abr 23 2011

Escupiré sobre vuestra tumba

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Esta novela de Boris Vian no está bien escrita. Los personajes que aparecen en ella son construidos tan cercanos al estereotipo y al ridículo que llega a rechinar cada frase. Los excesos en la trama rozan lo morboso. Una trama que se construye con prisa, sin la más mínima reflexión necesaria para que la obra pueda madurar en cada página. Y, sin embargo, funciona. Abres el libro, te lo tragas de principio a fin, sin pestañear una sola vez y se acabó.
Tal vez esa invitación al morbo es lo que esperamos alguna vez. Y nos agrada su llegada. Tal vez sea lo facilón de esta literatura de trama que busca más el entretenimiento que otra cosa. Tal vez que nos remuevan la conciencia es necesario alguna vez que otra. O ¿es el escándalo? Esta novela fue prohibida en Francia el año 1.948 por inmoral, cosa que viste mucho y da un barniz maldito.
Yo no lo sé. Lo que es seguro es que la escritura de Boris Van (en esta obra) es justita. Que la trama es disparatada. Que el objetivo de derribar barreras racistas no se logra. Que, técnicamente, el libro presenta grandes carencias. Pero hay otra cosa segura: el libro funciona.
Yo lo leí, por primera vez siendo joven y me fascinó. Lo he vuelto a leer ahora que no lo soy y me ha entretenido. Seguramente no lo vuelva a leer nunca más (he de confesar que al abrirlo estaba predispuesto a perdonar lo que hiciera falta). El siguiente paso, la siguiente lectura, será una pequeña catástrofe y me gusta tener posos de los libros inmaculados aunque sean un error.
Si fuera joven me lanzaría a leer este librito de Vian. Y si no lo hubiera leído aún haría lo mismo. Porque funciona.

Calificación: Fascinante o entretenido dependiendo de edades o experiencia lectora.
Tipo de lectura: Muy fácil.
Tipo de lector: El que esté dispuesto a pasar un rato duro.
Engancha desde el principio. Eso es verdad.
Personajes: Casi ridículos por lo tópicos.
Argumento: La cosa va de venganza. Un disparate.
¿Dónde puede leerse?: Da igual. Será de un tirón.
¿Dónde puede comprarse?: En cualquier librería.


jul 19 2010

Cartas de Adén y Harar

Artículo escrito por: Nuria A. Quintero

Dicen los que entienden de poesía que la de Arthur Rimbaud tiene un marcado tono simbolista, una feroz influencia de la obra de Baudelarie y un gran interés por la religión y la exploración del subconsciente individual. Su producción literaria la realizó entre los 16 y los 20 años, posteriormente, abandonó todo interés por la literatura y se centró en negocios y trabajos poco provechosos mientras se hundía en una espiral autodestructiva, intentando hacerse rico. Este afán le llevó a viajar e instalarse en los lugares más recónditos del mundo.

Cartas de Adén y Harar es una recopilación de las cartas que Rimbaud escribió a su madre y a su hermana mientras trabajaba o traficaba, intentado convertirse en millonario, en la antigua Abisinia y en Arabia. Unas cartas que nos muestran a una persona completamente alejada de la sensibilidad que, a través de su poesía, podemos intuir.  Rimbaud, siempre fue un burgués que abrazó las más variopintas posiciones desde las más revolucionarias a las nihilistas, en busca de algo que nunca supo definir. Su relación con Paul Verlain terminó afectando gravemente su carrera literaria si bien, fue el propio Verlain quien reivindicó la figura de Rimbaud y publicó sus poemas.

Estas cartas pertenecen a una época de su vida en la que su vocación literaria estaba totalmente aparcada. Sin embargo, pese a la frialdad y la poca voluntad comunicativa de algunas de ellas, hay que reconocer que entre esa correspondencia mantenida, puede encontrarse pasajes que destilan un total desasosiego  ante la situación de penuria económica y sequía intelectual por la que atraviesa y cuyo único objetivo es conseguir el dinero suficiente para volver a Francia, retirarse, casarse y tener un hijo. Son especialmente dramáticas las cartas que, una vez enfermo, remite a su hermana Isabel.

