abr 15 2012

Ciudad de cristal

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Ciudad de cristal es una novela de Paul Auster. Pero, también, es un cómic. Paul Karasik y David Mazzuchelli adaptaron el texto de Auster hasta convertirlo en una novela gráfica maravillosa. Lo más importante de esta adaptación es que la esencia de la novela original queda intacta. Y eso es muy difícil de conseguir.
El trazo es cuidadoso aunque sencillo. Y no interfiere nunca con lo dicho. Por otra parte, los textos son precisos y fieles al original. En ese sentido el cómic es impecable. Sorprendente.
Ciudad de cristal inauguraba la famosísima Trilogía de Nueva York de Auster. Plantea el autor un mundo dual, un mundo en el que todo tiene su reflejo perfecto o imperfecto, un mundo en el que el lenguaje se nombra a sí mismo rey. Por eso la ciudad es de cristal. En el vidrio todo puede reflejarse con exactitud o deformado. Los personajes de la novela se duplican (uno es y el otro es lo que podría haber sido), las iniciales son las mismas para unos y otros, las familias que se han perdido aparecen en casa de otros que ni siquiera son lo que deberían.
El existencialismo inunda la narración, también Don Quijote (obra admiradísima por Auster), y el surrealismo que llega desde un lenguaje que se convierte en imagen aunque esta no exista. Si la novela era maravillosa en todos los sentidos, el cómic también lo es. La idea de que todos somos los mismos todos queda en el lector como invitación a la reflexión, como el germen de algo nuevo guiado por el lenguaje al que tanto apego tenemos y tanto desconocemos.
El comienzo se enmarca en la novela detectivesca y progresa hacia la investigación del mundo entero.
Todo aficionado al cómic, a la buena literatura, debería leer este libro. Un reto para cualquiera que pisa este mundo.

Calificación: Estupendo.
¿Tipo de lectura?: Desconcertante a veces, ligera otras, difícil. Pero maravillosa.
¿Tipo de lector?: Cualquiera dispuesto a indagar en su propio ser.
Argumento: El lenguaje hace del mundo lo que es. No al contrario.
¿Dónde puede leerse?: En le metro de Nueva York, claro.
¿Dónde puede comprarse?: En tu librería habitual.


mar 28 2012

Contrato con Dios y otras historias de Nueva York

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Will Eisner es uno de los grandes autores de cómic norteamericanos. Es posible que la evolución narrativa de este género tenga que ver mucho con su trabajo.
Contrato con Dios y otras historias de Nueva York integra cuatro historietas gráficas que hablan de la mezquindad, de la violencia, del sexo como herramienta social y casi destructora si los protagonistas son individuos perdidos en la inmensidad de un entorno hostil. El libro explora -este es el hilo conductor- la zona menos amable de una sociedad que discrimina a un gran número de personas que quieren, a toda costa, traspasar la línea que separa el bienestar de la pobreza convertida en una espiral infinita.
El silencio de un Dios injusto; la pérdida definitiva de las personas; la soledad demoledora; y la búsqueda de salidas que las personas encuentran a costa de renunciar a sí mismas; son los asuntos que se tratan en Contrato con Dios, El cantante callejero, El súper y Cookalein.
Realismo en el trazo y economía en los textos. Una caricatura social hiriente y estructurada para generar la reflexión del lector.
El que escribe leyó este cómic, por primera vez, siendo un adolescente. Y el impacto que causó fue demoledor. La mezcla de sexo cercano a lo salvaje, la visión de la ruina matrimonial unida a la desquiciante pobreza, la pérdida de la inocencia por parte de algunos personajes; fue, algo así, como recibir una descarga eléctrica que activó otras formas de entender. A pesar de los años que han pasado, volver a abrir el volumen, sigue siendo inquietante.
Un cómic que los aficionados no pueden dejar de leer. Un cómic que puede abrir las puertas de este género a los que van llegando. Un clásico imprescindible.

