jul 1 2010

La vida exagerada de Martín Romaña

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Novela polimórfica y absorbente del peruano Alberto Bryce Echenique que se despoja de sus disfraces para volver a ponérselos cuando convenga, y es que de sus fans es sabida la terrible depresión que padeció tras el éxito de Un mundo para Julius, pero también éstos y sus otros lectores, deben saber que se encuentran aquí con un novelista que enriquece sus tramas hasta con lo personal, o quizá escondiéndolo y utilizando el viaje por Europa de un peruano licenciado en Derecho, que quiere parecerse a Hemingway, para asaz conocimiento de los pros y contras de mayo del 68.

Y es que Martín Romaña no es Echenique, de hecho éste aparece, junto a otro de los grandes, Ribeyro, como un fantasma que referencia más que ayuda a vivir y que parece estar ahí para hacer reaccionar al personaje, que, por otro lado, es tan Bryce como el propio autor, o al menos ¿qué otro registro que el testimonial para definir una convivencia tan estrecha con un tipo aparentemente tan gris, frío, melancólico, feo? Romaña, así, a lo suave, es un perdedor de la revolución y lo es también con las mujeres, sin embargo el autor lo quiere tanto, le inspira tal ternura, que acaba disculpándolo. Por eso su vida es bonita y está tan bien contada, quizás porque sabía que no pintaba nada en esa revolución y en el empeño encomiástico y abracadabrante de escribir una novela sobre los sindicatos pesqueros apoyados, no precisamente por el sector estudiantil popular, sino por los ricachones que acuden a París a por un título que los haga capaces de algo en algún sitio. También fracasa Martín con las mujeres, sobre todo tras vivir esa depresión neurótica mezclada con diarrea contenida, que le lleva a anclarse a un psiquiatra, sólo porque le gusta Franz Kafka, lo que le lleva a comprenderlo mejor a él, que el médico al paciente.

Calificación: Extraordinario.

Tipo de lector: Desprejuiciado y abierto de miras, dispuesto a contemplar el milagro de la literatura bien concebida.

Tipo de lectura: En ocasiones plomiza, pero muy humana y reconciliadora con ese espíritu. No sobran páginas.

Argumento:  Memorias de un perdedor contadas por sí mismo o del poder sanador que mece las palabras.

Personajes: Con secundarios de lujo con los que pasamos momentos tan divinos, el propio Martín Romaña es algo más que un diagnóstico, un modo de entender la vida genial y apasionante.

¿Dónde puede leerse? Aislado en el sillón Voltaire, del que, creo, la misma escritora Clara Sánchez, posee un apreciado por similar ejemplar.


jun 24 2010

Mamá

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Extraña y conmovedora novela de Joyce Carol Oates, elogiada en su día en “Los perros ladran” de Capote y con un gran recorrido y carrera. Es aspirante al Nobel. Cuenta una historia en torno a la educación sentimental de una mujer y bien podría ser autobiográfica. Sin embargo, se trataría de un intento por convertir en personajes determinados rasgos. La conclusión a la que el lector llega es que más que conocerlos, la escritora tiene la cabeza llena de detalles sobre un determinado modo de vida familiar burguesa de clase media, cuya madre es una sensible ama de casa, amiga de meter a extraños en las fiestas que organiza, criticona para con los demás sin aplicarse el cuento y proactiva ya que reparte su tiempo libre entre actividades de voluntariado en hospitales y parroquias, producto de una educación solidaria y una actitud de bonhomía por parte de su marido.

Nikky es una chica rebelde, soltera y sin compromiso, que acude a la casa de su madre en Mt. Ephraim, para tratar de reconciliarse con ella; a estas fiestas va también su hermana Clare y su marido Rob, que tienen una hija llamada Lilja con la que Kitty se trata de hacer la moderna, ya que la protagonista luce un peinado punk, muy acorde con su trabajo de periodista entrevistadora de personajes ilustres, para el periódico Beacon de la localidad; tanto la madre de Nikki, Gwen, como su hermana, reprochan a su familia, su escaso deseo de compromiso leal y cierto con los hombres, y la critican por acabar siempre con hombres ya casados. En concreto, Gwen es capaz de tratarla como una víctima y de desdeñar a sus parejas por considerarlas adúlteras e irresponsables, lo que hace que Nikki se rebele por sentir que se le coarta en su libertad de hacer lo que quiera y como quiera.

