dic 31 2011

La hija de Robert Poste

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Impedimenta presenta en castellano La hija de Robert Poste, una novela publicada en 1932 por la autora británica Stella Gibbons; fue un éxito premiado en el momento de su publicación que se ha mantenido durante un siglo, y que  convirtió a su autora en una novelista de culto.
Porque se tiende a considerar –y se erra- que la literatura con claves de comedia ha de tener menos calidad y que es menos profunda, así que cuando una de estas obras está implacablemente bien escrita deviene un fenómeno.
La hija de Robert Poste es definitivamente metaliteraria, juega constantemente con la crítica acerva y la impostación de géneros y autores contemporáneos, acercándose –voluntaria o involuntariamente (o ambas)- al spoof; en algunos momentos es el positivo de los oscuros relatos de las hermanas Brönte, de Cumbres Borrascosas, pasados por el filtro de ese tipo de humor astuto y perverso que comparten Saki, Wodehouse y Waugh.
No agradará a los que detesten los relatos ambientados en la campiña inglesa, las señoritas razonables que siguen las normas de El sentido común de índole superior, del Abbé Fause-Maigre, y las imponen para cambiar el mundo; y sobre todo no gustará a quienes no tengan un sentido del humor algo peculiar.
Con la subversión de los clichés, Gibbons consigue transmitir un mensaje importante de modernismo, una crítica de la tradición que nos sorprende hoy por lo adelantada y lo liberada que vemos a Flora, La hija de Robert Poste, que no ha perdido la frescura con los años.
Es al mismo tiempo una farsa y la desmitificación de la novela romántica victoriana, de los hábitos y las costumbres construidos por la literatura; trazada con desternillantes conexiones mentales y una visión corrosiva de la trampa familiar y social. Ingeniosa, divertida, brillante.
Su autora se contuvo en la manera de rematarla, sacrificando una apoteosis final en aras del realismo y el mensaje.
El diseño de la colección –papel, cubiertas, maquetación, tipografía- es un regalo del editor que el lector agradece.

Calificación: Buena.
Tipo de lector: Cualquiera, aficionados al humor inglés.
Tipo de lectura: Juguetona y curiosa, entretenida.
Argumento: Levemente delirante.
Personajes: Geniales.
¿Dónde puede leerse?: En Highgate (donde está enterrada la autora), o en Hampsted Head. En la campiña de Sussex donde sucede.
¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual o en Méndez, en Madrid, calle Mayor, www.libreriamendez.net


oct 12 2011

La hija de Robert Poste

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Parte, esta divertida novela de la prolífica escritora inglesa Stella Gibbons, de la incomprensión que supuso para Emily Brönte, la publicación de su obra magna Cumbres borrascosas, que numerosos intelectuales ingleses han imitado por resultar tremendamente andrógina. O al menos eso parece, pues la Gibbons pretende algo más concreto y es ridiculizar a un viejo amante que alcanzó el éxito antes que ella, quedándose anclado en un romanticismo a lo Wordsworth que según adivinamos no es más que mala copia del original. De la necesidad de parecer moderno en un entorno claustrofóbicamente chapado en el machismo y la vieja inglesa campiña victoriana va esta irreverente novela que no deja títere con cabeza, llegando incluso a atribuir cualidades propias de la neurosis reinante a cuatro vacas que por allí pastan y a la parravirgen, cualidades sexuales que permiten la reproducción de sus habitantes por vía espontánea.
Flora se va a vivir, ante la defunción de su padre, a la casa de los Starkadder, núcleo familiar que es en sí mismo un enfisema dañado por la ingenuidad y el recato de costumbres, y en el que cada uno a su modo sale adelante sin abandonar neuras ni excentricidades. El objetivo de la protagonista es doble en este contexto: casarse y escribir una novela, una vez acumule los datos necesarios. Mientras el día a día transcurre con el trabajo en el campo y las visitas de gente que aparece y desaparece, el entorno estrecho y provinciano se convierte en algo asfixiante para ella, y divertido para el lector.
Sin cumplir con la industrialización, esta visión lúcida de la naciente nueva burguesía nos es pintada con decrépita ironía blanca.

Calificación: Divertidísima.
Tipo de lector: Quién quiera saber de donde nace eso que llamamos flema británica.
Tipo de lectura: Amena, irresistible.
Argumento: Flora Poste y sus agudas visiones del mundo.
Personajes: Muchos, todos ellos ricos.
¿Dónde leerlo?: Cerca de Covent Garden.