sep 18 2011

La casa de las bellas durmientes

Artículo escrito por: Carmen Neke

En el artículo que Mario Vargas Llosa dedica a este libro en La verdad de las mentiras, el autor peruano señala muy acertadamente lo difícil que es para un occidental leer literatura escrita en un idioma y desde un modo de entender el mundo tan distantes de los nuestros como son los japoneses. Pero esta vez el problema no radica en mi opinión tanto en la traducción del primero como en la aceptación del segundo: Vargas Llosa hace una lectura ética de esta novela sobre una casa donde los ancianos caballeros pueden dormir abrazados a jóvenes desnudas que duermen bajo los efectos de un narcótico, viendo en el erotismo que la impregna el decadentismo propio de las culturas avanzadas que han dejado a un lado el sexo como medio de perpetuar la especie y se han entregado a él como forma de placer refinada y un poco perversa. Esta es una lectura que revela la tradición de pensamiento cristiano de quien la hace, y que poco tiene que ver con el universo literario de Kawabata.
Yasunari Kawabata se muestra en sus obras commo un autor esencialmente amoral en cuestiones amorosas, sus protagonistas masculinos buscan la satisfacción de sus deseos como algo que les corresponde por derecho y sin que los sentimientos de las esposas que dejan en casa o de las mujeres a las que persiguen jueguen papel alguno en el proceso. Las impresiones sensoriales del protagonista de La casa de las bellas durmientes van a ser el detonador de la memoria y de las reflexiones que le van a ocupar tanto como la contemplación y el disfrute de los hermosos cuerpos desnudos de las jóvenes que duermen a su lado, y este microcosmos erótico-sensorial va a ocupar la totalidad de la novela: el protagonista no vive a los ojos del lector más que en las noches que pasa en la casa de las bellas durmientes y en los recuerdos que estas noches sacan a relucir en su memoria. Y la sensualidad extrema y a veces incluso cruel que le domina durante las horas nocturnas va a retratar a Eguchi, mejor que cualquier descripción exhaustiva de su figura podría llegar a hacerlo, como un hombre mayor que se acerca a la muerte y que tiene miedo de no haber vivido lo suficiente. El erotismo y la decadencia presentes en la novela no son los de una cultura o los de una moral determinada, sino los de un hombre que no se resigna a despedirse de los placeres de los sentidos porque forman parte integrante de su identidad.
Calificación: Único en su categoría.
Tipo de lector: Cualquiera con paciencia para leer un libro sin argumento y sin acción.
Tipo de lectura: Intrigante y sensual, con un toque de melancolía.
Engancha desde el principio.
No le sobra ni una página.
Argumento: El señor Eguchi descubre en la casa de las bellas durmientes que yacer junto al cuerpo desnudo de una joven que duerme es una experiencia capaz de remover lo más profundo de su espíritu.
Personajes: El señor Eguchi y sus bellas durmientes, tan diferentes todas ellas en su hermosura común. Con la presencia invisible de los otros clientes, y la sombra de la muerte que lo preside todo.
¿Dónde puede leerse? En la cama, mientras su pareja duerme.


sep 9 2011

Conversación en La Catedral

Artículo escrito por: Augusto Prieto

La novela concebida como opera omnia, en la más pura tradición flaubertiana, embarcó a Mario Vargas Llosa en un ejercicio literario intenso, extenso y ambicioso, que consiguió llevar a puerto con la precisión y la minuciosidad de un maestro.
El mérito es enorme, porque Vargas Llosa era, cuando transcribió esta Conversación en La Catedral, un escritor joven; porque estaba en la periferia del vasto mundo del idioma español; porque ensayaba además renovar el género sin dejar de ser fiel a una herencia literaria sólida ni renunciar a la libertad de su universo personal. Por todo, el escritor peruano dicta una lección que hizo dar un paso de gigante a la literatura iberoamericana.
Una obra decisiva.
La construye con ráfagas, pero sin perder el hilo narrativo. Son retazos de conversaciones que se han encasquillado en las cabezas de los personajes y que regresan como vómito para poblar sus recuerdos. Dispuestas hábilmente, con acierto e inteligencia, obligan al lector a no dejarse llevar por la comodidad, desafiándole a esforzarse sobre la novela como el novelista lo hace en una composición sin fisuras, como se disfuerzan los personajes en vivir para nosotros esas vidas que componen una urbe, y un cosmos de sentimientos.
Porque hay una insistencia en cartografiar una ciudad, cuyos tonos coloreó Mario Vargas Llosa como lo hicieron otros escritores –Juan Goytisolo, Virginia Wolf- con otras ciudades infinitas, se escondan estas bajo los nombres de Lima, de Tánger o de Londres.
Dos hombres hacen balance de sus vidas en una conversación donde se mezcla lo contado con lo escuchado y lo vivido, dilatándose a un presente inamovible que los tiene atrapados, que es la ciudad, que son las circunstancias que definen un país multiforme y complejo, con numerosas cuentas pendientes que saldar que el novelista pone negro sobre blanco.
Conversación en La Catedral está compuesta sobre una estructura firme y compleja, como las grandes sinfonías o las más poderosas pinturas murales.
Es una novela grande. Reflexiva sobre la condición humana.

