feb 23 2011

Maldito Karma

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

No está mal, de vez en cuando, alejarse de las profundidades literarias y tomarse eso de leer como una diversión. Sólo como eso. No se es mejor lector por leer exclusivamente a William Faulkner o a Juan Benet. No leer a estos y sólo dedicar el tiempo  de lectura a noveluchas sí te puede convertir en mal lector.
Maldito Karma es una novela sin ninguna importancia literaria, pero muy divertida. Desde la primera página hasta la última, el lector no deja de sonreír o reír abiertamente. Encadena el autor (David Safier) un disparate tras otros, chistes, chascarrillos y delirios. Y va mezclando escenas que no explican nada, que no aportan gran cosa a los personajes (los personajes tampoco aportan nada a las escenas), de modo que las 313 páginas que mide el relato se convierten en una gran excusa para perder el tiempo y olvidar la cantidad de problemas que arrastramos durante el día.
Una famosa presentadora de televisión cuenta cómo muere aplastada por el retrete de una nave espacial y lo que le sucede a partir de ese momento. No he desvelado nada importante. Tranquilos. En realidad, aunque contase el más mínimo detalle de la trama no estaría desvelando nada importante. En esta novela lo importante es el tiempo dedicado a la diversión que proporciona leer.
Hay una cosa muy importante que diferencia a esta novela de otras. Es honesta. No trata de ser un relato con pinta de buena novela. No es intención del autor parecer lo que no es, vender literatura de importancia. Aquí se cuenta una historieta sin cosmética por delante. Otras malas novelas pretenden ser literatura. Y eso sí que no tiene perdón. Por eso la recomiendo.

Calificación: Divertida. Nada más. Aunque, tal y como está el patio, nada menos.
Tipo de lectura: Relajada.
Tipo de lector: De 14 ó 15 años en adelante.
Engancha desde el principio por el disparate monumental que es.
Personajes: Delirantes.
¿Dónde puede leerse?: En el metro para reír y causar estupor a los que lucen cara de amargado.
¿Dónde puede comprarse?: En cualquier librería. Por cierto, las bibliotecas municipales (por ejemplo) prestan libros de forma gratuita y tienen en sus estanterías un montón de buenos títulos. No tienes excusa.


ene 18 2011

El corazón es un cazador solitario

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Novela de gran calado y profundidad literaria. Fue gestada por la autora norteamericana Carson McCullers a la temprana edad de 23 años; el uso de un narrador complejo, capaz de pegarse a las vidas y afrentas de media docena de personajes singulares, hacen de este libro un intento literario encomiable que se recomienda no tomar a la ligera, ya que tratar de hacer lo mismo escribiendo, no sólo requiere tener los machos bien atados, sino estar continuamente en una línea que nos puede llevar fácilmente al precipicio. Se ha comparado a la autora con D. H. Lawrence y Faulkner, pero es posible que las huellas de la también sureña y católica Flannery O’Connor pudieran estar presentes como influencia. Aunque en estas cosas nunca se sabe qué fue antes, si el huevo o la gallina.
La novela comienza potentemente contándonos la relación entre dos sordomudos pertenecientes a un sector social marginado; ellos son John Singer y Spiros Antonapoulos; flaco y a veces ingenioso el primero; gordo y cascarrabias el segundo; el caso es que Singer cuida de su amigo, en quién ve a alguien cariñoso y agradable a pesar de sus malas pulgas, que le llevan finalmente y no sólo por su natural discapacidad, al manicomio.
A continuación vemos a Singer junto con el solidario y callado dueño de una cafetería, su mujer, su hija (una chica aficionada a la literatura y a la música) y un médico negro comprometido con la lucha social por su raza. Singer cae bien al dueño del establecimiento, aficionado a invitar a comida a tullidos y enfermos. Se siguen diversas disertaciones a través de las que vemos a una típica familia americana en torno a una idea de autorrealización de sus componentes, que al lado del cuadro marginal que se pinta, vemos ya como desfasada.

