jul 10 2011

La historia de Genji I

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Puede considerarse La historia de Genji como la primera novela moderna, con la particularidad que fue escrita hace más de mil años, y lo fue en Japón por una mujer.
Porque en éste relato se encuentran características de la novela moderna que no serían aplicadas –juntas- hasta el siglo XIX: la reflexión sobre el mundo, la construcción de personajes evolucionados y complejos, la incorporación de modelos literarios anteriores, la estructura simbólica y la presencia indisociable de la iluminación poética como interpretación de la naturaleza; la consciencia del narrador y la utilización del flujo de conciencia en cuanto pensamiento silencioso, el correlato objetivo, el análisis psicológico.
Es por ello una obra excepcional.
Murasaki Shikibu levanta para los lectores el velo sobre la corte japonesa del siglo X, una sociedad cerrada y elitista, culta, refinada.
Y transcurrido todo un ciclo del devenir humano, da la sensación –por la minuciosa precisión en los detalles- de que la autora la haya escrito para nosotros, lectores del siglo XXI, y para nosotros haya querido recrear mediante imágenes poderosas, a un grupo ritualizado y ocioso, sometido a la tiranía de los colores, de los vestidos, de las flores, extático en las gradas ascendentes de una escala social inmutable y misteriosa para los profanos. Una atmósfera que levantó como relato galante y que desafía el tiempo.
Es la vida del cortesano Genji, reflejada en una circularidad de espejos -que son mujeres- como en la película de Orson Welles (y seguimos en Oriente).
Un despliegue coreográfico creado por códigos de conducta milenarios, heredados del refinamiento de la civilización china, sustentados por la empatía del budismo.
Comunidad basada en los valores supremos de la música, la poesía, el paisajismo, la caligrafía, la contemplación de lo efímero -como el despertar de la primavera o el de las fases de la Luna- que llevan a sus habitantes –los de la novela- a la emoción admirada ante el universo, por la revelación de su belleza.
Los personajes se muestran, o se esconden entre sí, velados por cortinas y mamparas, dialogando a través de terceras personas, produciendo ecos en la narración, que se expanden como las ondas en el agua tras la caída de una piedra.
Es un relato extenso, lento, difícil de seguir en algunos pasajes por la subordinación de las frases, por las ausencias de sujeto; por las notas, prolijas e indispensables, que el traductor incluye; las referencias poéticas; los títulos cambiantes bajo los que se ocultan los personajes, que evolucionan a lo largo de un texto, que sufre inevitablemente con la difícil traducción de los ideogramas caligráficos a través de otra lengua.
La edición de Atalanta es exquisita como merece la obra, el primer volumen termina con la elusión de la muerte de Genji, en el capítulo cuarenta y uno.

Calificación: Extraordinario.
Tipo de lector: Cualquiera con voluntad de afrontar un texto largo y complejo.
Tipo de lectura: Absorbente.
Argumento: Una vida.
Personajes: Crecen y maduran.
¿Dónde puede leerse?: En la Ciudad Prohibida.
¿Dónde encontrarlo?: En cualquier librería.


oct 3 2010

La vida instrucciones de uso

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Escrita por el sociólogo e historiador francés contemporáneo, Georges Perec, hay que decir que este libro pretende ser una novela que funcione por imitación de la realidad y acumulación de datos; con la excusa de querer dotar de vidas pequeñas a todo un macrocosmos, ejemplarizado por los habitantes que pueblan una vieja comunidad de vecinos parisina; se mezclan objetos art-decó con otros multiusos y familiares, todo se vertebra en torno a la obsesión de uno de los habitantes por los puzles, como objetos deslustrados y capaces de configurar una obra de arte desde las partes y el todo, encontrándonos así en él y en sus amigos a artistas frustrados que saben mucho de arte, a la señora Rorschach, especie ensimismada en el psicoanálisis que responde a las inquietudes de un médico de la mente que trata a muchas personas,…
Entre los objetos o personajes que se nos aparecen destacamos al personaje que trató de boicotear Ciudadano Kane de Orson Welles, debido a que conoció a Randolph Hearst en persona, el mismo autor visto desde su otredad, emperadores, aviadores, urólogos, músicos famosos y otros menos afamados caídos o no en desgracia, jóvenes estudiantes, amas de casa, camareros de night-clubs, profesores, editores, escritores o críticos.
Poco a poco, Perec construye gracias al campo semántico de la cotidianidad, toda una rayuela de espejos donde verse, poblado de anónimos contribuyentes que en su vida profesional pudieron ser potentados hombres de acción u honor, pero que aquí quedan  unidos todos por un aura decadente, que es la de la zona aristocrática de París a la que pertenecen, definida por sus acciones intrascendentes y poco dadas a análisis, que son, para más inri, acompañadas de sesudos estudios sobre la laca, la colonia o los botes de tinta que utilizan.

Calificación: Muy aburrido.
Tipo de lector: Igual le interesa a alguien que estudie las farsas de la farsa.
Tipo de lectura: Vana.
Argumento: Sobre como no ser útil en esta vida.
Personajes: Todos y ninguno.
¿Dónde puede leerse? Mientras montamos el Ibertren para algún primo, sobrino o hijo.