ene 19 2014

El libro de arena

Artículo escrito por: Augusto Prieto


El libro de arena se disgrega en cuentos infinitos, como los granos de un desierto habitado por páginas, por sombras, por dobles. Son relatos circulares, que no se terminan de resolver y que continuarán para siempre dando forma a nuestra felicidad y a nuestras pesadillas. En todos los cuentos, Borges produce un español sonoro, rico, preciso, que se diría recién acuñado para nosotros.
En El otro hay un banco en un parque que está en dos lugares y en dos tiempos. El protagonista es el propio Borges, el otro, también.
No son nada frecuentes las historias de amor en los cuentos del maestro argentino, sin embargo hay una en Ulrica y es hermosa.
El congreso es una organización tan ambiciosa que naufraga en su propia sinrazón, un grupo secreto como La secta de los treinta que encierra una reflexión teológica.
La avaricia en El disco, la vanidad en El soborno, son lo mismo que la venganza de Avelino Redondo, sentimientos irracionales que mueven la Historia.
El libro que da nombre al libro participa de las características borgeanas, la metáfora, la reflexión sobre la literatura, sobre el tiempo y sus mutaciones, todo se diluye en el lenguaje y se convierte en relatos.
En varios de ellos hay resonancias de las sagas escandinavas y anglosajonas que el escritor argentino tanto estudió.

Calificación: Muy interesante.
Tipo de lector: Borgeano.
Tipo de lectura: Breve pero intensa.
Argumento: Parecidos en el juego y diferentes en la situación.
Personajes: Eruditos.
¿Dónde puede leerse?: En un banco, en Ginebra, a unos pasos del Ródano.
¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual.


ene 6 2014

Siete noches

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Siete noches son siete ensayos, siete conferencias dictadas por Jorge Luis Borges que giran en torno a los temas más queridos por el escritor argentino, sobre los que aporta interesantes reflexiones aderezadas con su experiencia personal, su profunda erudición, y su capacidad lectora.
Tienen el tono culto, pero irónico y cercano, que se espera de un conferenciante.
La más conmovedora es quizás la que habla sobre una circunstancia personal, La ceguera, que le lleva de lo particular a lo general, de la desgracia a la compensación, de los placeres del mundo a la vida interior.
Hace una interpretación personal de La cábala y El budismo en otros textos que ayudarán al lector a situarse en esos sistemas, y que son eficaces por la capacidad de condensación con la que están compuestas.
Sabemos que Las mil y una noches y La divina comedia son parte inseparable del universo borgeano, el propio autor nos desvela porqué, qué ha encontrado en esas obras que le fascine.
También analiza los resortes de La poesía, algo destacado viniendo de un maestro.
El estudio sobre La pesadilla y sus mecanismos, sobre lo literario en los sueños y las pesadillas en la literatura, sobre sus pesadillas que crearon literatura es quizás, por lo infrecuente, el que yo encuentro más sugerente. Interesantes son todos.

Calificación: Muy interesante.
Tipo de lector: Cualquiera con necesidad de cultura.
Tipo de lectura: Amena.
Argumentos: Variados.
Personajes: Él.
¿Dónde puede leerse?: En la gran sala de un ateneo.
¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual.


sep 12 2012

Libro del cielo y del infierno

Artículo escrito por: Augusto Prieto

De la misma manera que el hombre creó a dios a su imagen y semejanza, también creó un Cielo a la medida de sus aspiraciones de gloria, y un Infierno adecuado a su soberana maldad.
(Para los negros de Benín el Infierno estaba en el mar: desde el mar arribaban a Benín los navíos de los negreros)
Los escritores argentinos Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares recogieron una selección de fragmentos, procedentes de todas las literaturas, que componen una interesante cartografía de ambos espacios y una muestra de hasta dónde puede llegar la imaginación humana.
Gran parte de ellos provienen de escritos considerados sagrados por las distintas religiones, de sus catecismos y sus interpretaciones; otros en cambio son obra de escritores o de filósofos.
Algunas son descripciones serias y concienzudas, pero las hay creadas desde la mordacidad y lo contradictorio.
Así en el paraíso del Valhalla se combate eternamente;  en el naraka, refiere la baronesa de Servus, el voluptuoso es arrojado a los brazos de una estatua de mujer, enrojecida en el fuego; y en el Ulises de C. G. Jung, el Diablo atormenta a los réprobos haciéndoles esperar.
Las leyes del Cielo y el Infierno de Silvina Ocampo son –sin embargo- versátiles; y tan inquietantes son los infiernos imaginados por Emmanuel Swedemborg, como astutos los análisis de Gibbon sobre el asunto.
El libro del Cielo y del Infierno es un libro de citas (algunos paraísos son una casa de citas) y un divertimento.

