nov 18 2012

Niños de tiza

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Novelón poderoso ejecutado con un lenguaje plástico y muy visual, desarrolla las vivencias ya esbozadas en El gran silencio de Roberto Esteban, boxeador de
San Blas que esta vez en dos tiempos compagina un retrato de la Transición en que vivió con la actualidad en una suerte de relato policiaco de bajos fondos. Todos sabemos que Madrid no es Manhattan, ni San Blas o la Elipa, barrios ligados al glamour del Chicago año 30; a pesar de eso, David Torres sabe acercarse a sus personajes con el suficiente grado de cinismo y humanidad como para que la peripecia que se nos cuenta no esté exenta de gracia y colorido identificable.
Destacan personajes como el cura rojo, islamistas que merodean o las obras para convertir la ciudad en una promesa olímpica que no llega; conmueven seres como la alcohólica Lola o la discapacitada Gema, encontrada asesinada en una piscina y en torno a la que se pergeña un enredo que no desvelaré.
A su vez, la novela tiene una alta carga nostálgica, pareciendo su protagonista sentir en sus anhelos de niño como un fuelle que hoy ya no encuentra; ¿héroe cansado?, tal vez, pero no a la manera tradicional, sino sabiendo que si la infancia es patria, a veces más vale desclasarse de ella y oír lo que uno quiere oír.
Niños de tiza es también un collage aglutinante y hermoso, una novela no tan Toro salvaje como su predecesora y sí más V; relato de iniciación le llamarán otros, que empiezan a entender que esto de la literatura también va de cine, de televisión, de periódicos, de vida.

Calificación: Muy buena.
Tipo de lector: Nostálgico.
Tipo de lectura: Plástica y más simbólica de lo que en un principio puede parecer.
Argumento: Abundante.
Personajes: Bien dibujados.
¿Dónde leerlo?: Cerca de un ring de boxeo.


may 11 2011

La señora Dalloway

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Una de las características esenciales de las novelas y relatos de Virginia Woolf es una especie de afán por inmiscuirse en lo más profundo de la mente de sus personajes sin necesidad del uso y abuso del monólogo interior, gracias a la utilización de narradores de nuevo alcance para la época. En el libro que nos ocupa se podrían conjugar un aparente omnisciente, que realmente es de alternancia limitada y que quizás por momentos se asemeje a la objetividad en el proceso de descripción de acciones, siempre desde dentro.
Así es La señora Dalloway, una criatura de ficción que la autora llegó  comprender y amar desde la disección de sus pensamientos. Como es obvio, la influencia del psicoanálisis está cerca.
Clarissa, que así se llama, ha evolucionado también en su lectura con los tiempos y lo mismo podría ser hoy falsa heroína romántica, que personaje de Mujeres desesperadas o Las horas,lo que está claro es que su mundo ahora plagiado pero en su momento sin referentes es el de una mujer resistente, flemática y universal.
Woolf probablemente murió de lo que hoy llamaríamos sabiduría, no en balde implicarse con su obra de una forma a la vez tan sutil y estrecha, es lo que tiene. Sutil, porque hablamos como en Bulgakov, de sentimientos encontrados (las mujeres no eran lo que son hoy) y estrecha porque a pesar de lo dicho se entiende aquí la literatura como algo más que espesa innovación, un compromiso consigo misma.

Calificación: Genial.
Tipo de lector: Cualquiera que se pregunte por los mecanismos básicos (y no tanto) de la ficción.
Tipo de lectura: Sofisticada.
Argumento: Un día en una fiesta en la campiña focalizado en los pensamientos contenidos de una desgraciada.
Personajes: Muy bien dibujados.
¿Dónde leerlo? En casa junto a El laberinto español de Gerard Brenan.