Calificación: Regular. A medida que la acción avanza la acción gana, pero con estas premisas parece que estemos ante “Sushi para principiantes”.

Tipo de lector: A las mujeres les gustará más, pero mantiene el tipo para todo tipo de lector.

Tipo de lectura: Asequible, aunque con algunas páginas de experimentalismo tipo Safran Foer.

Argumento: Además de lo dicho, hay un cadáver en un sótano, ¡la cosa se pone interesante!

Personajes: Bien perfilados.

¿Dónde puede leerse? En el bungalow de nuestra urbanización favorita, junto con una copia en DVD de “Terciopelo azúl”.


jun 10 2010

Tres vidas de santos

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Siguiendo las pautas intuitivas de la hagiografía tradicional, el escritor barcelonés Eduardo Mendoza entrega tres relatos pergeñados con su habitual fino humor e ironía, condensando una idea de beatería que convierte a los tres personajes principales (cada uno de ellos creado y escrito durante diferentes etapas de su vida) en un paradigma, si no siempre antieclesial, sí contando con la relajación de costumbres que supone la vida moderna. Son estos relatos irregulares de forma y fondo, un fresco que conforma a un escritor y lector amables con afán de entretenerse. Se nota especialmente en la primera parte un afán barojiano por describir que, quizás no entusiasme a muchos, pero lo cierto es que una vez superado este primer trance y sobre todo el tercer relato (que notamos más pegado a lo actual) son dignos de buen oficio con las palabras, aunque decir eso de Mendoza hoy, con lo que en su día significó, quizás le empequeñezca más que agrande.

Es La ballena una pequeña nouvelle (la más larga de las tres) donde quizás exista un defecto que al autor se le perdona, y es el hecho de que el protagonista tarda mucho en aparecer; aún así las elipsis están bien utilizadas y a pesar de que abunda la descripción, el autor sabe utilizarlas para que imaginemos la importancia de este obispo sudamericano, hippie y asesino, atrabiliario y porrero.

En El final de Dubslav se juega mucho más a la inconcreción, siendo el resultado la vida de un diletante perdido en África, al que una carta de su madre le recuerda su anterior vida en el seno de una familia yugoslava. Gracias a arduas investigaciones y a un aparatoso  accidente, Dubslav se lleva los méritos de toda una vida de trabajo por la ciencia de su padre oftalmólogo. Le auguramos gran futuro como político al tipo.

Por último, en El malentendido, un tal Poca Chicha, pasa de vivir en la cárcel por pequeños hurtos y escándalos públicos, a convertirse en el autor más vendido del país, para solaz desprecio de quién le introdujo en el mundo de las letras.

Calificación: Entretenido, divertido.

Tipo de lector: Está hecho para ser entendido por todos, sin embargo existe irregularidad estilística.

Tipo de lectura: Agradable, amable. Tal vez del primer relato sobren descripciones

Argumento:   Vida de tres tipejos a los que se llama santos más por su carácter marginal, que por responder a los patrones tradicionales de la hagiografía.

Personajes: Lo mejor del libro, especialmente Poca Chicha.

¿Dónde puede leerse? En cualquier sitio lejos de una iglesia.


may 24 2010

La última noche en Twisted River

Artículo escrito por: Carmen Neke

El adjetivo que mejor califica La última noche en Twisted River, el último libro de John Irving, es: melancólico. El autor ha elegido situar su historia en seis fechas diferentes, y partiendo de la circunstancias personales de los personajes en el momento elegido se narra cuáles fueron los acontecimientos que los llevaron hasta allí, y cuáles son los planes, intenciones y sueños que tienen para el futuro. Cada año elegido es una encrucijada en la vida de estos personajes, un momento en el que el pasado ha dejado de existir y el futuro se presenta incierto y amenazador. La felicidad, que la hay, siempre se encuentra en un recuerdo borroso del pasado o en una dudosa esperanza para el futuro. Pero a pesar de todo la esperanza seguirá ahí hasta el final, la melancolía nunca dará paso a la desesperanza.

Esta manera de narrar confiere a la novela un realismo inigualable, que no se ve sino aumentado por la maestría absoluta de Irving en la caracterización de sus personajes. Y no solamente los protagonistas o los caracteres principales: John Irving es un demiurgo que tiene el poder de conceder la vida a todas sus criaturas, grandes y pequeñas. De esta manera, sus libros están poblados por una cantidad innumerable de seres inolvidables, personajes que apenas intervienen en los hechos pero que merecerían haber sido los protagonistas de su propia novela.

