jul 20 2011

El Fayum

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Ojos.
Ojos que nos miran desde lo remoto.
Desde la eternidad.
Los retratos funerarios hallados en las localidades egipcias de Er Rubayat y Hawara, en el oasis de El Fayum, hace un siglo, nos asombran con sus miradas.
Esas representaciones son una bisagra entre Oriente y Occidente, entre la pintura ritual y la búsqueda del realismo, entre un arte arcaico y el humanismo de la edad moderna.
Un motivo que fascinó a Franco María Ricci.
Bajo sus auspicios editores, se extrajeron de sus tumbas herméticas de vidrio para ser fotografiados, estudiados, reunidos, introducidos por Klaus Parlasca, ensayado su estudio por Jacques-Edouard Berger, expuestos en este libro como en un museo ideal, envueltos en seda negra.
Les acompañan unos textos, contemporáneos de los retratos, recopilados por Rosario Pintaudi, Papiros del Egipto grecorromano: contratos, invitaciones, escrituras, actas de divorcio, constituciones de hipoteca…
Berger inscribe los retratos en la estela de las pinturas legendarias de la antigüedad: la Gigantomaquia de la Stoa Poikilé cuyo implacable realismo aterrorizó a los embajadores persas; la Naturaleza muerta de Zeuxis con unos racimos de uvas tan perfectos que los mismos pájaros se dejaban engañar; o la Afrodita de Apeles que enamoró a Alejandro.
En estos días, algunos de los retratos pueden verse en el removido Museo Arqueológico Nacional, es una oportunidad única. Vienen de Londres y de Viena. Se ha forzado su inclusión en Photoespaña junto con un video de Adrian Paci, con el que parece que se relacionan indirecta y sutilmente. Bueno.
Los retratos de El Fayum son para Gerardo Mosquera, comisario de la exposición de Madrid, las primeras fotos de carné –o sea, de identificación-.

Calificación: Extraordinario.
Tipo de lector: Exquisito.
Tipo de lectura: Informativa y curiosa.
Personajes: Inquietantemente modernos.
¿Dónde puede leerse?: En casa.
¿Dónde encontrarlo?: En libreros de viejo o en www.uniliber.com


dic 4 2010

Erté

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Romain de Tirtoff, conocido artísticamente como Erté, fue uno de los más destacados dibujantes y diseñadores de vestuario de los años veinte del pasado siglo y su trabajo exquisito, minucioso, extravagante y refinado, ha influido notablemente en las manifestaciones de la iconografía y la moda hasta hoy.
Roland Bathes es un intelectual de referencia inevitable cuando se habla de las letras francesas o sobre la escritura, en una postmodernidad que colaboró en definir, adscrito a la escuela de los estructuralistas; escritor, ensayista, semiólogo; desarrolló una sociología de los símbolos, los signos y las representaciones.
La conjunción de dos personalidades tan sugerentes solo podía ser causada por Franco Maria Ricci, editor parmesano, coleccionista de arte. Y el pretexto es, como no podía ser de otra manera, superfluo para las masas y necesario para los estetas: el alfabeto que Erté comenzó a pintar à la gouache más oro y plata metálicos en 1927, con la exégesis de Barthes sobre esas imágenes y sobre símbolos presentes en otros dibujos del artista.
Se añaden diseños del dibujante ruso para ballets o musicales y retazos de sus memorias, salpicadas de nombres míticos como los de Cléo de Merode o la Bella Otero. Por si todo esto no fuera suficiente, la detallada cronología de Erté se alterna –página, contrapágina- con los iconos que creó para los números.
Los que hayan leído en estas páginas –porque páginas son al fin y al cabo- las recensiones del Zötl, de los Tarots, de la Tamara de Lempika, conocerán ya todo lo relativo al editor y a sus colecciones así que se evita repetirlo aquí, para no saturar al lector con la reiteración de tantos esplendores.

Calificación: Exquisito.
Tipo de lector: Esteta.
Tipo de lectura: Refinada.
¿Dónde puede leerse?: En la oscuridad de una biblioteca, en el silencio de la noche.
¿Dónde encontrarlo?: Es difícil, la edición se agotó rápidamente y es muy buscada. Se puede intentar en librerías anticuarias o en www.uniliber.com


sep 11 2010

Por laberintos

Artículo escrito por: Augusto Prieto

El laberinto lo es porque, al fin y al cabo, alguien sale de él, por lo que sea, de la manera que sea. Si no saliese nadie ¿quién iba a saber de su existencia?
(Max Aub. Campo de los Almendros)

