sep 28 2011

Tutankhamen

Artículo escrito por: Augusto Prieto

El 23 de junio, moría a los noventa y ocho años de edad, en la localidad de Sézanne, en Marne, la egiptóloga francesa Christiane Desroches Noblecourt, Gran Cruz de la Legión de Honor.
¡Viva entre nosotros su recuerdo para siempre!
Merced a su trabajo quien escribe estas líneas consiguió, siendo un niño, asomarse atónito a las páginas de un libro para ver lo mismo que Howard Carter vio en el interior de la tumba del faraón Tutankhamen, cuando la luz de la primera antorcha encendió el brillo del oro y los esmaltes en el interior de la cámara mortuoria, inviolada durante tres mil años: ¡wonderful things!, cosas maravillosas.
Porque madame Desroches Noblecourt consiguió en esta biografía rozar la perfección, conjugando el ensayo histórico riguroso con la amenidad de una novela de aventuras, la intriga palaciega y la descripción de prodigios, levantando el velo sobre la vida del rey niño, un eterno adolescente cuyo rostro nos observa encarnado en oro a través de los siglos.
Una obra con un aparato iconográfico extraordinario, las setenta y seis fotografías en color de F. L. Kennet.
Nueve capítulos que resumen una vida y una historia de amor, el furor apagado de una primera herejía, y los rumores del cortejo funerario que la enterró en las arenas del desierto tebano; un catálogo de tesoros y la relación de unos nombres robados al tiempo.
Hoy, desafiando a la muerte, como Tutankhamen, queremos recordar a Christiane Desroches Noblecourt como salvadora de los templos de Nubia, e invitamos a todos a pronunciar en voz alta las palabras de André Malraux, que unieron a las naciones del mundo en un esfuerzo titánico:
Nos habla en una voz tan importante como la de los arquitectos de Chartres, como la de Rembrandt (…) Su súplica es histórica, no porque proponga salvar los templos de Nubia, sino porque con ella la civilización global demanda por primera vez y públicamente el arte del mundo como su herencia indivisible. Solamente hay una acción sobre la que la indiferencia de las estrellas y el eterno murmullo de los ríos no tienen ningún dominio, es el acto por el cual el hombre arrebata algo a la muerte.
¡Gracias, señora, y que encontréis a Isis y a Neftis en el momento propicio!

Calificación: Extraordinario.
Tipo de lector: Cualquiera.
Tipo de lectura: Amena y reveladora.
Argumento: Aventurero y romántico.
Personajes: Tiernos y humanos.
¿Dónde puede leerse?: En el vestíbulo del Cosmopolitan, antes de salir hacia la plaza Tahrir para visitar el Museo Egipcio; o en los salones del Winter Palace antes de cruzar el Nilo hacia el Valle de los Reyes.
¿Dónde encontrarlo?: En libreros de viejo. Puede haber alguna edición moderna.


ago 13 2011

El Nilo. Cartas de Egipto

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Este volumen recoge las cartas que Gustave Flaubert escribió a su madre, a Emmanuel Vasse y a Louis Bouilhet, durante el viaje que le llevó junto a su camarada, el fotógrafo Maxime Du Camp, por el río Nilo (desde Alejandría hasta el alto Egipto y Nubia).
La importancia del libro no es el relato del viaje en sí (algunos creen o defienden que es así) sino la percepción que el lector tiene de esa actitud de la burguesía del siglo XIX frente a otros pueblos y otras costumbres que eran tomaban como rarezas de bárbaros, esa desidia con la que se contemplaba el mundo desde la comodidad y un lujo decadente. Por ejemplo,una de las cartas relata una fiesta en la que unos caballos avanzan por un lugar en el que se han tendido un buen número de hombres egipcios. Los caballos sortean a muchos, pero mata a otros. El relato de Flaubert está más arrimado a la crónica de un hecho sorprendente y brutal, de la anécdota, que de la costumbre de un pueblo que practica ese tipo de encuentros por algo ancestral que no parece preocupar al autor. Parece mirar (Flaubert) aquello como el que observa la jaula de un zoológico. Más adelante, poco a poco, mientras el viaje avanza, comprobamos esa dejadez del que se embarca en una aventura que deja de interesarle cuando le genera la más mínima molestia. Occidente frente a los pueblos colonizados. Riqueza y lujo frente a la pobreza más extrema. Formas de vivir separadas por siglos de progreso (no sabemos donde está la parte buena y donde la mala).
Literariamente. el libro no tiene mucha importancia. Los diarios (a pesar de apoyarse en el género epistolar), aunque los firmase un grande la literatura, no la tuvieron casi nunca. Son más emotivos y personales, más informativos, que otra cosa.
Adorna el volumen una serie de fotografías que realizó durante los nueve meses de viaje Du Camp. Y, francamente, no son nada del otro mundo.
Hasta ahora, estas cartas eran inéditas en idioma castellano. La publicación de Gadir parece más un esfuerzo por dar lustre a su colección incluyendo a Flaubert entre sus autores que un trabajo de selección de textos importantes y merecedores de un esfuerzo como este.