Calificación: Obra maestra.
Tipo de lector: Cualquier lector con inquietudes debería proponerse leerá.
Tipo de lectura: Requiere atención pero no es oscura.
Argumento: Riquísimo.
Personajes: Extraordinariamente atractivos.
¿Dónde puede leerse?: En Lima, claro.
¿Dónde encontrarlo?: En cualquier librería de Hispanoamérica.


jul 17 2011

Diario de la amazonía

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Escrito por una figura polémica y controvertida en su época. La de Roger Casement, diplomático irlandés, no fue una vida fácil. Fue tildado de homosexual que abusó de las víctimas que trataba de defender de los intereses coloniales que trataban de masacrarlos, esclavizarlos con la recogida del caucho, para posteriormente asesinarlos. Ediciones del Viento trata de convertir su labor como periodista y diarista en valedora de una declaración de derechos humanos, avalada nada menos que por el prestigioso Vargas Llosa y en edición compilada por Angus Mitchell.
La compañía Peruvian Amazon designa a nuestro agudo observador y documentalista, para llevar a cabo la misión de escribir un informe detallado sobre las actividades llevadas a cabo por ingleses en el Putumayo; tal vez debían haberse buscado un valedor de causas inglés y no irlandés. El caso es que les sale el tiro por la culata y nuestro amigo, capaz de describir con arduo detenimiento unas absurdas partidas de bridge con sus compañeros, no se corta tampoco un pelo a la hora de tildarlos de asesinos, que justifican su prurito y sueldo allí, en aras de civilizar una tierra salvaje. Uno se pregunta si en la misma idea de civilización está la violencia de la que es testigo, o se debería empezar la casa por los cimientos antes que por el tejado. Es tal el cúmulo de esclavitud y opresión que llega a los ojos de este perspicaz justiciero que no tiene por más que denunciar, siquiera para sí, lo que ve y lo hace, a sabiendas de que sus compañeros otorgan más a la causa con su silencio, que él como fotógrafo o cronista.

Calificación: Necesario.
Tipo de lector: Aquellos que quieran conocer verdades diferentes, con ánimo de que la Historia no se repita.
Tipo de lectura: Nada amable, aguda.
Argumento: Diario de un justiciero.
Personajes: Más las víctimas, que los crueles cómplices de su situación. Por cierto, la situación se hace extensible a Brasil.
¿Dónde leerlo?: En un lugar adecuado que permita su pormenorizado estudio.


dic 7 2010

La Casa Verde

Artículo escrito por: Augusto Prieto

La Casa Verde es el prostíbulo de una remota ciudad peruana, atrapada en una lluvia discontinua de arena, en ella moran las habitantas. Casa Verde es también la selva, en la otra parte del relato, oscura, amenazante; realidad compuesta de mil matices cambiantes, asfixiante y embrutecedora, dentro de ella hay personas que luchan por sobrevivir a ese territorio fronterizo y salvaje; hay indios.
Para plasmar esas realidades en el papel, Mario Vargas Llosa se sirvió de un lenguaje plagado de localismos, una composición fragmentada y una manera de tramarla, que mezcla los parámetros espacio-temporales y altera los transcursos lógicos de los diálogos. Para mostrar la evolución de los personajes, concibió una novela extensa.
Logra lo que persigue a costa de sumergir al lector en una selva inextricable de palabras y convierte la lectura en un acto de notable compromiso. Difícil.
La novela que tiene vocación de crear un universo, da la sensación de un rompecabezas inmenso que se va formando poco a poco, y en el que finalmente todas las piezas encajan si la atención y la memoria no han sido vencidas por la fatiga.
Para quien esté muy interesado en la obra de Vargas Llosa, en los temas profundos que toca ésta novela-que tienen que ver con el desamparo y con el drama de las sociedades criollas-, y en la literatura, puede ser indispensable una segunda lectura.
Pasados cuarenta y cinco años de su publicación, las críticas a la densidad de la narración y la innovación excesiva, se disuelven en el mito que conforma el canon de los escritores del llamado boom latinoamericano y es considerada -y seguramente lo es- de una maestría técnica excepcional por la solidez con la que encajan todas sus piezas.
Como otras obras coetáneas, La Casa Verde actuó como un motor de aceleración en la regeneración de la literatura en español.

