jun 25 2012

La metamorfosis (adaptación de Peter Kuper)

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

La metamorfosis es uno de los libros más trágicos y, a la vez, divertido de la historia de la literatura. Está lleno de símbolos que el lector debe interpretar para saber lo que tiene entre manos. Un trasfondo religioso, la importancia del número tres, la figura paternal o el punto de vista ácido del autor, son aspectos fundamentales para entender la obra. Kafka consiguió con este libro ingresar en el universo literario como un genio de la escritura.
Peter Kuper, excelente autor de cómics, adaptó la obra de Kafka en el año 2003. Si bien es verdad que no busca en las profundidades de la novela, logra un trabajo visual preciso y muy en el tono de lo que cabía esperar. Esta adaptación es una especie de espejo en el que podemos observar un reflejo bastante exacto. Lo hace Kuper con un trazo al que nos tiene acostumbrados, un diseño de página creativo y riguroso con el ritmo narrativo o el estado en el que se encuentra el personaje, con una fuerza expresiva que arrastra al lector hasta donde debe estar para interpretar lo que se le dice. Eso sí, el trabajo de Kuper es extremadamente literario, está excesivamente arrimado a la obra original, para ser un cómic.
Esto, en sí, no es malo ni bueno, pero al conocedor de la obra de La metamorfosis le puede ocurrir que no encuentre nada nuevo en la adaptación, y sobre todo, una obligación a fijar una imagen (la de Gregorio Samsa) que Kafka evitó.
Por supuesto, no hay una sola gota de color en todo el cómic. Blanco y negro casi agotador.
En definitiva, una buena adaptación que servirá a unos y a otros no. Pero a tener en cuenta por su calidad de su propuesta visual.

Calificación: Buena.
Tipo de lectura: Amena. Agobiante a veces.
Tipo de lector: Cualquiera.
Personajes: Son los de Kafka y eso significa que son perfectos.
Argumento: Para ser persona hay que buscar sin parar.
¿Dónde puede leerse?: En Praga, of course.
¿Dónde puede comprarse?: En tu librería habitual. Las bibliotecas públicas son una excelente opción para poder leer esta y muchas más obras de todo tipo.


jun 5 2012

Nadar en agua helada

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Nadar en agua helada es un poemario escrito por Recaredo Veredas. Un buen libro que no trata de ser oscuro ni tendencioso ni un muestrario de recursos colocados para que el lector quede deslumbrado. Es un poemario que trata de decir las cosas como sólo puede hacerse en poesía, esto es, con las palabras exactas. Construido desde el poema en prosa trata de ahondar en la ausencia de quien te acompañó, en la bajada a los infiernos propios para tocar fondo, en el pataleo constante que supone salir a flote. Pero, también, en las ayudas externas a las que recurrimos cuando todo parece perdido, en los recuerdos que si no son domados te devoran, en la soledad que asfixia desde una cama deshecha en la que reposa el desecho de lo que fuiste.
Con un lenguaje limpio y cuidado (tal vez abusa de algunas palabras que se repiten sin una justificación clara) construye una ciudad soportada en el propio yo porque es lo mismo; una fauna compuesta de remordimientos, preguntas sin posible contestación y elementos muertos e inservibles que fueron vida.
La imágenes no son excesivas o exageradas; algunas de ellas ni siquiera brillan; pero es lo que el poemario necesita. Esa tendencia de algunos autores hacia el numerito literario lo controla bien Recaredo Veredas. Dice lo que hay que decir y lo dice bien.
Algunos escritores quieren con su literatura ordenar el mundo para explicarse lo sucedido. Yo no sé si Veredas tiene la intención última de conseguirlo, pero lo que parece claro es que este libro es un vehículo perfecto para hacerlo, para dejar cada cosa en su sitio a modo de exorcismo. Porque el autor, sin apenas dejarse ver (nadie le imagina intentando escribir el poema con la lengua fuera) está en cada palabra escrita. Con el don de la escritura elegante y honda. Porque el mundo, su entorno, se perfila desde la creación de un hombre que tendrá que soportar una realidad dura, fatídica.
Es posible que de los últimos libros de poemas que he leído sea el que mejor sirva para los jóvenes que quieran acercarse a la poesía moderna. Nada de oscuridades queridas, nada de excesos que alejen a los menos entrenados en la lectura. Y, sin duda, es un libro que gustará a todos los que se encuentren con él en las manos.
Buen libro. Buen autor. Habrá que seguirle la pista.

Calificación: Muy bueno.
Tipo de lectura: Amable, exigente y sorprendente casi siempre.
Tipo de lector: Cualquiera que quiera acercarse a la poesía.
¿Dónde puede leerse?: Frente a un espejo.
¿Dónde puede comprarse?: En la feria del libro de Madrid. En estas fechas es el mejor lugar.


may 12 2011

Tala

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Peculiar, experimental, hastiada, Tala de Thomas Bernhardt es una de las novelas alemanas más importantes del siglo XX. En la biografía literaria de Bernhardt está sobre todo, El malogrado, cuento con el que experimentó en la prosodia, con las variaciones Goldberg provenientes de Bach, y de la que Tala no es musicalmente tan despareja. Por eso, en un texto así caben las repeticiones, las frases altisonantes que parecen querer decir lo mismo, pero que en la elección de una palabra distinta o un signo de puntuación, varían el sentido y dan matices a una narración. Algo hecho en el viejo continente, pero de donde beberían también novelistas americanos como Kerouak, siquiera inconscientemente y de un modo más moderno.
Narrada en consciente monólogo interior, cuenta lo que pasa por la cabeza de alguien que quiere ajustar cuentas con su neblinoso pasado como dramaturgo del Burg de Viena. Sentado en su sillón de orejas, el personaje recuerda a partir del suicidio de una amiga llamada Joana, cómo la trascendencia de sus propios actos se volatiliza por momentos, encontrando un sinsentido más vital que filosófico. El personaje hace desde aquí una crítica a la burguesía como estamento decadente que florece sin apenas verse crecer. Irrumpe un profundo pesimismo en su visión de la realidad, que le lleva a analizar el suicidio de su amiga más como una patología social o beckettiana, que individual. Esto es muy nórdico.
Por otro lado, decir que antes de Bernhardt, escritores como Hans Lebert, diseñaron propuestas parecidas con resultados comerciales peores, lo que nos da que pensar no sólo sobre el eterno dilema de originalidad, sino también de oportunidad.

Calificación: Excelente.
Tipo de lector: Que entienda la literatura como un arte, pero no demasiado.
Tipo de lectura: Intensa y a la vez en duermevela.
Argumento: El pasado y su rumiar en torno a lo por venir.
Personajes: Inconformistas.
¿Dónde leerlo? Lejos del norte.