sep 11 2013

Fante, un legado de escritura, alcohol y supervivencia

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Autobiografía del clan italo-californiano instalado en el Hollywood crepuscular, que recorre la historia del cine desde Budd Schulberg, Zannuck y Saroyan a nuestros días, el hijo escritor de John Fante, Dan Fante, nos cuenta su vida a través de la olvidada y recordada por Bukowski, figura de su padre, convirtiéndose el texto en una especie de memorias que tratan de despachar ante las discordancias de unas primeras con las que la esposa y madre Joyce no estaba de acuerdo, y así aprovechar el correlato padre-hijo, tan distinto como poco paralelo y que tuvo y tiene sólo en común la bebida y la escritura.
Lo que en John aparece como personaje cultivado en horas bajas, que cobra cheques de una industria que empieza a obviar a guionistas clásicos, en Dan es pura demencia real, horror por el que recorre, no sólo toda una pátina de trabajos mal pagados sin éxito (vendedor ambulante, productor de un programa de radio clandestino, teleoperador o conductor de limusinas y taxista), sino que ahonda en sus espirales autodestructivas, provocadas no sólo por el alcohol, sino también por sus secuelas.
Desde su infancia en que era denostado por presentar cierto cuadro de obesidad, Dan no siempre se llevó bien con su padre y será tras superar una diabetes, y sólo cuando a la vejez retome su carrera literaria tras los chascos de Hollywood, será cuando Dan entregará a Joyce un primer borrador de Chump change, novela que ya no le desacredita ante su padre y que coloca de estrangis en la industria editorial francesa.
Más de 400 páginas trufadas de anécdotas y fotos familiares dejan ver no tanto, decimos ya, un ajuste de cuentas contra cualquier editor (eso está bien dadas las dicotomías surgidas entre Carver y Gordon Lish), sino el intento de pasar a limpio la historia de una familia que emigró, las pasó de aquilo y sólo se vio recompensada por la gloria buscada.

Calificación: Interesante.
Tipo de lector: Aficionado al clan o a las biografías de escritores norteamericanos actuales.
Tipo de lectura: Racheada.
Argumento: Memorialístico.
Personajes: Reales.
¿Dónde leerlo?: En alguna fiesta estrella dentro de la Meca del Cine.
¿Dónde puedes comprarlo?: Pídelo en tu librería habitual o prueba en la biblioteca municipal.


dic 12 2011

Mooch

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Podría traducirse como Mangoneo este excelente libro del hijo de John Fante, Dan Fante, que nos llega por Sajalín, esta vez dotando a su protagonista, que nos narra en primera persona una peripecia digna de tal título, las desventuras de un cínico Bruno Dante, vendedor de aspiradoras al que el peso de un genio de las letras, le lleva a tener problemas con el alcohol y con un sistema en avanzado estado de descomposición, ya que si el sueño americano nacía ya podrido en los años 20, sólo queda recoger migajas en forma de ramalazos resignados que nos lleven a someternos a la explotación de un trabajo de teleoperador para una empresa que reemplea a colgados de toda condición.
Lo que en Bukowski o John se considera brutalmente honesto, aquí no cabe; nos encontramos con un personaje que no comulga ni con los ideales católicos de su padre y que considera estúpido y, a la vez, inevitable acudir a las sesiones de Alcohólicos Anónimos en nombre de un Cristo al que enunciaron charlatanes y otros genios de la estafa. Así de desgraciado comienza siendo Bruno, uno más, hasta que conoce a Jimmi Valiente, de quién apenas sospecha nada sobre su adicción al crack o las felaciones que le hace a cada tipo que se encuentra. Pero Jimmi le detesta y le considera una presa fácil y desechable a voluntad.
Brillantes diálogos, acción trepidante y escaso humor salvo en las imágenes, convierten este Mangoneo en la historia de un perdedor sin concesiones, que por más que se redima y encuentre lo que busca en su camino, hallará en los bordes altos grados de insatisfacción testosterónica. Es ésta, pues, una bestia que trae consigo los genes de la locura y el talento.

Calificación: Excelente.
Tipo de lectura: Ágil, amena, sencilla.
Tipo de lector: Todo el que haya sufrido cualquier tipo de empleo basura.
Argumento: La escritura como algo viejo, caduco, obsoleto.
Personajes: Magistrales.
¿Dónde leerlo?: En cualquier motel de la Ruta 66.