jul 3 2010

Nueve cuentos

Artículo escrito por: Augusto Prieto

La figura de J.D.Salinger está rodeada por un aura de misterio creado por su escasa producción literaria y sobre todo por el hecho de haberse apartado de la vida social y literaria tras el éxito de su novela El Guardián entre el Centeno.

Ésta colección de relatos está considerada casi unánimemente como el engranaje de una obra maestra. Los cuentos son difusamente oscuros y parece que su autor entendió que para descifrar los mundos que en ellos propone, los lectores debemos hacer un ejercicio de voluntad iniciático. Esto no quiere decir, ni mucho menos, que sean difíciles de leer.

La composición de los personajes es magistral, como lo es también la creación de los ambientes. Casi todos los relatos están impregnados, de una u otra forma, de amargura por la visión de los hechos de la Guerra Mundial que el escritor vivió en primera persona y que le marcaron para siempre, es el caso de Un Día Perfecto para el Pez Plátano o de Para Esmé con Amor y Sordidez. En otros -El Tío Wiggily en Connecticut- retrata la crueldad del fracaso y el dolor profundo que causan las decepciones de la vida y Linda boquita y verdes mis ojos nos invita a participar en un diálogo donde un acontecimiento cotidiano convierte la traición y el remordimiento en lúcida pesadilla. En todos ellos, los finales traspasan lo previsible y se abandonan a un aire de desconcierto que prolonga la intención del cuento más allá del agotamiento de su lectura, a la manera de Chejov.

Salinger nos habla del engaño y de la mentira, de la compleja comunicación entre los seres humanos por debajo de lo trivial y del mundo de los niños, que es a un tiempo inocente y perverso (¿o quizás la perversión está en la mirada contaminada del adulto?) Investiga en lo que ocurre cuando los pequeños alcanzan el conocimiento de que van a crecer y profundiza en sus traumas.

Analiza lo que sucede cuando los adultos nos sentimos niños desprotegidos.

Son historias que leídas una y otra vez, crecen, revelando ricos mundos emocionales. De la primera lectura queda una prosa precisa y sin adornos que sitúa al lector en un balcón privilegiado sobre el comportamiento humano. Donde la cordura y la demencia se acercan y se confunden.

Son imprescindibles para cualquier aficionado a la literatura.

Salinger plasmó la conciencia de una sociedad acomodaticia y enferma. Artificialmente aislada del infierno de violencia que se cebaba sobre el mundo.

El último cuento, El periodo azul de Daimier-Smith, glosa la impostura ingeniosa y divertida de la adolescencia.

Geniales Nueve Cuentos.

Calificación: Extraordinario.

Tipo de lector: Aficionados a la buena literatura.

Tipo de lectura: Aparentemente sencilla, encierran claves sutilmente ocultas.

Argumento: Imposible de abandonar.

Personajes: Vivos, esclavos de sus egoísmos y emociones.

¿Dónde puede leerse?: En cualquier parte.

¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual. Ayudaremos a mantener un negocio que nos permite soñar.


abr 12 2010

El Guardián entre el Centeno

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Una mala lectura puede convertir una gran novela en una cosa normalucha y sin más interés del que puede tener una historieta contada por la abuela. Suele ocurrir que las grandes novelas aguantan todo tipo de lectura. Por eso son grandes. Pero también suele pasar que no gustan a los lectores mediocres. Por eso son grandes.

El Guardián entre el Centeno de J. D. Salinger no gusta a todo el mundo. Se venden millones de ejemplares al año (ahora que el autor ha muerto mucho más), pero eso no grantiza que sea una novela que guste. Seguramente de los que la compran no la leen ni la mitad, y de la otra mitad muy pocos entienden lo que realmente quiso decir el autor. Con Salinger pasa lo mismo que con Carver. Ambos hablan de cosas que, aparentemente, son intrascendentes, tan cotidianas que no parecen cosa de novela, de un mundo excesivamente real y muy alejado de hadas madrinas, sueños cumplidos y personajes maravillosos.  Ponen una máscara a la ficción que es el propio mundo para poder entenderlo. Normalmente se hace al contrario. Es la diferencia entre literatura de la buena y lo que se vende en grandes superficies.

El Guardián entre el Centeno habla de los límites, de cómo nos los quitamos de encima para poner otros, de cómo nos los mueven sin avisar, de lo perdidos que nos encontramos cuando eso pasa. Y habla, también, de la relación del ser humano con el último de los límites, con la muerte.

Son muchos los que han querido ver un mensaje en la obra de Salinger cercano a “todo lo que crece se corrompe”. Esa es una lectura facilona. La que encontramos en la superficie. Y, da la casualidad, que este autor escribía mucho más profundo. Abajo del todo.

Calificación: Extraordinario.
Tipo de lector: Cualquiera que decida descubrir la literatura.
Tipo de lectura: Muy facilona si se lee por encima. Exigente si se intenta descubrir más allá de lo escrito.
Engancha desde el principio.
No le sobra ni una página.
Argumento: Fácil de seguir. Muy bien resuelto.
Personajes: Maravillosos. Por supuesto, sobresale Holden. Uno de los mejores personajes de la historia de la literatura.
¿Dónde puede leerse?: Aquí, allí, más allá…


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