nov 20 2010

El Maestro y Margarita

Artículo escrito por: Augusto Prieto

La lectura de El Maestro y Margarita hace un efecto distorsionado y extraño.
Por encima de todo es una novela muy divertida, con un humor delirante que se acerca al esperpento; el retrato de una sociedad soviética atrapada en la sin razón, un ambiente viciado del que Mijaíl Bulgákov huye mediante el artificio de una fábula.
La mirada se abre, amplia, sobre un sistema arbitrario y corrupto; donde el soborno, el oportunismo y la delación, campan a sus anchas, mientras que los individuos intentan mantener la cordura de esa colectividad esquizofrénica. Para retratarla, el escritor invierte los términos de la ecuación entre lo lúcido y lo demente, con un hábil manejo del absurdo.
Entonces aparece el Demonio.
No importe que algunas referencias sobre las que se construye la novela, escapen a la inteligencia del lector, son múltiples, difusas y complejas; pero la narración es transparente.
No se pueden identificar las caricaturas con facilidad -por motivos de distancia- pero se sospechan, y es seguro que un conocimiento del ambiente del Moscú contemporáneo de Bulgákov, pondría cara a alguno de los personajes y lo convertiría en quien sabe cuál de las personas que impidieron al escritor publicar esta novela en vida.
El resto del esqueleto narrativo, se establece sobre juegos intertextuales: La Margarita de Fausto que regresa a la literatura dispuesta a tomarse la revancha, envuelta en la música de Berlioz y acompañada por la cohorte que se presupone al músico: Quincey, Goethe y Nerval. Enfrente está una Jerusalén posible, bajo la sombra del quinto procurador de Judea, Poncio Pilatos. Pushkin vigila.
¿Cómo ha conseguido Bulgákov amalgamar todo esto con éxito, y conseguir que lloremos de risa en algún momento? Quizás porque era ruso.
Una ópera de Höller, basada en El Maestro y Margarita, avala la ambición de los temas sobre los que se desenvuelve la novela, que nos recuerda inevitablemente en algunos momentos a la Alicia de Carroll, y nos remite en otros a una fábula de Andersen.

Calificación: Muy Buena.
Tipo de lector: Cualquiera con ganas de reírse y un afilado sentido del humor.
Tipo de lectura: Dinámica, enredosa en algún momento pero en otros, inolvidable. Los capítulos titulados La Magia Negra (12) y El Gran Baile de Satanás (23) desbordan el surrealismo.
Argumento: Menos absurdo de lo que a primera vista parece y bastante vertiginoso.
Personajes: Muy divertidos.
¿Dónde puede leerse?: En Moscú, en el Estanque del Patriarca.
¿Dónde encontrarlo?: Por ejemplo en la librería Méndez de Madrid, en la calle Mayor www.libreriamendez.com


may 21 2010

La herencia de Eszter

Artículo escrito por: Carmen Neke

La herencia de Eszter de Sandor Marái es un libro muy bien escrito y estructurado, el enfoque en primera persona es muy especial y el tema es interesante. Pero el final resulta insufrible, sobre todo un par de frasecitas del final. La trama es simple, y lo resumen muy bien en la contraportada: “Después de 20 años vuelve Lajos por un día de visita a casa de Eszter. Ella sabe que su amor de antaño la volverá a engañar, y que este engaño acabará con ella. ¿Qué es lo que los une? ¿Por qué no se resiste Eszter?”

Efectivamente: ¿por qué no se resiste Eszter? Según el autor (en boca de Lajos) la culpa del fracaso de su relación amorosa fue de ella, porque el amor es la responsabilidad de las mujeres, lo único en lo que las mujeres son grandes. No es verdad que los hombres sean responsables en una relación amorosa. El amor tiene que ser heroico por parte de la mujer, Eszter no pudo estar a la altura de las circunstancias e hizo lo peor que pueda hacer una mujer: huir ofendida. Por eso está en deuda con Lajos y tiene que hacer todo lo que él diga para saldar esa deuda…

Estas frases arruinan en mi opinión toda la novela. La filosofía detrás de estas afirmaciones tiene un cierto tufillo de “la maté porque era mía” que estropea todo el buen hacer literario que el autor demuestra en el libro. Una lástima, pero la mejor técnica literaria no va a salvar un libro basado en ideas tan peregrinas.

Calificación: Bueno pero insufrible.

Tipo de lector: Que sea capaz de comulgar con ruedas de molino.

Tipo de lectura: Se lee bien, pero no merece la pena hacerlo.

Engancha desde la primera línea.

Le sobra todo el final.

Argumento: Eszter tendrá que someterse a la voluntad de su antiguo amante. Porque sí.

Personajes: Muy bien perfilados y congruentes en toda su inverosimilitud.

¿Dónde puede leerse? No lo haga. Y si lo hace, al menos sea discreto al respecto.


Duke EllingtonCreole Love Call


may 1 2010

¿Por Qué Corre Sammy?

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Primera de las dos novelas editadas en España  de Budd Schulberg, productor y guionista de Hollywood, autor del guión de “La ley del silencio” y figura mítica tras su muerte. Se trata de un retrato sagaz, contado con amenidad, de lo que supuso la proliferación de determinado tipo de agente guionista, dispuesto a comerse el mundo al precio que sea, medrando y sin llegar a ejercer más dominio que el que su bravura, valentía y la ley de la calle procuran al hombre. Y es que Sam Glick es algo más que un self-made man al uso, criatura contradictoria en lo personal, pero con las ideas muy claras en lo profesional, aprendió en los suburbios judíos del Bronx donde se crió, a correr la voz sobre su propia importancia. Da la impresión de que pocos le conocen en realidad, ni siquiera Al, el narrador amigo suyo, que ejerce primero de crítico teatral en el Reader, para usar la influencia del trepa más tarde como guionista; parece ser alguien de quién podemos fiarnos cuando de Sam Glick se trata, y eso que Al vive obsesionado con la idea de triunfo y glamour que de él se desprende.

Interesante novela, reclamo vital de toda una época, no sólo desde un punto de vista sociológico, sino también literario; un testamento de lo que suponía el éxito, la soledad y el miedo en una época hasta ahora poco iluminada al menos desde el punto de vista cinematográfico, con claras resonancias al tema del sueño americano como estafa directamente proporcional al trabajo o esfuerzo personal, y sí al egoísmo, la velocidad y la desesperada necesidad de cariño de un ser que prefirió al público antes siquiera que a nadie más, o tal vez no prefirió más que ser retratado de ese modo.

Calificación: Muy bueno.

Tipo de lector: Aficionado al cine y al periodismo como industria que mueve demasiados intereses. Gustará tanto a amantes de “Primera plana” como a gente más escéptica.

Tipo de lectura: Amena, testosterónica

Argumento: Hazañas, prebendas y hallazgos de un trepa universal. No sobran páginas.

Personajes: Bien perfilados, van más allá del estereotipo, si bien hoy los encontraríamos más evolucionados.

¿Dónde puede leerse? En cualquier sitio.


Duke Ellington and Max Roach and Charles Minguscaravan