feb 20 2011

La española inglesa

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Entre las muchas cualidades de Cervantes se encuentra la que, para mi gusto, es la más atractiva: su increíble capacidad para adelantarse a su tiempo. No me refiero sólo a la hora de escribir (como todo el mundo sabe con su literatura hizo saltar por los aires las estructuras sobre las que reposaba la escritura de su época) sino a la hora de entender lo que era un mundo atrasado, cerrado sobre sí mismo y lejano a una prosperidad necesaria.
La Española Inglesa es una de las llamadas novelas ejemplares de Cervantes. Lo que cuenta con ella son las aventuras que pasa Isabel desde que es niña y secuestrada por un inglés el año 1.596, hasta su liberación muchos años después. Sus amores, sus desventuras, la tragedia de la envidia que se ceba con ella. Es una narración muy divertida aunque llena de esquinas oscuras y terribles. Una narración que desvela lo que un ser humano puede hacer (de malo) para conseguir lo que desea y lo que puede hacer (de bueno) con el sufrimiento a cuestas. No sería gran cosa si no fuera porque Cervantes abre las puertas a las culturas y formas de vida extranjeras, a sus recuerdos que se convierten en parte de la ficción para hacerla solvente, si no fuera porque escapa de los patrones que estaban arraigados y parecían inamovibles. Muestra a personajes (pintados como monstruosos) con los trazos más amables que podamos imaginar. Por ejemplo, una reina inglesa capaz de hablar otros idiomas, capaz de entender a las personas y buscar arreglos para que encuentren su felicidad.
Cervantes logra abrir las puertas del mundo, las puertas de las mentes, universaliza su propia experiencia. Cervantes hace que se desmorone el provincianismo de un imperio español que parecía eterno, pero que hace aguas por los cuatro costados.
Novela magnífica que nadie debería perderse. Y que, por supuesto, ayudaría a los jóvenes a entender la evolución de la literatura mundial.

Calificación: Excelente.
Tipo de lector: Cualquiera.
Tipo de lectura: Muy divertida.
Engancha desde la primera palabra. No sobra nada de nada.
Personajes: Muy bien diseñados.
¿Dónde puede leerse?: Eso es lo mismo.
¿Dónde puede comprarse?: Si una librería no lo tiene debe cerrar.


feb 9 2011

Rinconete y Cortadillo

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Las Novelas Ejemplares de Miguel de Cervantes hay que leerlas. Más que nada porque son una maravilla. Quitando los poemas que Cervantes se empeñaba en introducir en sus textos, todo en estas obras es una auténtica maravilla.
Una de ellas es Rinconete y Cortadillo. Narra el autor las aventuras de dos muchachos de muy distinta procedencia. Cómo se conocen; cómo se introducen en el mundo de los rateros, timadores y gente de mal vivir. Y, lo más importante, cómo ese pasado marca definitivamente la vida de las personas. Viene a decir Cervantes que el que tiene buena cuna y es letrado (en cierta medida) puede vivir del delito, pero sólo durante un tiempo limitado. La buena cabeza de las personas les hace poder discernir entre lo bueno y lo malo, entre lo que les conviene y lo que les llevará a una ruina segura. Por supuesto, los vehículos que utiliza para decirnos esto son el delito y una cultura reducida a saber escribir y leer (suficiente para los tiempos que corrían). Y, por supuesto, los personajes son el anclaje perfecto para el relato. Cervantes conmocionó la escritura haciendo estas cosas.
El escenario es descrito con ritmo y acierto. El lector puede imaginar casi por completo cómo eran esas calles, como eran los caminos de tierra en los que aparecía una fonda como último refugio del viajero. Los personajes se dibujan con precisión y economía al escribir. Magníficos y creíbles. Los diálogos muestran el carácter de los personajes a pesar del filtro del narrador omnisciente (era el único que se utilizaba en ese momento; el resto llegó mucho más tarde). Una maravilla de novela.
Ahora lo de siempre. Intenten que los jóvenes lean a Cervantes. Si usted lo es (joven, digo. Cervantes sólo ha uno) siga mi consejo. Hágase un favor.