Calificación: Compleja.
Tipo de lectura: Exigente y, a la vez, gratificante con la humanidad que desborda a través de sus personajes.
Tipo de lector: No acostumbrado a que le den todo mascadito y que no espere moralejas.
Argumento: El sueño americano visto, entre otros, por gente que nació con él resquebrajado.
Personajes: Auténticos.
¿Dónde leerlo? En casa, pero sintiendo el aire frío de estos días, mientras tratamos de hacernos con una manta.


sep 29 2010

En el camino

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Libro que marcó época y a toda una generación de escritores y lectores, supone la historia de un viaje alucinado y alucinante por las carreteras, pueblos y ciudades de Estados Unidos: desde Nueva York a San Francisco, pasando por Denver y la frontera mejicana, y, sin obviar, la hoy quizás por ello temida Ruta 66; la novela es también el testimonio más grandilocuente de un escritor y sus gustos y fobias, formados por iconos de una cultura popular trasnochada y alternativa, centrado básicamente en las lecturas de W. C. Fields y el jazz, ese sonido de fondo tan norteamericano que, depende del sitio donde se escuche, puede resultar arrebatador y sintomático, o nostálgico, gris y brumoso. No en balde la crítica calificó a Kerouak de Charlie Parker de las letras.
Otro aspecto a reseñar es que se encuentran más claves para entender a autores típicos del futuro realismo sucio, antes que ver la senda que se estaba oficiando en torno a Hemingway o Faulkner. Aquí el camino es una aventura, una necesidad metaliteraria y desesperada por encontrarse a sabiendas de que el sueño americano se resquebraja. Hay chicas y drogas y una necesidad nada enajenada de vivir el hoy sin pensar en el mañana; la vida como diversión, a la que sus consecuencias de autodestrucción y delirio, no son suficientes para que el viaje se deje de hacer. Kerouak apuesta si acaso más fuerte, en tanto necesita ser él mismo a través de su personaje Sal, un escritor italoamericano que investiga en la ruta el material de una novela, mientras espera que se publique otra de cuyo recuerdo se quiere deshacer, siendo finalmente el camino una prolongación de lo que ve, oye y siente. Existen estados alterados de percepción y conciencia, existe eso y Dean Moriarty, otro personaje redondo donde los haya, compañero de correrías espectacular.

Calificación: Muy buena.
Tipo de lector: Buscador de perlas históricas en torno a la literatura norteamericana del XX; hace poco salió un nuevo libro en torno a En el camino, lleno de apostillas a éste, así como reescrituras de pasajes o nuevos enfoques.
Tipo de lectura: Amena y entretenida, aunque hay que saber adentrarse en ella. No sobran páginas.
Argumento: Novela de carretera en torno a un grupo de perdedores que quieren algo más.
Personajes: El paisaje es uno de ellos, pero tiene muchos y variados que, obviando al ángel-demonio Dean, nos muestran lo complejo de la vida.
¿Donde se puede leer? Cerca de un museo arqueológico, pero tomando notas.


sep 21 2010

Las reglas del arte

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Ensayo academicista y, en ocasiones, demasiado analítico de lo que supone la literatura como arte, siendo comparado con la pintura y otras expresiones artísticas. Con un punto de vista parecido al de otros teóricos ingleses (Barnes, ya reseñado), el autor, toma como referencia La educación sentimental de Flaubert, obra de la que hace un pormenorizado y conciso receso que le sirve (como buen sociólogo) para llevarnos de la mano hacia un análisis socio-económico de la época, que abarca desde la Revolución Francesa al Segundo Imperio Napoleónico, época en que aparece una clase social emparentada con la bohemia, clase popular que se caracteriza por un lado por la aplicación de cierto romanticismo negro a la hora de vivir, y por otro, por toda una disposición de ánimo en virtud de la cual la literatura alcanza nuevas dimensiones.
Hay que decir que para el autor (Pierre Bourdieu) de este voluminoso y algo aburrido libro, Flaubert es como para un español Cervantes, por lo que sus análisis (en los que reconoce huir del academicismo, pero sustentándose sino en él, sí en cierto intelectualismo), resultan sesgados y documentados con notas a pié de página; todo ello supone adentrarse en una sapiencia bella e inútil sobre el mundo de la edición, la lectura profesional o la escritura creativa, que nos lleva a desentrañar un panorama donde los escritores mueren de hambre a no ser que se dediquen al periodismo o al teatro, afirmación que parece tan gratuita como devastada por el conocimiento de estas dos formas de ganarse la vida escribiendo.
Se termina contraponiendo a la visión de Flaubert, la de un Faulkner (también pasa de puntillas por Zola), como escritor, que al igual que su patriótico adalid literario, transforma nuestra experiencia íntima de lectura y escritura.
Calificación: Plomizo, pero lúcido.
Tipo de lector: Siquiera familiarizado con ciertos clásicos de las letras.
Tipo de lectura: Analítica, pero poco rigurosa. Intelectual.
Argumento: Sobre el qué y cómo escribir bien sin que se note. Como siempre, no hay fórmulas magistrales.
Personajes: Bourdieu, contemporizando.
¿Dónde puede leerse? Lejos de una clase de escritura creativa o en los brazos de un alumno que se porte mal, arrodillado, antes que el profesor le dé un golpe con una regla metálica en la espalda.


