jul 5 2012

No te olvides de recordar

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Querer entender el mundo desde lo enorme es una opción. Querer entenderlo desde lo particular, desde la miniatura, es otra. ¿Qué es mejor? La respuesta tiene que ver con el talento del que muestra. Y en el caso de Peter Kuper esta se acerca a la alternativa de lo personal, de lo íntimo, de lo bueno convertido en grandioso.
Kuper es un dibujante magnífico y un narrador con oficio y duende. Desde sus propias experiencias nos cuenta una época de la historia norteamericana y fija las bases de lo que puede llegar a ser, del camino que seguimos transitando muchos.
El dibujo es la palanca que mueve el mundo de Kuper en No te olvides de recordar (título que nos hace pensar en una famosísima frase del guión de la película Memento). Aunque es la trama de esta novela gráfica lo que aporta el combustible suficiente para que la maquinaria funcione al 100 %.
Se mezclan recuerdos, ideas abandonadas, el mundo editorial, la relación de pareja, la paternidad, desafecciones ideológicas, obsesiones y amistad. Se mezclan para que el resultado sea atractivo, divertido y, ciertamente, profundo.
Peter Kuper es un autor de novela gráfica de primera categoría y cualquier aficionado al cómic debe asomarse a sus viñetas para saber cómo está la cosa en EEUU y su posible evolución.
Utiliza el blanco y negro para representar el tiempo actual y un tono rojizo cuando quiere recordar o imaginar (en esta obra);  lo que ayuda al lector a seguir  un ritmo narrativo  que impone el autor, no difícil, aunque sí exigente. El trazo, aunque lo modifica en ocasiones dependiendo de lo que cuenta, es cuidado y detallista. Todo se encuadra en un diseño de página que recuerda al resto de su obra.

Calificación: Muy bueno.
Tipo de lector: Adultos.
Tipo de lectura: Muy divertida.
Argumento: Se llega a un lugar porque el camino lleva hasta allí.
Personajes: Muy bien perfilados.
¿Dónde puede leerse?: En Central Park.
¿Dónde puede comprarse?: En tu librería habitual. No olvides que en las bibliotecas públicas se puede encontrar.


abr 22 2010

Ruido de Fondo

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala


Novela del columnista de EL MUNDO, David Gistau, que rivaliza junto a su compañero de tribuna David Torres en cuanto a temática y tipo de conflictos a plantear. Narra la vida de un periodista de éxito, casado con una actriz de teleseries, que doce años atrás perteneció al grupo radical ultra-sur. Queda todavía algún resto de su pasado en la ficha policial. De esta forma, conforme vamos leyendo, nos damos cuenta de que el narrador-personaje no es precisamente una linda cenicienta que cita en sus artículos a Truman Capote, sino un pijo redimido, que sin hacer ascos al dinero y la vida fácil, se debate ante un código de honor y amistad que es quebrado en virtud de un chantaje de lo más sibilino.
El protagonista es un niñato y así lo demuestra cuando habla o escribe; aparte, es un hombre violento que boxea en los gimnasios de Serrano y al que su carácter de brújula escacharrada le lleva más a perder que a ganar en el territorio que le atrae y que parece su natural vocación: sobrevivir a un pasado oscuro; a cambio de ello, se ve con facilidad, un cronista de la locura cotidiana en parte propiciada por esa violencia. Su posicionamiento social acarrea cierto riesgo, por el que sus principios se tambalean.
Ruido de Fondo es la primera novela de un escritor que parece que tiene muchas cosas que contar; si el espacio dedicado al periodismo lo vuelca en la novela, tal vez se convierta en una voz más que interesante.

Calificación: Buena
Tipo de lector:  Testosterónico, aficionado a las películas de Scorsese y con ganas de darse una vuelta por los bajos instintos.
Tipo de lectura: Amena e inteligente; ideal para entender un determinado tipo de realidad que normalmente se esconde.
Engancha mucho.
No sobran páginas.
Personajes: Pijos disfrazados de otra cosa que se maquillan con la violencia cara de gimnasios caros.
Argumento: Huida de un hombre desde los abismos de un pasado que le persigue.
¿Dónde puede leerse? Antes de subirse al Metro o tren, en espacios abiertos y con buena compañía.