Calificación: Precindible.
Tipo de lectura: Sencilla.
Tipo de lector: Amantes, muy amantes de Flaubert. Interesados en los libros de viajes.
¿Dónde puede leerse?: Frente a la pirámide de Kefrén.
¿Dónde puede comprarse?: En cualquier librería. Está editado hace muy poco tiempo.


ago 8 2011

Jean-Léon Gérôme

Artículo escrito por: Augusto Prieto

La exposición que el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid ha dedicado al pintor francés Jean-Léon Gérôme ha sido una ocasión única para ver reunidos los cuadros de un pintor interesante, pero desacreditado; la mayor parte de cuyas obras se encuentran en colecciones americanas.
El catálogo peca de cierto alejamiento, no parecen los colaboradores demasiado cómplices del pintor, y pasan de puntillas sobre su obra, reivindicándola con poco convencimiento.
Son más curiosos que profundos los trabajos de Dominique Païni, que revisita al pintor como precursor de las escenografías cinematográficas; Édouard Papet en una breve reflexión sobre la policromía en sus esculturas; y Dominique de Font-Réaulx en cuanto a la relación del artista con la incipiente fotografía.
Los demás artículos tratan del interés de los coleccionistas norteamericanos contemporáneos, reflejan las opiniones de la crítica del momento, y justifican ésta exposición, organizada por el parisino museo d´Orsay, la Reunión de los Museos Nacionales de Francia, y el museo Paul J. Getty de Los Ángeles, en colaboración con el Thyssen.
Se toca someramente la más destacada de las vertientes del maestro francés, su cualidad como pintor histórico, como compositor de historias y gran escenógrafo.
Porque por encima de todo, Jean-Léon Gérôme actúa con los pinceles y los colores como un fotógrafo del pasado, un arqueólogo de la imagen, caracterizándose por el carácter narrativo de sus cuadros.
Falla la contextualización, un estudio profundo del lugar que ocupó en las corrientes en las que se inscribe y también, la forma en la que dialoga con éstas; su aportación -por ejemplo- a la pintura orientalista;  el contacto –o la ausencia del mismo- con los prerrafaelitas, y las cualidades que le destacan del resto del grupo de los denominados pompiers.
Porque Gérôme no está solo y no se puede entender su obra sin contraponerla a las de Alma-Tadema, Leys o Leighton, que ni siquiera se citan; sin confrontarla con las de Ingres, Delaroche (a los que solo se apunta) o Cabanel; no se puede interpretar sin una mirada sobre los simbolistas, de Kilmt a Puvis de Chavannes.
Se ha perdido una oportunidad de oro para remover la sombra del gran David en un pintor que fue adorado por Teófilo Gautier y maldecido por Émile Zola.
Falta también -y es inexcusable- un estudio crítico de cada una de las piezas catalogadas.
Nada podemos reprochar a la factura del libro, está cuidada y es de gran calidad, como es habitual, por otra parte,  en éste tipo de exhibiciones.
Ha sido un lujo poder ver en Madrid, y tener las fotografías coleccionadas, de El bardo negro -acertada portada del catálogo-, La excursión del harén, o el titánico Audiencia a los embajadores de Siam en Fontainebleau; además de algunas de las que están consideradas como obras maestras de Gérôme: La ejecución del mariscal Ney, o El duelo después del baile de máscaras. Soberbia La Verdad, desnuda, saliendo del pozo armada con un azote para castigar a la humanidad; e inquietantemente vivas, en una tradición de Pigmalión con la que se juega en varios de los lienzos, las esculturas Cabeza de tanagra, y La jugadora de bolas.

Calificación: Algo superficial para un estudio serio.
Tipo de lector: Interesados en la pintura historicista.
Tipo de lectura: Técnica.
¿Dónde puede leerse?: En el jardín del Thyssen, atado a un árbol.
¿Dónde encontrarlo?: En la tienda del propio museo o librerías especializadas.


nov 1 2010

Ópera

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

András Batta firma esta obra que, a pesar de su gran cantidad de páginas y su enorme tamaño, no deja de ser un intento de aproximar al lector a la ópera.
Repasa las óperas más importantes eligiendo una por cada autor aunque hay excepciones. En el caso de Puccini o Verdi, por ejemplo, comenta más de una. Y lo hace con la profundidad justa para que un aficionado se quede mirando las páginas del libro algo desconcertado por lo superficial de lo que encuentra o para que un no iniciado mire aquello que le queda grande por ser más que un comentario superficial. El autor apunta justo al lugar en el que nadie quiere atinar. Las páginas se llenas de fotografías e ilustraciones por si cuela lo de mirar estampitas, pero me temo que no. También incluye un glosario al final del volumen (volvemos al mismo lugar que en el resto de la obra) seguido de información diversa sobre estrenos mundiales y cosas así. O sea, lleno de información que no es demasiado interesante ni para unos ni para otros.
Si quiere saber algo sobre la ópera, lo mejor que puede hacer es comprar un par de entradas (mejor disfrutar en compañía de algo así), ir al teatro y dejarse llevar por lo que escuche. Escuche antes, si puede ser, lo que van a representar. Eso sí. Porque si intenta saber algo que le abra las puertas de este arte a través del libro de Batta, fracasará. Y si intenta profundizar sobre algún aspecto concreto, fracasará.

