may 21 2010

El Temblor de la Falsificación

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Intensa y atractiva novela de esta gran escritora norteamericana que, en esta ocasión, con un estilo más peculiar y que se acerca con gran hondura a la cualidad moral de sus personajes, nos hace preguntarnos no sólo por la individualidad dolorosa de éstos, sino cómo la identidad se puede perder, según vivamos en Occidente u Oriente, seamos beligerantes o impacientes, esperemos más de la vida o menos. La acción se sitúa en Tunicia, un poblado africano cercano a Túnez, donde a pesar de que la mayoría de la población es musulmana, conviven turistas americanos y escandinavos. Lo primero que llama la atención a los visitantes de fuera de este lugar, es lo desprotegido que vive el hombre medio, desprotección que se traduce en desaliento y vida salvaje, donde la muerte puede estar en cualquier esquina y los funerales no se celebran con tanto boato como en Occidente; si a esto sumamos que los amigos de Ingham, el protagonista, son o americanos o turistas europeos que acuden a estos parajes para encontrar descanso y la ociosidad suficiente como para pintar cuadros o escribir novelas, el resultado es un lugar tranquilo, pero capaz de sacar lo peor que llevamos dentro. Así como fantasmas que nos recuerdan que tarde o temprano deberemos volver a nuestro hábitat natural.

Patricia Highsmith hace una gran esfuerzo para presentar a personajes como el de Adams, un americano contratado desde el Telón de Acero (Rusia) para mandar mensajes propagandísticos por radio sobre lo saludable y positivo del american way of life. O Anders, un pintor escandinavo homosexual al que su psiquiatra le recomendó cambiar de aires y cuyo tema favorito sobre el lienzo es la melancolía, un tipo, además, resentido con todo lo árabe, que practica cierto conservadurismo y xenofobia abiertas hacia los seguidores de Alá, y que para colmo vive con un perro que es maltratado por algunos vecinos árabes.

Calificación: Muy buena

Tipo de lector: Dispuesto a deshacer tópicos. No lo duden, el mal y el dolor habitan allá y acullá.

Tipo de lectura: Amena, embriagadora, concienzuda

Argumento: Un guionista es destinado a Tunicia para rodar una película, el equipo no llega, y su estancia se prolonga obligadamente.

Personajes: Perfectos

¿Dónde puede leerse? En cualquier sitio


Elvis CostelloAlison


may 8 2010

Si esto es un hombre

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Primo Levi comenzaba con esta novela (Si esto es un hombre) la trilogía dedicada a los campos de exterminio alemanes. La siguen La Tregua y Los hundidos y los salvados.

Ya advierto que, desde una perspectiva estrictamente literaria, no es (ninguna de las tres novelas) nada del otro mundo. Sin embargo, creo que nadie debería dejar de leer algo así. A veces la literatura debe dejar paso al testimonio, a las historias de las personas sin buscar nada que no sea eso en su esencia.

Campos de exterminio, el dolor de un pueblo destrozado, la violencia humana disfrazada de ideología absurdas, fanatismo, hambre, sufrimiento vejaciones, regreso, absurdos momentos que valen una vida. En definitiva, la historia de un hombre que son todos los que le acompañan desde su vida a la que le inventan unos locos y vuelta a empezar cuando otros (tan locos como los primeros) les liberan.

Si una lectura me ha apasionado ha sido esta. Si una lectura me dejó acurrucado en un sillón ha sido esta. Si una lectura me hizo comprender que el hombre puede renunciar a cualquier cosa menos a contarse a sí mismo ha sido esta.

Si alguien se anima a leer esta trilogía le recomiendo que lo haga sin dejar espacios entre volumen y volumen. Por muy duro que sea.

Calificación: Muy buena.

Tipo de lector: Cualquiera que muestre cierto por saber de qué va esto de vivir.

Tipo de lectura: Muy fácil y muy dura.

No le sobran páginas.

Argumento: El hombre es tan terrible como maravilloso. La cosa es saber o poder estar en el momento adecuado y en el lugar correcto.

Personajes: Un pueblo entero.

¿Dónde puede leerse?: Cerca de la ventana para poder detenerse a pensar mientras mira a no sé dónde.


Elvis CostelloEveryday I Write the Book