El Centre de Cultura Contemporània de Barcelona, en el Raval, nos lleva por laberintos en una exhibición que se mantendrá hasta enero.
Una muestra curiosa que, catalogada, se convierte en un estudio interesante sobre algo (símbolo, forma, artefacto, construcción, cosa) que ha fascinado a las mujeres y a los hombres desde antiguo. Algo que se incrusta en la literatura con los temores de Ariadna y la soberbia de Teseo. Lo que guarda el secreto.
La exposición –y el catálogo- desenredan el ovillo, a través del tiempo, en las grandes catedrales medievales -Chartres, Amiens, Reims- donde se utilizó como camino iniciático; en los jardines de los príncipes italianos y la aristocracia británica, en los que fue juego y diversión; hasta llegar a los libros y el cine que lo convirtieron en tema y en pesadilla.
Es de remarcar la colección de libros, en su mayoría barrocos, que encontramos reseñados y que nos interesan (Gli artifitiosi, varii et intrincati quatro libri di laberinti; Hortorum Viridariorunque Elegantes et Multiplicis Formae; Le thresor des parterres de l´univers), como lo hace también el trayecto siempre inquietante por las últimas creaciones tortuosas de la modernidad.
Un recorrido por caminos inciertos y minotauros, de Marta Graham a Ramón y Cajal, con Dürrenmatt y Subirachs, contra Orson Wells. El catálogo guarda de todo: fotografías, planos y prototipos; reproducciones y collages. Laberintos citados.
Se abre con un breve texto de Umberto Eco y se cierra con la versión inglesa de los textos; lo hace con un poético laberinto de sombras en el patio de la Casa de la Caritat, donde tiene lugar la muestra. Es un acierto redescubrir el pintado dédalo de agua del palacio ducal, en Mantua, y una decepción que el que maquina Franco María Ricci, falte en el catálogo (que no en la exposición). Cabe preguntar por qué ¿no hablamos de laberintos?

Calificación: Muy curioso
Tipo de lector: Cualquiera
Tipo de lectura: Fluida
¿Dónde puede leerse?: A la sombra del laberinto.
¿Dónde encontrarlo?: www.laie.es y librerías especializadas.


ago 23 2010

Zötl

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Los libros de la colección Los Signos del Hombre, editados por Franco María Ricci son joyas exquisitas para los sentidos. Encuadernados en negra seda de China, emergen de sus estuches blasonados para sorprender al lector con sus cuidados ensayos y sus poderosos aparatos iconográficos.
Con esta colección, el editor intentó recopilar las señales que el hombre ha dejado en el Arte, de sus sentimientos, de su fantasía, de su piedad.
El tercer título de la colección, con tirada limitada a cinco mil ejemplares numerados, impresos en papel de Fabriano, reúne las láminas del bestiario que Aloys Zötl, un desconocido tintorero austriaco, pintó con acuarela en el siglo XIX y que fueron dispersadas tras su salida a subasta en el Hôtel Drouot en los años cincuenta del siglo pasado.
Desde su periférica existencia en una aldea minúscula, Zötl dedicó su vida a plasmar una zoología de una belleza singular que se exhibe en unos paisajes inventados y misteriosos. Animales que, en su mayoría, el humilde tintorero nunca pudo ver: el camello, el caimán, los macacos, el rinoceronte, el leopardo, el onagro.
Acompaña a las imágenes un texto encargado por Ricci a Julio Cortázar: Paseo Entre las Jaulas, en el que el autor argentino juega con  el editor, con el lector y con los animales, que elegidos como signos, en la pluma clarividente de Cortázar, recuperan recuerdos, momentos, anécdotas y sensaciones en una mélange algo surrealista. Un texto curioso.
Viene también un postfacio redactado por José Pierre que intenta un estudio iconográfico de las láminas y de la historia de la colección.
Una obra rara y caprichosa.
Calificación: Rara.
Tipo de lector: Curioso.
Tipo de lectura: Simpática.
¿Dónde puede leerse?: En vez de una visita al Zoo, esa cárcel de animales hermanos.
¿Dónde encontrarlo?: Difícil de encontrar porque está agotada la edición, puede existir algún ejemplar disponible en www.iberlibro.com.


jun 24 2010

Tamara de Lempika

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Tamara de Lempika fue un destacado personaje del París de las vanguardias y sublime pintora art-decó. El impacto del cubismo y su alejamiento de los círculos artísticos hizo caer en el olvido su obra hasta que la rescató el editor italiano Franco María Ricci con un artículo en su revista FMR en 1986, al que sigue la edición exquisita de este libro –seda, oro, tipografía settecentesca- dos años más tarde.

A partir de ese momento, algunas de sus obras se convierten en iconos del siglo XX, especialmente su autorretrato en el bugatti verde (1925).

Para acompañar las reproducciones de sus cuadros, pegadas a mano sobre papel artesanal gris perla, Ricci exhuma un texto raro que ocasionará el disgusto de la artista y la ruptura de sus relaciones con el editor. Son fragmentos del diario de Aelis Mazoyer, gobernanta del literato Gabriel D´Annunzio en su extravagante residencia Il Vittoriale, cerca de Milán. La malvada gobernanta, que había sido a su vez amante del poeta desvela historias de desencuentros y seducciones durante la estancia de Tamara en los años veinte. Detalles escabrosos y grotescos. Porque como la araña teje sus redes, el encargo de un retrato fue el pretexto de D´Annunzio para atrapar a la pintora en su mundo de sensualidad desordenada.

