ene 2 2012

Cuentos de Edgard Allan Poe (1)

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Con un prolijo prólogo de Julio Cortázar, se nos presenta en Alianza el primer tomo de dos, de cuentos del gran poeta norteamericano de entresiglos, antecedente imprescindible de la novela policíaca y seguidor de la estela gótica, seguida en otra línea por Lovecraft. Ya nos advierte el autor de Rayuela de la gran afición de su homenajeado por la metafísica y el alcohol, afición esta última que le llevó a ser prolífico y, a la vez, maldito. Se nos insiste en su valor como poeta en piezas como El cuervo y Annabel Lee, esa canción tan hermosa sobre un reino junto al mar.
Encontramos más razones para el desasosiego, la culpabilidad y el miedo que para ciertas tendencias sesudas, de hecho sólo se incorporan tres piezas magistrales y El escarabajo de oro como premoniciones científicas o de intriga. Estas tres piezas son, Los crímenes de la calle Morgue, El misterio de Marie Roget y La carta robada, tres nouvelles que podrían ser tres elucubrantes proemios todos ellos y se convierten por arte de editor en tres partes de una misma historia en torno a las investigaciones de Auguste Dupin. Un regalo dentro de otro.
Piezas que encuentran su especial tormento en paisajes desarrollados desde un romanticismo tardío y donde la huella de anglicanos y alemanes se hace fundamental. Brumosos, como Manuscrito hallado en una botella o El gato negro. Magistrales siempre como la multirepresentada visión de la catalepsia en El pozo y el péndulo.

Calificación: Fundamentales.
Tipo de lector: Rastreadores del terror como género.
Tipo de lectura: No siempre fácil, pero agradecida.
Argumento: Pesadillas y seres que las pueblan, así como amigos de intrigas.
Personajes: Reconocibles.
¿Dónde leerlo?: Cerca de un cementerio.


dic 11 2011

Rayuela según Cortázar

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Entrevista realizada en TVE el año 1977. El programa se llamaba A fondo.

Imagen de previsualización de YouTube Imagen de previsualización de YouTube


nov 21 2011

Cuentos argentinos

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Entonces (…) ocurrió el hecho que motivó mi asombro y luego mi inquietud y luego el deseo irrefrenable de averiguar la verdad
Manuel Peyrou. Pudo haberme ocurrido.

Los argentinos son unos grandes cuentistas, todo el mundo lo sabe, y una selección de cuentos pertenecientes a escritores de aquellas latitudes es una idea extraordinaria, más si cabe cuando el seleccionador es también argentino. Cuando es Borges.
Cuando los cuentos son fantásticos.
Y es que en la lectura se produce una serie de resonancias interesantes.
En la ironía refinada de Adolfo Bioy Casares, por ejemplo, en las construcciones paradójicas de El calamar opta por su tinta, hay algo del Borges con el que colaboró en toda una serie de novelas durante los años cuarenta. Las composiciones del personaje protagonista y el narrador, el tempo, la utilización de los diálogos y del lenguaje lo convierten en una maravilla, la estrella de esta colección. Inusual.
También hay algo del seleccionador que se quedó ciego en El destino es chambón, ese gusto en mezclar lo real y lo supuesto, en trabajar con el tiempo, que Arturo Cancela y Pilar de Lusarreta bordan a cuatro manos acertando con el ritmo. Es un cuento subversivo, en el que hay nostalgia por la ciudad perdida, Buenos Aires.
Julio Cortazar nos expulsa de una Casa tomada, inquietante y claustrofóbica en la que hay ecos de otras casas de Manuel Mujica Lainez; como los hay en Los objetos, de Silvina Ocampo, un cuento metafórico y preciosista.
En La galera, sin embargo, Mujica Lainez nos recuerda a sí mismo con un estallido de adjetivos brillantes, una perfecta ambientación histórica y una atmósfera sólida y perturbadora en la que –excepcionalmente- no hay casa ni objetos pero está Leopoldo Lugones -el gran precursor- por lo simbólico.
Y un símbolo es lo que aparece también en El profesor de ajedrez, de Federico Peltzer, y recordamos que el ajedrez es uno de los emblemas borgeanos.
María Esther Vázquez, nos remite, en El elegido a otros cuentos del maestro con quien también colaboró, y al autor de Bomarzo en la voz narrativa.
Y Lugones, que influiría en todos, encabeza la selección con Yzur, una historia de terror científico.
Como ven, en esta Biblioteca de Babel encontrarán cuentos que han pasado desapercibidos, escritos por los grandes autores consagrados, conocidos en Europa, pero así mismo piezas elegidas de otros literatos excepcionales de los que apenas hemos oído hablar, y que nos pueden abrir rumbos a lo desconocido, como se le abren al protagonista de Manuel Peyrou, como un vértigo, en Pudo haberme ocurrido.
Cada lector elaborará después sus particulares conexiones entre los relatos.
Entre los relatos y el mundo.

