sep 14 2010

La Isla de las voces

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Vivimos asaltados por las novedades que se despliegan en los estantes de las librerías y nos gritan desde los suplementos culturales, entonces, nos olvidamos de aquellos escritores que iluminaron nuestra infancia con narraciones extraordinarias que nos acompañaron siempre, pero que, aún adultos, tienen mucho que ofrecernos.
Stevenson escribió La Isla del Tesoro, claro, El Extraño caso del Doctor Jeckyll y Mister Hide y La Flecha Negra, pero también otras novelas; cuentos y poemas, narraciones de viajes; sorprende saber que muchas de sus obras no están traducidas al castellano.
La editorial Siruela publicó juntos, estos cuatro cuentos. Son soberbios. Los primeros suceden en el paraíso de los Mares del Sur, donde vivió el propio autor, pero sus personajes se ven conducidos a la desolación y la angustia por encantamientos y aventuras. Nada hemos de decir del segundo, porque cabe deducirlo de su título, El Diablo de la Botella, pero pocas veces se ha retratado mejor y con menos recursos la angustia humana. La Isla de las Voces, que da título al volumen, es una concatenación de prodigios y hechicerías, la historia de un hombre asustado que va de peligro en peligro. En los dos cuentos está el castigo a la curiosidad y la ambición, se atisba la culpa que la religión sembró en unos pueblos ingenuos e inocentes, el punto de vista está entre ellos. Se percibe la sombra del peor de los infiernos, pero, así mismo, el reflejo del mar y de la luz de una tierra privilegiada.
Estas invenciones, son una herencia de las Mil y Una Noches, hemos de recordar que también Stevenson escribió unas Nuevas Noches Árabes. La magia es el pretexto.
Los otros dos relatos están oscurecidos por las tinieblas del norte y de la civilización. Markheim es un anti cuento de Navidad, un combate entre las fuerzas del bien y del mal. El diablo es, en Janet La Contrahecha, un hombre negro que nos recuerda viejas historias contadas junto al fuego, en los valles de Escocia donde Robert Louis Stevenson nació en 1850; murió a los cuarenta y cuatro años en Samoa, agotado por la tuberculosis y por una imaginación desbordante.
Stevenson fue, desde la niñez, para Borges que lo prologa, una de las formas de la felicidad.

Calificación: Muy Buenos.
Tipo de lector: Cualquiera.
Tipo de lectura: Muy entretenida e intrigante.
Argumento: Excita la curiosidad.
Personajes: Nos encantan con sus aventuras.
¿Dónde puede leerse?: En los Mares del Sur, claro, o en otros mares.
¿Dónde encontrarlo?: La edición de Siruela en www.iberlibro.com.


jun 21 2010

Viaje a Oxiana

Artículo escrito por: Augusto Prieto

La descripción del recorrido de Robert Byron hasta las lindes de Afganistán es uno de los relatos de viajes más importantes que se han escrito e influye en todos los libros de viajes posteriores.

Es el primer relato moderno puesto que su autor sobrepasa la narración de las vicisitudes del viaje, situándolas en lo pintoresco, que era habitual hasta entonces y procede por primera vez con un afán científico y literario, aportando además a lo relatado su aliento personal, tanto en la forma de percibir el viaje como en la de interactuar con los pobladores.

En cada una de estas facetas es destacado. Procede a una descripción exhaustiva de los monumentos islámicos de Persia y Afganistán documentando su estado y lo hace con un conocimiento de lo estudiado profundo y complejo. De muchos de esos monumentos se convierte en referencia única.

En cuanto a la percepción del viaje y de los nativos, Byron se muestra sagaz, sarcástico; es tremendamente crítico con todo y con todos y lo hace desde una inteligencia chispeante.

Hay partes del libro donde es imposible contener la risa ante la malignidad de sus juicios que, por otra parte, son siempre acertados.

El Viaje a Oxiana es una mezcla de diario, notas, ensayo y apuntes sobre la naturaleza humana.

Robert Byron tenía la visión del mundo que le había aportado su paso por Eton y el Merton College de Oxford. Una visión británica, ácida y cultivada. Tenía treinta y dos años cuando publico el libro en 1937 y treinta y seis el día de su muerte en el mar, camino de los santuarios de Mashad.

Las lindes que alcanzó son, por motivos desgraciados, igual de inaccesibles hoy que ayer.

Calificación: Extraordinario

Tipo de lector: Cualquiera interesado en los viajes, en el arte islámico y en la condición humana

Tipo de lectura: Divertida. Puede ser demasiado descriptivo en algunas partes.

