sep 21 2011

Cartas familiares y Billetes de París

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Se ha quedado antiguo el título bajo el que se publicaron un puñado de artículos del escritor portugués José María Eça de Queiroz en una edición sin fecha de la Biblioteca Nueva -que se debió imprimir en los inicios del siglo XX-, pero los textos se leen hoy con la misma brillantez con la que se concibieron, y se convierten, para el lector contemporáneo, en crónicas que le llegan, no solo desde lugares lejanos, sino también desde momentos remotos.
Los Billetes de París se escribieron en esa ciudad como corresponsalía para una publicación periódica de Río de Janeiro y uno se da cuenta de lo que ha perdido el periodismo en un siglo, al pasar del refinamiento a la vulgaridad.
Eça de Queiroz es un escritor culto y vivaz, interesado por la época que habita; hombre político en el mejor sentido de la expresión, analista, crítico con la realidad que le rodea y atento a los gobernantes que se hacían respetar envueltos en su prestigio; cronista social. Incursiona en la sátira con mordacidad, como en su suelto sobre la legendaria Sarah Bernhardt.
Los artículos refieren la visita a Francia del zar, evocan la personalidad del duque de París, o profundizan en las tensiones en el Extremo Oriente, ironizando sobre las veleidades del clima, estudiando las aspiraciones de las repúblicas independientes de América, glosando personajes históricos, como el de Juana de Arco.
Pero destaca la preocupación por China -globalización, emigración, dumping salarial- que está en varios textos: en Las catástrofes y las leyes de la emoción, anticipa Queiroz la sonoridad y el tema de su novela El mandarín, y en Chinos y japoneses, encontramos el estudio de su envoltura formal.
Unos curiosos artículos con perfume modernista.

Calificación: Delicioso.
Tipo de lector: Cualquiera.
Tipo de lectura: Brillante.
¿Dónde puede leerse?: En un viaje en tren.
¿Dónde encontrarlo?: La edición es rara, quizás en libreros de viejo o www.iberlibro.com


sep 28 2010

Notas contemporaneas

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Se ve en las librerías publicado en solitario uno de los textos misceláneos que componen este volumen y es un acierto. Las Rosas. Brilla en él, especialmente, el espíritu del portugués inmortal barajando lo poético, el ensayo, la chispa ingeniosa y el discurso erudito, ágil y vivaz; es un texto delicioso en el que recorre la historia desde la antigüedad de la mano de esa reina de las flores.
Eça de Queiroz demuestra que fue un escritor con oficio y personalidad, libre de ataduras, y sus artículos, aunque algunos se refieran a la glosa literaria y el debate político-intelectual de la época, no han envejecido apenas.
Luiz de Magalhaes, amigo del escritor, ordenó póstumamente su obra, agrupando textos variados que no cabían en otras recopilaciones.
Una variedad de temas: es brillante la aproximación a la cocina antigua, que titula arqueológica, y es simpático. Divertido y malévolo el relato de la visita, en París, a un centro espiritista, estamos en 1893. Los análisis de la situación política y literaria en esa Europa decimonónica, expuestos en cartas desde diferentes destinos, son agudas, y mordaces sus polémicas con un antagonista Pinheiro Chagas en las que utiliza el poder de una cultura vastísima, para aplastar a su contendiente con un sarcasmo implacable.
Pero donde refulge su poder descriptivo es en  el artículo que envío, para su publicación en la prensa, sobre su asistencia a los fastos de la inauguración del Canal de Suez. Es, además, testimonio histórico de primera categoría: Las multitudes aclamando a los navíos imperiales mientras retumban las descargas de artillería; Ismaelía ardiendo, iluminada como una antorcha en el tumulto de las fiestas; Eugenia, Emperatriz de Francia, montada en dromedario y después los tocadores, cantadores, hechiceros, fascinadores de serpientes… Nos hace espectadores privilegiados de su viaje.
Aparecen temas recurrentes, Victor Hugo, Zola y la reivindicación del realismo, el ataque a la religión hipócrita y la amarga visión de Portugal desde Europa.
Hablar aquí de periodismo literario se queda corto; como suponemos que le gustaría, diremos de Queiroz que es un hacedor de la prosa y el verso. Dejémoslo así.

Calificación: Muy Interesante.
Tipo de lector: Aficionados a la crónica y a la pluma finisecular.
Tipo de lectura: Salvo pocas excepciones amena y entretenida.
¿Dónde puede leerse?: Es libro ideal para un viaje en tren.
¿Dónde encontrarlo?: Manejo una edición antigua que quizás se pueda recuperar en www.iberlibro.com, Las Rosas se ha publicado ahora en solitario. Desconozco otras recopilaciones.