ene 30 2011

La Gitanilla

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Miguel de Cervantes escribió El Quijote. Pero también dejó obras menores muy interesantes que un buen lector no debe dar de lado. El conjunto de las llamadas Novelas Ejemplares son unas excelentes narraciones que dibujan un mundo nuevo desde la literatura y que, también, modifican esta hasta los cimientos.
Una de esas novelas es La Gitanilla. Relata (por supuesto desde la omnisciencia) la historia de una muchacha gitana extraordinariamente bella, cantante única y bailarina sin posible rival. Viaja por el mundo acompañada de una gitana vieja y del resto de gitanos que acampan en sus ranchos a las afueras de las ciudades. Entre ladrones y gentuza destaca la mujer por su bondad y sensatez. Todo el que la ve se queda prendado. Uno de ellos decide dejar lo que es para conseguir su amor eterno. Un caballero que se mete de lleno en el mundo de los delincuentes. Después de muchas peripecias, la gitana resulta ser otra cosa distinta y el caballero no puede dejar de serlo.
Con un ritmo narrativo modernísimo para el momento en que Cervantes escribió la obra, la novela nos lleva de un lado a otro sobre una excusa permanente: los celos. Y nos deja reposar sobre el verdadero tema que el autor trata: la condición humana, perpetua y que no puede modificarse. Ni por desconocimiento del sujeto, ni por cambios a mitad de camino.
Los personajes aparecen con potencia desde el principio. Creíbles puesto que Cervantes elige los rasgos precisos para que el perfil sea exacto. No hay despistes durante la narración. Ni trampas. Una novela limpia. Casi moderna.
No es El Quijote, pero es Cervantes.
Es una novela que se lee en los institutos. Mala cosa. A esa edad, tal vez, no sea lo más adecuado. Una opción es leerla al mismo tiempo que los jovencitos de la casa. Siempre viene bien una buena compañía al hacer las cosas impuestas.

Calificación: Estupenda
Tipo de lectura: Muy ligera y divertida. Muy poco exigente.
Tipo de lector: Cuando se trata de Cervantes cabe cualquiera.
Personajes: Muy bien dibujados.
Engancha desde el principio. No sobra nada aunque Cervantes como poeta era flojito y los poemas de la novela son mediocres.
¿Dónde puede leerse?: En cualquier lugar del mundo.
¿Dónde puede comprarse?: Debería poder comprarse en cualquier lugar del mundo.


jun 13 2010

El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha

Artículo escrito por: Carmen Neke

Hace unos días me vi envuelta  por enésima vez en la eterna discusión sobre la calidad literaria y si hay o no criterios fijos que la determinen. Y como siempre sucede, al final acabó saliendo a relucir el caso del Quijote: por qué aceptar sin más que es una obra maestra si me aburrí soberanamente leyéndolo, argumentos de este calibre. Me aburre ya esta polémica, porque el Quijote es una obra maestra aunque al lector actual le resulte difícil y pesada su lectura.

Cervantes, como todo el mundo sabe, escribió el Quijote en clave de parodia de los libros de caballerías que tan de moda estaban por aquel entonces: es como si hoy día alguien escribiera una parodia de libros de Templarios o de detectives suecos. Lo que ocurre es que Cervantes era un gran escritor, de los de pura raza. Y para hacer su parodia creó a dos personajes, don Quijote y Sancho, que serían los precursores de todos los dúos dispares y unitarios a la vez que desde entonces han existido en la literatura, el cine y la televisión: desde Sherlok Holmes y el doctor Watson hasta el poli bueno y el poli malo de las películas americanas. Don Quijote y Sancho son unos personajes profundamente humanos y complejos, que Avellaneda intentó imitar sin éxito en su continuación apócrifa de la novela, y quienes en venganza regresarán en la segunda parte del Quijote para reivindicar su auténtico yo literario. Cervantes fue quien introdujo en la narrativa moderna el humor, el juego, los guiños al lector. Y también los diferentes planos de lectura, la separación entre autor y narrador, la metaliteratura, hasta se introdujo a sí mismo en su obra. Todo esto para acabar, al igual que don Quijote, teniendo que admitir que su empresa había fracasado: su obra fue tremendamente popular, pero los literatos la despreciaron por comercial y poco seria, por no ser Literatura con mayúsculas.

El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha es una novela total, inmensa, inconcebible. Su lenguaje y su forma han envejecido mal, el lector actual puede tener problemas con su lectura porque estamos acostumbrados a formas narrativas muy diferentes a las de entonces. Pero quien quiera hacer un esfuerzo y sumergirse en la lectura de este tocho, se adentrará en un viaje del que no volverá indemne. Porque los personajes siguen teniendo la misma fuerza humana que tenían hace 400 años, los sueños de los seres humanos no han cambiado nada desde entonces: todos queremos seguir soñando con un mundo en el que las Maritormes son hermosas doncellas, y donde Sancho Panza es capaz de llevar como goberador la justicia a la ínsula que se merece por derecho propio. Porque siempre vamos a admirar a aquellos que se atreven a ir por la vida con el yelmo de Mambrino sobre la cabeza.

Calificación: Fuera de categoría.

Tipo de lector: De los que ya no quedan.

Tipo de lectura: Exigente, monótona, fascinante, divertida.

Va enganchando y desenganchando a lo largo de la lectura, pero la necesidad de seguir leyendo crece a medida que avanza el libro.

Argumento: No piense que es una novela sobre un loco que se cree caballero andante, porque no lo es.

Personajes: Estupendos, estupendos de verdad todos ellos. Todo aspirante a escritor debería leer a Cervantes para aprender cómo caracterizar a sus personajes.

¿Dónde puede leerse?: Donde le dejen en paz y no le importunen con comentarios estúpidos acerca de su elección de lectura.