mar 22 2012

Low Moon

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Un buen libro de relatos lo es por varias razones. Una de ellas -fundamental- es que, en cada uno de esos cuentos, apreciamos ese momento vivido en el mundo de ficción que provoca un cambio en el personaje, en el narrador o en el propio lector. Otro es que existe un hilo conductor que ata los relatos a un tema concreto. Aunque la apariencia sea otra por las tramas diversas, todos los relatos hablan de la misma cosa.
Low Moon es un cómic. Lo componen cinco historias cortas. Todas ellas excelentes. Escritas y dibujadas por Jason; coloreadas por Hubert.
El asunto que tratan es la pérdida de la persona; el laberinto en el que vivimos y que nos lleva a estar perdidos, siempre corriendo detrás de nosotros mismos. El vacío personal y social. En definitiva de la soledad y sus consecuencias.
Émilie le envía un saludo es la primera de las historias del libro. Muerte; tal vez, venganza; incomprensión, sexo. Todo moviéndose en el mundo oscuro, casi negro de los protagonistas que, bien no entienden el entorno, bien no son comprendidos por los demás. Una historia amarga que deja entrever un patetismo severo (tan triste que resulta gracioso) en el individuo que hace las cosas que otros hacen, pero en soledad, sin posibilidad alguna de comunicación.
Low Moon es la historieta que da título al libro. Es una parodia del oeste (el de los vaqueros) en la que se mezclan tiempos y costumbres para convertir en intemporal lo narrado. Las sendas equivocadas que tomamos alguna vez todos nosotros es la ruta que sigue Jason para decirnos que saber renunciar es la única forma de vivir en sociedad. de no ser así, la soledad se convierte en equipaje.
& es una historieta muy divertida en su desarrollo aunque tremenda en su fondo. Haga lo que haga el ser humano está condenado a estar solo. Así de sencillo y de tremendo. Mezcla intriga, pararelismos, crueldad, amor, asesinatos y toques irónicos. La página final en la que los personajes (el lector saben que son como gotas de agua) no se reconocen, es formidable.
Proto Film Noir es la más divertida de todas las historietas del libro. Estamos solos porque somos uno más y esa falta de diferencia nos hace invisible. Muchas viñetas son hilarantes. Una mofa de la sociedad y de la relación de pareja. Este es el vehículo que articula todo el cómic.
Cierra el volumen una maravillosa historia que coquetea con la ciencia ficción. Estás allí. De nuevo, las relaciones de pareja son el apoyo que utiliza Jason para narrar. Cuando la comunicación desaparece, cuando cada uno se pierde a sí mismo y pierde la referencia del otro, el universo se ensancha, se pierden los límites. Y, además, es una historia que se repite terca, una y otra vez.
El dibujo de Jason es sencillo. Los diálogos escasos. Es la composición de cada página la que aporta un movimiento seguro del personaje en su evolución. Porque las imágenes tienden a ser estáticas. Hubert da color a las historias. Perfectamente como en él es habitual.
Un cómic estupendo. No se lo pierdan.

Calificación: Excelente.
Tipo de lectura: Aparentemente fácil, pero ha de ser cuidadosa para no perderse lo mejor, lo que queda por debajo.
Tipo de lector: Jóvenes y adultos.
Argumento: Estamos apañados. Todos.
¿Dónde puede leerse?: Un cómic puede leerse en cualquier lugar.
¿Dónde puede comprarse?: En tu librería habitual. Se puede encontrar en bibliotecas públicas.


nov 12 2011

No me dejes nunca

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

No es de extrañar que este cómic de Jason fuera elegido mejor novela gráfica de 2006 por Entertainment Weekly, fuera premio Eisner 2007 a la mejor obra extranjera o que fuera nominado al mejor guión en Angoulême 2006. No es de extrañar porque es una obra sensacional.
El autor ubica la trama en París. Durante los años 20. Los escritores que se mueven por allí ahora son autores de cómics. Son James Joyce, Hemingway, Scott Fitzgerald o Ezra Pound entre otros. Viven como cualquier escritor vivió mientras miraba el mundo buscando un escape para su capacidad creativa. Y deciden hacer algo que les aleje de esa forma de sobrevivir. Sin embargo, las vías de escape siempre fueron nulas para los artistas de una época. Nada puede cambiar las cosas que una realidad terca impone desde que el mundo es mundo.
Jason utiliza una técnica narrativa exquisita con la que centra la acción primero, para que los personajes aparezcan con fuerza y claridad una vez que el desarrollo les lleva a situaciones extremas. Vuelve al mismo lugar, una y otra vez, modificando el protagonismo aunque dejando el punto de vista intacto. Como debe ser. Y utiliza sus textos con maestría. Ni una palabra de más. Ni una palabra de menos. No hace falta decir que el dibujo es preciso, que el aire en cada página se distribuye con exactitud, que los detalles no abundan porque no son necesarios. El color de Hubert marca tiempos y estados de ánimo. En fin, una maravilla de cómic.
Son muchos los que me preguntan qué libro pueden recomendar a sus hijos para que desarrollen el hábito de la lectura. Y casi todos esperan escuchar el nombre de una gran novela y de un gran autor. Chèjov, Salinger, Carver o Dickens. Vidas Cruzadas, La Corista, Grandes esperanzas o El Guardián Entre el Centeno. Eso se traduce en algún fracaso que otro. El que no lee no lo hace por algo. Casi siempre porque no ha descubierto la literatura. Hace mucho tiempo que recomiendo los cómics para que el joven vaya habituándose a la lectura. ¿Hay alguna forma mejor de conseguirlo que invitando a la diversión sin que falte la profundidad, el sentido o el texto bien diseñado? Pues ya saben. No me dejes nunca. Jason. Todos terminan con otro tipo de libros en la mano.