Alguien me preguntó hace años: ¿los libros de John Irving son literatura? Y no supe qué decir, a pesar de mi enorme admiración por este autor. Sus novelas solían dejar la carpintería interna bastante al aire, y buscaban demasiado el efectismo y el shock del lector. Pero La última noche en Twisted River presenta a un Irving maduro, calmado, capaz de jugar con el lector con referencias metaliterarias al alcance de todo el mundo, sin olvidarse de construir al mismo tiempo un gran relato. Este libro hace lo que la mejor literatura tiene que hacer: convencer al lector de que la historia que está leyendo le atañe personalmente.

Calificación: Inolvidable.

Tipo de lector: Si solamente piensa leerse un libro en toda su vida, léase éste.

Tipo de lectura: Compulsiva y conmovedora.

Engancha desde la primera línea, y no desengancha ni siquiera al final.

No le sobra ni una letra.

Argumento: La vida del cocinero Dominic y su hijo Danny a lo largo de cincuenta años.

Personajes: No son personajes, son seres humanos de carne y hueso atrapados en las páginas de un libro. Cuando termine la lectura serán sus amigos para el resto de su vida.

¿Dónde puede leerse?: Da igual, con esta lectura olvidará el mundo a su alrededor.


Nat King ColeI love you for sentimental reasons


may 2 2010

Quisiera que alguien…

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Quisiera que alguien me esperara en algún lugar

Anna Gavalda es una escritora que cuenta historias muy entretenidas, algunas de ellas muy graciosas, que vende miles y miles de ejemplares y poco más. Si alguien se acerca a su literatura esperando encontrar literatura de la buena está listo. Escribe libros con la corrección de un universitario, tiene ideas que podrían ser verdaderas joyas, pero lo deja todo a medias. Parece tener prisa por seguir vendiendo miles y miles de ejemplares.

Sus personajes no tienen profundidad (puestos a decir las cosas, ni son personajes ni son nada), la expresividad de sus textos hay que buscarla en los sótanos aunque casi siempre están vacíos, los diálogos son conversaciones graciosas o penosas y, en conjunto, la obra es una buena recopilación de anécdotas agradables que podrían ser una serie de televisión a poco que alguien quisiera.

Es el claro ejemplo (autora y obra) de cómo llegar a vender libros sin apenas hacer literatura. Eso sí, echen un vistazo cuando no tengan otra cosa a mano porque las historietas narradas les pueden ayudar a pasar el rato. Sólo eso.

Calificación: Flojita.

Tipo de lector: Cualquiera. Abstenerse los amantes de la buena literatura.

Tipo de lectura: Sencilla.

No sobran páginas. Sobra el libro entero.

Personajes: Lamentables.

¿Dónde puede leerse?: Es igual.


Nat King Cole and Natalie ColeUnforgettable


may 1 2010

Píldoras Azules

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Frederik encuentra a Cati y su vida se modifica por completo. Cati es portadora del VIH, tiene un crío pequeño, ganas de vivir, de amar y todo el tiempo del mundo por delante. Esos los personajes principales de esta estupenda novela gráfica firmada por Frederik Peeters. Una historia cargada de dudas, de futuros inciertos y miedos, pero guiada por la luz que se ve al final del túnel.

Las ilustraciones (en blanco y negro) apoyan los textos y los recursos propios del narrador con solvencia y sin dejar espacio a la lágrima fácil. Que el lector dibuje la felicidad y la mano que la roza es un logro que sólo algunos pueden conseguir. Sobre todo cuando lo que dibuja el autor tiene poco que ver con ello. Está debajo de cada ilustración. Como en todos los buenos tebeos. Este es uno de los mejores de los últimos años.

Calificación: Excelente.

Tipo de lector: Cualquiera. Aunque los puritanos deberían abstenerse.

Tipo de lectura: Sencilla y honda a la vez.

No sobran páginas. Ni viñetas. Ni nada.

Argumento: Muy bien contado desde una delicadeza alejada de la cursilería.

Personajes: Perfectos.

¿Dónde puede leerse?: En cualquier sitio.


Los Panchos featuring Nat King ColeAnsiedad