Calificación: Excelente.
Tipo de lector: Cualquiera, indispensable para los aficionados a la literatura fantástica.
Tipo de lectura: En todos asombrosa, inquietante.
Argumentos: Acertadamente disparatados.
Personajes: Excéntricos.
¿Dónde puede leerse?: En uno de los cafés de Buenos Aires.
¿Dónde encontrarlo?: La edición es de Siruela y está agotada, terriblemente buscada por los coleccionistas, puede intentarse en www.uniliber.es o –sueltos- en otras selecciones.


may 30 2011

Relatos de Kafka

Artículo escrito por: Carmen Neke

Acabo de enfrentarme por primera vez en mi vida a una selección de los relatos de Franz Kafka, y esto me ha hecho darme cuenta de lo mucho que le deben Borges, Cortázar y tantos otros cuentistas modernos. Ha sido toda una experiencia, son relatos que intrigan, sorprenden, hacer pensar, pero que también son a mi entender muy accesibles a cualquier lector. Y es que Kafka tiene relatos muy bonitos, por usar una palabra tan poco admisible en reseñas literarias. Es un autor que arrastra fama de raro y retorcido, pero cuyas historias tienen mucho de poético, y también de humorístico.
David Foster Wallace se quejaba en un artículo recogido en Hablemos de langostas de lo difícil que es hacer ver a los estudiantes de hoy día el humor subyacente en los relatos de Kafka, su manera de mostrar de forma literal conceptos metafóricos que dota a sus historias de un ambiente no tanto surrealista como de pesadilla. Hay humor en sus relatos, pero es un humor negro y doloroso que no llega al sarcasmo o al cinismo por la enorme empatía que Kafka siente por todas las criaturas que crea, no importa cuáles sean sus fallos.
Todas las discusiones sobre el hermetismo de los relatos de Kafka y lo absurdo de las situaciones que plantea casi lleva a olvidar mencionar lo buen narrador que es. Kafka es un contador de historias, un cuentista en el sentido más estricto de la palabra, y se vale de parábolas sobre casos imposibles para ilustrar sentimientos, pensamientos, situaciones que no cabe explicar con palabras. Por eso tampoco es posible descifrar sus relatos, puedes sentir lo que quieren decir pero son sentimientos difíciles de explicar con el lenguaje de cada día. Quien necesite una moraleja explícita va a sentirse muy insatisfecho con la lectura de los relatos de Kafka.

Calificación: Imprescindible, inolvidable.
Tipo de lector: Que no necesite demasiada claridad interpretativa en sus lecturas.
Tipo de lectura: Accesible pero potencialmente devastadora.
Engancha desde la primera hasta la última línea.
Personajes: Seres imposibles que se enfrentan al absurdo de su propia existencia.
¿Dónde puede leerse? En cualquier sala de espera, para aprender que la desesperación puede tener muchas caras.


ago 23 2010

Zötl

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Los libros de la colección Los Signos del Hombre, editados por Franco María Ricci son joyas exquisitas para los sentidos. Encuadernados en negra seda de China, emergen de sus estuches blasonados para sorprender al lector con sus cuidados ensayos y sus poderosos aparatos iconográficos.
Con esta colección, el editor intentó recopilar las señales que el hombre ha dejado en el Arte, de sus sentimientos, de su fantasía, de su piedad.
El tercer título de la colección, con tirada limitada a cinco mil ejemplares numerados, impresos en papel de Fabriano, reúne las láminas del bestiario que Aloys Zötl, un desconocido tintorero austriaco, pintó con acuarela en el siglo XIX y que fueron dispersadas tras su salida a subasta en el Hôtel Drouot en los años cincuenta del siglo pasado.
Desde su periférica existencia en una aldea minúscula, Zötl dedicó su vida a plasmar una zoología de una belleza singular que se exhibe en unos paisajes inventados y misteriosos. Animales que, en su mayoría, el humilde tintorero nunca pudo ver: el camello, el caimán, los macacos, el rinoceronte, el leopardo, el onagro.
Acompaña a las imágenes un texto encargado por Ricci a Julio Cortázar: Paseo Entre las Jaulas, en el que el autor argentino juega con  el editor, con el lector y con los animales, que elegidos como signos, en la pluma clarividente de Cortázar, recuperan recuerdos, momentos, anécdotas y sensaciones en una mélange algo surrealista. Un texto curioso.
Viene también un postfacio redactado por José Pierre que intenta un estudio iconográfico de las láminas y de la historia de la colección.
Una obra rara y caprichosa.
Calificación: Rara.
Tipo de lector: Curioso.
Tipo de lectura: Simpática.
¿Dónde puede leerse?: En vez de una visita al Zoo, esa cárcel de animales hermanos.
¿Dónde encontrarlo?: Difícil de encontrar porque está agotada la edición, puede existir algún ejemplar disponible en www.iberlibro.com.