¿Dónde puede leerse?: Siguiendo sus pasos

¿Dónde encontrarlo?: www.orixa.com o en tu librería habitual.


jun 19 2010

El Aleph

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Borges es el gran maestro de la literatura inteligente, matemática, metafísica. La mente más destacada y más compleja. El Señor de los libros.

Para el que escribe esto, Borges es dios.

Esta colección de cuentos puede considerarse una muestra significativa de su talento ingenioso y diabólico.

Borges está por encima de todos, juega con nosotros. Es posible entender su mundo particular pero siempre sabemos que existe un nivel superior que solamente arañamos y eso está muy bien porque agita partes de nuestro cerebro diferentes a las habituales.

Nos asombra.

Lo que atisbó Borges en El Aleph es una visión que solo se puede comparar con las de Juan y Ezequiel y la cita de esta visión que quiero evitar, obra maestra de la enumeración del mundo y de cada una de sus cosas. La llave de ese mundo y el nombre de Dios los encuentra Tzicanán, mago de la pirámide de Qaholom, que Pedro de Alvarado incendió y nos aterra con su revelación en La escritura del dios. Porque Borges prolonga las investigaciones de los cabalistas, que buscaron la creación en los signos y la palabra. La Casa de Asterión nos hace ver el reverso de un mito universal y Los Teólogos es una concatenación asombrosa de citas y prodigios. El Zahir, la historia de una moneda que es el destino. Son diecisiete relatos.

Borges no obtuvo el más importante galardón literario por razones olvidadas y olvidables. Al fin y al cabo Alfred Nobel amasó su fortuna sobre las guerras y el mal e instituyó ese premio por un terrible complejo de culpa. Posiblemente Nobel no merecía a Jorge Luis Borges.

El maestro está por encima de las demás veleidades literarias.

Reveló hechos que desbordan la historia y cambian el pasado. Mintió. En El Aleph, el autor juega una partida de ajedrez en la que los lectores somos las piezas y las cosas del mundo los escaques.

¿Contra quién juega Borges?

Calificación: Obra maestra

Tipo de lector: Cualquiera dispuesto a devanarse los sesos. Algunas citas pueden requerir prolijas investigaciones. Nadie ha dicho que fuera fácil

Tipo de lectura: Hipnótica.

Argumento: Estremecedores.

Personajes: Prodigiosos.

¿Dónde puede leerse?: Sentado sobre su tumba, en Ginebra (’And ne forhtedon na’).

¿Dónde encontrarlo?: En todas partes.


may 27 2010

¡No me llames macarroni! ¡Yo soy Bandini, Arturo Bandini!

Artículo escrito por: Fernando Glez. Nohra

Llega un momento en la vida en que se nos acaban las lecturas, los libros que comer. Nuestros escritores predilectos no tienen nada nuevo que ofrecernos, puesto que los pobres hace rato que están ya tres metros bajo tierra. Es entonces que emprendemos una búsqueda desesperada de autores cuyas obras nos atrapen como lo hicieran las de nuestros ilustres finaditos.

Primero nos ponemos a la caza de algún título que llame nuestra atención y nos golpee repetidas veces en la cara. Pero no pasa nada y la búsqueda se nos hace infructuosa e inútil, insulsa. No es que no haya nuevos escritores; los hay, y en cantidades industriales, pero desilusionados descubrimos que cada uno de ellos es peor que el anterior, aunque en un inicio pensáramos que aquello sería difícil, por no decir imposible.

Es cuando recurrimos nuevamente a nuestros muertitos para averiguar cuáles fueron los autores que les movieron el piso y zamaquearon sus cerebros, revolviéndoles las tripas en el trayecto. Así conocí a John Fante, escritor norteamericano nacido en 1909. Hijo de inmigrantes italianos, pasó una infancia de pobreza y prejuicios anti-italianos en la que desarrolló su habilidad como escritor y la necesidad de servirse de ella.

En la tetralogía conformada por las novelas Espera a la primavera, Bandini, Pregúntale al polvo, Sueños de Bunker Hill y Camino de Los Ángeles, protagonizadas por su alter ego Arturo Bandini, Fante narra la historia de su propia vida a través de un personaje que es a veces brillante e impulsivo, joven y maduro, generoso aunque de espíritu ambicioso.