Calificación: Magnífico.
Tipo de lectura: Asombrosa, muy divertida.
Tipo de lector: No se me ocurre quién podría dejar a medias un libro así.
Personajes: Perfectos.
Argumento: El mundo es como es y nada lo puede cambiar.
¿Dónde puede leerse?:  En Montparnasse. Si pilla lejos puede ser en el sillón de casa.
¿Dónde puede comprarse?: En la librería habitual.


nov 1 2011

Espera…

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

El cómic es un género literario que muchos tienen por menor (muy menor), otros no creen que sea literatura; es minoritario, parece ser cosa de niños; aunque, por otra parte, los que están al tanto de sus evoluciones, lo defienden a capa y espada. Me incluyo en este último grupo. Ya quisieran muchas novelas tan aplaudidas como nefastas para la literatura incluir algún párrafo con un diez por cierto de la expresividad y capacidad narrativa de una sola de las viñetas de algunas novelas gráficas.
No voy a negar (el que siga este blog con frecuencia ya lo sabe) que siento gran debilidad por los tebeos y, en concreto, por Jason. Este noruego logra contar historias llenas de sentido desde los silencios de unos personajes que emergen con fuerza desde el primer trazo. En Espera… presenta un dibujo en blanco y negro muy sencillo que le sirve para convertir en negros o blancos totales (dependiendo de los estados de ánimo de sus personajes) los espacios de cada viñeta sin que el lector se vea obligado a salir de la narración para comprender. Todo fluye con suavidad y potencia.
Un verano y dos niños. Pocas palabras. El tiempo que pertenece a las personas en los distintos momentos vitales. Y un suceso que distorsiona por completo esos tiempos y las cadencias propias de una edad. Con un acierto descomunal, Jason logra dejar claro cómo algo puede truncar un futuro, como el presente es el resultado de la suma de todo.
Del mismo modo que Maus de Spiegelman conmociona o Pyongyang de Delisle arranca a la realidad una forma de entenderla casi universal, este Espera… indaga en el tiempo de las personas, en esos momentos en que nos jugamos la vida sin saber que siempre perdemos.
Fantástico y más que recomendable.

Calificación: Excelente.
Tipo de lectura: Rápida aunque conmovedora. Deja poso.
Tipo de lector: Jóvenes y adultos.
Personajes: Perfectos.
Argumento: La vida depende de un instante.
¿Dónde puede leerse?: Con una fotografía propia de la niñez.
¿Dónde puede comprarse? En tu librería habitual.


oct 22 2011

El carro de hierro

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Este es un cómic basado en la novela de Stein Riverton o, lo que es lo mismo en una novela de Sven Elvestad, y firmado por Jason o, lo que es lo mismo, por John Arne Sæterøy.
De corte policiaco, indaga en la mecánica del asesinato y en la investigación por parte de los profesionales. Todo tiene una explicación racional y todo tiene una resolución emocional que se maquilla con lo anterior. La mezcla de razón y emoción es lo que mueve a todo y lo que todo puede resolver. Realidad y sueño.
Jason, con el trazo sencillo y efectivo que le caracteriza, logra un buen cómic (no es lo mejor de este autor) que se mueve entre los rojos y el blanco y negro. Sencillez en el trazo y en el color. Sencillez en el texto que condensa un trabajo narrativo extenso. Esa tendencia a resumir por parte del dibujante hace que el relato se quede corto en alguno de sus momentos más importantes y desmejora lo que podría ser un cómic excelente. Misterio, crimen y amores imposibles son los vehículos narrativos que utiliza Jason al trasladarlos desde la obra original. Pero olvida que la profundidad de esa narración no puede depender de su dibujo de forma exclusiva. Por ese lado es por donde hace aguas El carro de hierro. Pero dicho esto, hay que señalar que no se trata de un mal libro. Al contrario, hablamos de una buen cómic. Porque logra que los personajes aparezcan con mucha claridad y porque lo onírico se hace creíble desde el primer momento. Porque los jóvenes pueden encontrar un atractivo en su lectura que les llevará a otros territorios de la lectura. Y los adultos, también. Los aficionados al cómic y los acostumbrados al altísimo nivel de este autor, tal vez, levanten la ceja, pero terminarán de leer con satisfacción.