Calificación: Muy Importante.
Tipo de lector: Muy interesado o muy voluntarioso.
Tipo de lectura: Densa. Desesperante en algunas partes.
Argumento: Notablemente desarrollado y dispuesto.
Personajes: Muy bien construidos, encerrados en sí mismos.
¿Dónde puede leerse?: Leerla en la selva puede ser una experiencia muy intensa.
¿Dónde encontrarlo?: En cualquier librería.


jun 28 2010

La casa verde

Artículo escrito por: Carmen Neke

La casa verde de Mario Vargas Llosa es una novela global, que crea su propio universo a partir de la realidad geográfica de Perú: el desierto, la montaña, la selva, la costa. En este universo, los personajes van a ser arquetipos del sector social que representan: militares, monjas, indios, cholos, blancos). La novela se desarrolla en varios entornos diferentes que se van alternando en la narración, y también en diferentes espacios temporales. En la parte Uno todavía los personajes y las situaciones se presentan de manera independiente, pero a partir de la parte Dos se va viendo mejor cómo se interrelacionan entre sí. También se va aclarando la temporalidad, pues se nos presentan mezclados los sucesos de diferentes épocas, y al principio es difícil establecer la cronología exacta de los hechos.

En los diálogos aplica Vargas Llosa una técnica muy suya de ir alternando los diálogos presentes y pasados sin preámbulo alguno, los protagonistas de los sucesos de los que se habla en los diálogos intervienen de manera directa. El contraste entre las descripciones pausadas y quasi míticas de unos fragmentos con los diálogos ultradirectos de otros es enorme, pero la diferencia de estilos también es una gran ayuda para el lector, que de esa manera se va ubicando con relativa facilidad en los diferentes entornos de la historia, cada uno presentado con un estilo muy particular y propio.

Los personajes, a su vez, se van haciendo cada vez más entrañables a medida que avanza la novela. Sobre todo los personajes femeninos, esas mujeres que Vargas Llosa sabe crear con tanta maestría, tan femeninas y al mismo tiempo dotadas de una enorme fortaleza de carácter y poder de decisión, lo que les permite sobrevivir en un mundo masculino y enormemente hostil hacia ellas. Estos personajes femeninos (especialmente Lalita y Bonifacia) son la clave y el hilo conductor de todo el relato. Mujeres compradas y vendidas, que pasan de mano en mano y cuyo destino va siendo marcado por los hombres que les tocan en suerte. Pero que al mismo tiempo no son ni mucho menos víctimas: saben sobrevivir mucho mejor que los hombres en el mundo hostil y salvaje de los diferente entornos naturaleza (el desierto, la selva, el río) y van a terminar como triunfadoras morales de la historia, aunque el destino les haya deparado tan poca fortuna. Los personajes masculinos, en cambio, van sufriendo un proceso de degeneración a lo largo de la novela, y al final se descubre que su orgullo no era más que bravuconería, sus grandes planes sueños irrealizables, y ante la adversidad se vienen abajo por completo.

Una novela espléndida, que si en una primera lectura apasiona y asombra, en una segunda lectura va a revelar toda su potencia narrativa y de evocación de ambientes.

Calificación: Obra maestra incuestionable.

Tipo de lector: Con tablas y paciencia.

Tipo de lectura: Para lectores exigentes y experimentados.

Argumento: El presente y el pasado se mezclan en el marco de una Naturaleza indomable donde van a pasar muchas cosas hermosas y terribles, en el tránsito de un pasado mítico a la cruda modernidad.

Personajes: Todos los tipos humanos que se movían en los entornos naturales del Perú, intentando sobrevivir a pesar de todo.

¿Dónde puede leerse? Junto a un río, cerca de la selva o en medio del desierto. O simplemente en el salón de casa.