sep 14 2011

Solar

Artículo escrito por: Augusto Prieto

El desarrollo de la energía Solar en éste planeta exhausto, es el pretexto que utiliza Ian McEwan para componer una novela mordaz, muy crítica con los componentes de un sistema monstruoso y depredador.
En un esperpento real y creíble -porque casa bien con lo que vemos y leemos cada día en los medios de comunicación-, Michael Beard, el protagonista, es un antihéroe débil, grotesco, pagado de sí mismo, excrecencia de una sociedad arrodillada bajo las imágenes falsas de los ídolos: premios Nobel, financieros, científicos de élite, políticos y artistas; charlatanes nefastos embarcados en la ficción de la sostenibilidad, mientras consumen incesantes. Gurús. Becerros de oro.
Y recordemos que el oro no es más –así lo creyeron las antiguas culturas preincaicas- que el resplandor fosilizado de la luz solar.
El libro comienza en la crisis de madurez de ese hombre, que inicia un declive compulsivo. Incursiona después en la novela negra, filosofa siempre con ingenio y cercanía alrededor de la relatividad de todo –ligando, de alguna manera, la reflexión sobre el mundo con las teorías de Einsten, que devienen correlato-, con un fondo científico, técnico, difícil de manejar como material literario, pero accesible para el lector profano; creíble por la misma naturaleza de la narración, sin que sean necesarias más explicaciones que la intuición lectora.
Un relato que habla de lo corrupto del sistema y de la impostura de una ciencia manipuladora y manipulada, alejada de la realidad, al tiempo que lanza unas interesantísimas teorías, inesperadas y astutas.
Ian McEwan es uno de los más destacados escritores de la generación británica de la postguerra. La consideración de que la última parte de la novela pierde el vigor de su inicio; de que el escritor no remata bien la historia, sino que lo hace de una manera forzada; la idea de que este fallo echa a perder lo que era hasta llegar a la última parte -titulada 2009- una narración brillante; todo esto debe entenderse más como un error de percepción de quien escribe éstas líneas, que como un desliz del autor, largamente premiado, referente inevitable de la literatura contemporánea.

Calificación: Lo que era muy bueno, flojea al final.
Tipo de lector: Cualquiera.
Tipo de lectura: Entretenida, divertida y amena.
Argumento: Interesante y fluido.
Personajes: Completamente vivo el protagonista, bastante vil.
¿Dónde puede leerse?: En un viaje por el Ártico, o en un crucero por la Antártida.
¿Dónde encontrarlo?: En cualquier librería, es uno de los libros de moda, merecidamente.


abr 13 2011

Solar

Artículo escrito por: Carmen Neke

En una entrevista televisiva con Ian McEwan sobre esta novela el autor, de una manera inconfundiblemente británica, corrige al entrevistador cuando éste afirma que el libro está escrito en clave de comedia: más que una comedia, dice, es una sátira. Y el protagonista Michael Beard tampoco pretende ser una parábola del mundo occidental, aunque es cierto que ambos tienen en común su capacidad de crear el caos que va a llevarles a su destrucción a causa de su ambición, su avidez, su falta de disciplina y autocontrol. La ciencia y el cambio climático son temas que dan poco juego en la literatura, afirma McEwan, y la sátira puede ser una manera de hacerlos más digeribles para el lector.
La novela gira en torno a un personaje tan inteligente y brillante como despreciable, un físico ganador del Premio Nobel que subsiste gracias a su reputación y a los múltiples comités y actos públicos a los que es invitado, mientras asistimos al hundimiento de su quinto matrimonio en un juego mezquino de poder y crueldad disfrazado de buenas maneras. Como telón de fondo se nos presentan las investigaciones científicas sobre energías alternativas sometidas a la tiranía de las modas, la opinión pública y los dictados económicos. La salvación del mundo, es la cínica conclusión a la que se llega, no se va a alcanzar a través de la virtud y el idealismo sino por medio de esta misma ambición y falta de escrúpulos de la que hacen gala todos y cada uno de los personajes que desfilan por el libro.

Calificación: Merece mucho la pena.
Tipo de lector: Libro poco apto para lectores idealistas, muy recomendable para el resto.
Tipo de lectura: Amena, inquietante, perturbadora. Y estupendamente bien escrita.
Engancha desde el principio.
No le sobra ni una página.
Argumento: Un Premio Nobel de Física es celebrado públicamente por su trabajo en energías alternativas mientras su vida personal acumula cada vez más residuos susceptibles de acabar con él.
Personajes: A cual más cretino.
¿Dónde puede leerse? En la playa, no hay que huir siempre del cliché.


abr 4 2010

Amsterdam

Artículo escrito por: Carmen Neke

Amsterdam de Ian McEwan suele recibir bastantes malas críticas, a pesar de haber proporcionado el Booker Prize a su autor. No es una novela tan compleja como “Expiación” o “Sábado”, quizás más en el estilo de “Chesil Beach”. En realidad tampoco es una novela, más bien un relato corto un poco alargado, con la condensación narrativa que caracteriza a los relatos. No es un libro alegre, en absoluto, deja ver sobre todo lo peor de lo que son capaces las personas, y el final puede dejar al lector bastante perplejo. Pero es una historia muy conseguida y su lectura es recomendable, al menos para aquellos que estén dispuestos a recibir una buena dosis de misantropía y pesimismo sobre la naturaleza humana.

Calificación: Bueno.
Tipo de lector: Pesimista y misántropo, o al menos que guste de estas características en sus lecturas.
Tipo de lectura: Amena pero potencialmente devastadora.
Engancha desde el principio.
No le sobran páginas.
Argumento: Lo peor que los seres humanos esconden tras la fachada de la cortesía y las buenas maneras.
Personajes: Muy británicos.
¿Dónde puede leerse?: En el avión rumbo a Amsterdam.


Michael Buble and Nelly FurtadoQuando, Quando, Quando