jun 20 2010

Santuario

Artículo escrito por: Carmen Neke

Santuario ha sido mi primera incursión con Faulkner, porque la novela norteamericana nunca me ha interesado especialmente. Pero qué desilusión, me creía yo tan literaria y exclusiva leyendo por fin a Faulkner, y resulta que Santuario es una novela negra sin experimentos lingüísiticos ni formales, fácil y amena de leer, con un gran narrador y personajes estupendamente perfilados, incluso con escenas muy divertidas. Vamos, un libro que le puede gustar a cualquier aficionado al género. Las maneras narrativas de Faulkner resultan magistrales y enormemente eficientes. El narrador de esta novela es tremendamente objetivo, se limita a un registro testimonial de los hechos sin profundizar apenas en las motivaciones, los sentimientos o los pensamientos de los personajes. Toda la interioridad de los caracteres se revelará (o no) por medio de los diálogos, donde sí que se expresa una gran pasión y subjetividad. El contraste es brutal y fascinante.

Lo que sí le advertiría a los lectores interesados es que no se lean las sinopsis que andan por ahí, porque suelen hacer un destripe despiadado del argumento, y uno de los grandes aciertos narrativos del libro es la manera dosificada en la que el narrador va mostrando sus cartas y nos hace partícipes de los hechos, de forma que hay que llegar al final para saber qué es lo que realmente ha ocurrido.

Lo dicho: un libro muy entretenido de leer, pero eso de que Faulkner escribiera libros que le pueden gustar a cualquiera me parece el principio del fin. Menos mal que también tengo por casa El sonido y la furia, espero que cuando le toque el turno me encuentre por fin con una novela hermética y dura de roer. Algo exclusivo, para minorías.

Calificación: Magnífico.

Tipo de lector: Cualquiera con ciertas tablas y gusto por la novela negra.

Tipo de lectura: Intensa y agobiante a ratos, pero que engancha enormemente.

Argumento: Crimen y castigo en el sur de los EE.UU.

Personajes: Representativos de los choques raciales y sociales norteamericanos durante los años 20 del pasado siglo.  Pero van mucho más allá de ser simples arquetipos, y por eso funcionan con tanta eficiencia.

¿Dónde puede leerse?: Al aire libre, el ambiente novelesco es sumamente abrumador.


jun 12 2010

Los doce hilos de oro

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano


En las estanterías de las librerías siempre hay un hueco para libros como este titulado Los doce hilos de oro. Yo no sé si en este tipo de cosas se encuentran soluciones para vidas perdidas, para ánimos desolados o rutinas machaconas. Ni lo sé ni me interesa lo más mínimo. En este ejemplar, desde luego, con lo que se topa el lector es con un lenguaje ramplón y con ideas más gastadas que los bajos de mis vaqueros. Es, sencillamente, lamentable, patético y bochornoso.
Lo más gracioso es que se venden como churros.
Algunos de los consejos que encontrarán en esta especie de novela repugnante son, por ejemplo, ponle emoción a la vida (impresionante) o no tomes decisiones precipitadas (conmovedor).
La autora es una tal Aliske Webb. Yo mismo, si pudiera, prohibiría escribir a esta mujer una sola línea más. Y es que este tipo de libros no ayuda a nadie. Como mucho les puede confundir al hacerles creer que la solución pasa porque les cuenten una historia infame. Lo voy a decir. Sé que me la juego, pero lo voy a decir. Alguien que se siente mejor leyendo esta bazofia debería plantearse empezar de nuevo revisando hasta qué punto su ignorancia es alarmante. Les garantizo que leer a Faulkner (la peor de sus novelas) deja un poso más importante y más hondo que esta baratija de Webb.

