nov 6 2011

¡Libertad real Ya!

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Los puntos de vista sobre un asunto pueden ser tantos como las personas que los tienen. Pero eso no significa que existan tantas verdades como personas. La verdad es una. La guste a quien le guste. Unos se moverán cerca de ella; otros a un millón de años luz; pero la verdad permanecerá en el mismo sitio.
El Grupo Intereconomía ha publicado un libro titulado ¡Libertad real Ya! El despertar de los ciudadanos frente a a farsa de los indignados con una estética en su factura muy similar al de Indignaos que firmó Stephanne Hessel. Intentan hacer un análisis en el que arremeten contra los intelectuales que siempre confesaron sus tendencias políticas cercanas a la izquierda (o más allá), arremeten contra ese grupo de personas (cada vez más numerosas) que conocemos como indignados y terminan dando una clase de política que incluye buena parte de los defectos que achacan a los propios indignados aunque redactada con cierta corrección. Se permiten el lujo de buscar cierto grado de complicidad con el lector haciendo chistes a mitad de camino que no tienen la más mínima gracia creyendo, supongo, que sus lectores serían otros distintos a esos que odian nuestra libertad (para ellos los votantes de izquierda y los indignados son eso).
Se dedican algunas perlas en el libro que merecen ser conocidas antes de abrirlo. Por ejemplo, en la página 19 aparece la revolución bolchevique, el gulag y el asesinato directo o indirecto de cien millones de personas. Y aparece para ilustrar lo que es el movimiento de los indignados. ¿Habrán querido comparar una cosa con la otra? ¿Se puede tener menos vergüenza? Pero también afirman que el avance de la izquierda siempre acaba en una misma y única cosa: menos libertad. ¿Cree usted que los indignados piden más poder para los políticos? Pues en este libro se afirma eso con fuerza y sin despeinarse. ¿Qué relación tiene la izquierda con el tercer mundo? Según estos tipos del grupo Intereconomía nada hay más dañino para el tercer mundo que toda la parafernalia izquierdista sobre el desarrollo. Si queremos ayudarles eliminemos aranceles, para que puedan exportar sus productos, para que no tengan que abandonar sus países y a sus familias para buscarse la vida en occidente lavando los coches a los indignados. Claro es normal que escriban esas cosas cuando más adelante dicen de la izquierda española y del movimiento de indignados (para ellos es todo lo mismo) que ni entienden el sistema de precios, ni las nefastas consecuencias económicas de sus medidas. Son soluciones dignas del comandante Chávez y de Evo Morales. Mezcla al 50 por ciento de payasada revolucionaria y de socialismo de sargento chusquero. No hay que extrañarse por nada, queridos amigos. Ya nos lo explican todo cuando dicen que la profunda intolerancia y manipulación está en la izquierda oficial de este país. Lo perroflautas sólo son el tonto útil de esa izquierda. La avanzadilla del radicalismo que está en las redacciones de determinados periódicos.
Terminan haciendo un análisis político y económico dejando sus posturas muy claras. Es curioso que, aunque durante buena parte del texto intentan ridiculizar a un grupo de personas muy concreto acaban por decir lo mismo que ese grupo tan de izquierdas, tan tonto y tan manipulado que es el de los indignados. Y no parece que el autor o autores de semejante cosa sientan el más mínimo pudor.
No creo que merezca la pena leer algo así. Ahora bien, si lo hacen prepárense para indignarse más que nunca.

Calificación: Muy lamentable.
Tipo de lectura: Sencilla.
Tipo de lector: No hace falta decirlo.
Personajes: Dioses y diablos.
¿Dónde puede leerse?: Yo no lo haría.
¿Dónde puede comprarlo?: En cualquier librería.


jun 26 2011

Indignaos

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Miembro de la Resistencia francesa durante etapas en conflicto, el autor de este pequeño ensayo (Stephanne Hessel) es más pertinente hoy que nunca. El prólogo de José Luis Sampedro y la proliferación de las reivindicaciones socioeconómicas unidas en tantas y tantas ciudades españolas, en torno a los manifiestos Democracia Real Ya y El estado del malestar entre otros, han propiciado que el ideario pacífico de este reservista haya llegado a la calle, adquiriendo voz propia a pesar de lo heterogéneo de la condición de los allí reunidos.
Esta manifestación silenciosa ha sido apoyada por muchos, boicoteada por los medios de comunicación de masas y ha dado lugar a que los miedos de muchos acusados hayan florecido como tulipanes en Holanda.
Reseñar, del libro, la capacidad para empatizar con el pueblo palestino en épocas y sitio donde opinar contra ciertos sectores israelíes es más que peligroso; asimismo, la llamada a la rebelión descartando el intento sartriano pro-marroquí es más que loable como reivindicación, y es que no estamos en mayo del 68, por más que algunos radicales anti-sistema quieran hacernos ver lo contrario.
Lo bueno o malo de Hessel es que la necesidad de sentirnos apañados a nuestro rol se descubra más como una mentira, otra, del sistema, aquella por la que habría que ver si los indignados realmente lo son por iniciativa propia o es el propio sistema el que los hace parecer anti-yo.

Calificación: Necesario.
Tipo de lector: Inconformista.
Tipo de lectura: Sencilla, pero aún hoy algo contaminada.
Argumento: Base textual de toda una reivindicación que va más allá.
Personajes: Todos.
¿Dónde leerlo?:  En Grecia, donde también han crecido como movimiento.