dic 15 2010

Madrazas de Marruecos

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Las madrazas son escuelas coránicas, instituidas entre los musulmanes para facilitar el acceso de los pobres a los estudios religiosos. Los edificios que las albergan en Marruecos datan, en su mayor parte, de la época de los Merinitas, contemporáneos de los grandes constructores de catedrales en Europa, algunos de ellos están considerados entre los más hermosos del mundo musulmán.
El acceso a su interior permaneció prohibido a los infieles hasta 1915. Comienzan a partir de ese año los estudios serios sobre un notable patrimonio arquitectónico.
Editado en 1927 por Éditions Albert Morancé de París, Madrazas de Marruecos es un pequeño ensayo de treinta páginas que divulga en occidente esos edificios, prácticamente desconocidos hasta entonces, y se acompaña de setenta heliograbados sobre papel de las principales escuelas coránicas de Salé, Fez, Mequínez y Marraquech. El conjunto forma una carpeta de arte muy interesante como referencia histórica y bellísima por la calidad de las planchas.
Los edificios aparecen prolijamente retratados en sus detalles constructivos y decorativos, con encuadres académicos y una excelente utilización de las sombras; en algunas imágenes aparecen personajes pintorescos con un resultado muy afín a la estética orientalista en boga en Europa en el momento de impresión.
Se incorporan al ensayo planos y descripciones de todas las madrazas.
La contemplación de los grabados fotográficos supone gran placer estético y un conocimiento de primera mano sobre el estado de esos edificios antes de las intervenciones de los últimos cien años.

Calificación: Excelente.
Tipo de lector: Orientalistas, interesados en arte y arquitectura.
Tipo de lectura: Breve, informativa e interesante.
¿Dónde puede leerse?: Sentado en el escritorio porque son planchas sueltas.
¿Dónde encontrarlo?: Excepcionalmente en librerías anticuarias o subastas internacionales.


jul 4 2010

Poemas

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Muerto en 1933, Constantino Cavafis no desaparecerá nunca. Está considerado como uno de los grandes poetas clásicos griegos. Su mundo fue el mestizo helenismo de Alejandría y en el rumor de sus sonidos se pierde para nosotros con la traducción, una formalidad depurada y moderna que le convierte en el último eslabón de los poetas inmortales.

El mito se forma con su escasa producción, apenas ciento cincuenta y cuatro poemas canónicos; con su oscura vida de oficinista sin aspiraciones y con la trascendencia de su homosexualidad.

Para sus lectores en español, descartada la importancia del idioma en su producción y en el momento histórico del mundo griego, quedan tendidas las redes de los temas que utiliza, el aroma de un mundo antiguo que aún podemos recuperar y la sensibilidad exquisita con las que escondió –y a la vez mostró- lo más íntimo de sus sentimientos.

Muchos de sus poemas envuelven con palabras un erotismo resplandeciente.

Cavafis fue descubierto por Forster, traducido por Marguerite Yourcenar, e idolatrado en España por Terenci Moix o Jaime Gil de Biedma.

Es un icono gay y símbolo de la permanencia del espíritu alejandrino por su presencia destacada en El Cuarteto de Alejandría de Lawrence Durrell.

Ninguna de las palabras de esta reseña tiene valor sin una muestra de sus composiciones.

“Vino a leer. Están abiertos

Dos o tres libros, de historiadores y poetas.

Mas apenas leyó diez minutos,

Los dejó a un lado. Y se adormece

en un diván. Pertenece plenamente a los libros.

Pero tiene veintitrés años y es muy hermoso;

Y en la tarde de hoy ha cruzado el amor

por su carne ideal, por sus labios.

Por su carne que es toda belleza

ha cruzado el calor del amor;

Sin ridícula vergüenza por la clase de goce…”

La traducción es de Ramón Irigoyen que prologa y anota la edición de Seix Barral Los Tres Mundos.

Calificación: Obra maestra incontestable.

Tipo de lector: Sensible

Tipo de lectura: Hermosa

¿Dónde puede leerse?: En la playa

¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería favorita.


