may 11 2011

La señora Dalloway

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Una de las características esenciales de las novelas y relatos de Virginia Woolf es una especie de afán por inmiscuirse en lo más profundo de la mente de sus personajes sin necesidad del uso y abuso del monólogo interior, gracias a la utilización de narradores de nuevo alcance para la época. En el libro que nos ocupa se podrían conjugar un aparente omnisciente, que realmente es de alternancia limitada y que quizás por momentos se asemeje a la objetividad en el proceso de descripción de acciones, siempre desde dentro.
Así es La señora Dalloway, una criatura de ficción que la autora llegó  comprender y amar desde la disección de sus pensamientos. Como es obvio, la influencia del psicoanálisis está cerca.
Clarissa, que así se llama, ha evolucionado también en su lectura con los tiempos y lo mismo podría ser hoy falsa heroína romántica, que personaje de Mujeres desesperadas o Las horas,lo que está claro es que su mundo ahora plagiado pero en su momento sin referentes es el de una mujer resistente, flemática y universal.
Woolf probablemente murió de lo que hoy llamaríamos sabiduría, no en balde implicarse con su obra de una forma a la vez tan sutil y estrecha, es lo que tiene. Sutil, porque hablamos como en Bulgakov, de sentimientos encontrados (las mujeres no eran lo que son hoy) y estrecha porque a pesar de lo dicho se entiende aquí la literatura como algo más que espesa innovación, un compromiso consigo misma.

Calificación: Genial.
Tipo de lector: Cualquiera que se pregunte por los mecanismos básicos (y no tanto) de la ficción.
Tipo de lectura: Sofisticada.
Argumento: Un día en una fiesta en la campiña focalizado en los pensamientos contenidos de una desgraciada.
Personajes: Muy bien dibujados.
¿Dónde leerlo? En casa junto a El laberinto español de Gerard Brenan.


dic 5 2010

El Maestro y Margarita

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Potente sátira sobre la Rusia comunista, censurada en su día y con altas dosis de lirismo. Narra el intento de un profesor que aprende a desamar a una muchacha, por rehacer su vida a partir de la reconstrucción de una novela empezada en torno a Poncio Pilatos. Montada como la protesta de un loco hacia un mundo enloquecido por la presencia del Diablo, el autor no deja títere con cabeza y trata la esquizofrenia desde un punto de vista social e individual; de cómo un hombre es empujado a que le arrolle y mate un tranvía nace un enredo en el que por acción u omisión, cualquiera puede ser culpable o dar pruebas de ello; en este sentido, se denuncia desde lo absurdo y caricaturesco, un mal que leemos como social, pero que sentimos inapelablemente unido a la condición humana.
Berlioz, personaje que es utilizado en su tercer nombre para sembrar confusión con el músico, podría ser un genio, pero la esquizofrenia es otra cosa, fea y que a partir de cierto momento se vuelve lírica, debido a que las aspiraciones se volatilizan y a la buena de Margarita le acaba importando un bledo que su amado nazca muerto; el dilema es encontrar algo de paz, una vez el destino converja.
Dice Alain de Botton en FED.com que lo que diferencia lo snob de lo prosaico o literal es la existencia de una madre. Bulgakov reniega valientemente del mundo donde vive, para construir uno paralelo donde la fantasía y potentes personajes cargados de imágenes hacen de las suyas; el gato con botas que huye de ser un estereotipo o el perro apaleado la primera parte y resurgido de sus cenizas la segunda nos hacen partícipe de una visión onírica que parte del delirio de persecución hacia el Diablo, pero finalmente acaba en la imaginación.

Calificación: Interesante.
Tipo de lector: Acostumbrado al caos y sin ánimo de armar un rompecabezas delirante.
Tipo de lectura: Difícil y con demasiados elementos como para que el lector quede pronto fuera de combate.
Argumento: Distinto, original, caótico.
Personajes: Desdoblados entre lo que quieren y lo que pueden y cómo esto lo lleva a la exageración sin ser paródico.
¿Dónde leerlo? Mezclando actitudes y con calma, por ejemplo, en la Alemania recién inaugurada tras la caída del muro.


nov 20 2010

El Maestro y Margarita

Artículo escrito por: Augusto Prieto

La lectura de El Maestro y Margarita hace un efecto distorsionado y extraño.
Por encima de todo es una novela muy divertida, con un humor delirante que se acerca al esperpento; el retrato de una sociedad soviética atrapada en la sin razón, un ambiente viciado del que Mijaíl Bulgákov huye mediante el artificio de una fábula.
La mirada se abre, amplia, sobre un sistema arbitrario y corrupto; donde el soborno, el oportunismo y la delación, campan a sus anchas, mientras que los individuos intentan mantener la cordura de esa colectividad esquizofrénica. Para retratarla, el escritor invierte los términos de la ecuación entre lo lúcido y lo demente, con un hábil manejo del absurdo.
Entonces aparece el Demonio.
No importe que algunas referencias sobre las que se construye la novela, escapen a la inteligencia del lector, son múltiples, difusas y complejas; pero la narración es transparente.
No se pueden identificar las caricaturas con facilidad -por motivos de distancia- pero se sospechan, y es seguro que un conocimiento del ambiente del Moscú contemporáneo de Bulgákov, pondría cara a alguno de los personajes y lo convertiría en quien sabe cuál de las personas que impidieron al escritor publicar esta novela en vida.
El resto del esqueleto narrativo, se establece sobre juegos intertextuales: La Margarita de Fausto que regresa a la literatura dispuesta a tomarse la revancha, envuelta en la música de Berlioz y acompañada por la cohorte que se presupone al músico: Quincey, Goethe y Nerval. Enfrente está una Jerusalén posible, bajo la sombra del quinto procurador de Judea, Poncio Pilatos. Pushkin vigila.
¿Cómo ha conseguido Bulgákov amalgamar todo esto con éxito, y conseguir que lloremos de risa en algún momento? Quizás porque era ruso.
Una ópera de Höller, basada en El Maestro y Margarita, avala la ambición de los temas sobre los que se desenvuelve la novela, que nos recuerda inevitablemente en algunos momentos a la Alicia de Carroll, y nos remite en otros a una fábula de Andersen.

Calificación: Muy Buena.
Tipo de lector: Cualquiera con ganas de reírse y un afilado sentido del humor.
Tipo de lectura: Dinámica, enredosa en algún momento pero en otros, inolvidable. Los capítulos titulados La Magia Negra (12) y El Gran Baile de Satanás (23) desbordan el surrealismo.
Argumento: Menos absurdo de lo que a primera vista parece y bastante vertiginoso.
Personajes: Muy divertidos.
¿Dónde puede leerse?: En Moscú, en el Estanque del Patriarca.
¿Dónde encontrarlo?: Por ejemplo en la librería Méndez de Madrid, en la calle Mayor www.libreriamendez.com