dic 2 2011

Miguel Strogoff

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Miguel Strogoff es un correo del zar y se ve obligado a atravesar el inmenso imperio para transmitir un mensaje decisivo, sus vicisitudes se convierten en una novela de viaje y aventuras gobernada por lo exótico; en un relato lineal, sin apenas matices, en el que todo es prototípico -bueno o malo- habitado por personajes simples, incapaces de sorprender al lector adulto.
Acerca un país, una cultura y un momento histórico que curiosamente han sido poco utilizados en la historia de la literatura, antes o después de que lo hiciera Julio Verne: la Rusia que fascinara a madame de Bourboulon y por medio de ella a Francia, un dominio imperial acaballado entre lo europeo y lo oriental, vastísimo y lejano, poblado por tribus de costumbres singulares y feroces guerreros tártaros.
El escritor francés -siempre- realiza un ejercicio notable de documentación creando una historia educativa, novelesca y romántica; una amena lección de geografía marcada por una carrera a contrarreloj –como en La vuelta al mundo en ochenta días- que añade suspense a la narración.
Fue publicada por entregas, como un folletín, y salta a la vista su esquema en la división por capítulos y la sucesión matemática de las peripecias.
Pero Miguel Strogoff es un éxito de la verosimilitud del color local. Pensada sin duda para atraer a la lectura a los más jóvenes, carece de la profundidad de recursos de una novela de enjundia y su final es apresurado, previsible y algo tramposo, pero consigue entretener, y proporciona a la historia de la literatura un héroe arquetípico y una misión con las que el lector se identifica, un mundo bárbaro, fantasioso y atractivo que encauzará a los muchachos hacia la novela.

Calificación: Correcto.
Tipo de lector: Los más jóvenes.
Tipo de lectura: Amena.
Argumento: Lineal.
Personajes: Algo planos para un lector adulto pero adecuados para los muchachos.
¿Dónde puede leerse?: En un largo viaje en tren.
¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual, es un clásico y deberían poder conseguirlo.


jun 27 2011

Una ciudad flotante

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Tratamos de un relato que no ha envejecido bien, alejado de las fantásticas novelas que levantaron el mito de Julio Verne como escritor visionario.
Aparenta ser un híbrido entre la crónica viajera y la ficción, que viene con un toque de romanticismo bastante pedestre y traído por los pelos.
Es el viaje por mar que repasamos en otras obras del autor, fascinado aquí también por la ingeniería y la mecánica, con un abuso del leguaje técnico que hoy nos resulta arcaico.
Viaje incierto sobre Una ciudad flotante, a pesar de la técnica moderna y de la confianza que en ella deposita el narrador.
En la edición de RBA, se añade otro relato breve, embrión de novela o narración pergeñada, mucho más interesante -por lo anecdótico-, se trata de Los amotinados de la Bounty, un relato de ambiente histórico y marinero basado en unos hechos reales sucedidos en los mares del Sur a finales del siglo XVIII. Parece que no es totalmente obra del propio Verne, sino la corrección del original de un geógrafo de la Biblioteca Nacional de Francia llamado Gabriel Marcel, cuyos derechos habría comprado el escritor galo. La historia ha sido adaptada al cine y a la literatura en numerosas ocasiones.
Dos obras menores.

Calificación: Mediocre la primera e interesante la segunda
Tipo de lector: Verneanos irredentos y aficionados al relato marinero aunque éste no es una de las mejores muestras
Tipo de lectura: Fácil
Argumento: Una ciudad flotante, aburrido y trasnochado; mucho más interesante Los amotinados de la Bounty
Personajes: Bien trazados, a pesar de estar construidos sobre clichés
¿Dónde puede leerse?: A bordo
¿Dónde encontrarlo?: En tu librero de viejo o en www.uniliber.com