jun 9 2013

Mister Wonderful

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Mister Wonderful es un cómic firmado por Daniel Clowes y eso es mucho decir. Todo lo que hace este autor se espera con expectación y no suele defraudar nunca.
En este cómic nos cuenta la cita a ciegas de su personaje principal -Marshall- y cómo se desarrolla llegando hasta la mañana siguiente. Marshall se encuentra con Natalie. Ambos son personas maduras, con la mochila de los problemas hasta los topes, incapaces de relacionarse normalmente, no ya con otras personas, sino con el entorno.
Todo lo vemos filtrado desde el punto de vista de Marshall. Narrar en primera persona es difícil siempre. Pero en un cómic todo se complica puesto que la interrelación entre imagen y texto dificulta mucho la narración desde el registro del monólogo interior. Son muchos los tebeos en los que los fallos y el desastre narrativo ocupa buena parte del trabajo cuando el narrador es de este mismo tipo. ¿Cómo lo resuelve Daniel Clowes? De momento, utiliza los cartuchos de diálogo para tapar todo aquello que su personaje quiere omitir o lo que su personaje escucha sin prestar atención. Marshall va armando su monólogo y no es capaz de escuchar lo que le dicen. Recibe los mensajes a medias (la falta de comunicación de los personajes de este autor se manifiesta claramente con esta técnica). Pero si algo ocurre que el personaje no quiere enseñar, Clowes no duda en encajar un enorme cartucho sobre lo que debería ser parte de la acción. Con esto, el monólogo de Marshall va tomando forma y adquiere credibilidad. No hay que olvidar que un narrador en primera persona (yo prefiero llamarlo narrador personaje) intenta que se le interprete, no aspira a contar lo que pasó; lo que quiere es que el lector rellene lo que falta, tapar sus culpas, eliminar lo que no le conviene. En las buenas narraciones no se escatima esta información; siempre está, pero es el lector el que debe intuir dónde y cómo ubicarla en el relato.
Los personajes de Mister Wonderful son complejos, están llenos de aristas. Tanto que ante una situación violenta provocada por un recién conocido la reacción es de aceptación. Pintar algo en este mundo les sirve, les parece más que suficiente.
El formato del cómic es muy atractivo. Se presenta en apaisado, lo que permite al autor jugar con el diseño de página. Tenemos viñetas de todo tipo y ajustadas a lo que corresponde en cada momento.
El color juega un papel más que importante. Las rupturas espacio temporales se identifican con el cambio de color. Y el gráfico, del mismo modo, se modifica en situaciones determinadas que coinciden con fantasías o hechos ocurridos con anterioridad. Encontramos un cambio en el punto de vista que resuelve Clowes con astucia. Lo encaja como historia aparte, grafismo y color distintos. Es algo que el narrador no podría contar y es necesario saber.
Todos estos elementos técnicos se arrastran del formato original utilizado. Se publicó por partes en The New York Times y se pudo leer en la web. Por ello, el cómic parece más contenido que otros del mismo autor. Aunque lo cierto es que Daniel Clowes se las ingenia para hacer su trabajo de otra forma. Esa contención, tal vez, no sea tanta como parece aunque sus lectores fueran los de ese periódico.
Excelente trabajo y muy, muy recomendable.

Calificación: Muy bueno.
Tipo de lectura: Atractiva, sencilla. La segunda lectura es mucho mejor.
Tipo de lector: Cualquier amante del cómic. Pero los no iniciados pueden encontrar en Mister Wonderful un tesoro.
Argumento: En este mundo no hay quien se comunique aunque alguna esperanza queda.
Personajes: Bien estructurados. Con pliegues allá donde se mire.
¿Dónde puede leerse?: En una cafetería. Intentando descubrir si alguien tiene una cita a ciegas.
¿Dónde puede comprare?: Pídelo en tu librería habitual.


mar 26 2012

Lloyd Llewellyn

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Piensen en un cómic que tiene como protagonista a un detective privado que acumula todos los ingredientes propios de un personaje así. Añadan las inevitables chicas (fatales, bellas, tontas, monumentales, cariñosas, inteligentes, astutas o lo que sea, pero señoritas) de un cómic costumbrista. Una vuelta de tuerca más. Sumen seres extraterrestres, situaciones que hacen de la realidad un juego de niños.
Pues eso en lo que están pensando es el trabajo de Daniel Clowes. Divertido, sarcástico, crítico y lleno de frases insolentes, inrreverentes y todo lo ue empiece por i.
En el volumen titulado Crímenes, marcianos y mujeres muy, muy salvajes, se integran las historietas editadas entre 1986 y 1988 por este autor.
Es posible que no sean las mejores (son las más antiguas), pero son buenas y marcan la evolución del autor.
Los personajes son estupendos, estereotipados, escandalosos y todo lo que quieran añadir que empiece por e. Sí, algo estúpidos también. Pero están rematados con acierto y cierta profundidad.
El dibujo es sencillo aunque sugerente. La expresividad de los rostros es notable y, muchas veces, se acerca a la caricatura. Cosas del costumbrismo. El nivel de detalle es el adecuado.
Daniel Clowes es un autor muy interesante al que hay que seguir la pista. Como si fuésemos el mismísimo Lloyd Llewellyn.

Calificación: Muy divertido.
Tipo de lectura: Entretenida.
Tipo de lector: Desde los 15 años en adelante. Amantes de la novela negra y las series B de cualquier cosa.
¿Dónde puede leerse?: En un bar de mala muerte.
¿Dónde puede comprarse?: En tu librería habitual.