Miembro de la Resistencia francesa durante etapas en conflicto, el autor de este pequeño ensayo (Stephanne Hessel) es más pertinente hoy que nunca. El prólogo de José Luis Sampedro y la proliferación de las reivindicaciones socioeconómicas unidas en tantas y tantas ciudades españolas, en torno a los manifiestos Democracia Real Ya y El estado del malestar entre otros, han propiciado que el ideario pacífico de este reservista haya llegado a la calle, adquiriendo voz propia a pesar de lo heterogéneo de la condición de los allí reunidos.
Esta manifestación silenciosa ha sido apoyada por muchos, boicoteada por los medios de comunicación de masas y ha dado lugar a que los miedos de muchos acusados hayan florecido como tulipanes en Holanda.
Reseñar, del libro, la capacidad para empatizar con el pueblo palestino en épocas y sitio donde opinar contra ciertos sectores israelíes es más que peligroso; asimismo, la llamada a la rebelión descartando el intento sartriano pro-marroquí es más que loable como reivindicación, y es que no estamos en mayo del 68, por más que algunos radicales anti-sistema quieran hacernos ver lo contrario.
Lo bueno o malo de Hessel es que la necesidad de sentirnos apañados a nuestro rol se descubra más como una mentira, otra, del sistema, aquella por la que habría que ver si los indignados realmente lo son por iniciativa propia o es el propio sistema el que los hace parecer anti-yo.
Calificación: Necesario.
Tipo de lector: Inconformista.
Tipo de lectura: Sencilla, pero aún hoy algo contaminada.
Argumento: Base textual de toda una reivindicación que va más allá.
Personajes: Todos.
¿Dónde leerlo?: En Grecia, donde también han crecido como movimiento.
¡Indignaos! Porque el librito Indignez vous! que ya se reseñó en éstas páginas como interesante, y que se vende en todas las librerías de Francia por tres euros, cuesta en España… cinco.
Un setenta por ciento más.
Sin motivo ni justificación posible.
¡Porque yo lo valgo!, que diría Lilian Betancourt.
Como ya se dijo es un opúsculo que ha conmocionado Francia por unas particularidades que no son extrapolables a nuestro país. Aquí hubiera sido más oportuno que alguien con una gran autoridad moral lanzara un nuevo grito de protesta y de movilización. Podría ser perfectamente José Luis Sampedro, que prologa la edición española de manera impecable, intentando continuar el engranaje creado en Francia.
Y que el texto original se hubiera puesto a disposición de los lectores como artículo en un diario, de izquierdas preferentemente, en vez de esos absurdos suplementos semanales que nos endosan.
¡Indignaros! Porque lo edita en España Destino, o sea el Grupo Planeta, o sea una de las grandes transnacionales de la edición; mientras que en Francia lo hizo una pequeña editorial que apuesta por los textos alternativos de aquellos que marchan contra el viento y, que nosotros sepamos, las multinacionales, con el Grupo Planeta entre ellas, van con el viento en popa puesto que esperaba cerrar el ejercicio de 2010 con un beneficio de entre 50 y 70 millones de euros, más de once mil millones de las antiguas pesetas.
¡Indignaos!, porque el Grupo Planeta, presidido por José María Lara, segundo marqués del Pedroso de Lara, es accionista de referencia de más de cien empresas, entre ellas el Grupo Antena 3, y los diarios ADN y La razón.
¡Los marqueses nos llaman a indignarnos!
¡Indignaos!, en fin porque me parece que nos están tomando el pelo.
Por cierto que a rebufo de la indignación de Monsieur Hessel, Aguilar saca a las librerías Reacciona -eso sí, previo pago de unos módicos 9,50 euros- en el que se mezclan artículos de José Luis Sampedro y de Baltasar Garzón con otros –por ejemplo- de Federico Mayor Zaragoza, que por si no lo saben fue Subsecretario de Educación y Cultura en el último gobierno de Franco, o sea, una mezcla singular de especialistas como dice el propio editor en su web, que nos van a clarificar y encauzar la pesadumbre.
Aguilar es de Ediciones Santillana, o sea el Grupo Prisa, está preparando un ERE para despedir a dos mil quinientos trabajadores, cuando aumentó su beneficio un 96% en los primeros nueve meses de 2010, según publicó el diario El País (suyo también), hasta los 91,53 millones de euros (más de quince mil millones de las antiguas pesetas), en un entorno económico adverso, dice también, ¡pobrecillos!
¡Indignaos!, porque el Grupo Prisa, cuyo accionariado comparte la familia Polanco con una decena de bancos y fondos especulativos es la izquierda… ¡imagínense lo que se nos viene encima por el otro lado!
¡Como reaccione yo, vamos a terminar como en el treinta y cuatro!
Calificación: Indignante la edición, que no el texto que ha sido debidamente reseñado
Tipo de lector: Incauto
Tipo de lectura: Hagan un esfuerzo e inténtenlo en francés. No voy a decir nada en cuanto a piratear la versión española.
¿Dónde puede leerse?: En cualquier parte. Se lee en un momento.
¿Dónde encontrarlo?: En cualquier librería especializada en textos en francés, por ejemplo lalibrairiefrancaise.net en Madrid; o en la web del editor, www.indigene-editions.fr , donde también se puede consultar en línea su interesante catálogo.
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