Calificación: Inservible.
Tipo de lectura: Puede echarse un vistazo por partes. De un tirón se hace pesado.
Tipo de lector: En principio aficionados a la ópera que estén entre dos aguas. Como el libro.
¿Dónde puede leerse?: En casa. El ejemplar es enorme.
¿Dónde puede comprarse?: En librerías especializadas.


sep 20 2010

Las vísperas sicilianas

Artículo escrito por: Augusto Prieto

El lunes de Pascua de 1282, cuando las campanas de todas las iglesias de Palermo tocaban a vísperas, el pueblo se levantó con una sola voz contra la dominación francesa, iniciando una masacre que se conocerá en el tiempo como Las Vísperas Sicilianas. El levantamiento inició la caída de Carlos de Anjou, y sus consecuencias fueron decisivas para la historia de Europa.
Fue una conspiración tramada entre Constantinopla y Barcelona, por la diplomacia más poderosa del mundo, la de Miguel Paleólogo, Emperador de Bizancio, con la colaboración imprescindible de Juan de Prócida, Canciller de Aragón, que defendía los derechos dinásticos de su señora, la reina Constanza.
Las Vísperas Sicilianas supusieron la independencia de la isla de Sicilia, su incorporación a la órbita de la Casa de Aragón e impidieron a Carlos restaurar el Imperio Latino de Oriente y alcanzar para el papado el sueño de una monarquía universal.
Sir Steven Runciman fue un destacado historiador, conocido sobre todo por su obra La Caída de Constantinopla, 1453; y destaca por utilizar en sus rigurosos estudios históricos, técnicas narrativas cercanas a la novela; es estricto en el análisis de las fuentes y las conclusiones, que expone razonadas y objetivas, pocas veces desliza su opinión subjetiva aunque cuando lo hace, hiere con lo certero de su ingenio. Runciman nació y murió con el siglo XX, fue políglota, de educación clásica y se especializó en la Historia del imperio Bizantino y de las Cruzadas. Sus obras se leen como lo que son: novelas de aventureros y de aventuras en las que se investiga el encadenamiento de causas y efectos que convierten la Historia en una materia viva.
Algunos de los personajes de esta narración, aparecen encerrados por el Dante -en su Divina Comedia- en los círculos del Infierno y el Purgatorio. Desfilan por las páginas caballeros legendarios: Manfredo de Hohenstaufen, el bastardo real que amenazó el poder temporal de los Papas; el joven  y valiente Conradino, rey titular de Jerusalén, cuya ejecución, a los dieciséis años, removió la conciencia de Europa y que los alemanes han considerado siempre, según el autor, el mayor crimen de la Historia; Carlos de Ajou y su sueño de gobernar un Imperio sin igual desde la época de Justiniano; y Gregorio X, el pontífice que intentó la unión de las iglesias de Constantinopla y Roma en el concilio de Lyon, ante el que el Ilkhan de los Mongoles de Persia envió dieciséis embajadores. Las alianzas matrimoniales se despliegan entre las páginas del libro con la suntuosidad de un tapiz oriental.
El libro está editado por Reino de Redonda del escritor Julián Marías a quien hemos de agradecer el esfuerzo editorial de haber puesto a disposición de los lectores en español, obras indispensables que permanecían ocultas o sin traducir, de Vernon Lee, de Conrad o de Yeats entre otros.
Las Vísperas Sicilianas fueron popularizadas por Giuseppe Verdi en una ópera en cinco actos con versiones en francés y en italiano, cuyo libreto, de la mano de Scribe, califica Runciman como absurdo.
Es una historia apasionante donde los hechos se suceden vertiginosos. Una narración vigorosa, que mantiene el suspense sin la composición de falsos cuadros históricos; profundiza en el carácter y las motivaciones de los actores con una visión única de conjunto. Una obra madura y exacta.

Calificación: Muy Bueno.
Tipo de lector: Cualquiera. Aficionados a la Historia.
Tipo de lectura: Amena.
Argumento: Muy entretenido y novelesco.
Personajes: Grandes y ambiciosos.
¿Dónde puede leerse?: En Sicilia o en tu casa.
¿Dónde encontrarlo?: Búscalo en tu librería favorita.