Calificación: Magnífica.
Tipo de lectura: Muy, muy, divertida.
Tipo de Lector: Cualquiera de este mundo.
Engancha desde el principio y no le falta ni le sobra nada (si encuentra algún poema se lo puede saltar. No será el fin del mundo).
Personajes: Una maravilla. Todos sin excepción.
¿Dónde puede leerse?: Es corta y maravillosa. Mejor sentado cómodamente.
¿Dónde puede comprarse?: Si alguna librería no tiene ejemplares es que es una carnicería o algo.


ene 30 2011

La Gitanilla

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Miguel de Cervantes escribió El Quijote. Pero también dejó obras menores muy interesantes que un buen lector no debe dar de lado. El conjunto de las llamadas Novelas Ejemplares son unas excelentes narraciones que dibujan un mundo nuevo desde la literatura y que, también, modifican esta hasta los cimientos.
Una de esas novelas es La Gitanilla. Relata (por supuesto desde la omnisciencia) la historia de una muchacha gitana extraordinariamente bella, cantante única y bailarina sin posible rival. Viaja por el mundo acompañada de una gitana vieja y del resto de gitanos que acampan en sus ranchos a las afueras de las ciudades. Entre ladrones y gentuza destaca la mujer por su bondad y sensatez. Todo el que la ve se queda prendado. Uno de ellos decide dejar lo que es para conseguir su amor eterno. Un caballero que se mete de lleno en el mundo de los delincuentes. Después de muchas peripecias, la gitana resulta ser otra cosa distinta y el caballero no puede dejar de serlo.
Con un ritmo narrativo modernísimo para el momento en que Cervantes escribió la obra, la novela nos lleva de un lado a otro sobre una excusa permanente: los celos. Y nos deja reposar sobre el verdadero tema que el autor trata: la condición humana, perpetua y que no puede modificarse. Ni por desconocimiento del sujeto, ni por cambios a mitad de camino.
Los personajes aparecen con potencia desde el principio. Creíbles puesto que Cervantes elige los rasgos precisos para que el perfil sea exacto. No hay despistes durante la narración. Ni trampas. Una novela limpia. Casi moderna.
No es El Quijote, pero es Cervantes.
Es una novela que se lee en los institutos. Mala cosa. A esa edad, tal vez, no sea lo más adecuado. Una opción es leerla al mismo tiempo que los jovencitos de la casa. Siempre viene bien una buena compañía al hacer las cosas impuestas.

Calificación: Estupenda
Tipo de lectura: Muy ligera y divertida. Muy poco exigente.
Tipo de lector: Cuando se trata de Cervantes cabe cualquiera.
Personajes: Muy bien dibujados.
Engancha desde el principio. No sobra nada aunque Cervantes como poeta era flojito y los poemas de la novela son mediocres.
¿Dónde puede leerse?: En cualquier lugar del mundo.
¿Dónde puede comprarse?: Debería poder comprarse en cualquier lugar del mundo.