En dichas novelas encontramos a Bandini sumido en su particular miseria, buscando el reconocimiento como escritor. Por momentos Arturo cree que lo es, en otros detesta cada idea o frase que se le viene a la cabeza, pero al mismo tiempo parece tener un destino marcado y se deja llevar por la marea humana que lo envuelve, es decir su familia -en especial su padre- y, por encima de todo, las mujeres. Lo que sucede en Pregúntale al polvo, que comienza con un Bandini de veinte años dispuesto a perder su virginidad a como dé lugar. Este proyecto no se debe a la pura efervescencia hormonal del protagonista sino a que éste considera que experiencias de esa índole serán vitales en su escritura. Sí, Arturo está bloqueado y cree que saliendo de pito volverá a escribir. Por eso pretende experimentar las (des)dichas del amor y sortear de ese modo la temida página en blanco. Es así que también empieza su tormentosa relación con Camila, la bella camarera mexicana que acapara su atención y que es a su vez ingrediente fundamental en el desarrollo de la historia.

Gracias a las fluidez soberbia de la pluma de Fante, los párrafos poseen el don de la medida justa y en ningún momento el discurso eclipsa los significados; más bien se produce lo contrario, pues la exquisitez del lenguaje matiza de tal manera la narración que le aporta textura y elevación.

John Fante vivió de lo que escribía, esto es, guiones para películas de escasa o nula recordación. Nunca llegó a ser un escritor exitoso; tal vez sublimara la frustración escribiendo este puñado de novelas en las que quiso establecer un final alternativo para una vida que, como la suya, había sido consumida por la mediocridad.

El autor no escribió Sueños de Bunker Hill, sino que se la dictó a su mujer, ciego a causa de la diabetes. A pesar de tratarse de su primer trabajo, Camino de Los Ángeles fue publicada póstumamente en 1985.

Calificación: Imprescindibles, las cuatro.

Tipo de lector: Todo el que no quiera leer solamente por leer.

Argumento: El pírrico combate que se da en pos de uno mismo.

Dónde leerlo: Todo sitio es bueno.

Dónde comprarlo: En todos lados, felizmente.


john coltrane miles davismy funny valentine


abr 13 2010

Cien Niños

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Decir que Juan Carlos Suñén es uno de los mejores poetas vivos que hay en España no descubre gran cosa. Decir que su poemario Cien Niños es uno de los mejores libros de poemas escritos en los últimos tiempos no descubre casi nada.

El lector debe saber (antes de leer esta obra) que no se encontrará en lugares sencillos, ni comunes; que no se encontrará con una poesía llena de nubes de algodón; que no leerá cualquier cosa.

Cien Niños es el libro en el que nos encontraremos cien veces con lo que fuimos, con lo que olvidamos facilmente para perdernos en lo que no quisimos ser. Nos encontraremos con el niño que se resiste a abandonar un camino. A pesar de todo.

A pie de página el autor deja notas a lo largo del libro que componen otro poemario. Un recurso arriesgado y extraño que en esta obra funciona muy bien.

El resto es mejor que lo descubran ustedes. Sólos.

Calificación: Excelente.
Tipo de lector: Con cierta experiencia en la lectura de poesía.
Tipo de lectura: Una vez que se aprende a leer a este autor todo es más fácil. Mientras, mejor tener paciencia.
Más que enganchar hipnotiza.
No sobra ni una coma.
¿Dónde puede leerse?: Tranquilo, en casa, tomando una copa.


miles davisblue in green


abr 13 2010

Lecciones Preliminares de Filosofía

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Manuel García Morente da un repaso a la historia del pensamiento y a las ideas que lo han movido en estas Lecciones Preliminares de Filosofía. Lo hace de forma magistral, sumamente didáctica y con una honestidad intelectual fuera de lo normal. Además, es un libro en el que podemos apreciar el cambio que se estaba produciendo en el autor, las dudas acerca de algunas ideas que siempre había defendido y que, en ese momento, le creaban una inquietud muy clara. El autor, adepto a la escuela de Marburgo llegó a la filosofía vitalista con lo que ese cambio representa en un pensador de la categoría de García Morente.

Se trata de un libro que nadie debería dejar de leer. Accesible, brillante y conciso, podría ser (si fuera más completo en su visión) el perfecto manual para estudiantes y todo aquel con inquietudes filosóficas. Un libro que invita con rotundidad a buscar otras obras del autor y, lo que es más importante, obras de los grandes filósofos que aparecen en estas Lecciones Preliminares de Filosofía.

Garantizado comprender a Platón, Aristóteles, Hume o Kant por poner un ejemplo. Garantizado estructurar el pensamiento mejor de lo que lo tenga ahora.

