sep 15 2011

Apocalipsis Z, los días oscuros

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Segunda parte de la novela Apocalipsis Z, que iba de zombis y pasaba por ser post-moderna. Sus méritos como best-seller se deben más al auge del género fantástico en el cine, antes que a sus cualidades literarias. De estilo premeditadamente descuidado, esta segunda aventura (ignoro si pasa igual con la primera parte, pues su lectura debiera ser independiente) cuenta con el escollo de estar narrada desde lo más profundo del averno. Y todo por un empeño incomprensible del autor por convertir la peripecia en un partido de fútbol mal contado, obviando las construcciones de atmósferas y seduciendo al público con la llegada a España de una tercera república a raíz de la que se desencadena una guerra civil que echa más leña al fuego a la ya de por sí oscura y extraña historia. La Z del título da ya debida cuenta del despropósito al género de terror, pareciendo a veces cómica y jugando también con clichés de la aventura y el noir, todo ello para convertir lo fácil en algo premeditadamente complejo.
En este cambio de registros se ve que Manel Loureiro quiere encontrar subversión. Se le compara con Stephen King, y ni por asomo miren, ya que se debe tratar este tema en concreto desde el trazado de una frontera y no desde su disolución. El hecho de esta mezcolanza no sólo entorpece la fluidez natural del relato, sino que aburre al más mitómano.
Convertido en genio de márketing a través de Internet, su autor sitúa la acción en torno a la aparición de TSJ, un virus parecido al ébola, por el que sus víctimas son no sólo mortales, sino capaces de resucitar bajo la apariencia de No-Muertos (o No-Vivos); en este mismo concepto no hay más que un profundo galimatías del que jamás se sale.

Calificación: Malo.
Tipo de lector: Dispuesto a dejar tomarse el pelo.
Tipo de lectura: Aburrida, farragosa.
Argumento: Que si quieres pan, Catalina.
Personajes: Diluidos.
¿Dónde leerlo?: Mejor no hacerlo.


oct 21 2010

Fantasmas

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Libro de cuentos de terror escrito por Joe Hill, hijo de Stephen King, supone el reconocimiento de una obsesión sobre personajes y situaciones sobrenaturales, que prolongan un imaginario común al de su padre. Consciente de ello, Hill entrega quince relatos, algunos de los cuales son pequeñas nouvelles, tras los que culmina en el apartado de agradecimientos con una pieza que es más Hill y menos King, en que la máquina de escribir de su viejo, una vez éste ha muerto, sigue tecleando con profusión historias de las que toda la familia se siente deudora. Titulado La máquina de escribir de Sherezade, en este relato encontramos toda una declaración de intenciones, sobre lo que significa ser hijo de escritor y verse convertido a sí mismo por las ideas que pueblan su imaginario como un fantasma más, dentro de los muchos que pueblan sus relatos; en este sentido, existe originalidad y la misma forma de resolver enigmas y plantear conflictos.
Ya en El mejor cuento de terror, sabe Hill introducirse en el mundo de los fanzines del género sobre un caso que tiene las mismas dosis de realidad que de ficción. Escalofriante. Comienza a partir de aquí un periplo de tres cuentos en los que el autor juega con lo sobrenatural en los personajes, potentes en su rareza, pero con narraciones tan centradas en ellos, que pierde algo el diapasón.
El esquema que siguen sus narraciones es, más o menos, el siguiente: hijo jodido por sus padres o el sistema tiene un hermano con problemas mentales, capaz de hacerle ver lo que no llega a comprender sobre un problema. Este esquema es inmutable en unas piezas y variable en otras; de los cuentos más abstractos (o peor traducidos) debemos destacar Oirás cantar a la langosta, que me gustaría que se pareciese menos a La metamorfosis de Kafka; de los otros, adquiere clarividencia y cierto estilo, Bobby Conrroy regresa de entre los muertos.

Calificación: Recomendable.
Tipo de lector: Aficionado a King y a su vertiente más descriptiva (La zona muerta, El talismán).
Tipo de lectura: Sencilla y moderna; a veces los conflictos pierden eficacia si no te metes en una mentalidad típicamente USA.
Argumento: Sobre la necesidad de sobrevivir como y entre fantasmas.
Personajes: Algunos carentes de espontaneidad, otros más logrados.
¿Dónde leerlo? Lejos del sol.