jul 2 2011

La guerra contra el cliché

Artículo escrito por: Carmen Neke

Esta recopilación de artículos y reseñas de Martin Amis recoge trabajos publicados por el autor en la prensa británica y norteamericana entre 1971 y 2000. Si los artículos más antiguos son la obra de un angry young man bastante desconocido, los últimos son colaboraciones de un escritor establecido y de fama mundial. Hay una evidente diferencia de tono entre los primeros y los últimos, el propio Amis reconoce en el prólogo que los años y la experiencia como escritor le han enseñado a moderar sus observaciones más hirientes, pues ahora sabe todo el esfuerzo y el amor que cualquier autor dedica a su obra, y le parece que esto es algo que debe ser respetado cualquiera sea el resultado final.

Lo que no quiere decir ni mucho menos que Martin Amis esté a favor de la nivelación de la literatura ni de la crítica literaria. Amis no es un escritor que comenta libros desde su visión artística de la literatura, es un estudioso de la lengua inglesa y su literatura que además escribe libros. Y esta distinción no es banal, sus reseñas son auténticas críticas literarias que analizan la forma, el lenguaje, la estructura y el contenido de la obra, a la que sitúa cada vez en el contexto de su tiempo y de otras obras y autores, sin caer en el biografismo indiscreto (excepto en contadas ocasiones, como cuando acusa a Norman Mailer de escribir y publicar libros en serie para poder pagar la alimentación de todas sus ex-mujeres) ni olvidarse del lector (como reprocha a James Joyce haber hecho al escribir Ulises). En una palabra, Martin Amis sabe de lo que habla cuando habla de literatura.
En una entrevista publicada en El País en 2006, Martin Amis declaró:

Lo que no tolera la sociedad actual es que pueda haber una suerte de élite en el mundo literario. El afán de allanar las diferencias, de buscar una nivelación, de manifestar que todos pueden hacer lo mismo puede a la larga terminar con este trabajo. Lo comentábamos hace poco con unos colegas en Boston: la literatura tal como la entendemos se ha acabado, no existe. Todo viene del radicalismo del 68, donde se defendía que no hay opiniones superiores, que todos valemos lo mismo. Pero el talento no se reparte de manera igualitaria. Algunos lo tienen, otros no. Eso se respeta en el mundo de la ciencia, pero no en la historia, la novela o la sociología. En esos campos se da por hecho que todos valen lo mismo.

Este libro resulta una lectura imprescindible para quien quiera recordar cómo era la literatura antes de que un igualitarismo mal entendido la relegara a las catacumbas intelectuales.

Calificación: Desigual y estupendo a partes iguales.
Tipo de lectura: Para aprender deleitándose.
Tipo de lector: De los que se alimentan de literatura.
Le sobran montones de líneas, pero igualmente engancha.
¿Dónde puede leerse? En un café literario frecuentado por artistas postmodernos. Una tumbona cercana a algún chiringuito playero es otra opción igualmente válida.
¿Dónde puede comprarse? En una buena librería, preferentemente.


sep 18 2010

La casa de los encuentros

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Novela de ruidoso antibelicismo escrita por el consolidado autor británico. Se trata de un relato polimórfico en el que se hace patente la adversidad en tiempos de exterminio y guerra por los cuatro costados. La historia es la de dos hermanos que viven en la frontera espacio-temporal entre los campos de exterminio nazis y los urkas stalinianos; ambos son presos políticos, enamorados de la misma mujer, Zoya, sólo que el narrador se siente desesperado por no poseerla, mientras que Lev, el hipersensible, mediocre y por fin famoso poeta, vive desengañado por otras cuestiones que perturban más su estado físico y psíquico, al no ser tomado en cuenta por la misma para casarse e irse de allí hacia un terreno de bienaventuranza y olvido.
Narrada como una carta que el otro hermano escribe a su hija Venus, producto de su relación con otra mujer, se hace por momentos complicado saber donde miente exactamente y por qué lo hace, de hecho su discurso resulta tan ambivalente y fragmentario, que por ocasiones pierde coherencia como diario de guerra de un represaliado, siendo él alguien que se beneficia más que sufre las tiranías descritas.
La novela es deudora del espíritu de clásicos como Archipiélago Gulag, y sin ser una de las grandes del autor, lo cierto es que la perspectiva caleidoscópica del relato y su estilizada redacción lo mantienen como empeño en exigente propuesta que cae al vacío por la impronta de querer ser algo bien escrito, y solamente eso.
Otro enigma de la novela que en un principio funciona como resorte, pero que acaba siendo injustificable, es la misma existencia de la casa que da nombre al título.
Calificación: Regular.
Tipo de lector: Conviene leerla, sólo para aprender a desconfiar del narrador.
Tipo de lectura: Amena, poco exigente en su fondo, aunque compleja como proyecto.
Argumento: Dos hermanos, uno de los cuales tiene una apariencia brava y el otro tímido. Sobre lo contradictorio de estas apariencias.
Personajes: Demasiado sesgados a un estereotipo, falta humanidad.
¿Dónde puede leerse? Siendo soldado de infantería y sabiendo a buen seguro que nunca te van a mandar a Afganistán.