jul 15 2010

Los premios

Artículo escrito por: Carmen Neke

Es arriesgado repetir con los antiguos amores, sobre todo si se trata de un primer amor de juventud que dejó una profunda huella. Pero con Julio Cortázar se juega sobre seguro, cada relectura es una fiesta, un reencuentro en la cima del placer lector. Por pura casualidad descubrí que tenía Los premios perdido en mi biblioteca, en una edición totalmente impresentable (no sé qué pasó pero las páginas están todas arrugadas como si hubiera sido sumergido en un baño caliente). Pero ese mal estado del libro no impidió que hiciera una relectura compulsiva de él, admirada, emocional. Qué gran genio literario el de Cortázar, qué manera de crear personajes, recrear ambientes, organizar una situación absurda en la que coloca a sus caracteres para que hablen, se relacionen y vean cómo salir de ella. Poco pasa en el libro, y lo poco que pasa es bastante absurdo, pero ¿a quién le importa si mientras tanto los personajes mantienen unos diálogos que se leen casi sin respirar de lo hermosas que resultan esas frases?

Los personajes intelectuales son de una pedantería devastadora, las familias populares de la Boca hablan en un dialecto propio bien acorde a su vestimenta y conducta, que llena de espanto a las familias bienpensantes burguesas también presentes: toda la sociedad de Buenos Aires se halla representada a la perfección en este crucero, perfectamente identificable cada uno de los estamentos sociales por su conducta, su lenguaje, sus ideas. Pero ese es el planteamiento, después la novela avanza y como confiesa el propio Cortázar en la nota final:

El primer desconcertado he sido yo, porque empecé a escribir partiendo de la actitud central que me ha dictado otras cosas muy diferentes; después, para mi maravilla y gran diversión, la novela se cortó sola y tuve que seguirla, primer lector de episodios que jamás había pensado que ocurrirían a bordo de un barco de la Magenta Star.

Calificación: Delicioso.

Tipo de lector: Cualquiera.

Tipo de lectura: Ágil, amena, un Cortázar para todos los públicos. O casi, que los monólogos que se intercalan son aún más herméticos que las páginas más herméticas de Rayuela.

Argumento: Un grupo de habitantes de Buenos Aires gana como premio un crucero que no parece ir a ninguna parte. Unos se conforman, otros por suerte o por desgracia no.

Personajes: representan todos los estamentos sociales del Buenos Aires de la época, con una caracterización lingüística y de comportamiento que roza la perfección.

¿Dónde puede leerse? Lo ideal sería en un crucero, pero cualquier sitio vale.


abr 24 2010

Memorias de Adriano

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Una de las mejores novelas de la literatura francesa. Como entrase en  un trance nigromántico, Marguerite Yourcenar traslada para nosotros al francés del siglo XX una voz de una época lejana que trasciende los siglos. La voz poderosa de un hombre como todos: bueno y malo, soberbio y cobarde, animoso y desolado, que cuenta los acontecimientos de su vida en una larga carta a su sucesor. Se llamaba Adriano, nació en Itálica cuando la ciudad de Sevilla no era siquiera un sueño y fue Emperador de Roma, amante de la filosofía y del amor, poeta y humanista. Enamorado de la Grecia antigua, Adriano vivió en un mundo extraño en el que los dioses habían muerto, pero el cristianismo no se había extendido aún. Un tiempo, en palabras de Flaubert, en el que solo estuvo el hombre.

Adriano murió dejando unas memorias que se perdieron y sobre esa ausencia basa Yourcenar una novela muy hermosa con una soberbia recreación histórica.

Un finísimo retrato psicológico y un lenguaje depurado y trabajado sobre las fuentes latinas -Historia Romana, Vida Hadriana- en el que la autora intentó mantener su silencio para transcribir la voz de un hombre que casi llegó a ser sabio. Yourcenar fue siempre estricta con la elección de sus traductores. Las Memorias de Adriano están traducidas al castellano por Julio Cortázar.

El libro se cierra con las anotaciones mediante las que la escritora asegura minuciosamente la arquitectura de la novela.

Calificación: Una obra maestra indiscutible

Tipo de lector: Cualquiera
Tipo de lectura: Cercana
Argumento: Fácil de seguir
Personajes: Vivos
¿Dónde puede leerse?: En cualquier parte. Indispensable para releer en Capri o en la villa Adriana.

Pídelo en tu librería favorita. Ayúdales a continuar. Es nuestra responsabilidad.


James Morrison (ft Nelly Furtado)Broken Strings