shakespeare trabajó sobre lo literario, lo épico, lo lírico y lo poético unificando todo con una dramaturgia que funciona como el mecanismo de un reloj y que desafía al tiempo.

Teatro dentro del teatro, porque las vicisitudes de unos cómicos errantes, dan lugar a un juego de equívocos en el que las hadas y los duendes, justifican las acciones locas de los humanos, el amor, el desamor y sus arbitrariedades.

Al final todo queda en nada, es solo el sueño de una noche de verano cargada de presagios y saturada del perfume de los bosques.

Todo en el texto es una sucesión de hermosas metáforas que nos transportan a un mundo simbólico y hermoso, pero también terrible.

La compañía ha de actuar para un gran señor que también somos nosotros, esa función comienza cuando debería terminar y censura en clave de comedia el amor desdichado que afecta por igual al mundo de los hombres y de las mujeres, de los duendes y de las hadas. En lo real y en lo soñado, pues todo lo puede y todo lo iguala. Se construye como un juego de simetrías y duplicidades, a semejanza de una instalación de espejos, que reflejando la realidad, la transformaran.

A Midsummer Night´s Dream es una obra única para interpretar el teatro moderno, por supuesto, pero también la literatura universal. Bebe en los ciclos artúricos, en Apuleyo y en Plutarco. Asombra pensar que cuando fue escrita, el siglo XVI no había terminado. Su magia se prolonga con fuerza en la pintura, en la música y en el cine, hasta hoy, merced a los artistas que se contagiaron de su sencilla complejidad: Mendelssohn, Britten, Bergman y Allen entre otros.

Algunos de sus personajes dan nombre para siempre a las lunas de Urano.

No es texto que soporte bien la lectura –salvo para los acostumbrados a leer teatro- y reclama las voces y la interpretación de unos buenos actores. Alterna la prosa y el verso rimado.

Su construcción teatral es un artificio grandioso.

Calificación: Obra maestra.

Tipo de lector: Aficionados al teatro.

Tipo de lectura: Exige concentración.

Argumento: Bien tramado y exuberante.

Personajes: Mágicos

¿Dónde puede leerse?: En una cálida noche de verano.

¿Dónde encontrarlo?: En cualquier librería, si está especializada en teatro, mejor.