Calificación: Curioso.
Tipo de lector: Curioso.
Tipo de lectura: Entretenida.
¿Dónde puede leerse?: En el Cielo, o en el Infierno, claro; que habrá tiempo.
¿Dónde encontrarlo?: en tu librería habitual o en www.libreriamendez.com


dic 25 2011

Del asesinato considerado como una de las bellas artes

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Thomas de Quincey fue un inglés que vivió entre el siglo XVIII y XIX. Obsesivo y misterioso, este tratado que sería posterior objeto de estudio de los más grandes, entre ellos Jorge Luis Borges, recorre en lo que parece una disertación sobre el mal mayor, los antecedentes del homicidio como juego; y es que son varios los aristócratas y filósofos que aplauden un golpe por su desaparición, ejecutado con la suficiente maestría como para que las huellas del delito queden borradas o silenciadas.
El prologuista Luis Loayza encuentra rastros de la ironía de Jonathan Swift, y si bien con Los viajes de Gulliver aprendíamos Historia, aquí el autor nos hace remontarnos a textos sagrados por otros motivos: se ensalza El paraíso perdido de Milton, para contemplar la naturaleza de Caín padre, se busca su correlato en Chaucer y se explora la idea de asesinato como poco semejante en Occidente y Oriente. Abundan las notas a pie de página interesantísimos, avisamos, y sin cuya lectura se pierde gran parte de la enjundia y sentido del texto.
Entre la voluntad de dandismo y de crítica a lo excesivamente vulgar, el texto se vuelve particularmente intenso en cuanto al horror a partir de Post Scriptum de 1854, capítulo añadido a posteriori y que parece fraguarse como arrepentimiento a la frivolidad anteriormente expuesta, ya que trata de responder a un por qué, que será siempre insuficiente.
Resulta particularmente cómico o trágico el hecho de disertar sobre el asesinato como si de la crítica de un cuadro o un libro se tratara y se insiste en que el artista puede no dejar huellas sobre el papel, pero éstas quedan irremisiblemente en su conciencia.

Calificación: De cierto interés.
Tipo de lector: Bibliófilos y rastreadores de sendas perdidas en otros libros.
Tipo de lectura: Compleja, compacta.
Argumento: Ensayo para ser leído ante un auditorio.
Personajes: Con ganas de abundar en ellos, nos deja.
¿Dónde leerlo?: Cerca del Sindicato del Crimen.


nov 21 2011

Cuentos argentinos

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Entonces (…) ocurrió el hecho que motivó mi asombro y luego mi inquietud y luego el deseo irrefrenable de averiguar la verdad
Manuel Peyrou. Pudo haberme ocurrido.

