dic 24 2010

Un árbol de noche

Artículo escrito por: Augusto Prieto

En sus cuentos, Capote fue un maestro en crear atmósferas inquietantes, pedazos de cotidianeidad que dejan traslucir un fondo perturbador; relatos en los que personas, objetos
o meteoros, van adquiriendo cualidades inesperadas: La nieve, un sueño o una niña que se convierten en fetiches con significados rituales.
Dio vida con habilidad a narradores atractivos, pero engañosos; produjo inesperadas apariciones, interrogó al lector con la utilización de signos que dejan los finales suspendidos en una reflexión.
Son cuentos formalmente hermosos, pero cargados de presagios, irreales en su agobiante realidad.
El tema puede ser, siempre, la soledad de la mente humana y el extrañamiento que produce; la decepción de vivir, el desencanto, el fin de toda esperanza que Dante vio escrito en el umbral de la puerta. Lasciate ogni speranza.
Los vehículos narrativos: un tren que avanza, desde el que se puede ver Un Árbol de Noche; un Profesor Miseria, que comercia con sueños ajenos y la ciudad deshabitada en la que dos mujeres que se llaman Miriam se encuentran –o no- (¿Una niña, es una mujer?; ¿lo es la señorita Bobbit que vieron por primera vez unos Niños en su Cumpleaños?); es La Botella de Plata que contiene la ilusión; y una pintura, onírica y extraña, cuyo fondo es El Halcón Decapitado.
Mi Versión del Asunto varía sin duda en la cabeza de otros lectores y ese es uno de los grandes logros de Truman Capote que nunca Cierra la Última Puerta de un cuento.
Truman Streckfus Persons, que escondió su apellido bajo el de un padrastro cubano, no hizo lo mismo con su personalidad, que brilló, polémica, en la sociedad de los años
cincuenta y sesenta del pasado siglo. Fue escritor y periodista, enfant terrible de la literatura norteamericana.

Calificación: Extraordinario.
Tipo de lector: Cualquiera con ganas de interrogarse.
Tipo de lectura: Sencilla con fondo complejo.
Argumento: Inesperado y enigmático.
Personajes: Brillantes como lo fue su creador.
¿Dónde puede leerse?: En una estación, en un tren de noche.
¿Dónde encontrarlo?: Deberían tenerlo en cualquier librería porque es un clásico.


dic 10 2010

Londres

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Viajamos hacia atrás en el tiempo.
Los nueve artículos editados ahora bajo el título de Londres fueron enviados desde esa ciudad por Henry James a diferentes publicaciones periódicas de Norteamérica, con las que colaboró en las últimas décadas de mil ochocientos.
Son crónicas literarias, en un tono que a un lector habituado a los artículos periodísticos de hoy, pueden resultar espesas, a causa del lenguaje y de la disgresión. Giran alrededor de los tópicos y las curiosidades sobre las que suponemos a los americanos ávidos de información; topoi que han creado una idea de la tenebrosa y moderna Babilonia y de la idiosincrasia británica: la niebla, el humo y el hollín; las casas de campo y la temporada social, el pintoresquismo de los cockneys, el esplendor de los parques y el sport, Oliver Twist.
James se muestra a través de las líneas como un gran observador y un gran solitario, con una visión muy subjetiva de la realidad social y usando de una exageración admirativa por esa ciudad en la que se acogió en adopción y en la que falleció en 1916.
Algunos artículos son inconexos y desarticulados; otros, como el dedicado a la regata Oxford-Cambridge, se centran en el apunte del natural y en los de más allá se revela su autor como un improvisado crítico de arte, caprichoso y parcial.
Brillan sorprendentes conexiones que retuercen los epítetos: espaldas intensamente gremiales, descripciones reducidas a la mendicidad, suburbios ingeniosamente vulgares; ahí es en dónde  destaca el genio y la mordacidad del autor de Los Papeles de Aspern y Retrato de una Dama.
James nos da noticia –por lectores interpuestos- de la gran exposición londinense de Gustave Doré y de la erección del Albert Memorial. No deja de interesarnos.
Una guía necesaria para reconstruir parte de un laberinto roto que Borges vio en El Aleph.
Era Londres.

Calificación: Interesante.
Tipo de lector: Jamesiano.
Tipo de lectura: Subjetiva y pintoresca.
¿Dónde puede leerse?: En el vuelo de ida o de regreso.
¿Dónde encontrarlo?: Por ejemplo en Madrid, en La Buena Vida, Café del Libro: http://labuenavidaweb.wordpress.com/