may 20 2010

El Cuarteto de Alejandría

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Compuesto por cuatro novelas separadas e independientes: Justine, Clea, Balthazar y Montoulive; El Cuarteto de Alejandría es un monumento literario, una de las grandes obras maestras de la literatura de todos los tiempos que se proyecta con fuerza sobre toda la narrativa del siglo XX.
Caso único, las cuatro novelas cuentan la misma historia que se desarrolla ante nuestros ojos de manera hipnótica desde el punto de vista de cada uno de sus personajes, como un complejo puzle que se forma en nuestra cabeza y que va consolidando con cada línea una atmósfera decadente y poderosa en la que los protagonistas son indiferenciadamente Justine, una enigmática mujer llena de secretos y Alejandría, la ciudad a la que encarna. La gran Alejandría de los años treinta, capital del mundo, donde se hablaban cinco idiomas y se practicaban todos los cultos. Una ciudad oculta, subterránea, secreta, eterna, condenada a desaparecer y al mismo tiempo a vivir para siempre.
La escritura de Lawrence Durrell es intensa y se va formando por superposición, cuando la ciudad y los personajes se influyen, cambian y su espíritu va creciendo hasta llenar cada página. Es una descripción de la ciudad a partir de cada uno de sus personajes y de los personajes a través de las mutaciones de la ciudad.
Una novela que parece encerrar una clave oculta y que nos inquieta profundamente a la vez que nos hace testigos de un mundo que se desvanece.
Un análisis del amor y de la sensualidad.
El Cuarteto es una obra imprescindible, capaz de cambiar la visión de la literatura y del mundo a quien se adentre entre sus páginas.

Calificación: Maravillosa. Obra maestra indiscutible

Tipo de lector: Cualquiera

Tipo de lectura: No es difícil, atmósfera densa, colorida y elegante

Argumento: Es la historia de una fascinación

Personajes: Divinos, míticos, poderosos

¿Dónde puede leerse?: En cualquier parte y desde luego, de nuevo, en el vestíbulo del hotel Cecil.

¿Dónde encontrarlo?: En tu librería habitual te lo pedirán si no disponen de un ejemplar.


may 9 2010

El burlador de Sevilla

Artículo escrito por: Carmen Neke

Esta fue la obra que dio pie archiconocido y universal mito de Don Juan. Un mito que presentará en los siglos posteriores muchas caras diferentes, pero El burlador de Sevilla de Tirso de Molina es la primera y original concepción de su figura. La verdad es que se trata de una obra enormemente moralizante y bastante mal versificada, algunas rimas hacen que se te retuerzan de espanto los dedos de los pies. Pero también hay que reconocerle a don Tirso la enorme fuerza dramática que le da a la pieza, desde el mismo inicio del primer acto.

La imagen estereotipada que tenemos de Don Juan como seductor en serie proviene en realidad del Tenorio de Zorrilla, obra del Romanticismo donde se pone de relieve sobre todo la vertiente amorosa de la leyenda. Pero el original, este Don Juan de Tirso, fue creado en el espíritu de la Contrarreforma, y todo gira en torno a la contraposición de los placeres terrenales frente a la vida eterna que nos espera tras la muerte. El “Qué largo me lo fiáis” de Don Juan es la respuesta del pecador irresponsable que no tiene en cuenta que la vida pasa más rápido de lo que imaginamos (tempus fugit, otro tema fundamental del Barroco) y que antes de lo que pensamos tendremos que rendir cuentas ante Dios.

El Don Juan de Tirso es hijo de su época, es un burlador que no respeta ninguno de los pilares básicos de la moralidad de entonces: el honor de las mujeres, el respeto paterno, la autoridad del rey, el temor de Dios. Todos estos elementos de la honra estaban basados en la autoridad divina, por lo que desafiarla era lo mismo que desafiar a Dios. Y por eso al final Don Juan va a recibir su justo castigo, sin dejarle siquiera lugar para el arrepentimiento. Con el paso de los siglos, esta moralidad basada en un concepto teocentrista del mundo (con Dios en el centro y la base de la sociedad) se fue perdiendo, y de la figura de Don Juan solamente quedó el aspecto más llamativo: el de conquistador de mujeres, aunque su amoralidad siempre ha seguido ahí de manera más o menos explícita.

Calificación: Muy buena.
Tipo de lector: Preferentemente familiarizado con el lenguaje barroco del Siglo de Oro.
Tipo de lectura: Fácil pero requiere algo de esfuerzo.
Argumento: La lucha del libre albedrío contra la voluntad de Dios. Adivinen quién gana.
Personajes: Estereotipos con una personalidad propia muy marcada, especialmente las mujeres plebeyas.
¿Dónde puede leerse?: Los caballeros que se lo lean en el AVE camino a Sevilla, las damas más recatadamente en casa.


Paco De LuciaTriana