Aquí no hay ningún árbol, ni siquiera seco, ni una brizna de hierba, ni una parcela de tierra, ni una gota de agua dulce. Adén es un cráter de volcán extinguido y rellenado con arena del mar. No se toca, y no se ve, pues, absolutamente nada más que lava y arena que no pueden producir el más vegetal. …¡Hay que estar realmente obligado a ganarse el pan para trabajar en semejantes infiernos”.

Una vida vivida con la anticipación que lo hizo Rimbaud sólo podía tener un trágico y anticipado desenlace, como así fue.

Un fragmento de su poema Adiós ilustra, a mi parecer,  la esencia de Rimbaud:

“A veces veo en el cielo playas sin fin, cubiertas de blancas naciones jubilosas. Un gran navío de oro agita, por encima de mí, sus pabellones multicolores en las brisas de la mañana. Yo creé todas las fiestas, todos los triunfos, todos los dramas. Procuré inventar flores nuevas, astros nuevos, carnes nuevas, idiomas nuevos. Creí adquirir poderes sobrenaturales. ¡Y bien, debo sepultar mi imaginación y mis recuerdos! ¡Hermosa gloria de artista y de narrador perdida!”

El libro en cuestión viene ilustrado con una serie de fotografías realizadas por el propio Rimbaud durante sus estancias en Adén y Harán. Estampas que nos llevan a épocas pasadas y que no dejarán de recordarnos las imágenes, ciento de veces reproducidas, de Laurence de Arabia. Un genio devorado por sí mismo.

Calificación: Es lo que es, una recopilación de cartas.

Tipo de lectura: Preferiblemente para ser leída despacio pues, aunque parecen no decir gran cosa, tienen más miga de lo que parece.

Tipo de lector: Interesado en el mundo real, el vivido por los que escriben.

Engancha: No.

Argumento: Cartas de Rimbaud escritas un año antes de fallecer.

Dónde leerse: En una terraza, a media tarde, con un té helado en la mano.

Donde adquirirse: En su librería habitual.


abr 22 2010

La sociedad literaria y el pastel de piel de patata de Guernsey

Artículo escrito por: Carmen Neke

La sociedad literaria y el pastel de piel de patata de Guernsey de Mary Ann Shaffer es una lectura de vacaciones muy agradable que te deja un sabor de boca estupendo. La novela habla de lo que puede hacer un libro por uno en los malos momentos, y para cada persona va a ser un libro diferente. Incluso es posible que sea un único libro para toda la vida, lo que también está bien. No se trata de leer mucho ni de saber mucho sobre los libros que se leen, se trata de disfrutar con la lectura de obras de calidad. Como dice uno de los personajes, después de haber leído libros buenos ya no eres capaz de divertirte leyendo libros malos.

Hay montones de citas memorables, pero me quedo con esta, donde se habla de la relación entre los miembros de ese club de lectura tan peculiar:

Ninguno de nosotros tenía experiencias con clubes de lectura, así que pusimos nuestras propias normas. Nos turnabamos para hablar de los libros que habíamos leído. Al principio, intentamos estar tranquilos y ser objetivos, pero esto pronto se acabó, y el propósito de los que hablaban fue incitar a los demás a que leyeran el libro. Cuando dos miembros habian leído el mismo libro, podían debatir, cosa que nos encantaba. Leíamos libros, hablabamos de libros, discutiamos sobre libros y nos fuimos cogiendo cariño unos a otros.

Lo peor es el final, que es bastante facilón. Pero al parecer la autora murió antes de acabar la novela, y fue su sobrina quien la remató. Y se nota mucho el cambio de estilo y de talento narrativo.

Calificación: Entretenido.
Tipo de lector: Amantes de la lectura que buscan algo ligero de buena calidad.
Tipo de lectura: Fácil.
Engancha desde el principio.
Argumento: Los habitantes de la isla británica de Guernsey se reúnen en un improvisado club de lectura durante la ocupación alemana en la II Guerra Mundial.
Personajes: Los excéntricos habitantes de esta pequeña isla, que no pierden su personalidad a pesar de los arquetipos.
¿Dónde puede leerse?: De vacaciones en una isla cualquiera.