Calificación: Excelente.
Tipo de lectura: Aparentemente sencilla aunque conviene saber que debajo queda lo importante.
Tipo de lector: Cualquiera dispuesto a entrar en la zona amarga.
Argumento: El hombre bajo el peso del entorno y de sí mismo.
¿Dónde puede  leerse?: En el Bronx. Si le pilla a usted lejos puede visitar la periferia de su ciudad.
¿Dónde puede comprarse?: En su librería habitual.


mar 16 2012

Nueva York Itinerarios

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Un esfuerzo de presentación y de diseño que no se compensa con el contenido, así que resulta una guía efectista pero un poco confusa de seguir.
Efectista porque cualquier recorrido que se proponga para una ciudad tan emblemática como Nueva York, y que salga un poco de los caminos habituales, llevará a descubrir rincones sugerentes y diferentes puntos de vista. Confusa porque los recorridos, leídos, son algo enredosos de seguir sobre la marcha, y se deben contrastar continuamente con los mapas.
Esto es un poco inconveniente.
Miles Hyman, prestigioso ilustrador, firma unos dibujos preciosos que evocan la cosmópolis que es Nueva York, su variedad de atmósferas. Vincent Rea, escritor especializado en viajes, propone nueve recorridos para descubrir, se trata más de rincones que de monumentos, de paisaje humano más que de visitas habituales. La guía es inútil sin el complemento de otra más convencional para quien no conozca al dedillo la Gran Manzana.
A los amantes del cine les encantará –aunque echen de menos muchas cosas- la recolección de secuencias que hay en Un paseo de cinéfilo de Tribeca al Village y es interesante el recorrido por las Galerías y espacios vanguardistas.
El capítulo titulado Verticalidad, viaja por la arquitectura moderna y resulta escaso y forzado, además Frank Gehry lo ha dejado obsoleto con su erección de Lower Manhattan.
Inhabitual y prometedora Una escapada a contracorriente, Por el Hudson, saliendo de la gran urbe. Curiosos pero intensos: Nueva York Babel, la vuelta al mundo en metro; y Brooklyn en autobús.
Y muy alternativos: Espíritu vintage en el corazón del East Side; y Mercados y jardines, Nueva York bio.
Reducida la información práctica, sin mapa de la ciudad ni los transportes, aporta –por otra parte- algunas curiosas anécdotas y lugares para visitar muy personales, aunque nos tememos que la guía, en su globalidad, no terminará de convencer a nadie, precisamente porque pretende satisfacer a demasiados.

Calificación: Curiosa.
Tipo de lector: Alternativos en todas sus generalidades.
Tipo de lectura: Enredosa al mezclar los recorridos con los highlights.
¿Dónde puede leerse?: En Brooklyn Heights.
¿Dónde encontrarlo?: En tu librería habitual de viajes, como www.orixa.com


dic 17 2011

13,99 euros

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Autodestructiva, nihilista y falsamente hedonista resulta esta lúcida visión de la publicidad, escrita desde dentro del oficio por Frederic Beigbeder, para hacer reventar todos y cada uno de los engranajes por los que subsiste. Su autor emplea un manuscrito lleno de notas existenciales con propósito de que vean la luz y así despedirse como creativo senior de una agencia que, llevando la campaña de Madone (marca que no existe, pero que resulta fácilmente reconocible), debe hacer un spot para la línea de productos Delgadín.
Octave, que así se llama quién empieza narrando en primera persona, para convertirse sólo en los puntos suspensivos de un claim vulgar contado por ellos, sabe del poder de las palabras como subterfugio que seduce por sí mismo, siendo consciente de que con ellas no se cambiará el mundo, sino que como mucho, se maquillará para que parezca otra cosa; por debajo de un oficio demasiado bien pagado para soportar toda ética, Octave pasa de ser conductor de deseos insatisfechos o morbo, a convertirse en un ramplón y exquisito cocainómano en cura de desintoxicación. Desde el principio, su visión del mundo es aberrante, pero él ejerce de amo que con su pluma es capaz de dominar el mundo. No pide que sus anuncios gusten o no. Da por supuesto que es muy bueno, porque lo que hace vender él, pobre diablo, es insólito; él, a quién le gustaría gustar sólo por haber escrito menos de la mitad de medio párrafo de lo que cualquiera de sus admirados escritores muertos dejó escrito en cualquier cuartilla.

