oct 4 2011

El tercer reich

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Desde la broma y la ironía, y aprovechando el tirón de La literatura nazi en Norteamérica, se nos introduce en un universo pergeñado anteriormente al de las obras más concienzudas y trabajadas del autor chileno, Roberto Bolaño, en torno a un estilo que ha marcado a tantos y tantos. ¿Es fallida esta novela, o sólo un intento del editor de vender a un autor excelente que aquí peca de demasiado experimental?, ¿o se trata simplemente del retrato de un inquieto que necesita escribir para no soñar, sólo por incomunicarse?
El punto de partida son los juegos de guerra y la poesía, género del que Bolaño es admirador, pero no profesador y confeso mal practicante; Udo Berger nos entrega unos diarios distendidos de sus partidas de Risk, capitaneadas desde el espacio exterior a una playa catalana por Conrad; la misión debe ser conquistar un espacio o un tiempo, pero acaso nos enfrentamos ante un narrador que engaña por conseguir placer inmiscuyéndose en el peligro, y descubriendo finalmente que éste es absurdo; las vivencias narradas en Entre paréntesis por las que alguien ve leer novelas a yonquis y amas de casa, recuerdan a personajes como el Quemado, el Lobo y el Cordero, el primero de los cuales tal vez ame a Hannah, a quién desde el principio le huele todo a chamusquina y se larga, quedando Udo al cargo de Frau Else y su esposa Clara, o bien a su merced.
Llega a ser cargante el hecho de tratar de entender, como se hace, desde el ajedrez y su ego el entramado como juego de mentalidades que se deshacen como pompas de jabón y hacen que al marcador según avance se le vayan cayendo las puntuaciones, desglosándose todo en una caída libre, por la que asoma un agujero más que negro.

Calificación: Rara.
Tipo de lector: Aficionado a la experimentación póstuma.
Tipo de lectura: Incluso poco amable.
Argumento: Juegos de guerra y estrategia entre pirados.
Personajes: Más flojos de lo que nos tiene acostumbrados.
¿Dónde leerlo?: Una vez dominemos el nudo Windsor de las corbatas y hayamos leído los primeros manuales básicos de ajedrez.


ene 12 2011

El gaucho insufrible

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Libro de relatos y ensayos del genial y ya desaparecido autor chileno Roberto Bolaño, afincado durante sus últimos años en España. Demuestra una capacidad lacerante, rítmica y concienzuda del relato. Algo que Herralde sólo supo ver al fin de su etapa y, en este caso, sin ser una colección ejemplar de su obsesión por escribir y leer, todos los temas (sus temas) aparecen de una forma u otra. Desde la necesidad de construir ese mundo tan propio donde la palabra medida y el testimonio a través de ella, cargada de un magnetismo y sentido del humor especiales que provocan aquí más sonrisas que carcajadas, el libro es sencillo y, a la vez, invita a seguir profundizando en la obra de un autor que escribe con la misma facilidad (o al menos así lo parece) con que el resto de los mortales bebemos un vaso de agua o vemos una película; desde esa necesidad de contar historias que su carácter, poco dado al exordio, le hizo más clarividente en la escritura que en el habla.
En Jim se nos hace una semblanza de un norteamericano perdido en el recuerdo. Cualquier otro hubiera escrito un poema satírico con más enjundia o grandilocuencia, pero el escritor prefiere comenzar a introducirnos en el espíritu de un libro que pretende ser todo menos tenaz. Es inevitable que asociemos la imagen del gringo con la de Pereda, un abogado que se debate entre hacerse juez o pleitear asuntos sociales, aún a sabiendas que el oficio de juez, por más sacrificado, sin embargo le reporte menos dividendos.
En El policía de las ratas se nos cuenta la vida de un policía con vocación administrativa, ordenado y expedito; el tipo nos habla de su patrullaje por las alcantarillas de su pueblo.
Destacar los dos últimos ensayos recopilados aquí, que resultan un intento a la vez desvaporizador y flemático de asuntos como su propia enfermedad.

Calificación: Muy bueno.
Tipo de lector: No requiere grandes destrezas, conocerlo es disfrutarlo.
Tipo de lectura: Sencilla y amena, en algunos relatos la intencionalidad puede parecer aviesa.
Argumento:  Sobre casualidades, enfermedad, literatura, cine, poniéndose en lo peor desde lo mejor.
Personajes: Atrapados, pequeños, sencillos.
¿Dónde leerlo? En una cafetería después de ver una de Ricardo Darín.