Calificación: Esto es una pocilga literaria.
Tipo de lector: Pues no se me ocurre, la verdad.
Tipo de lectura: Aburrida. Es una enorme pérdida de tiempo.
Le sobran hasta las tapas. Qué desperdicio de árboles.
Personajes: Lamentables.
Argumento: El mundo es guay, pero hay que descubrirlo.
¿Dónde puede leerse?: Mejor no hacerlo.
¿Dónde puede comprarse?: Que no me entere yo.


may 8 2010

Las Palmeras Salvajes

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Dos relatos van alternándose en esta novela. Por un lado Palmeras Salvajes que narra un amor imposible, lejano, doloroso, casi inhumano. Por el otro, El Viejo, la historia de un amor posible, pero no querido por una de las partes que prefiere cualquier otra cosa en su vida. Lejos de los que muchos han dicho, la novela no es la suma de dos relatos. Es verdad que la estructura podría confundir aunque Las palmeras Salvajes de William Faulkner es el resultado de investigar el territorio del amor. Un solo tema para una sola novela. Porque, al final, el amor es algo imposible y doloroso, efímero y destructivo.

Se me ocurren un millón de cosas sobre esta novela. Aunque apuntaré unas poquitas. ¿Quiere leer una obra de arte? Aquí la tiene. ¿Quiere saber lo que significa utilizar un tono altísimo en la narración sin que por ello se convierta en un tostón? Aquí puede encontrar un ejemplo. ¿Quiere descubrir la diferencia que existe entre una buena novela y un best seller? Desde la primera página comprenderá que existen y que son muy serias. ¿Quiere descubrir en qué se diferencia un gran autor de otro mediocre? Lea la novela. ¿Son las ventas de libros indicativas de más o menos calidad de la obra? Lo comprobará rápido.

Un solo consejo. No dejen de leer Las Palmeras Salvajes. Den a la novela una oportunidad. Ustedes, queridos lectores, también necesitan la suya.

Calificación: Obra maestra.

Tipo de lector: Dispuestos a dar la mano a un autor que les enseñará lo peor del ser humano desde la belleza de una escritura inigualable.

Tipo de lectura: Exigente aunque gratificante.

No le sobran páginas.

Argumento: El amor es el horror y cosas así.

Personajes: Perfectos.

¿Dónde puede leerse?: Intenten que sea en un lugar tranquilo, con una copa cerca y tabaco si fuman. La noche será larga.


Tete MontoliuI Surrender Dear


abr 16 2010

La Elegancia del Erizo

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

No voy a decir que la novela de Muriel Barbery sea un pestiño. Pero me niego a entrar en la dinámica absurda de hablar bien de las cosas que me parecen aseadas y poco más. La Elegancia del Erizo es una novela con algunos problemas que en literatura no se pueden consentir. Por ejemplo, intentando ser original, la autora inventa dos personajes que, por mucho que intente justificar con detalles propios de la psicología de cada uno de ellos, se hacen imposibles. Las cosas funcionan de una forma mucho más simple de lo que parece. En literatura se representan lugares comunes que el lector da por buenos (un niño piensa como un niño). Si el autor decide salirse de ese territorio la justificación no pueden ser unos detalles en forma de inventario porque no funciona (soy portera de una finca, pero como he leído mucho soy igual que Platón). Eso no funciona. No voy a decir que una niña superdotada sea muy, muy lista. No voy a decir que una portera de finca no pueda leer mucho y ser muy lista. Ese no es el problema. Si lo es intentar colar un personaje con una estructura que no soporta una personalidad que el autor intenta colocarle por narices.

Lo que pasa con esta novela es que maneja una muy buena idea. Y el lector que no es muy exigente lo da por bueno sin más (cosa, por otra parte, que está muy bien y garantiza unos ingresos maravillosos al afortunado autor). Por eso se convierte en novela de éxito. Pero las cosas son como son.

A mí, el discurso de una de las protagonistas (la portera) me aburrió soberanamente, no por lo que dice, sino por estar mal dibujado. La otra protagonista me parece una mina (literaria) sin explotar. Y el rsto de los personajes me parecen muy planos cuando, alguno de ellos, debería no serlo.

Pero vaya, la cosa se queda en decepción. Una pequeña decepción. La cosa hubiera sido más grave si hubiese firmado la novela Faulkner. Eso no lo hubiera sabido perdonar.

Calificación: Pasable.
Tipo de lector: Cualquiera menos (por lo que se ve) un servidor.
Tipo de lectura: Entretenida aunque para filosofías prefiero a los que dijeron ya todo lo que había que decir y mejor.
Engancha a ratos. En otros momentos es como si alguien pulsara la tecla eject.
Sobran bastantes páginas.
Personajes: Podría ser peor.
¿Dónde puede leerse?: Cualquier sitio.


Burt Bacharach and Elvis CostelloThe Look Of Love