dic 15 2013

El periodista deportivo

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Podría ser autobiografía novelada, o semi, éste considerado por muchos el mejor libro del autor norteamericano Richard Ford que acaba de aterrizar en librerías con Canadá. El atractivo mayor del texto viene de su tendencia a la divagación como producto de querer escribir sobre alguien feliz; y es que a pesar de la molesta ruptura con X y de haber perdido a su hijo Ralph en un accidente, Frank Bascombe se considera, gracias a su capacidad de ensoñación, un tipo afortunado que se refugia en el periodismo deportivo, oficio que queda vilmente diseccionado, y gracias al que consigue dejar de pensar sobre lo frustrante que resulta que su primera novela guardada en un cajón, no se parezca a Cheever.
Apuntes esbozados sobre futuras entrevistas y otra profesión que deviene mal parada, la de profesor, también se hacen protagonistas sin quererlo; eso y tipos como Walter o Herb, denominado éste último el Verbo, por su ultracapacidad para la acción e incapacidad para la reflexión y por supuesto sus conversaciones, que Frank incorpora en su monólogo convenientemente de modo hábil y sin que caiga el conjunto hacia terrenos extraños.
Es, a pesar de estar escrita mayoritariamente en primera persona, algo más que una novela experimental, un conjunto donde gracias a la mentada ensoñación se llega a la lucidez, dando la suma de múltiples lugares comunes, un resultado que no atrofia, sino que logra desnudar verdades auténticas.
En ella se trata de modo amable y casi ensayístico de la inquietud de un superviviente que aún a sabiendas de que toma conciencia de ser personaje y nada más, en virtud de que se contamina de la vida de esos periodistas deportivos, decide comportarse también humanamente con ellos. Las mujeres son la debilidad de Bascombe, especialmente Vicki y sobre todo Catherine, esta última funciona como algo más que símbolo de estatus, pero también. Gracias a ellas, el deporte cobra verosimilitud y se contagia de realidad.
Al contrario que para Kapuscinski, el Frank de Ford considera el periodismo un acto de cinismo, dada su incapacidad para abarcar todo lo que le ocurre, lo que es considerada como una limitación. Se trata pues de una novela de búsqueda, de preguntas más que respuestas, muy siglo XX, descreída y menos escéptica de lo que pudiera parecer, que viene a preguntarnos en todo momento a los lectores si es bueno soñar y para qué.

Calificación: Excelente.
Tipo de lector: Cualquiera.
Tipo de lectura: Divagante.
Argumento: La compleja vida de Frank Bascombe, narrada mayoritariamente por él mismo.
Personajes: Muy buenos.
¿Dónde leerlo?: Junto a los restos (dondequiera que se hallen) del locutor de baloncesto Andrés Montes.


nov 16 2011

Mi madre, in memoriam

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Los escritores de ficción, para construir su obra, arrastran la experiencia propia o la vicaria para poder contar. Disfrazan de ficción la realidad para poder hacer de ese artificio una herramienta útil. No entendemos la realidad; está desordenada. Escribamos una novela, un poema, un cuento, algo que haga imprescindible nuestra labor y que se integre en las consciencias de otros como algo cierto aun siendo una farsa. Ese es el razonamiento de muchos buenos escritores. Nunca el de los que quieren escribir con el objetivo de publicar o ganar dinero.
Pero las cosas tienen su poder. Y ante algunas de ellas no tenemos otra posibilidad que la de un espectacular desnudo intelectual o afectivo. No basta la ficción, no sirve de nada la técnica más depurada de todas. O no apetece. La realidad en forma de sentimientos, de recuerdos o reposando sobre un estado de ánimo imposible de soportar, se imponen a todo.
Richard Ford narra en Mi madre, in memoriam; cómo era esa mujer, cómo fue su vida, cómo ha llegado él a ser lo que es por influencia de la relación entre madre e hijo. Lo hace desde muy cerca intentando, supongo, un homenaje y, de paso, ordenando las ideas. No es un libro de calidad literaria notable, pero si una forma de conocer -cómo no- a Richard Ford. Se trata de una obra breve e interesante. Alejada de la técnica habitual del autor, cercana a la corrección sutil y exquisita de una buena prosa, Ford deja este ejemplo de debilidad que cualquier escritor tiene alguna vez durante su carrera. Los sentimientos profundos suelen arrasar con el pudor de todos. No esperen encontrar frases redonditas sobre el amor del hijo hacia la madre o sobre lo que es capaz de hacer una madre por su hjo. Al fin y al cabo, estamos ante un libro firmado por uno de los grandes escritores de la actualidad.

Calificación: Interesante.
Tipo de lector: Huérfanos. O candidatos a serlo. Es decir, casi todos.
Tipo de lectura: Muy fácil y amena.
Persoanjes: Madres e hijos.
Argumento: La vida del autor.
¿Dónde puede leerse?: Cerca del retrato de ella.
¿Dónde puede comprarse?: En la librería habitual.