Calificación: Demoledora.
Tipo de lectura: Asequible; existe hasta una película con este material.
Tipo de lector: Capaz de vislumbrar un falso techo sobre lo lúdico en publicidad.
Argumento: Diario de un naufrago vital, que no profesional.
Personajes: Nuevos ricos.
¿Dónde leerlo?: En una cafetería cercana a AZCA, lugar de ejecutivos.


mar 5 2011

Manhattan Transfer

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Esta novela nos recuerda que Manhattan fue un día una isla en construcción vertical, que por primera vez en la historia, una obra humana, una maravilla del mundo, fue fruto de un esfuerzo colectivo, pero involuntario. Una acumulación de ambiciones, mezquindades, sueños y traiciones, miedos y esperanzas que construyeron el icono de la modernidad.
Una nueva Nínive como la de Jonás: grande sobremanera, recorrida en sus tres días de extensión por bombas de incendios, por trenes elevados, por barcos a vapor que hacen sonar sus sirenas en la niebla, por vehículos automóviles que desplazan sobre el macadam a los transportes de tracción animal. Urbe habitada por hombres con sombreros de fieltro y mujeres con ondulación permanente. Cosmópolis apresurada.
Como reflejo de esa ciudad nueva que surge, John Dos Passos construye una novela infinita, fragmentada por historias que se entrecruzan y se separan, con personajes descritos con la eficacia de un vistazo, con pinceladas impresionistas de imágenes y sonidos, de olores y de meteoros que muestran/simbolizan una sociedad cambiante; descripciones inteligentes y sagaces. Un lugar en el que cada vez conocemos a más gente y poco a poco la conocemos mejor, o la perdemos de vista, o la olvidamos porque ya no cuenta en nuestras vidas.
Como los incipientes rascacielos de Manhattan, la narración es prismática, poliédrica, formada por caras que varían dependiendo de su exposición a la luz, pero también de nuestro movimiento en torno a sus moles, que lo ensombrecen todo. Vértice del mundo la llama el escritor.
Puede ser que por primera vez en un relato ambicioso, la literatura se nutra de un lenguaje que acaba de aparecer y que lo transformará todo, el cinematógrafo, en el que el montaje de las imágenes en movimiento crea una nueva realidad que se sorprende de sí misma.
La estación ferroviaria de transferencia, Manhattan Transfer, revolucionó el sistema de transportes y aceleró la ciudad, Dos Passos utilizó su nombre como metáfora del movimiento que no cesa, de un lugar físico donde todo converge, corazón del sistema circulatorio de la nueva capital del mundo.
Es, sin duda, una de las novelas que ha contribuido a crear el mito de la Gran Manzana.

Calificación: Muy buena.
Tipo de lector: Atento.
Tipo de lectura: Se complica por la ambición y la desmesura del mundo que encierra, más que por su lenguaje, hermoso, pero accesible.
Argumento: Intenta la creación de un mundo.
Personajes: Definidos repentina, perfecta, paradójicamente.
¿Dónde puede leerse?: En Nueva York.
¿Dónde encontrarlo?: Deberían tenerlo en cualquier librería y en las de segunda mano, en infinitas traducciones y ediciones.


abr 12 2010

Out

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

De esta novela han dicho que es una obra maestra, un potente cóctel de frustación urbana, feminismo perverso y justicia al margen de la ley, sensacional y que no se puede dejar de leer. Mentira. Todo eso es mentira. Out de Natsuo Kirino es una de las peores novelas policiacas que se han editado en los últimos cutrocientos cincuenta años (o así).

La idea con la que arranca la narración lo tiene todo para convertirse en una apasionante novela, pero, escribiendo de este modo, resulta del todo imposible. Pondré un ejemplo. Poco antes de cerrar la trama ocurre algo entre la mujer protagonista y el malo malísimo. Y Kirino cuenta eso que pasa desde dos puntos de vista. Eso está muy bien, pero es que cuenta exactamente lo mismo. Es decir, la autora cree que un punto de vista es un recurso retórico sin mayor importancia. El que conoce un poco esto del escribir (un poquito, nada del otro mundo) sabe que una misma acción narrada con diferentes narradores, aún siendo la misma cosa, no puede ser lo mismo. ¿Será igual contar un asesinato desde el punto de vista del asesino o desde el de un testigo que resulta ser hermana del asesinado?Pues claro que no. Los estados de ánimo son distintos, las motivaciones, las reacciones ante una cosa u otra, o lo que sea. Todo menos lo que hace esta chica. Y esto es un ejemplo. El resto de la novela es un desastre narrativo. Y un desperdicio estúpido de una idea muy original.

Quien tenga una novelita policiaca apañada que la envíe a Japón. Se hará famoso. Seguro.