McCoy Tyner All My Yesterdays


abr 21 2010

El Banquete

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Imagine que se sienta a la mesa. Los compañeros de mantel son Fedro, Aristófanes y Sócrates, entre otros. Y, mientras se ponen hasta las trancas de comer y de beber, los invitados van explicando lo que supone el amor, qué es, cómo lo entienden. Supongamos que Aristófanes explica desde el mito su idea de amor. Dice que hubo un tipo de personas que no conocimos. Eran andróginos, es decir, hombre y mujer al mismo tiempo. Tenían cuatro piernas, cuatro brazos, dos cabezas; por un lado los órganos de reproducción masculinos, por el otro los femeninos…, y eran muy fuertes, muy poderosos. Los dioses se mosquearon porque los andróginos se estaban poniendo muy chulos, creían que podían llegar a la divinidad por sí mismos y, creyendo ver un peligro en ellos, los dividieron por la mitad. Así quedó separado lo que conocemos como hombre de lo que conocemos como mujer. Aristófanes explica que por esa razón las personas de sexo diferente se buscan, intentan encontrar la mitad que les falta, y de ahí viene el amor. Y añade que los dioses pueden mosquearse de nuevo y volver a dividir a los hombres y mujeres si no somos capaces de entender que ese amor es lo más importante. ¿Se lo imaginan? Nunca me cansaré de recomendar este libro. Creo que es la mejor de las formas de entrar en la filosofía de Platón, en la filosofía en general. Entre otras cosas, Sócrates de despacha sin contemplaciones con el resto de comensales cuando han expuesto sus ideas. Es, sencillamente, impresionante.
No se lo pierdan. Que no se lo pierdan sus hijos. Que no se lo pierda nadie.

Calificación: Excelente.
Tipo de Lector: Todo el que quiera comprender de qué va esto de la vida.
Tipo de lectura: Amable y apasionante.
Engancha desde el principio. Invita a leer toda la filosofía de Platón.
No sobra ni una coma.
¿Dónde puede leerse?: En cualquier lugar.


abr 11 2010

Del Amor

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Nunca he entendido por que extraña razón un libro como es Del Amor de Alain de Botton pasó más bien desapercibido cuando se tradujo y publicó en España. Eso fue durante el año 1995. Y nunca lo he entendido porque me parece que es una de las mejores novelas francesas de los últimos treinta años.

Un muchacho coincide en un avión con una chica. Se conocen, se enamoran y comienza a producirse el conocimiento profundo de ambos. Pero desde el otro. Es decir comienzan a conocerse a sí mismos. En occidente tendemos a buscar fuera. Por ejemplo, soy celoso porque él o ella coquetea con todo lo que se mueve. En oriente son más de buscar dentro. Por ejemplo, soy celoso porque estoy enfermo de la cabeza o, sencillamente, soy un imbécil. Y eso es lo que cuenta esta maravillosa novela. Los personajes se descubren en un espejo que se llama pareja.

De Botton lo hace, francamente, bien. Traza una historia realista, sensata y muy cercana a cualquier mortal. Posiblemente , esa historia que narra sea la misma que vivimos nosotros cada cierto tiempo y no queremos o no sabemos ver.

La fina ironía del autor es una constante en la narración y convierte la experiencia lectora en algo delicioso.

Calificación: Muy bueno. Pero muy, muy, bueno.
Tipo de lector: Cualquiera.
Tipo de lectura: Invita a la reflexión por su delicadeza al plantear asuntos espinosos.
Engancha desde el principio.
No le sobra ni una página.
Argumento: Enamorarse, enterarse de lo que pasa y, encima, sobrevivir.
Personajes: Francamente bien dibujados desde la zona más íntima de cada uno de ellos.
¿Dónde puede leerse?: En cualquier parte. Cuidado si lo hace en un avión. Mire antes a su derecha para saber quién le acompaña.


hear the voicesthe manhattan transfer