ene 5 2011

Entre paréntesis

Artículo escrito por: Carmen Neke

Esta recopilación de escritos ensayísticos y críticos de Roberto Bolaño fue publicada a modo de aperitivo anticipatorio al lanzamiento de su novela póstuma 2666, dentro de esa tendencia editorial tan moderna de publicar todo lo que un escritor de éxito haya puesto alguna vez sobre papel sin pasarlo por filtro selectivo alguno.
Roberto Bolaño es un gran poeta, cuentista y novelista. Es además un autor que consiguió transgredir estos géneros y forjar una obra total donde estas divisiones estilísticas dejan de tener sentido. Pero como ensayista y articulista no da la talla, especialmente sus reseñas literarias son penosamente superficiales. Bolaño está sobre todo interesado en lo que él mismo tiene que decir acerca del tema del que habla, actitud fundamental para un literato, pero funesta para un crítico literario. Solamente cuando escribe desde la admiración sincera van a alcanzar sus escritos un entusiasmo tan contagioso que hasta llega a compensar su falta de rigor y contenido.
Hay sin embargo otra manera de leer esta recopilación de artículos: como un mapa de la intelectualidad española del período de entresiglos. Bolaño nos da involuntariamente una imagen escalofriante de la dictadura a la que someten el mundo de las letras hispanas un par de editores visionarios que deciden qué escritores deben ser leídos en nuestro país, y un grupo de intelectuales doctrinarios cuyas ideas, gustos y preferencias van a marcar el canon cultural a seguir por quien quiera estar en la cresta de la ola literaria. Comparado con el anarquismo cultural postulado por los protagonistas de Los detectives salvajes, este panorama resulta tanto más desolador.

Calificación: Prescindible.
Tipo de lector: Incondicionales de Bolaño.
Tipo de lectura:  Entretenida, informativa, involuntariamente significativa por momentos.
¿Dónde puede leerse?  En un café literario, no olvide las gafas con montura de pasta.


abr 24 2010

Los detectives salvajes

Artículo escrito por: Carmen Neke

El primer párrafo de Los detectives salvajes de Roberto Bolaño es de los que te enganchan y te hacen querer seguir leyendo:

2 de noviembre

He sido cordialmente invitado a formar parte del realismo visceral. Por supuesto, he aceptado. No hubo ceremonia de iniciación. Mejor así.

Esto lo dice García Madero, el joven protagonista que descubre la literatura, la amistad y el amor todo de golpe. Entiendo bien las comparaciones que se hacen de esta novela con Rayuela, en lo que respecta el ambiente de escritores e intelectuales excéntricos que llevan una vida poco convencional. Este libro es una especie de “Rayuela al otro lado del espejo”. En lugar del punto de vista único y subjetivo de Horacio en la novela de Cortázar, aquí tenemos el punto de vista múltiple de los personajes secundarios. Los protagonistas no hablan, todo lo que sabemos de ellos lo sabemos de boca de los demás. Y mientras la vida bohemia en el París de Rayuela parecía no conocer penurias económicas, aquí el dinero es una preocupación fundamental de los personajes, todos ellos pobres y pasando enormes apuros para poder simplemente sobrevivir. Vivir de la literatura es imposible a no ser que se cuente con el apoyo del gobierno o de la universidad, lo que supone aceptar las corrientes literarias imperantes en el momento o marcadas por una ideología política determinada. El literato que quiera mantener su independencia artística tendrá que malvivir con empleos de mala muerte o dedicarse a la delincuencia y el trapicheo.

Llama la atención es el relativo protagonismo de las mujeres en la narración. Las historias al uso que tratan de ambientes literarios o artísticos, suelen estar pobladas principalmente de personajes masculinos, siendo las mujeres presentes el interés amoroso de los protagonistas o alguna dama de talento que da el contrapunto a la mayoría masculina. Aquí en cambio, las chicas aparecen al mismo nivel que los chicos (los dos protagonistas son masculinos pero a la poeta que buscan era una mujer) y comparten sus problemas, sus inquietudes, sus miserias y sus cobardías. No son mejores ni peores que ellos, todos son seres humanos diferentes e individuales.

Este es un libro sobre poetas pero sin poesía, la realidad es cruda y atroz pero auténtica y llena de humor y ternura, como todos los personajes que desfilan por la novela. La felicidad no es un objetivo, triunfar no está al alcance de nadie, el amor es una serie de encuentros pasajeros condenados al fracaso salvo raras excepciones. Lo que tienen en común la mayoría de los personajes es que intentan sobrevivir, aceptando el mundo que les ha tocado en suerte y buscando ser consecuentes consigo mismos en la medida de lo posible. Aunque el ser consecuente suponga acciones y modos de vida poco aceptables o incomprensibles para el mundo exterior. Nadie conoce a nadie, nadie comprende a nadie. Solamente la suma de las impresiones de todas las personas que la conocieron podrá empezar a reflejar un poco de luz sobre el porqué de la vida de una persona, en este caso la del escritor chileno Arturo Belano, y en menor medida, la de Ulises Lima y la de Cesárea Tinajero. No somos lo que hacemos, en realidad vamos a ser lo que los demás opinen de nosotros.

Calificación: Extraordinario.
Tipo de lector: Un lector implicado, activo y cómplice.
Tipo de lectura: Un libro terrible y entrañable, impactante y de una hermosura feroz.
Engancha desde la primera línea.
No le sobra ni una página.
Argumento: La vida de un poeta sin éxito, contada por los que lo conocieron.
Personajes: Una enorme galería de personas que van y vienen en la narración, gente de todo tipo, edad y condición. Su caracterización es sublime.
¿Dónde puede leerse? No importa dónde pero que sea en un periodo tranquilo de la vida, para poder leerlo de un tirón.


Bill Evans TrioAutumn Leaves