Calificación: Excelente.
Tipo de lector: Cualquiera aunque los estudiantes son carne de cañón segura.
Tipo de lectura: Asequible, densa sólo a veces.
Engancha para toda la vida.
Le faltan páginas. Terminas pidiendo bises.
¿Dónde puede leerse?: En el sillón de casa.


Miles DavisSeven Steps To Heaven


abr 1 2010

Claus y Lucas

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Agota Kristof es húngara, es mujer, es escritora. Quizás una de las miradas más duras de la literatura femenina de todos los tiempos.

El gran cuaderno, La prueba y La tercera mentira son las novelas que componen su trilogía Claus y Lucas (Ed. El Aleph, 2007). La saga cuenta lo que les va sucediendo a unos hermanos gemelos desde que son niños. Cómo sobreviven a una guerra en la que el horror es la única posibilidad de entendimiento, cómo van separándose, cómo no existe una posible reconciliación cuando dejan de reconocerse, de ser auténticos. Kristof, en realidad, narra la historia de una Europa destrozada por unos y otros.

La dureza de la novela es extraordinaria. Aunque es uno de esos libros que deben leerse antes o después. Al fin y al cabo, lo que queremos es conocer otros universos y no en todos habitan hadas madrinas sobre nubes de algodón. Al fin y al cabo, no se trata de pasar un rato con un libro en las manos sino de arrimarse a otras miradas que podamos hacer nuestras. Al fin y al cabo, lo que queremos es gozar de la buena literatura. De la buena de verdad.

Calificación: Extraordinaria

Tipo de lector: Mejor que los niños no se acerquen a ella. Ni deprimidos, ni cursis. O deprimidos dispuestos a comprobar que todo puede ser peor.

Tipo de lectura: Ligera.

Engancha desde el principio.

No sobra ni una sola página.

Argumento: Duro, triste. Narrador muy original.

Personajes: Muy bien perfilados.

¿Dónde puede leerse?: En cualquier lugar.


miles davisblue in green


mar 31 2010

Maus

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Supe que había superado la muerte de mi padre y de mi hermano Antonio el día que me atreví a recordar las cosas que no me gustaban de ellos. Lo supe porque fui capaz de recordar y decir.
Parece que la ausencia impide que podamos expresar. Es como si faltáramos el respeto de forma grotesca al muerto cuando, en realidad, lo que hacemos es seguir pensando lo mismo que antes de la falta. Sabíamos qué cosas no nos gustaban. Y seguimos teniéndolas muy claras. Y muy ocultas. Es parte de lo absurdo que tiene la muerte. Nos hace enanos, miedosos.
Un escritor ha de tener muy claro que, a través del relato, pone en juego gran parte de lo que es, de sí mismo. Es verdad que la ficción maquilla mucho todo lo que de autobiográfico pueda tener una novela, pero el autor conoce perfectamente donde ha dejado la parte que arriesga. Al escribir, aparecen las experiencias que dejaron buen poso y las que fueron o están siendo horribles. Todas. Y para eso hay que estar preparado.
Sin riesgo no puede haber literatura. La falta de libertad al escribir es la ruina de cualquiera que quiera hacerlo.
Un excelente ejemplo de todo esto se encuentra en la novela gráfica “Maus” de Art Spiegelman.
Con el holocausto judío de fondo (no deja de ser un vehículo narrativo y mucho menos importante de lo que puede parecer), Spiegelman habla de la relación de un padre con su hijo, de cómo puede odiar ese hijo a la vez que adora a su padre, de cómo el peso de una narración puede hacer que te difumines llegando a tener problemas mentales graves, de la intención de un autor y de cómo recibe el mensaje el lector, de los fantasmas familiares, del suicidio, de la muerte, de los tópicos que existen aunque lo sean y, sobre todo, de cómo puede escribir un hombre sabiendo que aquello sucedió y de las consecuencias que tendrá en su entorno.
Nadie que quiera dedicarse a la escritura debería prescindir de esta lectura. Nadie que quiera dedicarse a la escritura debería negar ni un ápice de su existencia. Porque es, de eso y no de otra cosa, de lo que se trata.

Calificación: Imprescindible

Tipo de lector: Cualquiera con un mínimo de sensibilidad.

Tipo de lectura: Ligera.

Engancha desde el principio.

No sobra ni una sola viñeta.

Argumento: Aparentemente sencillo aunque conviene prestar atención. La cosa no va de nazis y judíos. Es mucho más.

Personajes: Muy bien perfilados.

¿Dónde puede leerse?: La nueva edición es pesada y difícil de llevar, por ejemplo, en el bolso. Mejor en casa disfrutando de cada detalle de las ilustraciones.


miles davisthis is jazz