Calificación: Espantosa.
Tipo de lector: Cualquiera que decida que el tiempo se puede perder.
Tipo de lectura: Muy facilona, pero muy aburrida.
Imposible que enganche a personas humanas.
Le sobran todas las páginas excepto en la que dice “fin”.
Argumento: No está nada mal, pero desaprovechado desde el principio.
Personajes: Nada del otro mundo.
¿Dónde puede leerse?: Mejor ni lo intente.


Manhattan TransferSoul Food to go


abr 12 2010

El Guardián entre el Centeno

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Una mala lectura puede convertir una gran novela en una cosa normalucha y sin más interés del que puede tener una historieta contada por la abuela. Suele ocurrir que las grandes novelas aguantan todo tipo de lectura. Por eso son grandes. Pero también suele pasar que no gustan a los lectores mediocres. Por eso son grandes.

El Guardián entre el Centeno de J. D. Salinger no gusta a todo el mundo. Se venden millones de ejemplares al año (ahora que el autor ha muerto mucho más), pero eso no grantiza que sea una novela que guste. Seguramente de los que la compran no la leen ni la mitad, y de la otra mitad muy pocos entienden lo que realmente quiso decir el autor. Con Salinger pasa lo mismo que con Carver. Ambos hablan de cosas que, aparentemente, son intrascendentes, tan cotidianas que no parecen cosa de novela, de un mundo excesivamente real y muy alejado de hadas madrinas, sueños cumplidos y personajes maravillosos.  Ponen una máscara a la ficción que es el propio mundo para poder entenderlo. Normalmente se hace al contrario. Es la diferencia entre literatura de la buena y lo que se vende en grandes superficies.

El Guardián entre el Centeno habla de los límites, de cómo nos los quitamos de encima para poner otros, de cómo nos los mueven sin avisar, de lo perdidos que nos encontramos cuando eso pasa. Y habla, también, de la relación del ser humano con el último de los límites, con la muerte.

Son muchos los que han querido ver un mensaje en la obra de Salinger cercano a “todo lo que crece se corrompe”. Esa es una lectura facilona. La que encontramos en la superficie. Y, da la casualidad, que este autor escribía mucho más profundo. Abajo del todo.

Calificación: Extraordinario.
Tipo de lector: Cualquiera que decida descubrir la literatura.
Tipo de lectura: Muy facilona si se lee por encima. Exigente si se intenta descubrir más allá de lo escrito.
Engancha desde el principio.
No le sobra ni una página.
Argumento: Fácil de seguir. Muy bien resuelto.
Personajes: Maravillosos. Por supuesto, sobresale Holden. Uno de los mejores personajes de la historia de la literatura.
¿Dónde puede leerse?: Aquí, allí, más allá…


manhattan transferblue champagne


abr 11 2010

Del Amor

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Nunca he entendido por que extraña razón un libro como es Del Amor de Alain de Botton pasó más bien desapercibido cuando se tradujo y publicó en España. Eso fue durante el año 1995. Y nunca lo he entendido porque me parece que es una de las mejores novelas francesas de los últimos treinta años.

Un muchacho coincide en un avión con una chica. Se conocen, se enamoran y comienza a producirse el conocimiento profundo de ambos. Pero desde el otro. Es decir comienzan a conocerse a sí mismos. En occidente tendemos a buscar fuera. Por ejemplo, soy celoso porque él o ella coquetea con todo lo que se mueve. En oriente son más de buscar dentro. Por ejemplo, soy celoso porque estoy enfermo de la cabeza o, sencillamente, soy un imbécil. Y eso es lo que cuenta esta maravillosa novela. Los personajes se descubren en un espejo que se llama pareja.

De Botton lo hace, francamente, bien. Traza una historia realista, sensata y muy cercana a cualquier mortal. Posiblemente , esa historia que narra sea la misma que vivimos nosotros cada cierto tiempo y no queremos o no sabemos ver.

La fina ironía del autor es una constante en la narración y convierte la experiencia lectora en algo delicioso.

Calificación: Muy bueno. Pero muy, muy, bueno.
Tipo de lector: Cualquiera.
Tipo de lectura: Invita a la reflexión por su delicadeza al plantear asuntos espinosos.
Engancha desde el principio.
No le sobra ni una página.
Argumento: Enamorarse, enterarse de lo que pasa y, encima, sobrevivir.
Personajes: Francamente bien dibujados desde la zona más íntima de cada uno de ellos.
¿Dónde puede leerse?: En cualquier parte. Cuidado si lo hace en un avión. Mire antes a su derecha para saber quién le acompaña.


hear the voicesthe manhattan transfer