sep 21 2010

Las reglas del arte

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Ensayo academicista y, en ocasiones, demasiado analítico de lo que supone la literatura como arte, siendo comparado con la pintura y otras expresiones artísticas. Con un punto de vista parecido al de otros teóricos ingleses (Barnes, ya reseñado), el autor, toma como referencia La educación sentimental de Flaubert, obra de la que hace un pormenorizado y conciso receso que le sirve (como buen sociólogo) para llevarnos de la mano hacia un análisis socio-económico de la época, que abarca desde la Revolución Francesa al Segundo Imperio Napoleónico, época en que aparece una clase social emparentada con la bohemia, clase popular que se caracteriza por un lado por la aplicación de cierto romanticismo negro a la hora de vivir, y por otro, por toda una disposición de ánimo en virtud de la cual la literatura alcanza nuevas dimensiones.
Hay que decir que para el autor (Pierre Bourdieu) de este voluminoso y algo aburrido libro, Flaubert es como para un español Cervantes, por lo que sus análisis (en los que reconoce huir del academicismo, pero sustentándose sino en él, sí en cierto intelectualismo), resultan sesgados y documentados con notas a pié de página; todo ello supone adentrarse en una sapiencia bella e inútil sobre el mundo de la edición, la lectura profesional o la escritura creativa, que nos lleva a desentrañar un panorama donde los escritores mueren de hambre a no ser que se dediquen al periodismo o al teatro, afirmación que parece tan gratuita como devastada por el conocimiento de estas dos formas de ganarse la vida escribiendo.
Se termina contraponiendo a la visión de Flaubert, la de un Faulkner (también pasa de puntillas por Zola), como escritor, que al igual que su patriótico adalid literario, transforma nuestra experiencia íntima de lectura y escritura.
Calificación: Plomizo, pero lúcido.
Tipo de lector: Siquiera familiarizado con ciertos clásicos de las letras.
Tipo de lectura: Analítica, pero poco rigurosa. Intelectual.
Argumento: Sobre el qué y cómo escribir bien sin que se note. Como siempre, no hay fórmulas magistrales.
Personajes: Bourdieu, contemporizando.
¿Dónde puede leerse? Lejos de una clase de escritura creativa o en los brazos de un alumno que se porte mal, arrodillado, antes que el profesor le dé un golpe con una regla metálica en la espalda.


ago 4 2010

Don Quichotte

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Nada diremos ahora de las aventuras de don Quijote, gloria de las letras españolas. Todos sabemos que gestan la novela y el mundo moderno y que dan forma, para lo bueno y para lo malo a la personificación de un carácter de los españoles que se ha paseado por el mundo.

En 1863 se publica una de las ediciones que haría fijar la iconografía del mito en Europa, divulgándola y recogiendo la cierta leyenda de un país de geografía dramática y paisajes mágicos. Un mundo de fantasías románticas.

Mucho podrían hablar los estudiosos sobre la corrección de la versión francesa adaptada al gusto de la época, pero los dibujos de Gustave Doré, grabados en madera por Pisán que ilustran la edición son, aunque no todos, una obra maestra del dibujo y la composición.

Se acumulan hasta el número de 370, muchos son descuidados y prescindibles, peaje a la extensa producción del artista en esos años, pero el resto, algo menos de la mitad, son sublimes.

Se han repetido hasta la saciedad y algunos son imagen indisociable de las aventuras quijotescas. La creación de atmósferas, el dramatismo de los volúmenes y lo acertado de la composición se equilibran en unas imágenes de gran fuerza. Son excepcionales la batalla contra los molinos de viento, Rocinante amedrentado por el salto de agua, caballero y escudero atravesando las montañas o emprendiendo el camino de Cartagena y los del cautiverio y la aventura de Zoraida, claramente orientalistas

Todos ellos influyen con fuerza sobre las representaciones teatrales, cinematográficas y artísticas del Quijote durante el resto del siglo XIX y en todo el XX.

Doré fue el gran maestro de la noche y de los claroscuros, brilló en los claros de luna. Los paisajes magníficos que empequeñecen a la raza humana son su alegoría constante.

La obra se editó en dos tomos con una elegante encuadernación en cartoné rojo que imita el cordobán, debió de publicarse en entregas periódicas como era habitual.

No es difícil de conseguir la edición aunque no siempre tiene un precio razonable ni una conservación adecuada, se hizo una segunda en 1869. Las innumerables ediciones posteriores que reproducen los grabados con distintas técnicas, son mucho más bastas y desmerecen el trabajo del grabadista.

Imprimió Librarie de L.Hachette et Cie., en París, Boulevard Saint Germain, 77.  Nunca se publicó en castellano.

Calificación: Excepcional.

Tipo de lector: Quijotescos y amantes del grabado

Tipo de lectura: La traducción es un poco del gusto francés de la época

¿Dónde puede leerse?: En una buena mesa

¿Dónde encontrarlo?: Intentarlo en www.iberlibro.com