jun 10 2012

Tú me has matado

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

En España tenemos un buen número de dibujantes que apuntan excelentes maneras. Uno de ellos es David Sánchez. Buen trazo y guiones que hacen al lector traspasar esa línea tan fina que separa el bien del mal, lo bello de lo horrible, lo sensual de lo sórdido; en definitiva, el lado amable del mundo y su opuesto.
Tú me has matado es un tebeo que descoloca en un primer momento y que deja cada cosa en su sitio (incluido al lector) al finalizar. David Sánchez elige una narración circular para decir lo que quiere. Al menos, esa es la sensación, porque, aunque la figura del círculo aparece finalmente, lo que hace es abrir el compás y señalar la forma sin una continuidad narrativa clara. Esto aporta al tebeo un ritmo muy interesante que no se pierde en ningún momento. Los personajes se van construyendo desde la maldad, desde la violencia. Los que no comienzan en ese punto acaban en él. Porque todos son culpables de que el mundo sea una pocilga, de que todos matemos a todos. Todo se mezcla para dar como resultado la misma cosa. Dios, la muerte, sexo, depravación, falta de comunicación, justicia, abusos. La conversación entre Alonzo y un psiquiatra (este termina dejándose ver como asesino de niños) no tiene desperdicio. La conclusión es que el final es uno sólo y que nada puede hacerse en una situación como la que enseña el autor.
David Sánchez suma una zona surrealista, casi onírica, que aporta una buena dosis de credibilidad a  la narración. Sin esa duda sembrada en los lectores (a través de sus personajes que, también, dudan sobre lo que es y no es) lo contado sería muy difícil de sostener. De este modo, la cosa aguanta bien.
El autor se encarga del color. Otro de los aciertos del cómic. Las gamas van modificándose a medida que el relato lo va demandando y el lector tiene una agarradera narrativa para seguir el hilo sin problemas.
En definitiva un buen cómic de un buen autor al que habrá que seguir la pista.

Calificación: Bueno.
Tipo de lectura: Fácil aunque el tebeo exige volver a él.
Tipo de lector: El que se atreva con cosas diferentes.
Argumento: Entre Dios que no aparece y los hombres y mujeres que sí que están, el mundo es un desastre.
Personajes: Episódicos. Se explican unos a otros.
¿Dónde puede leerse?: En la Ruta 66 mientras tomas café en un bar de carretera.
¿Dónde puede comprarse?: En la feria del libro de Madrid. O en cualquier librería.


may 13 2012

El hijo de Brian Jones

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Saludada en su conjunto como ópera pop en tanto se muestra trufada de referencias y personajes variopintos, la nueva novela de Jesús Ferrero, resulta ambiciosa en su planteamiento: Julián, el hijo del jardinero del bajista de los Rolling Stones, quiere rastrear la memoria de éste viajando a un Nueva York crepuscular y enloquecida, llena de seres atormentados y huérfanos que buscan redimirse desde una nostalgia que, por otro lado, resulta deliciosa.
Como en otras novelas de su autor, el planteamiento empieza queriendo configurar un proyecto bien distinto, pero ya se sabe que la vida es esa cosa que sucede mientras hacemos otros planes, por lo que el lector conjetura según avanza o retrocede cómo fue la muerte del mítico músico, que aunque no protagonista, sí resulta modelo en tanto que padre.
Se desarrolla a través de una cosmovisión propia, una manera a la vez trágica y cómica de entender la historia, a veces dislocada, utilizando el escenario mentado como lugar especialmente desclasado, atrayente y destructivo.
Al igual que a Brian Jones le marca la lectura de Hemingway y sus viajes a África, su hijo Alexis resulta si cabe más puro que todo eso en su afición por Flash Gordon, nace con problemas mentales seguramente derivados del abuso de las drogas por parte de sus progenitores y se cría con Gloria y Verónica, su tía y abuela, casualidad ficcional con el personaje de Julián que viaja allí también para hacerse su amigo.
Ganadora del XIII Premio Fernando Quiñones de Novela, reconocemos en ella una voluntad de homenaje a los grandes de la literatura, que empieza siendo irónica, fresca y graciosa y termina por desmitificar los 60 de una forma demoledora.

Calificación: Muy interesante.
Tipo de lector: Rastreador de historias distintas, aún a sabiendas de que será el propio lector quién las acabe o complemente.
Tipo de lectura: Ágil.
Argumento: Julián y Alexis, dos espectros en la noche o quizás sólo dos víctimas.
Personajes: Muy bien perfilados, incluso hay un taxista puertorriqueño que es algo más que atmósfera.
¿Dónde leerlo?: En el River Café.
¿Dónde comprarlo?: En tu librería habitual.


abr 13 2011

Gomorra

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

En la línea de Capote y su A sangre fría, nos enfrentamos a una novela documental, escrita  por Roberto Saviano a raíz de la película italiana realizada sobre la Camorra; no es material anecdótico lo que aquí se cuenta, no en balde sólo por destapar sus cartas, el autor ha sido perseguido, pero es que su ajuste de cuentas u omertá está precisamente ahí, en dar debida cuenta de nombres y apellidos, clanes, presentes, pasados y futuros de un movimiento que nace en Nápoles, recorre todos los continentes y países y causa tanto a nivel local como ya no digamos internacional, más asesinatos que el terrorismo. Hay algo desafiante en la propia cinética o lógica de la Camorra y es su versatilidad para los negocios: desde escombros o basuras, pasando por la construcción (el autor da nombres de empresas en concreto en la Costa del Sol y Tenerife) o el tráfico de drogas, se mueven resortes o cadenas de producción ilegales en las que están implicados desde poderosos self-made men hasta camioneros o intermediarios aspirantes a empresarios con carrera.
La novela tiene sentido argumental en tanto el narrador que documenta lo que ha visto, se embrutece e implica desde distintos puntos de vista. Todo comienza con una panorámica de las basuras almacenadas en el puerto de su mentada ciudad y termina con un análisis del cine como medio que, por más que recree, se queda corto ante una horrible realidad, que se empieza recreando desde la locura de El corazón de las tinieblas, se clava en el inconsciente como pasa con Ernst Junger y termina asimilándose desde la perturbadora lógica de las películas de gángsters; todo desde la posición de testigo privilegiado que confiesa estar aún vivo, a pesar de su impotencia.

Calificación: Perturbada y perturbadora.
Tipo de lector: No necesariamente literario, identificado más por el qué se cuenta que por el cómo.
Tipo de lectura:  Amena.
Argumento: Ajuste de cuentas informativo, comprometedor y comprometido.
Personajes: Reales.
¿Dónde leerlo?: Junto a un periódico, en casa, comprobando si está nuestro nombre en algún sitio o si nos puede implicar por apellidarnos como alguien.