Los argentinos son unos grandes cuentistas, todo el mundo lo sabe, y una selección de cuentos pertenecientes a escritores de aquellas latitudes es una idea extraordinaria, más si cabe cuando el seleccionador es también argentino. Cuando es Borges.
Cuando los cuentos son fantásticos.
Y es que en la lectura se produce una serie de resonancias interesantes.
En la ironía refinada de Adolfo Bioy Casares, por ejemplo, en las construcciones paradójicas de El calamar opta por su tinta, hay algo del Borges con el que colaboró en toda una serie de novelas durante los años cuarenta. Las composiciones del personaje protagonista y el narrador, el tempo, la utilización de los diálogos y del lenguaje lo convierten en una maravilla, la estrella de esta colección. Inusual.
También hay algo del seleccionador que se quedó ciego en El destino es chambón, ese gusto en mezclar lo real y lo supuesto, en trabajar con el tiempo, que Arturo Cancela y Pilar de Lusarreta bordan a cuatro manos acertando con el ritmo. Es un cuento subversivo, en el que hay nostalgia por la ciudad perdida, Buenos Aires.
Julio Cortazar nos expulsa de una Casa tomada, inquietante y claustrofóbica en la que hay ecos de otras casas de Manuel Mujica Lainez; como los hay en Los objetos, de Silvina Ocampo, un cuento metafórico y preciosista.
En La galera, sin embargo, Mujica Lainez nos recuerda a sí mismo con un estallido de adjetivos brillantes, una perfecta ambientación histórica y una atmósfera sólida y perturbadora en la que –excepcionalmente- no hay casa ni objetos pero está Leopoldo Lugones -el gran precursor- por lo simbólico.
Y un símbolo es lo que aparece también en El profesor de ajedrez, de Federico Peltzer, y recordamos que el ajedrez es uno de los emblemas borgeanos.
María Esther Vázquez, nos remite, en El elegido a otros cuentos del maestro con quien también colaboró, y al autor de Bomarzo en la voz narrativa.
Y Lugones, que influiría en todos, encabeza la selección con Yzur, una historia de terror científico.
Como ven, en esta Biblioteca de Babel encontrarán cuentos que han pasado desapercibidos, escritos por los grandes autores consagrados, conocidos en Europa, pero así mismo piezas elegidas de otros literatos excepcionales de los que apenas hemos oído hablar, y que nos pueden abrir rumbos a lo desconocido, como se le abren al protagonista de Manuel Peyrou, como un vértigo, en Pudo haberme ocurrido.
Cada lector elaborará después sus particulares conexiones entre los relatos.
Entre los relatos y el mundo.

Calificación: Excelente.
Tipo de lector: Cualquiera, indispensable para los aficionados a la literatura fantástica.
Tipo de lectura: En todos asombrosa, inquietante.
Argumentos: Acertadamente disparatados.
Personajes: Excéntricos.
¿Dónde puede leerse?: En uno de los cafés de Buenos Aires.
¿Dónde encontrarlo?: La edición es de Siruela y está agotada, terriblemente buscada por los coleccionistas, puede intentarse en www.uniliber.es o –sueltos- en otras selecciones.


nov 2 2011

La historia de Geji II

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Hay que tener mucha paciencia para culminar con éxito la lectura de esta novela, que en su segunda parte –Los relatos de Uji- no deja de ser La historia de Genji porque se continúe en las vicisitudes galantes de sus sucesores espirituales -Kaoru y Niou-, sino que ellos recogen el testigo de la elevada categoría de Genji y se prolongan en su sombra, compitiendo en diferentes aventuras galantes.
Paciencia, porque los personajes se nombran siempre por sus títulos, que además varían en el tiempo; porque los capítulos se solapan, rompiendo el orden natural del relato, que es lento y extenuante; y porque las acciones son apenas el esqueleto de una obsesión amorosa sobre la que Murasaki Shikibu trabaja hasta el agotamiento, asimilando cada movimiento de los personajes a los ciclos de la naturaleza y los rituales cortesanos.
Y quizás sea por retratar a una clase aristocrática y exclusiva, por la insistencia de la autora en recuperar por la memoria ese mundo idealizado, puede que también por la extensión del relato y -por supuesto- por la presencia constante de la obsesión y los celos, y su tendencia a la introspección, por lo que se ha comparado con frecuencia Genji Monogatari con otra búsqueda, con otro temps perdu.
El lector común, ese common reader virginiano, se asombra al conocer que Jorge Luis Borges consideró La historia de Genji más compleja que la de don Quijote, o que Marguerite Yourcenar afirmase que nada se había escrito mejor en ninguna literatura. Ignorante por completo del canon poético japonés, alejado de la profundidad de su pensamiento filosófico, e incapaz de apreciar en todos sus detalles la armonía que sostiene la vida social de la corte Heian, ese lector común sí que concuerda, sin embargo, con Octavio Paz y otros autores en que Shikibu se puede comparar a los grandes clásicos occidentales, como Cervantes o Balzac.
La historia de Genji está considerada como la obra maestra de la literatura dinástica japonesa; fija mediante insertos y referencias el canon clásico de la poesía antigua, y su impacto en la pintura es notable y prolongado en el tiempo. El tono de la narración es contenido, todo se realiza exactamente, nada es feo, los matices de los colores son numerosos y los aromas excesivos.
La atmósfera de la obra es fiel al ideal de poesía como la forma artística superior, el modo más perfecto de la comunicación humana, recoge la idea el traductor de la edición de Atalanta, Jordi Fibla, que trabaja sobre la versión en inglés de Royall Tyler y otras en la lengua original asistido por su mujer, japonesa; añade un glosario general, otro –destacado- de indumentaria y colores, un tercero de cargos y títulos, así como las fuentes poéticas. Diferentes planos de La Ciudad, el palacio y una casa ideal son de gran ayuda en la representación física de los espacios, primordial para interpretar el texto.
Murasaki Shikibu, a quien se atribuye con fundamento la autoría de La historia de Genji, (que por eso se conoce también como Murasaki no Monogatari, El cuento de Murasaki) formaba parte de la corte de la emperatriz Akiko; nació en el año 973, en esa época la región de Kanto, donde se asienta Tokio, se conocía como El Este, era una zona remota e inculta.