Rizando el rizo, Ricci salpica esta nouvelle con facsímiles de las notas autógrafas que Gabriel y Tamara se intercambiaban con recados caprichosos, muchas de veces de una a otra habitación.

Delicioso texto, imágenes y libro.

Calificación: Obra de arte

Tipo de lector: Exquisito

Tipo de lectura: Procaz

¿Dónde puede leerse?: En casa

¿Dónde encontrarlo?: Difícil. Puede intentarse en www.iberlibro.com


jun 16 2010

Domus Aurea

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Sin excepción, todos los libros editados por Franco María Ricci antes de la venta de su firma a una tal Marilena, son espléndidos. Después ya no. Es una pena.

El número 13 de la colección El Grand Tour nos adentra en el mistérico palacio de Nerón, en Roma, la legendaria Domus Aurea. Devastada por las rapiñas y enterrada bajo las termas de Trajano y de Tito, la morada neroniana se reveló por casualidad en torno a 1480, reinando Sixto IV y revolucionó el mundo del arte.

Los frescos, de un colorido asombroso se reprodujeron en todos los palacios de Europa.

Era el primer gran repertorio de pintura antigua que se encontraba y sorprendió su sutileza.

Después, la incuria y el abandono borraron las pinturas. Se cerró el último capítulo hace dos o tres años cuando la República, incapaz de velar por el mantenimiento de un patrimonio excesivo, se vio obligada a cerrar las cámaras subterráneas tras unas lluvias torrenciales.

Por eso esta iniciativa es destacada, porque Ricci rescata para nosotros los dibujos del álbum de sesenta láminas, coloreadas con témpera, conservado en el Louvre. Nace en el settecento por mecenazgo de Ludovico Mirri sobre tres artistas: Vicenzo Brenna, Francesco Smuglewicz y Marco Carloni.

Vestigia delle Terme di Tito e loro interne pitture.

Las reproducciones, muchas de ellas copiadas de frescos que ya no existen, son espectaculares, verdadera maravilla de maravillas y los textos que las acompañan en una cuidada edición bilingüe  italiano-ingles, reducidos y estupendos. En el primero de ellos Gianni Guadalupi nos introduce en el contexto histórico mientras que el segundo debido a  Marie-Nöelle Pinot de Villecheon repasa las vicisitudes del álbum y analiza el impacto de la iconografía arqueológica en las artes, en paralelo a la descripción de la Domus.

La belleza se prolonga en la encuadernación en seda negra Orient, en el estuche blasonado con tréboles, en las estampaciones de oro. En la firma -en fin- del más importante editor del siglo XX.

Calificación: Una obra de arte.

Tipo de lector: Refinados y exquisitos. Aficionados al Arte.

Tipo de lectura: Informativa y amena.

¿Dónde puede leerse?: En la soledad de la biblioteca.

¿Dónde encontrarlo?: Puede intentarse en fmrarte@fmrarte.es


may 4 2010

Tarots

Artículo escrito por: Augusto Prieto


En el colmo del refinamiento, el exquisito editor parmesano Franco María Ricci, reconstruyó para nosotros la baraja que Bonifacio Bembo minió para los Visconti, señores de Milán y vicarios del Imperio, que está repartida entre la Morgan Library de Nueva York y la Accademia Carrara de Bérgamo. Las cartas son bellísimas, muestra única de la pintura en miniatura en la transición de la Edad Media al Renacimiento. Las acompaña un estudio de Sergio Samek Ludovici sobre el análisis iconográfico y la autoría de esta baraja así como una breve historia de los orígenes y la historia del juego del Tarot.

Por si fuera poco Ricci encargó una serie de relatos a Italo Calvino, que bajo el título El Castillo de los Destinos Cruzados se encadenan a la manera de Bocaccio en torno a una partida de cartas. Participan de lo mágico, de lo fantástico, y juegan con el azar y con lo simbólico en una multilateralidad a la que Calvino invita al lector que a partir de cada jugada teje las historias y los enigmas.

Una serie de cuentos de ambiente medieval en los que los hilos de la narración dependen de la disposición de las cartas y como esta, son infinitos y multiformes.

Como todos los libros de la colección Los Signos del Hombre: encuadernación en seda negra con estampaciones en oro, estuche de biblioteca y papel exclusivamente hecho a mano en Fabriano para una edición numerada e impresa con tipografía Bodoni.

Calificación: Extraordinario.

Tipo de lector: Exquisitos

Tipo de lectura: Simbólica y compleja en el cuento de Italo Calvino.

Argumento: Críptico

¿Dónde puede leerse?: En una biblioteca propia o ajena.

¿Dónde encontrarlo?: La edición está agotada. Se puede intentar en www.iberlibro.com


Michael BubleYou`ll Never Find Another Love Like Mine