jun 17 2012

Lo que Maisie sabía

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Me temo que ningún lector llegará a averiguar exactamente Lo que Maisie sabía, y creo que esa ha sido la intención del autor.
Maisie es una niña, no sabemos su edad.
Un narrador, al que no conocemos pero que se parece mucho a Henry James, nos cuenta desde el punto de vista de esa niña los inquietantes sucesos que tienen lugar en su entorno tras el divorcio de sus padres.
Pasa por ser una de las obras fundacionales de novela psicológica, de la utilización de un narrador apoyado –el punto de vista- y del uso de la ambigüedad.
Estamos en 1897, fecha de su publicación.
Así que Henry James introduce al lector en un laberinto por el que debe ir avanzando, haciendo deducciones, retrocediendo en sus errores para emprender un nuevo camino. Una y otra vez. Un virtuosismo que desespera al lector y le convierte en una cotilla entrometida que intenta saber lo que está sucediendo, a quien hay que creer, y cuál es el significado exacto de las conversaciones que mantienen unos personajes con otros.
Lo más fácil sería decir que el escritor intenta reproducir la confusión interior de Maisie ante su maduración como persona y sus relaciones con los adultos que la rodean –y de estos entre sí- pero no podemos estar seguros de ésta afirmación, y en algunos momentos tenemos la sensación de que algo perturbador, que no se dice, merodea por la mente infantil, y que en cierta medida es la propia Maisie la que provoca ciertas situaciones.
Porque Maisie tampoco es tonta.
Destaca la actualidad del argumento: el daño psicológico recibido con frecuencia por los niños, utilizados como arma arrojadiza, y también la astucia del narrador que consigue que en ningún momento de la novela podamos ponernos de parte de ninguno de los personajes, porque de la misma manera que en la vida real, ninguno se reserva la razón absoluta.
Reconozco que me fascina Henry James pero, Lo que Maisie sabía –o no- me ha desbordado, quizás sea necesario que lo lea otra vez.

Calificación: Extraordinario.
Tipo de lector: Aficionado a los enigmas.
Tipo de lectura: Compleja y desesperante.
Argumento: Enredoso.
Personajes: Encubiertos por el narrador.
¿Dónde puede leerse?: En Regent´s Park.
¿Dónde encontrarlo?: En tu librería habitual o en www.machadolibros.com


jul 4 2011

Celia muerde la manzana

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Premio Barral de novela en 1971, se trata de la primera incursión en lo narrativo de María Luz Melcón, asturiana prometedora, que bien por la pacatería de los críticos de la posguerra o por puro azar, no volvió a ser publicada posteriormente. La modernidad no sólo temática de su propuesta así lo atestigua, modernidad que pasa y traspasa lo permitido, transgrediendo códigos y comportamientos y aportando a un tipo de vida gris en un convento de monjas, las consecuencias de los por entonces temidos subidones de hormonas de las novicias, utilizando la misma idea de Dios a través de san Patricio, como mediador de instintos obsesivos.
Alternando un narrador pegado a la acción con el monólogo interior fragmentario que llega en ocasiones al flujo interno de conciencia, el libro consigue hoy cautivar, mientras en su época no se supo entender sus afanes revulsivos y sarcásticos. Tal vez ahí exista un encanto, no sólo para erotómanos, sino para aficionados a una sana provocación.
El uso del monólogo tal vez se vea legitimado por la poesía y en este sentido, la autora utiliza la tradición ascética y mística muy a su favor, dibujando un clima de represión a través del que personajes como Esperanza o Adela se dejan ver como fantasmas tragados por la conveniencia del recato y el silencio, cuando no son realmente culpables más que de inventar cuentos en el jol del convento mientras fingen estudiar filosofía.
Imagino que los 70 eran aún tiempos donde hablar, aunque fuera mal de un libro como éste, al menos ayudaba a ser comprado de tapadillo.

Calificación: Necesario a todos los niveles.
Tipo de lectura: Sencilla, honda.
Tipo de lector: Desprejuiciado aún hoy.
Argumento: Celia, trasunto de heroína de revista, se metamorfosea en novicia con ganas de vivir.
Personajes: Vintages.
¿Dónde leerlo?: Cerca del mundanal ruido.