Calificación: Refinado.
Tipo de lector: Intenso.
Tipo de lectura: Exigente.
Argumento: Los tres primeros capítulos (42 a 44) son inconexos, a partir del 45 se desarrolla una historia convergente y opresiva.
Personajes: Angustiados por la pasión amorosa.
¿Dónde puede leerse?: En uno de los jardines de Kioto.
¿Dónde encontrarlo?: En cualquier librería de cierta categoría.


oct 3 2011

Ficciones

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Las Ficciones de Borges nos provocan la perplejidad de lo insondable.
Todas son un juego y una impostura.
El jardín de senderos que se bifurcan es un laberinto que es un relato policiaco, también da nombre a la primera colección de relatos. En casi todos hay espejos. En todos, adjetivos inesperados alteran el decurso de la narración:
En Tlön, Uqbar, Orbis Tertius, el escritor argentino teje un tapiz real y tangible con fragmentos hilvanados de fantasía que da la pauta de todos los cuentos del libro: es la fundación de una realidad alternativa basada en lo matemático, en cierta alteración de lo lógico, en la filosofía como juego dialéctico; en el lenguaje como transformador de una realidad sutil, con el mito como secuencia creativa.
Son notas –según su propio autor- sobre un libro imaginado. Se convierte en real.
Su propósito es meramente asombroso como hace escribir al elegiado Pierre Menard, autor del Quijote, una broma y una reflexión sobre la intertextualidad en el tiempo, y por lo tanto piedra fundacional de toda crítica, y crítica de la presunción que esta supone (ésta).
Encontramos en Las ruinas circulares, a Prometeo y a la criatura de Shelley, están Adán y El Golem; escenifican el engaño de la religión, e ilustran la visión oriental del dios que se sueña a sí mismo, del mundo como ilusión; como proyección de la mente. El tono del relato es alto y aterrador.
La lotería de Babilonia analiza en profundidad -mediante la ficción- el azar como maquinación de no se sabe quién o qué; mientras que el Examen de la obra de Herbert Quain fabula, como siempre hace Borges, con la existencia de libros con fórmulas y contenidos mágicos.
Todos se suponen en la Biblioteca de Babel, que es el saber, es dios y también el infierno, lo que une a los hombres y lo que les separa, la justificación de sus vidas hermosas e inútiles. Biblioteca que encierra los escritos de Borges y es, por lo tanto, excesiva, inexplicable, simbólica.
El resto de los cuentos se engloban en una segunda parte de Artificios literarios y parecen escritos desde el trance. Alguno, como El sur, es autobiográfico y en él están la vigilia y el insomnio que dan sentido -luego- a la monstruosidad de Funes, el memorioso. Miente en La forma de la espada, el narrador, para escaparse de la verdad de su vida y huir de un momento histórico desesperado. Las tres versiones de Judas hereda la iluminación herética.
La muerte y la brújula es un enigma de la existencia y la relatividad del tiempo, como lo es el Tema del traidor y del héroe, aunque El milagro secreto altera ese tiempo en una secuencia salvífica pero espantosa. La secta del Fénix proyecta una sombra en la historia.
El fin estaba escrito de antemano.
Cada cuento de Borges es una biblioteca.

