mar 29 2012

Contra el mapa

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Un mapa es -sobre todas las cosas- una convención, lugar común, punto de encuentro entre diferentes entidades capaces de interpretarlo y de servirse de él.
Es un objeto con el que los humanos (y las máquinas) intentamos aprehender el mundo, hacerlo legible, penetrarlo en su globalidad.
Y un mapa es, por fin, un objeto artístico.
Estrella de Diego, catedrática de Arte Contemporáneo en Madrid, intenta con este breve ensayo investigar en estas tres cualidades de la cartografía, insistiendo particularmente en el mapa como obra analizada, re-creada, transgredida y expuesta a nuestra mirada de mujeres y de hombres modernos que nos aporta claves para las numerosas lecturas del objeto que surge nuevo, descolonizado.
La realidad del ensayo es una exposición, virtualizada en forma de libro, cuyo eje es el mapa como fetiche, y en la que De Diego reflexiona sobre una serie de obras del Arte Contemporáneo.
Arranca con el Mapa del mundo en la época de los surrealistas de 1929 y termina con la obra Emergencias de Alfredo Jaar, de 1998. Y lo que supone recorrer una serie de propuestas acompañados por una voz experta es que ésta nos deja sus impresiones y el campo abierto a nuestras propias conclusiones. Quienes tengan prejuicios contra todo eso que –englobado en la categórica definición Arte Moderno y museizado- no comprenden, pueden encontrar aquí una ayuda definitiva para acercarse a aquello sobre lo que los artistas están trabajando ahora y que nos proponen.
Aprovecha Estrella de Diego esta disertación para poner el foco, una vez más, sobre temas que le interesan y sobre los que ha reflexionado y escrito: la construcción de lo exótico y los fenómenos coloniales desde la mirada occidental.
El mapa, pues, como símbolo de lo real y como signo interpretable y manipulable –manipulador también-, como imagen manufacturada del mundo.
Ir Contra el mapa, viene a ser destruirlo simbólicamente para crear un nuevo objeto conceptual.
Estrella de Diego es buena comunicadora, lo demuestra en sus artículos, que el diario El Pais inserta sobre crítica de Arte; accesible para los profanos, didáctica y cercana sin descender de la alta cultura.

Calificación: Muy interesante
Tipo de lector: El que quiera iniciarse con fortuna en la interpretación del Arte Moderno
Tipo de lectura: Intelectual pero accesible
¿Dónde puede leerse?: En el patio del Sofidú
¿Dónde encontrarlo?: En tu librería habitual o en www.machadolibros.com


feb 10 2011

Viajeros por el conocimiento

Artículo escrito por: Augusto Prieto

En oposición a lo que es –o debería ser- habitual, la exposición de la Residencia de Estudiantes de Madrid, Viajeros por el Conocimiento, parece en este caso el pretexto para la edición de un catálogo de gran interés documental. Porque la base de ambas, muestra y edición, es una serie de conferencias que se dictaron en esa institución en las décadas de los años veinte y treinta del pasado siglo. Unas charlas interesantes que el libro recoge y la exhibición solo consigue evocar por medio de fichas, documentos y fotografías, que se fijan mejor en el catálogo.
Al albur de los itinerarios de grandes visionarios de ese siglo, un comité hispano-británico presidido por el duque de Alba, y una Sociedad de Cursos y Conferencias, pretendieron presentar en nuestro país los descubrimientos que ampliaban el mundo.
Leo Frobenius despertó el interés de Ortega y Gasset con sus investigaciones sobre las culturas primitivas de África, donde vivió diez años y sobre las que recopiló un importante archivo; y  Howard Carter despertó gran expectación con su relato del descubrimiento de la única tumba inviolada del valle egipcio de los Reyes.
Hugo Obermaier dio varias charlas, destacadamente sobre sus estudios de las cuevas de Altamira.
C. G. Bruce habló sobre sus Asaltos al Everest; T. A. Joyce reveló los sorprendentes hallazgos mayas de la Columbia Británica; y Joseph Hackin pronunció dos conferencias ilustradas sobre la misión francesa que excavó en Afganistán. Paul Pelliot ilustró a los asistentes sobre las Cuevas de los Mil Budas, en el Turkestán chino; Charles Leonard Wooley dio parte del desenterramiento de la ciudad bíblica de Ur, y Francisco Iglesias de su expedición científica al Amazonas.
Las conferencias fueron accesibles y divulgativas; leídas hoy, nos acercan la emoción que consiguieron transmitir esos héroes a la sociedad española. Se añade un extenso material documental gobernado sabiamente por Estrella de Diego, que comisaría la exposición y edita el catálogo junto con José García Velasco.
De Diego centra su visión en el hombre frente al acontecimiento; en la transitoriedad del arte y de las civilizaciones.
En el momento en que escribo éstas líneas, los Budas de Bamiyán han sido borrados para siempre de la faz de la tierra por el fanatismo religioso. Las cuevas de Altamira permanecen cerradas por los problemas que suponen las visitas masivas. El yacimiento arqueológico de Ur, en Irak, se selló con tierra y nunca se ha vuelto a reabrir; y el mundo tiembla por los tesoros de los museos de Egipto, mientras se desconoce aún el alcance de los daños provocados por un puñado de vándalos ignorantes entre los objetos del ajuar funerario de Tutankamón. La Amazonia se agota a pasos de gigante y en las cumbres del Himalaya se acumula la basura de las expediciones de aficionados, que han convertido la montaña más alta del mundo en un objeto más de consumo.
Nada se puede decir de las culturas africanas porque han desaparecido a causa de la voracidad del expolio colonial, y la costa de los mayas se ha convertido en un destino barato de sol y playa que opaca la miseria que lo rodea.
¿Habremos hecho mal algo?

Calificación: Muy interesante.
Tipo de lector: Aficionados a la exploración y la arqueología.
Tipo de lectura: Sencilla.
Argumento: Historias de grandes descubrimientos.
Personajes: Intrépidos.
¿Dónde puede leerse?: En el jardín de la Residencia, que es un remanso de paz en medio de la ciudad.
¿Dónde encontrarlo?: En la sede de la Residencia y en librerías especializadas.