Calificación: Interesante.
Tipo de lectura: Muy amena aunque carente de profundidad.
Tipo de lector: Jóvenes y adultos.
Argumento: Cómo asesinar y cómo ser descubierto.
Personajes: Algo forzados en algún pasaje aunque verosímiles.
¿Dónde puede leerse?: En algún acantilado mientras se escucha el ruido del mar.
¿Dónde puede comprarse?: En tu librería habitual.


oct 18 2011

Yo mate a Adolf Hitler

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Jason es un autor noruego. Y escribe cómics. Excelentes. Por su ironía, por la construcción de tramas llenas de giros inesperados que llevan al lector hasta lugares imposibles dos viñetas atrás , por un dibujo sencillo aunque efectivo. Es un valor literario al que hay que tener muy en cuenta.
Yo maté a Adolf Hitler es un cómic que habla del amor. Cuenta cómo un tipo dedicado a eliminar personas (los asesinos a sueldo son trabajadores como cualquier otro en el mundo creado por el autor) debe viajar en el tiempo para acabar con la vida de Hitler. Pero lo que ocurre es que se queda atrapado en el pasado. No hay segunda guerra mundial porque Hitler viaja al futuro, pero el mundo sigue siendo igual de cruel, igual de injusto. Todo sigue igual. Incluso el amor que su compañera sintió por él.
La trama está muy bien armada y está salpicada de situaciones muy divertidas. El dibujo busca rellenar los silencios de los personajes hablando en su lugar. También matiza las palabras de los que hablan. Con tonos pastel ayuda al texto para que el universo aparezca con contundencia, pero sin violencia alguna.
Durante el año 2007, el libro fue nominado a los premios Esenciales del Festival de Angoulême y elegido como uno de los mejores libros de ese mismo año.
Necesario acercarse a la obra de Jason si queremos entender el cómic actual.

Calificación: Excelente.
Tipo de lectura: Muy amena.
Tipo de lector: Jóvenes y adultos.
Engancha muchísimo porque no sobra ni un trazo, ni una palabra.
Personajes: Perfectos. Muy divertidos.
Argumento: Cambian las cosas superficiales. Sólo.
¿Dónde puede leerse?: Pensando en otros tiempos.
¿Dónde puede comprarse?: En tu librería habitual.


jun 7 2010

El Vellocino de oro

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Con un gran acierto, Robert Graves, autor de la célebre saga sobre el emperador Claudio, nos acerca al mito de los argonautas que viajaron con Jasón hacia oriente en busca del vellocino de oro.

Es una narración apasionante que cuenta ya con tres mil años y se lee con gran placer, porque el autor ha recogido las distintas versiones de las fuentes clásicas, sobre todo Píndaro, Apolonio de Rodas y Valerio Flaco y ha construido con ellas una novela histórica que funde todos los fragmentos de la leyenda y los unifica. Utiliza además un leguaje cercano y exacto.

La expedición de la nave Argos hasta el país de Cólquide y su regreso a través del Mediterráneo con el vellocino y la princesa Medea, era considerada por los griegos como una historia verdadera y hoy la leemos como una novela de aventuras.

Sus protagonistas son legendarios y engendraron ciclos propios, porque en el barco viajaban Hércules, Orfeo el músico, los divinos dioscuros Castor y Polux y también Peleo, padre de Aquiles entre otros ilustres navegantes.

La narración es parte de la historia de Europa y su conocimiento, imprescindible para entender el arte occidental. Con esta versión se mantiene viva.

Graves la divide en capítulos y la acompaña de un breve ensayo sobre la leyenda y las fuentes utilizadas y también con una tabla genealógica y mapas que facilitan el seguimiento del recorrido.

Vale la pena buscar la antigua edición de Edhasa en su colección Narrativas Históricas que se editó una decena de veces a partir de 1983, año en que fue premiada por el Ministerio de Cultura. Porqué es un libro al que se volverá varias veces.

Calificación: Muy Bueno

Tipo de lector: Cualquiera. A los jóvenes les encantará y les acercará al mundo clásico

Tipo de lectura: Sencilla

Argumento: Muy entretenido y aventurero

Personajes: Simpáticos e inmortales

¿Dónde puede leerse?: En cualquier parte

¿Dónde encontrarlo?: Para la edición citada www.iberlibro.com , en tu librería favorita dispondrán, seguro, de ediciones actuales de bolsillo.