Calificación: Extraordinario.
Tipo de lector: Voluntarioso.
Tipo de lectura: Intensa.
Argumentos: Excepcionales
Personajes: Inquietantes.
¿Dónde puede leerse?: En esa inmensa biblioteca que es el mundo.
¿Dónde encontrarlo?: En www.libreriadelcentro.net tienen una estupenda selección de literatura hispanoamericana y del exilio; de importación, nacionales o de coleccionista.


ago 3 2011

Cantar de los cantares

Artículo escrito por: Augusto Prieto

El llamado Cantar de los cantares de Salomón, es uno de los textos sagrados que comparten el Tanaj y la Biblia. Es un libro de textos poéticos cuyo tema gira en torno a la pasión amorosa.
Existe la tradición -que era ya antigua para los judíos- de considerar estos poemas como una alegoría de las bodas místicas de dios con el pueblo elegido, o con la iglesia de Cristo después.
Una tradición absurda.
Su atribución al rey Salomón es inverosímil.
Entonces llega Fray Luis de León (1527 o 1528-1591) que, antes de que las escrituras fueran accesibles en lengua vulgar, lo traduce -lo que le costará la cárcel-, lo titula hermosa y acertadamente Cantar de cantares, y explica como en persona de Salomon y de su Esposa la hija del Rey de Egypto, debaxo de amorosos requiebros explica el Espíritu Santo la Encarnacion de Christo, y el entrañable amor, que siempre tuvo á su Iglesia, con otros misterios de gran secreto, y de gran peso.
Así, en la versión que manejo, cada capítulo consta de tres partes diferenciadas: el argumento, de la mano del editor –ya en 1798-, fray Diego González, que es en su interpretación categórico y preciso; la traducción del Cantar, elaborada por fray Luis teniendo en cuenta el original hebreo -la traducción de los setenta- y las opiniones de las autoridades en cuanto a los significados semánticos; y por fin la explicación, siguiendo su propio criterio y los de san Jerónimo y san Agustín. Hay un par de prólogos del editor y el autor, que remata la obra con la puesta del Cantar de cantares en octava rima.
Pura retórica y masturbación mental.
Pero ingeniosa, certera, y en algunos momentos, divertida; porque al forzar un poema erótico para convertirlo en relación mística, fray Luis se sitúa entre la ingenuidad y el surrealismo.
El texto es delicioso; la traducción, explicativa y razonada; y lo más abstruso de la exégesis se descarga en notas marginales que el editor entresaca de otros trabajos del escritor castellano, sobre todo de su obra De los nombres de Christo, con lo que el texto queda bastante limpio de disquisiciones teológicas y abandonado a su carnalidad innegable.
La versión rimada es un trabajo de actualización importante, que conserva el sabor y el color del original y nos permite leerlo sin tropiezos, capturando su esencia poética (que se va más a lo simbólico en las traducciones habituales).
Una obra paratextual y curiosa, que Borges incluyó en su Biblioteca Personal, destacando sobre todas las cosas, la serenidad ejemplar de la prosa de fray Luis, y recordando que en éste Cantar de cantares bebe la mística española.

Calificación: Intenso.
Tipo de lector: Interesados en la poesía y la mística. Místicos.
Tipo de lectura: Divertida, pero espesa.
¿Dónde puede leerse?: En el (restaurado) templo de los jerónimos de Madrid.
¿Dónde encontrarlo?: En tu librero de nuevo o de viejo.